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No todas las mujeres son conscientes de la importancia de sus revisiones ginecológicas

Hoy en día, muchas mujeres españolas siguen sin tener conciencia de la importancia de la salud ginecológica. Pudiera ser porque el catálogo de prestaciones de la sanidad pública las excluye una y otra vez ordenando a los médicos de la sanidad pública que no pueden hacerlas, restando así la importancia que en realidad tiene concienciar a la mujer sobre su interés (ver en http://www.boe.es/boe/dias/2014/11/06/pdfs/BOE-A-2014-11444.pdf)
Según el Profesor Troyano Luque, que fuera Vicepresidente Tesorero de la SEGO, ‘no existe una conciencia generalizada sobre la conveniencia de realizarse revisiones ginecológicas. El 84% de las mujeres de nuestro país solo se somete a alguna revisión ginecológica, el 76% solo se hace citologías y alrededor del 26% no se revisa habitualmente o nunca se ha sometido a una revisión’.
Con el objetivo de establecer unas líneas básicas sobre la salud ginecológica en las tres etapas representativas de la vida de la mujer (infancia-adolescencia, reproductiva y menopausia), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en
colaboración con una empresa privada, ha elaborado el Decálogo de la Mujer Saludable.

‘Entre el 12 y el 20% de las mujeres padecerá alguna enfermedad de transmisión sexual a lo largo de su vida. Las más frecuentes son la clhamydia y el HPV, entre las ellas las verrugas genitales, y como patologías emergentes la sífilis y la gonorrea, disminuyendo aunque no significativamente, la tendencia al VIH y herpes tipo II’, explica el Prof. Troyano.
El Dr. Neyro añade que hasta el 37% por otro lado, sufrirá al menos una vez la temida cistitis, “no grave, señala el experto, pero muy acondicionadora de una gran pérdida de calidad de vida”, como ya expusimos en http://www.neyro.com/2014/04/15/el-37-de-las-mujeres-sufre-al-menos-un-episodio-de-cistitis-durante-su-vida/
‘Llevando un estilo de vida saludable se pueden prevenir ciertas enfermedades ginecológicas como las de transmisión sexual y el cáncer ginecológico’, añade el miembro de la junta directiva de la SEGO y buena prueba de ello son las más 1.5 millones de visitas que este web tiene a día de hoy de mujeres interesadas en su calidad de vida y en su salud, señala el responsable de contenidos de www.neyro.com

Iñigo Pagoaga, Director General de BIAL en España, por su lado afirma que ‘el cuidado de la salud y el bienestar es nuestra principal prioridad y por ello, y teniendo en cuenta las necesidades específicas que requieren el cuidado de la salud y del bienestar de la mujer, hemos querido colaborar en la elaboración de este decálogo de la Mujer Saludable’.

Decálogo de la Mujer Saludable, con los mejores links de desarrollo:

1.Mantén una dieta equilibrada durante la infancia, y accede a un aporte vitamínico y de minerales bajo control pediátrico. ‘Recuerda que el calcio se atesora en la juventud y se gasta en la menopausia’. Puedes leer más sobre el asunto en http://www.neyro.com/2013/05/30/ingesta-de-calcio-a-lo-largo-de-la-vida/

 

2. Haz ejercicio habitualmente, evitando el sobrepeso. Ya señalamos su importancia hace años en http://www.neyro.com/2012/06/25/evidencias-cientificas-demuestran-que-el-ejercicio-fisico-es-saludable-en-cualquier-edad/

 

3. Infórmate de las opciones médicas y planes preventivos de las enfermedades ginecológicas; no te fíes de cualquiera en internet (http://www.hon.ch/HONcode/Spanish/?HONConduct488388)

4. Infórmate de los métodos anticonceptivos y de cuál es el más adecuado para ti. Cada edad tiene sus necesidades y las tenemos cubiertas con diferentes soluciones (http://www.neyro.com/2014/11/19/la-educacion-y-los-anticonceptivos-gratuitos-reducen-la-tasa-de-embarazos-adolescentes/)

 

5. Hazte revisiones ginecológicas periódicas cada dos años. Recuerda nuestro lema: “prevenir es vivir seguro” http://www.neyro.com/radio/prevencion-en-ginecologia-2004/

