Cuando el deporte no está contraindicado ni en el embarazo

Podríamos decir que una de las certezas incontrovertibles de nuestro empeño en la divulgación científica expresado en este blog es tratar de demostrar que el ejercicio físico es un pilar fundamental del cuidado de nuestra salud. No importan la condición o la edad, moverse es bueno siempre, es intrínsecamente benéfico, que podría decirse desde un análisis ético, incluso. Lo hemos demostrado científicamente además, como actividad beneficiosa a cualquier edad; puede verse con detalles en la noticia en la que extendimos el tema http://www.neyro.com/2012/06/25/evidencias-cientificas-demuestran-que-el-ejercicio-fisico-es-saludable-en-cualquier-edad/
Una de las más grandes ventajas del ejercicio físico es que ya ha demostrado su acción como reductor del riesgo de padecer cáncer de mama en la mujer más allá de su menopausia. Cuando aún permanecen ocultas las causas de esta neoplasia que le va a complicar la vida hasta a una de cada 8 o 9 mujeres a lo largo de su vida, sabemos ya que el riesgo de cáncer de mama en la posmenopausia disminuye tras la práctica regular de ejercicio físico, según  mostro un estudio realizado por expertos del Centro de Investigación en Epidemiología y Salud de la Población en el Institut Gustave Roussy en Villejuif (Francia) y que ha sido publicado en la revista “Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention”. Nos ocupamos del tema en nuestro blog hace ya unos meses en http://www.neyro.com/2015/01/25/el-riesgo-de-cancer-de-mama-posmenopausico-disminuye-con-la-practica-de-ejercicio-fisico/
Si hablamos de mujeres, parece evidente afirmar que su ciclicidad ovárica, sus ritmos menstruales habrán de ser decisivos en su rendimiento, si de lo que estamos hablando es de deporte de un cierto nivel. Así, no puede entrenarse igual cuando los estrógenos están en su apogeo, en la mitad del ciclo, que cuando decaen en los días previos a la menstruación o incluso durante ella. Olvidarlo es condenar a la mujer a una ansiedad innecesaria por sus altibajos y el entrenamiento debe orientarse a sus fechas biológicas. Lo contamos en un programa de radio muy interesante en el que el responsable de contendidos del web lo debatía con entrenadores físicos de alto nivel y que recogimos en nuestro blog en http://www.neyro.com/2017/03/13/como-influyen-la-genetica-femenina-o-el-ciclo-menstrual-en-los-entrenamientos/
Si seguimos adelante, una vez que la mujer desea establecer su maternidad, el ejercicio físico durante el embarazo, seguramente adaptado a esa condición, puede reportar beneficios extraordinarios hasta el extremos de reducir el riesgo de padecer diabetes gestacional que es un trastorno endocrinológico que ya afecta a 1 de cada 10 gestantes y complica mucho todo el embarazo. Lo contamos con detalles en nuestro blog hace ya un tiempo y puede seguirse en http://www.neyro.com/2015/11/02/el-ejercicio-aerobico-durante-el-embarazo-puede-ayudar-a-prevenir-la-diabetes-gestacional/
Pero con ser bueno para el sexo y el embarazo de la propia mujer (como contamos en http://www.neyro.com/2015/07/27/deporte-sexo-y-gestacion-actividades-contraindicadas-o-posibilidades-reales-de-combinarlos/), nos quedaría por aclarar si el deporte es beneficioso para el recién nacido, para el nuevo ser.
Podrían parecer contradictorios la actividad física y el feto  en desarrollo. Por ejemplo, la natación se ha demostrado siempre como una actividad física que aporta elasticidad y buena preparación física; pero durante el embarazo ¿está permitido nadar? y sobre todo, ese tipo de ejercicio, o cualquier otro le va a beneficiar al recién nacido? Ahí, la investigación animal nos vuelve a alumbrar en la medida que se ha demostrado ya que la práctica de ejercicio regular durante la gestación ayuda al feto, a mejorar sus salud y ello, insistimos, fruto de investigaciones con cerdas preñadas tal y como contamos con detalle en una noticia de hace ya algún tiempo en http://www.neyro.com/2013/11/05/el-ejercicio-fisico-regular-durante-el-embarazo-mejora-la-salud-del-recien-nacido/
Nos quedaba solo cerrar el círculo con verificar lo que sucede al revés; ¿Qué pasa con la actividad deportiva de la gestante? ¿y si la embarazada de la que hablamos es una deportista de élite?, ¿influirá su embarazo de manera negativa en su rendimiento deportivo, en la élite, nos referimos? Hace muy poco tiempo hemos conocido que Serena Williams ganó su último Gran Sland en este enero de 2017 estabón esperando su primer hijo.
“Ganó el Abierto de Australia, a finales de enero, esperando su primer hijo” decía textualmente Laura Marta, magnífica periodista de ABC, en un magnífico reportaje en el que con mucho acierto (y la colaboración del ginecólogo José Luis Neyro, ginecólogo y Alberto García Bataller, entrenador deportivo de élites) repasaban los detalles de hasta qué punto el embarazo ni siquiera está contraindicado no ya en la persona acostumbrada  un cierto ritmo de ejercicio físico, sino ni siquiera en la élite mundial del deporte de alta competición.
Seerna Williams
El lector interesado puede acudir al original del reportaje en el que se exponen todos los detalles en el enlace siguiente http://www.abc.es/deportes/abci-embarazo-mujer-deporte-elite-201704230818_noticia.html En él se revisan por parte de la prestigiosa periodista Laura Marta, los datos más importantes de la sintomatología gestacional inicial y su influencia en la práctica deportiva y como mejorar la salud general en esas fases del embrazo. Conclusión: ni durante el propio embarazo está contraindicada la práctica de ejercicio (y a ese nivel…).