 

6. Evita las enfermedades de transmisión sexual. Siempre es mejor saber que esconderte de la realidad. http://www.neyro.com/2008/11/19/charla-coloquio-enfermedades-de-transmision-sexual-no-tengas-miedo-a-saber/

7. Antes de planear un inminente embarazo, acude a una revisión preconcepcional y luego controla tu gestación adecuadamente. Lo que hagas en la gestación tiene consecuencias.  http://www.neyro.com/2011/04/06/la-obesidad-de-la-madre-amenaza-la-vida-del-hijo/

 

8. Come equilibradamente durante tu vida reproductiva y tras la menopausia: haz comidas hipograsas saturadas, hipocarbonadas de azúcares refinados (pasteles por ejemplo), rica en verduras y pescados, preferentemente azul y carnes blancas. http://www.neyro.com/2014/04/30/se-modifica-el-cuerpo-de-la-mujer-pero-no-se-pierde-femineidad-con-la-menopausia/

 

9. Evita hábitos, tóxicos y medicamentos inadecuados o que te provoquen dudas sobre la integridad fetal en el primer trimestre de la gestación. Consulta siempre con tu ginecólogo. Beber en el emebarzo es peor de lo que puedes llegar a imaginar http://www.neyro.com/2015/05/04/el-sindrome-alcoholico-fetal-es-un-problema-bastante-frecuente-y-poco-reconocido/

10. Asume la importancia de la lactancia materna y de sus beneficios para ti y para tu hijo, a corto y muy largo plazo, no te olvides. http://www.neyro.com/2014/08/30/el-peso-al-nacimiento-y-la-lactancia-natural-repercuten-en-la-salud-cardiovascular-adulta/

La cirugía, último recurso en la endometriosis

Antes de decantarse por el abordaje quirúrgico, hay que agotar el tratamiento médico. La recomendación, aplicada al manejo de la endometriosis, viene de la mano de cirujanos especializados en esta frecuente enfermedad. “Cuanta más cirugía hacemos, más conscientes somos de la importancia de apurar la terapia médica”, asegura Alicia Hernández, jefe de Sección del Servicio de Ginecología del Hospital La Paz (Madrid). El Dr. Neyro, creador y responsable de la primera Unidad de Cirugía Endoscópica de todo el norte de España es de la misma opinión. Durante mucho años hemos venido realizando complejas cirugías endoscópicas (en el aludido Hospital Universitario Cruces de Bilbao), pero la cirugía debe ser el remedio final de una enfermedad de evolución mal controlada, afirma con rotundidad.
La cirugía realizada por equipos experimentados y multidisciplinares obtiene resultados excelentes; no obstante, Hernández apunta que es una técnica difícil, equiparable a la oncológica y, lo más importante, que existen alternativas médicas eficaces. “De las pacientes que acuden a las consultas especializadas, son susceptibles de la intervención menos de la mitad”, respalda Pere Barri Soldevila, jefe de la Unidad de Endometriosis, en Salud de la Mujer Dexeus (Barcelona), y subraya el cambio de mentalidad que se está produciendo en este campo.

Hay que recordar, señala el Dr. Neyro, coordinador del equipo que diseñó y redactó el documento de consenso en Endometriosis de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), que muchas cirugías sobre los ovarios pueden condicionar una merma del potencial reproductivo de una mujer que en muchos casos siquiera se ha planteado todavía su maternidad. Así lo planteábamos en nuestro web hace unas semanas cuando constatábamos el incremento constante en la edad de las mujeres que acceden a técnicas de reproducción asistida (léase en http://www.neyro.com/2015/01/26/aumenta-la-edad-media-de-las-pacientes-en-la-reproduccion-asistida/)

El tratamiento médico en la endometriosis con todas sus variantes, desplaza al abordaje quirúrgico del trastorno que se reserva para los casos graves. “Podemos ofrecer un abanico terapéutico, pero la decisión que prevalece es la de la paciente, según su situación personal, los síntomas, su deseo de maternidad… Es una patología en la que, especialmente, prima el consenso con el enfermo”, recuerda Barri, quien ha participado en un curso de actualización sobre endometriosis de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), coordinado desde el Servicio de Ginecología que dirige Javier de Santiago en el Hospital La Paz.