Vacunar a la gestante contra la tos ferina reduce el riesgo de los recién nacidos en más del 90%.

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Con ocasión de alguna noticia relativa a temas de salud pública, hemos afirmado en este blog que la actividad humana que más vidas ha salvado en toda la historia de la Humanidad es sin duda la canalización de las aguas fecales. A corta distancia y en segundo lugar está la vacunación de las personas contra todas las enfermedades infecciosas y transmisibles.
Hoy está fuera de dudas que la gestación es también un periodo de la vida de la mujer que puede beneficiarse de grandes ventajas consecutivas a la vacunación; así lo recogimos en  este blog en enero de 2016 en una noticia al respecto presente en  el enlace http://www.neyro.com/2016/01/25/vacunaciones-y-gestacion-una-duda-continuada-ya-aclarada/
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Una de las vacunas casi obligadas que recomendamos a todas las gestantes en su segundo trimestre gestacional está la vacuna contra la tos ferina; pues bien, entre los lactantes de madres que recibieron la vacuna de refuerzo contra la tos ferina durante el embarazo, el riesgo de contraer la tos ferina se redujo en un estimado 91% durante los dos primeros meses de vida, el periodo crítico antes de que puedan recibir su primera vacuna acelular de tos ferina (DTaP) del programa de vacunación infantil.
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Estos hallazgos del Kaiser Permanente Vaccine Study Center (KPVSC), en Oakland, California, Estados Unidos, se publican en la revista “Pediatrics”, en este mismo 2017 en un manuscrito firmado por Nicola P. Klein y sus colaboradores; ya en anteriores ocasiones esta misma autora se había ocupado de la seguridad vacunal en gestantes en anteriores publicaciones sobre el tema (puede verse en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28054412)

La tos ferina o pertussis es una infección respiratoria causada por una bacteria llamada ‘Bordetella pertussis’, que puede afectar a personas de cualquier edad, pero es particularmente virulenta y potencialmente mortal en los lactantes. Además de la protección proporcionada en los primeros dos meses, el estudio que comentamos encontró que la vacunación materna con DTaP durante el embarazo redujo el riesgo de pertussis en un 69% para todo el primer año de vida, después de ajustar por los efectos de las vacunas DTaP infantiles administradas a partir de los dos meses de edad.

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El estudio es el más reciente de un cuerpo de trabajos sobre las vacunas contra la tos ferina realizado por el KPVSC. Además, los investigadores de KPVSC encontraron que el efecto protector de DTaP disminuye drásticamente poco después de que se reciba la última de las cinco inyecciones recomendadas entre las edades de 4 a 6 años. Los hallazgos explicaron en gran parte por qué Estados Unidos estaba viendo brotes cada vez mayores de tos ferina y otras investigaciones han demostrado una disminución de la efectividad de DTaP.