La pueden padecer hasta un 5 a 10% de las mujeres en edad fértil y se asocia a un gran número de síntomas. Hasta el 40% de ellas padece algún problema de fertilidad. Pese a su elevada prevalencia -afecta a un 15 por ciento de la población femenina en edad fértil-, la etiopatogenia de la endometriosis es aún una desconocida.

“La vemos cuando la lesión ya está establecida, pero ignoramos qué factores la impulsan”, dice Hernández. Las pesquisas en los factores de crecimiento del endotelio vascular no han cuajado en la clínica, y ahora se indaga en la influencia de posibles alteraciones inmunológicas y genéticas. No obstante, son investigaciones preliminares de las que no se ha extraído una diana sobre la que actuar. De ahí que los tratamientos consistan, en un primer escalón, en la modulación hormonal, y en una segunda fase, en el manejo del dolor.
Nuestro experto el Dr. Neyro aboga por un abordaje personalizado de cada caso: es preciso, señala, elaborar un plan de gestión individualizado para cada mujer afecta de endometriosis. El pasado mes de marzo, en el transcurso del Congreso internacional de la XV Jornada Médica Bienal del hospital Gineco 4 del Instituto del Seguro Social Mexicano en México DF, el Dr. Neyro fue invitado a explicar una ponencia sobre el tema en la que dictaba la “necesidad de un plan de gestión personalizada en la endometriosis, toda vez que se trata de una enfermedad crónica de largo recorrido y que cada paciente es un mundo de circunstancias diferentes respecto a la enfermedad”.

Abordamos este asunto en un largo suelto de este mismo web que puede seguirse en http://www.neyro.com/2015/04/09/la-endometriosis-afecta-a-mas-de-un-millon-de-mujeres-espanolas/ Allá se señala que tampoco hay marcadores biológicos realmente útiles en clínica diaria, y a eso se une que el síntoma común, la dismenorrea (el dolor menstrual), resulta un tanto inespecífico y dificulta el diagnóstico. De media, se puede  retrasar unos siete u ocho años, declara Barri Soldevila. La anamnesis y la exploración exhaustivas constituyen la base de la detección.

Sobre la supuesta asociación con mayor riesgo de cáncer de ovario, Hernández recuerda que no está demostrada: “Se ha dicho que en el uno por ciento de los casos de endometriosis ovárica aparece ese riesgo, pero es probable que el foco maligno existiera desde un principio y pasara desapercibido. Por eso, los endometriomas grandes, mayores de 6 ó 7 centímetros deben estudiarse con atención” y valorar meticulosamente la opción quirúrgica de los casos de mayor riesgo, destaca el experto José Luis Neyro..

Medicamentos con el mismo principio activo no tienen necesariamente equivalencia terapéutica

El director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, impartió una conferencia sobre las Alternativas Terapéuticas Equivalentes en el marco de la Jornada ‘Los equivalentes terapéuticos: ¿nueva barrera para el acceso a la innovación?’. El encuentro tenía como objetivo debatir uno de los principales asuntos de interés sanitario en estas fechas en Andalucía, como es la convocatoria de un nuevo acuerdo marco de homologación para la selección de principios activos para determinadas indicaciones, que fue anunciado en mayo por el Sistema Andaluz de Salud y que el Tribunal Administrativo de Recursos Contractuales (TARC) de Andalucía suspendió cautelarmente el pasado 16 de junio.

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Nuevo marcador biológico de predicción de la fertilidad femenina