En España, conscientes de estos hallazgos, los ginecólogos hemos tomado hace ya un tiempo la decisión de vacunar a todas las gestantes contra la tos ferina para incrementar la efectividad clínica en los niños tras el nacimiento, señala el ginecólogo José Luis Neyro. Y es que “la estrategia de inmunizar a las mujeres embarazadas para impulsar la transferencia materna de anticuerpos parece ser más eficaz para proteger a los niños pequeños contra la tos ferina que los intentos de ‘resguardo’, en el que las madres y otras personas en estrecho contacto con los recién nacidos son vacunados después del parto”, apunta  por su parte Nicola P. Klein, autora principal del manuscrito que se comenta y directora de KPVSC.

En Estados Unidos, se recomienda la inmunización primaria de los lactantes con vacunas DTaP (difteria, tétanos y tos ferina) a los 2, 4 y 6 meses de edad. En los primeros meses de vida, antes de que los recién nacidos puedan beneficiarse de la DTaP, reciben cierta protección contra la tos ferina de los anticuerpos maternos transferidos durante la gestación. Sin embargo, sin vacunación contra la tos ferina durante el embarazo, los anticuerpos materna contra la tos ferina en el lactante disminuyen sustancialmente a las 6 semanas de edad y se vuelven indetectables hacia los 4 meses de edad.
El calendario vacunal puede ser diferente en cada país, y lo que es peor, señala el Dr. Neyro, puede diferir de unas comunidades autónomas a otras por la vigente distribución transferencial del control de la sanidad y la asistencia sanitaria en este país, casi totalmente federalizado. De todas maneras, en el grafico adjunto aparece las vigentes recomendaciones del Comité Asesor de Vacunas en España.
Resultado de imagen de calendario vacunal 2016
En febrero de 2013, el Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Atlanta (el famoso CDC), recomendó la vacunación DTaP en mujeres embarazadas, independientemente de la vacunación previa de DTaP, en cualquier momento durante el embarazo, pero preferiblemente entre las 27 y 36 semanas de gestación para maximizar la transferencia de anticuerpos. La recomendación ACIP suplantó en gran parte una anterior, en vigor desde 2006, para administrar la DTaP a las madres en el periodo postparto inmediato.
La población del estudio consistió en 148.981 niños nacidos en los hospitales Kaiser Permanente en el norte de California entre 2006-2015. El porcentaje de lactantes cuyas madres recibieron DTaP durante el embarazo aumentó de menos del 1% en 2006-2008, a casi 12% en 2010 y más del 87% en 2015, siguiendo las recomendaciones de ACIP y recordatorios en el expediente médico electrónico. La mayoría de las mujeres embarazadas vacunadas en Kaiser Permanente en el norte de California entre 2010-2015 recibieron DTaP a las 20 semanas de gestación o más tarde; en 2013, la mayoría fue vacunada entre las 27 y 36 semanas de gestación.

“Los resultados de este estudio demuestran que la DTaP materna administrada durante el embarazo proporciona la mejor protección contra la tos ferina (una enfermedad a veces mortal incluso, cuyas características exponemos en el gráfico adjunto), lo que apoya firmemente la actual recomendación de ACIP de administrar DTaP durante cada embarazo”, señala Klein.

Además, aunque la mayoría de los estudios previos evaluaron la efectividad de DTaP materna en lactantes antes de la vacunación con DTaP, este trabajo evaluó la efectividad de DTaP durante el embarazo en relación con las tres primeras dosis de DTaP para tratar las preocupaciones de que DTaP materna y DTaP infantil puedan interferir entre sí, lo que podría llevar a una menor protección para el bebé.

“La DTaP materna administrada durante el embarazo fue muy efectiva en la protección de los lactantes contra la tos ferina antes de su primera dosis de DTaP. Durante el primer año de vida, la DTaP materna siguió proporcionando protección sin interferir con DTaP –señala Klein–. Es reconfortante que, en cada nivel de exposición a la DTaP, los niños con DTaP materno estén mejor protegidos”.

Lo decíamos al principio, en la disyuntiva entre vacunar o no vacunar, SIEMPRE es mejor para nuestros pacientes la primera opción; no cabe duda alguna, sentencia José Luis Neyro.

¿Está el autismo infantil relacionado con los anticuerpos frente al Herpes en la madre durante el embarazo?

Un estudio recientemente publicado en una revista internacional de alto impacto, señala que las altas concentraciones de anticuerpos maternos contra el virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2) en la mitad del embarazo se han vinculado a incremento en el riesgo de trastorno del espectro autista (TEA).

Hasta donde se tienen noticias, “este es el primer estudio en informar una relación entre las concentraciones de anticuerpo anti virus de herpes simple de tipo 2 en la madre y el riesgo de trastorno del espectro autista en la descendencia”, señala la autora principal, la Dra. Milada Mahic, PhD, investigadora posdoctoral del Centro para Infección e Inmunidad, en la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad Columbia, en la Ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

El estudio completo, destaca el Dr. Neyro, puede descargarse en el siguiente enlace, precisamente por su novedad (véase en http://msphere.asm.org/content/msph/2/1/e00016-17.full.pdf). Hace apenas unos meses, continúa el responsable de contenidos de http://www.neyro.com, el ginecólogo José Luis Neyro, nos habíamos ocupado de estos temas al comentar un artículo previo que desvinculaba la presencia de TEA de los procedimientos de inducción de parto, tan habituales en la Obstetricia moderna; puede leerse el contenido de aquella noticia en http://www.neyro.com/2016/11/02/la-induccion-al-parto-no-aumenta-el-riesgo-de-trastornos-del-espectro-autista-en-los-ninos/

Como decimos, el estudio fue publicado el 22 de febrero de este año 2017 en la versión electrónica de mSphere, una revista de la American Society for Microbiology. Señalan los autotres que “consideramos que la respuesta inmunitaria de la madre al virus del herpes simple 2 podría  alterar el desarrollo del sistema nervioso central fetal, aumentando el riesgo de autismo”. Las infecciones maternas durante el embarazo se han relacionado con algunas alteraciones del desarrollo neurológico, incluido el trastorno del espectro autista.

El equipo de Columbia evaluó posibles vínculos entre la exposición materna a cinco microorganismos patógenos de antiguo muy vinculados a los embarazos y a los daños perinatales de los fetos en desarrollo, destaca JL Neyro, como fueron Toxoplasma gondii, virus de la rubéola, citomegalo-virus, VHS-1 y VHS-2 y el riesgo de autismo en la descendencia. La exposición a estos patógenos “ToRCH” (como se les denomina habitualmente) durante el embarazo puede originar aborto espontáneo y malformaciones congénitas, según conocíamos de antiguo.

Los investigadores analizaron muestras de sangre de 442 madres de niños con diagnóstico de autismo, así como a 463 madres de niños sin la enfermedad, que se reclutaron en el Estudio ABC (Cohorte Natal de Autismo), que es dirigido por el Instituto Noruego de Salud Pública. Se obtuvieron muestras de sangre de la madre alrededor de la semana 18 del embarazo y también al nacimiento.

Las altas concentraciones de anticuerpos IgG de virus del herpes simple de tipo 2 en el plasma materno en la mitad del embarazo (pero no al nacer), se asociaron a un aumento del riesgo de presentarse el trastorno en la descendencia masculina.
Después del ajuste con respecto a paridad y año de nacimiento del niño, un incremento en las concentraciones de anti VHS-2 de 240 a 640 unidades arbitrarias/ml se relacionó con un aumento de casi dos tantos en las probabilidades de trastorno del espectro autista en los niños (odds ratio: 2,07; IC 95%: 1,06 – 4,06; p = 0,03), informan los investigadores.

El número de niñas con trastorno del espectro autista (n = 78) en el estudio es “demasiado pequeño para concluir que el efecto es específico de género; no obstante, el autismo tiene un sesgo sexual con tendencia a afectar a los hombres”, señalan los autores. No se observó ninguna relación entre el trastorno del espectro autista y la existencia de anticuerpos IgG contra los otros cuatro patógenos. En la figura precedente, el modelo obtenido del artículo original, fue ajustado por paridad y por el año de nacimiento de cada niño; en la posterior se anotan algunos rasgos del autismo infantil..