La determinación de los niveles circulantes de hormona antimülleriana (HAM; su nombre proviene de su descubridor Johannes Peter Muller. También ha sido llamada factor inhibidor mulleriano (FIM), hormona inhibidora mulleriana (HIM) o sustancia inhibidora mulleriana (SIM)) se emplea en una amplia variedad de aplicaciones clínicas, principalmente por su capacidad de reflejar el número de folículos antrales y preantrales presentes en los ovarios, lo cual proporciona una idea de la función residual todavía desarrollarse en los ovarios..
El sueño de todos los ginecólogos dedicados a la fertilidad, señala el Dr. Neyro, responsable que fue de la fecundación in vitro en el Hospital Universitario Cruces de Baracaldo en España (ver en http://www.neyro.com/2010/07/05/el-primer-bebe-probeta-vasco-cumple-25-anos/), siempre ha sido encontrar un marcador fiable de la función ovárica que nos permitiera anticipar un pronóstico e incluso discriminar qué tipo de pacientes serían subsidiarias de esperar más o menos en función de muchos parámetros, no médicos muchas veces (ver en http://www.neyro.com/2007/12/19/mas-de-dos-anos-de-espera-para-una-fecundacion-in-vitro-en-osakidetza/)
Así, se ha sugerido que la HAM predice la respuesta ovárica a la hiperestimulación de los ovarios para la fecundación in vitro (FIV) y el comienzo temporal de la menopausia, y es indicativa del daño yatrogénico a la reserva de folículos ováricos. También se ha propuesto como parámetro surrogado del recuento de folículos antrales (RFA) en el diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico (SOPQ). HAM es una hormona proteínica estructuralmente relacionada a la inhibina y con la activina, y es miembro de la familia del factor transformante de crecimiento (TGF-β).
Recientemente se ha publicado un artículo resumen (en Hum Reprod Update. 2014 May/Jun; 20(3): 370-385.  por Dewailly D, Andersen CY, Balen A, et al.) de las presentaciones realizadas en un taller sobre la HAM de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), de la que el titular de este web forma parte activa desde el lejano 1987.

A nivel fisiológico, los datos recientes confirman que la HAM funciona como “guardián de folículos”, limitando el inicio de su crecimiento y, por consiguiente, la producción de estradiol por parte de folículos antrales pequeños antes de la selección. La dinámica de los niveles circulantes de HAM a lo largo de la vida puede dividirse en varias fases diferenciadas, con un pico en torno a los 20 años y el declive posterior hasta la menopausia. Hay un aumento más complejo durante la infancia y la adolescencia, posiblemente asociado a diferentes fases del desarrollo de los folículos.

Otra de las grandes ventajas de este marcador, señala el experto José Luis Neyro, es que los niveles de AMH o HAM en español es que son independientes de las variaciones hormonales de cada ciclo y por tanto, su determinación analítica puede hacerse en cualquier momento del ciclo de cualquier mujer y resultar informativo a sus efectos de predicción de senescencia folicular.
Hay pocos estudios sobre la relación entre la HAM y la fertilidad natural en los distintos estados de la vida reproductiva. La HAM podría ser útil en la evaluación de la necesidad de estrategias de preservación de la fertilidad y en la detección de daños postquimioterapia o postcirugía en la reserva ovárica. Son necesarios estudios a largo plazo para determinar completamente el valor del nivel de HAM después de un cáncer para predecir la función ovárica de forma prolongada.
Existe una relación lineal entre la HAM y la producción de ovocitos tras la estimulación ovárica, lo cual es valioso para predecir la hiperestimulación ovárica. Además, puede identificar mujeres con mala respuesta, aunque sería poco apropiado detener la FIV sólo por este hecho. Las mujeres con SOPQ presentan alto niveles de HAM, por el elevado número de folículos antrales pequeños y por las características intrínsecas de las células de la granulosa, lo cual puede contribuir a la anovulación. El papel de la HAM en el diagnóstico del SOPQ es controvertido, pero podría reemplazar el RFA en el futuro.

En conclusión, por primera vez en la biología reproductiva femenina, es posible desvelar la parte oculta del crecimiento folicular, es decir la actividad intrínseca (o acíclica) del ovario, la que no podemos manejar en clínica ordinaria (señala el titular del web, Dr. Neyro). Son necesarios estudios de estandarización y validación para maximizar la utilidad clínica de este prometedor biomarcador de la función ovárica en una amplia variedad de situaciones clínicas, tanto en niños como en adultos.

El embarazo protege contra el cáncer de mama; nuevas pistas reveladoras del mecanismo

Científicos del Fox Chase Cancer Center, en Filadelfia, Estados Unidos, han descubierto nuevas pistas sobre cómo el embarazo reduce el riesgo de las mujeres de desarrollar cáncer de mama. Con una mirada detallada al material genético de las mujeres que habían dado a luz y las que no, estos expertos, cuyas conclusiones se han presentado en la reunión anual de la American Association for Cancer Research, observaron diferencias en los elementos relacionados con procesos clave que, cuando funcionan mal, pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer.
Hasta ahora, describe el titular de este web el Dr. Neyro, “sabíamos por el seguimiento epidemiológico de grandes grupos de mujeres afectas de cáncer de mama, que el embarazo era un factor protector”; ahora, concluye, “parecen empezar a llegarnos evidencias de los mecanismos biológicos que hacen posible esa protección”. Para saber más en estos temas, pueden leer en http://www.neyro.com/2012/11/25/aclarados-algunos-puntos-sobre-el-cancer-de-mama-y-sus-variantes/.
Lo perfecto sería que los científicos tuvieran algún día la capacidad de imitar los cambios señalados en las mujeres que no han estado embarazadas para reducir su riesgo de desarrollar cáncer, señala la autora del estudio, Julia Santucci-Pereira, investigadora asociada en el Laboratorio de Investigación del Cáncer de Mama en el Fox Chase. “Estamos tratando de entender cómo ayuda el proceso natural del parto a prevenir el cáncer -explica–. Si lo entendemos, podremos tratar de imitar este proceso de alguna manera, especialmente en las mujeres que están en alto riesgo de desarrollar la enfermedad”.
En el trabajo, Santucci-Pereira y sus colegas utilizaron sofisticada tecnología de secuenciación de ácidos nucleicos para comparar la actividad genética de muestras de tejido libres de cáncer de mama de más de 100 mujeres, 30 de las cuales eran premenopáusicas que nunca habían dado a luz. Los expertos vieron diferencias en la expresión de genes que se asocian con el proceso bajo el cual las células se convierten en especializadas, conocido como diferenciación.
Según Santucci-Pereira, no fue una sorpresa, ya que los problemas en la diferenciación pueden hacer que las células se vuelvan cancerosas. Además, esta experta y sus colegas vieron diferencias claras entre las madres y no madres en la expresión de genes relacionados con el desarrollo de la anatomía del seno, algo que, a juicio de esta experta, también tiene sentido, ya que este proceso debe estar bien regulado para evitar el cáncer.

En otro estudio presentado durante la misma sesión de este foro científico, Santucci-Pereira y su equipo identifican cambios genéticos adicionales que pueden ayudar a explicar cómo el embarazo protege contra el cáncer de mama; el hallazgo epidemiológico nos era conocido y se repite siempre que lo hemos estudiado, describe nuestro experto el ginecólogo Dr. J.L. Neyro, titular de este web (ver también  http://www.neyro.com/2014/02/02/el-consumo-de-tomates-puede-proteger-del-cancer-de-mama-a-mujeres-posmenopausicas/).  Examinando a diez mujeres en la menopausia, encontraron que las madres y no madres muestran diferencias en cómo se modificaron sus genes, específicamente al resultar afectados por grupos químicos, los cuales influyen en la forma en la que los genes son utilizados por el cuerpo. Aquí, de nuevo, hallaron diferencias en los procesos asociados con el desarrollo de la anatomía del seno.

“Aunque esta investigación aporta más información para entender por qué el embarazo protege al cuerpo contra el cáncer, cómo sucede sigue siendo un rompecabezas”, reconoce Santucci -Pereira, quien señala como una posibilidad al hecho de que la hormona producida durante el embarazo, la gonadotropina coriónica humana (HCG), induce estos cambios.

De hecho, la investigación anterior en animales y células humanas ha encontrado que la adición de HCG puede producir otros cambios genéticos ligados a la diferenciación y el desarrollo, añade otro autor del estudio, José Russo, que dirige el Laboratorio de Investigación de Cáncer de Mama en el Fox Chase. “Estamos tratando de imitar el embarazo sin hacer que las mujeres se queden embarazadas”, agrega Santucci-Pereira.