“Se desconoce la causa (o las causas) de la mayoría de los casos de autismo. Sin embargo, la evidencia parece indicar que los factores, tanto genéticos como ambientales, desempeñan cierto papel en la enfermedad. La investigación indica que la inflamación y la activación inmunitaria pueden contribuir al riesgo. El virus del herpes simple del tipo 2 podría ser sólo uno dentro una serie de agentes infecciosos causantes”, declaró el autor principal Dr. W. Ian Lipkin, director del Centro para Infección e Inmunidad en la Universidad de Columbia, en Nueva York, Estados Unidos.

Los investigadores destacan que el incremento de las concentraciones de anticuerpo contra virus del herpes simple de tipo 2 puede indicar una infección primaria reciente o la reactivación de una infección latente. Sólo 12% de las madres seropositivas para virus del herpes simple de tipo 2 informó tener lesiones de VHS antes del embarazo o durante el primer trimestre, lo que sugiere que la mayor parte de las infecciones por virus del herpes simple de tipo 2 se manifestó de manera asintomática.

Los investigadores suponen que el riesgo de trastorno del espectro autista asociado a altas concentraciones de anticuerpos contra virus del herpes simple de tipo 2 no es específico de VHS-2, sino que más bien refleja la repercusión de la activación inmunitaria y la inflamación en un sistema nervioso en desarrollo vulnerable. Asimismo, afirman que se necesitan más estudios para determinar si son necesarias la detección sistemática y la supresión de la infección por virus del herpes simple de tipo 2 durante el embarazo.

Este estudio fue respaldado por apoyos económicos del National Institutes of Health, la Fundación Jane Botsford Johnson, la Iniciativa para la Investigación del Autismo de la Fundación Simons, el Ministerio de Salud y Servicios Sociales de Noruega, el Ministerio de Educación e Investigación de Noruega y el Consejo de Investigación de Noruega. Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Referencias bibliográficas:

Mahic M, Mjaaland S, Bøvelstad H, Gunnes N, y cols. Maternal Immunoreactivity to Herpes Simplex Virus 2 and Risk of Autism Spectrum Disorder in Male Offspring. mSphere. 22 Feb 2017;2(1). pii: e00016-17. doi: 10.1128/mSphere.00016-17.

http://www.neyro.com/2016/11/02/la-induccion-al-parto-no-aumenta-el-riesgo-de-trastornos-del-espectro-autista-en-los-ninos/

¿Resulta útil la progesterona natural para evitar los partos prematuros?

Ciertamente, esta de la ciencia es un mundo que cambia de continuo, como no podía ser de otra manera, en la medida de que nuevos conocimientos se van incorporando al bagaje de sabiduría que el hombre acumula con nuevas investigaciones. Así, hace unas pocas semanas nos cuestionábamos si la Progesterona natural servía realmente para evitar los partos prematuros y lo contamos en http://www.neyro.com/2017/02/03/sirve-realmente-la-progesterona-vaginal-como-tratamiento-para-evitar-un-parto-prematuro/.
Ahora, de nuevo el asunto en candelero por una publicación reciente del Ultrasound Obstet Gynecol en la que se analiza la utilidad de la famosa progesterona vaginal para reducir los partos prematuros y las complicaciones en embarazos gemelares entre mujeres con un cuello uterino acortado.  La publicación está en el enlace siguiente http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/uog.17397/full
En ella se afirma que el tratamiento con progesterona vaginal reduce el riesgo de parto prematuro, complicaciones neonatales y muerte neonatal en mujeres con embarazo gemelar que tengan un cuello uterino acortado, que en principio tienen más riesgo de que su embarazo finalice antes de tiempo, como demuestran miles de experiencias previas en todo el mundo, señala el experto JL Neyro.

Se trata de mostrar los resultados de un estudio internacional publicado en  marzo de 2017, en el que han participado el Instituto Universitario IVI Valencia y el Hospital La Fe de Valencia. Antes del parto, el cuello uterino, parte más baja del útero, adelgaza y se acorta en la parte final del embarazo; en algunas mujeres, el cuello uterino se acorta prematuramente sobre el cuarto o quinto mes de embarazo, aumentando el riesgo que acontezca un parto prematuro.