Finalmente, en otro estudio que presentará también Santucci-Pereira y otros científicos del Fox Chase se analizaron profundamente las diferencias en los tramos de material genético apodados “no codificantes”, es decir que no contienen instrucciones para hacer proteínas. Se trata de regiones que los científicos pensaban que eran “inútiles”, pero ahora resulta que interactúan con otras partes del genoma y mejoran su función, por lo que el siguiente paso es tratar de entender qué hacen estas regiones no codificantes, incluyendo su papel en el cáncer.
En este último análisis, Santucci-Pereira y sus colegas identificaron 42 diferencias en las regiones no codificantes entre ocho mujeres que habían sido madres y ocho que no habían tenido descendencia. Es posible, dice la investigadora líder, que estas regiones no codificantes trabajen con los genes identificados en los otros dos análisis para inducir cambios en los procesos de diferenciación y desarrollo, protegiendo así a las mujeres que han dado a luz.

Al igual que con la otra investigación, el objetivo es encontrar formas que imiten a estos efectos en las no madres, tal vez mediante la administración de compuestos que se dirigen a regiones no codificantes que experimenten la misma protección contra el cáncer de mama, dice Santucci -Pereira. “Hay maneras, molecularmente, de orientar las regiones no codificantes –añade esta experta–. Estamos tratando de encontrar la forma de que funcionen”. Hasta entonces, la vida sana desprovista de tóxicos nos puede ayudar mucho en el empeño (ver en http://www.neyro.com/2014/03/05/nueva-evidencia-de-que-el-tabaquismo-aumenta-el-riesgo-de-cancer-de-mama/)

Las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a padecer cistitis

Una entrevista de  Rocío Jiménez de www.ComSalud.es

“Las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a padecer cistitis

El embarazo es una situación inmunosupresora, por lo que durante este estado tienden a disminuir las defensas orgánicas de las mujeres y son más frecuentes las infecciones urinarias, como la cistitis, reconoce el doctor José LuisNeyro, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Cruces de Bilbao. Este ginecólogo analiza la incidencia de la cistitis en las mujeres embarazadas y los factores que influyen en la afección de esta patología. Las infecciones urinarias son hasta siete veces más frecuentes entre las mujeres que entre los varones, según el doctor Neyro.

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-embarazadas-primeras-candidatas-cistitis/)

Pinchando en los siguiente enlaces se puede ampliar información sobre la cistitis en las mujeres embarazadas:

¿Cómo afecta la cistitis a las mujeres embarazadas?

(en http://cistitisderepeticion.com/afecta-cistitis-mujeres-embarazadas/)

Por lo general, hay que considerar que el embarazo es una situación inmunosupresora. Tiende a disminuir las defensas orgánicas de cualquier mujer embarazada, en general e incluso entre mujeres sanas. Ésta es la principal razón, aunque no la única, de que las infecciones urinarias sean muy frecuentes durante el embarazo. Hasta siete veces más frecuentes que entre los varones. Esto se debe a varias circunstancias:

  • La uretra de la mujer es mucho más corta que la del varón.
  • La salida del meato uretral, es decir, el extremo final de la uretra, está en la inmediata proximidad de zonas del cuerpo que tienen muy fácil la contaminación como son la vagina y el recto.
  • La uretra de las mujeres es recta, no tiene angulaciones como la masculina, lo que dificulta la llegada de gérmenes.
  • Las mujeres tampoco disponen de líquido prostático, en contraposición a las vesículas seminales, que tienen cierto poder bacteriostático, es decir, contienen sustancias que son capaces de detener el camino de las bacterias, y bactericida.

Si a estas cuatro características añadimos la presencia de sangre menstrual cada mes, donde pueden crecer todo tipo de gérmenes, y que es un magnífico caldo de cultivo para el crecimiento bacteriano, esto es lo que explica que las mujeres tengan muchas más infecciones urinarias que los varones. Además, si a eso se añade la situación de inmunodepresión que sucede durante el embarazo, tenemos la circunstancia ideal como para que los ginecólogos sepamos que las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a la cistitis.

¿Por qué las mujeres embarazadas están dentro de los grupos de riesgo de la cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-embarazadas-grupos-riesgo-cistitis/)

Fundamentalmente por el propio embarazo en sí mismo, que es capaz de producir determinadas sustancias, todavía no bien conocidas, que modulan y disminuyen la respuesta del sistema inmune de la mujer.

Esta situación tan peculiar que nos permite seguir perpetuando la especie sucede gracias a que el sistema inmune de la madre se hace tolerante con el embarazo y tiene una respuesta disminuida. Por eso cualquier mujer embarazada tiene un alto riesgo para cualquier tipo de infección, y la más frecuente de todas ellas es la infección urinaria, seguida a corta distancia de la infección respiratoria.

¿Es más frecuente en unas mujeres que en otras el hecho de sufrir infección urinaria durante el embarazo, o en general no hay distinción?

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-infeccion-urinaria-embarazo/)

No, ciertamente es más frecuente en unas que en otras. La prevalencia es muy elevada, hasta el extremo de que los ginecólogos nos hemos planteado, y lo hacemos desde hace muchos años, someter a todas las embarazadas durante el primer trimestre a un urocultivo para determinar si hay gérmenes o no en la orina. Otra de las medidas que tomamos es tratar con antibióticos todas las apariciones de gérmenes en la orina, de la forma que nosotros denominamos bacteriuria asintomática, es decir, hay bacterias en la orina que no producen sintomatología.

La bacteriuria asintomática debe ser tratada siempre con antibióticos durante el embarazo, en cualquier trimestre, y sobremanera en aquellas mujeres que tengan una especial circunstancia de incremento del riesgo. Por ejemplo, las que tienden a tener más infecciones urinarias incluso fuera del embarazo, aquellas que tienen alguna malformación genital o urinaria que predispone a tener más fácilmente infecciones urinarias, o las que por cuestiones de enfermedad están inmunodeprimidas. Por ser mujeres y estar embarazadas tienen un alto riesgo de padecer la enfermedad, pero todavía más por tener estas circunstancias que especialmente las predispone a las infecciones.

Durante el embarazo, ¿cuándo son más frecuentes los episodios de cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/embarazo-frecuencia-cistitis/)

Fundamentalmente durante el primer trimestre y al final del embarazo. De hecho las medidas llevadas a cabo por los ginecólogos están orientadas a superar la cistitis en estos períodos. Durante el primer trimestre testamos sistemáticamente a toda la población gestante mediante un cultivo de la orina de forma rutinaria, aunque no le ocurra nada a la madre. Además, analizamos la presencia de bacterias en el sedimento urinario en cada uno de los análisis de orina que practicamos a lo largo de diferentes plazos del embarazo, y si existen volvemos a tratar con antibióticos.

¿Qué síntomas suelen ser los más frecuentes en las mujeres con cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/sintomas-frecuentes-mujeres-cistitis/)

Son siempre los mismos que en cualquier infección urinaria. Normalmente tienen que ver con lo que nosotros llamamos el síndrome cistítico, lo que comúnmente se conoce como cistitis. Esta enfermedad consiste en una sensación urente de quemazón cuando la orina es expulsada por la uretra, de tal manera que las mujeres describen estas sensaciones como irritación, dolor o sensación de incomodidad cuando se está orinando.

También se acompaña de manera muy frecuente de un síntoma que llamamos polaquiuria, es decir, que la persona afectada orina muchas veces pero en una cantidad muy reducida. De forma ocasional se produce poliuria, con lo que al final del día se orina más cantidad de lo habitual, aunque sea pequeñas veces. Además es común la nocturia, de tal forma que la paciente se tiene que levantar por la noche a orinar porque no aguanta la sensación de deseo imperioso de miccionar, incluso puede hacerle despertar del sueño.

La cistitis también puede provocar que la paciente sienta que se queda con ganas después de orinar, haciendo esfuerzos incoercibles para seguir orinando una vez concluido. Este síntoma produce una sensación que las pacientes describen como terriblemente incómoda.

Por lo general, la infección urinaria baja, digamos de la vejiga, no suele producir fiebre ni síntomas generales, como por ejemplo cansancio o escalofríos. Si suceden estos estados hay que pensar que la infección urinaria está muy avanzada y es posible que se esté complicando con la pielonefritis aguda, una afección mucho más seria, que sucede cuando el proceso infeccioso ha trascendido desde la vejiga hasta el riñón. Una pielonefritis durante el embarazo es una complicación seria y un problema importante que necesita de un tratamiento antibiótico intravenoso y por tanto precisa ingreso hospitalario, pero afortunadamente son casos reducidos.

¿Qué se puede hacer para prevenir las infecciones urinarias durante el embarazo?

(en http://cistitisderepeticion.com/prevenir-infecciones-urinarias-embarazo/)

Lo primero y fundamental sería tener una actividad constante por parte de los riñones.

La vejiga es un órgano hueco que sirve, como todos los de este tipo, para transformar funciones continuas en discontinuas y a la inversa, transforma la función continua de la producción de orina por parte de los riñones, en discontinua.

Por lo tanto, hay que tener una vejiga sin remanente para prevenir las infecciones urinarias. Este órgano tiene que vaciarse del todo y con una cierta frecuencia. Hay que ir al baño pero no más de tres veces por la mañana y un par de veces por la tarde, y cada vez que se vaya no hay que tener ninguna prisa. Hay que vaciar completamente la vejiga, porque mantener orinas residuales, es decir, pequeñas cantidades de orina que no se han terminado de eliminar en la micción anterior, puede suponer un riesgo para la contaminación bacteriana.

De esta forma, hay que tener el riñón siempre activo bebiendo la suficiente cantidad de agua. También hay que acudir al cuarto de baño cuando tengamos la suficiente necesidad como para destinar un minuto y medio a vaciar la vejiga.

Una buena medida de prevención que los ginecólogos recomendamos a las mujeres es orinar antes y después del coito, ya que es una de las actividades que más puede facilitar la contaminación de la uretra. La posible infección por el arrastre de los gérmenes desde la vagina hasta la vejiga a través de la uretra queda eliminada por el acto de la micción, por el lavado que supone vaciar la vejiga.

Por otro lado existe una vieja leyenda urbana, que de alguna manera tiene un cierto fundamento, como es la de tomar alguna sustancia natural antiinfecciosa que favorezca por lo menos la eliminación de las bacterias. Una buena práctica de prevención es ingerir vitamina C a través de zumos de naranja o kiwis, aunque en realidad el pimiento verde es el alimento que contiene mayor cantidad de esta vitamina.

En el caso de los tratamientos, ¿cuál es el mejor para las embarazadas?

(en http://cistitisderepeticion.com/?p=2460&preview=true)

Cada embarazada debe ser tratada de una manera concreta por su ginecólogo en la consulta médica teniendo en cuenta sus hallazgos. Los expertos siempre recomiendan el antibiótico menos peligroso, aquel del que tengamos evidencia de que no produzca teratogenia ni sea dañino para el feto, y al mismo tiempo se pueda administrar en cualquier momento del embarazo. Estas medidas limitan, ya que no todos los antibióticos pueden ser administrados en cualquier momento del embarazo.

Además de los tratamientos antibióticos, la asistencia médica con probióticos a la mujer embarazada tiene una mayor aceptación últimamente. Estos microorganismos vivos, administrados en la dosis adecuada y por la vía requerida, son capaces de facilitar algún aspecto de la salud de las personas. La presencia de probióticos en la flora de la vagina, también conocida como la microbiota vaginal, permite un equilibrio de la zona que facilita la ausencia de infecciones vaginales. Los efectos de los antibióticos deben ser recompuestos y reemplazados con tratamientos de probióticos, y que la vagina no se convierta en un foco de infección para la uretra.

Además de los antibióticos y probióticos, tenemos una serie de sustancias que son específicas para erradicar algunas bacterias, como las proantocianidinas. Estos componentes los encontramos contenidos en varios alimentos, como en el caso del arándano rojo americano. Posibilitan limitar, disminuir o anular la actividad del antígeno flagelar H, responsable de que la bacteria Escherichia Coli, muy dañina para la vejiga, permanezca adherida en la mucosa de la vagina durante días, semanas o meses. De esta forma la infección urinaria tiende a residuar porque no termina de eliminar la E. Coli localizada en la vejiga.

Las sustancias contenidas en el arándano rojo americano pueden lograr que esta acción del antígeno flagelar H quede anulada y así evitar la existencia de nuevas infecciones urinarias.