Estudios previos ya habían demostrado que la hormona natural progesterona, la más importante de la gestación, pero administrada vía vaginal en forma de óvulos o gel, reduce el riesgo de parto prematuro en mujeres con embarazo único y cuello uterino acortado. Sin embargo, el efecto de este tratamiento en embarazos gemelares seguía siendo controvertido, al menos hasta el momento actual.

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El trabajo es en realidad un resumen analítico de otros análisis previos (estudio de estudios, lo que en estadística se llama metanálisis), incluyó datos de 6 ensayos clínicos aleatorizados (ECAs) en los que participaron un total de 303 mujeres embarazadas de gemelos con una longitud del cuello uterino de 25 milímetros o menos en el segundo trimestre, medida siempre mediante ecografía trans-vaginal.

De éstas, 159 fueron aleatorizadas a recibir progesterona vaginal y 144 recibieron placebo o ningún tratamiento. El riesgo de tener un parto antes de la semana 33 se redujo un 31% en las mujeres que recibieron progesterona vaginal (31% en el grupo que recibió progesterona vaginal frente al 43% en las que no recibieron dicho tratamiento) (RR, 0.69 (95% CI, 0.510.93)

La progesterona vaginal también redujo el riesgo de parto prematuro antes de la semana 32 y 34 de embarazo. Además, los niños nacidos de mujeres que recibieron progesterona vaginal tuvieron una reducción del 30% en la tasa de problemas respiratorios, la complicación más frecuente de los prematuros (del 47% en el grupo de placebo/no tratamiento se redujo al 33% en el grupo de la progesterona)(RR, 0.70 (95% CI, 0.560.89).

La tasa de ventilación mecánica asistida se redujo un 46% (del 27% en el grupo de placebo/no tratamiento se redujo al 16% en el grupo de la progesterona), mientras que el riesgo de muerte neonatal cayó un 47% (del 22% en el grupo placebo/no tratamiento se redujo al 11% en el grupo de la progesterona).

“Los hallazgos aportan evidencia sólida de que el tratamiento con progesterona vaginal en mujeres con embarazo gemelar y cuello acortado reduce la frecuencia de partos prematuros, complicaciones neonatales, tales como los problemas respiratorios, y lo que es más importante, las muertes neonatales”, según Vicente Serra y Alfredo Perales, jefe de la Unidad de Medicina Materno-Fetal de IVI Valencia y jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital La Fe de Valencia, respectivamente.

Este asunto no puede darse por finalizado ni por definitivo; nuevas investigaciones se abrirán en pocos meses, seguro, nos aclara el Dr. Neyro, pues en una sociedad donde cada vez más embarazos se producen más allá de los 40 años, nos enfrentamos entre todos a nuevos retos obstétricos que nos obligan a nuevas soluciones (ver en http://www.neyro.com/2016/03/23/los-riesgos-perinatales-aumentan-por-encima-de-los-40-anos/) En España, además, el asunto tiene especial trascendencia por la elevada tasa de gemelaridad que todavía soportamos en función de las altísimas tasas de reproducción asistida presentes en nuestro medio (ver en http://www.neyro.com/2016/04/04/en-la-clasificacion-de-paises-por-tasa-de-gemelaridad-espana-ocupa-el-tercer-lugar/)

Beber alcohol produce siete tipos diferentes de cáncer

Se dispone de “evidencia sólida” de que el alcohol produce siete tipos de cáncer y otra evidencia indica que “probablemente” produzca más, según diferentes análisis de la literatura publicados en diversas ocasiones por la Dra. Connor precisamente en nuestras antípodas; el lector interesado puede bucear en uno de sus últimos manuscritos a modo de revisión de estos asertos publicado en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27442501.

La evidencia epidemiológica respalda una relación causal entre el consumo de alcohol y tumores malignos de bucofaringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama femenina, dice Jennie Connor, MB, ChB, MPH, del Departamento de Medicina Preventiva y Social, Universidad de Otago en Dunegin, Nueva Zelanda.

En síntesis, el alcohol produce cáncer. Ella misma lo afirma en las conclusiones de uno de sus trabajos cuando afirma que “existe una fuerte evidencia de que el alcohol causa cáncer en siete sitios del cuerpo y probablemente en otros también. Las estimaciones actuales sugieren que los cánceres atribuibles al alcohol en estos sitios constituyen el 5,8% de todas las muertes por cáncer en todo el mundo. La confirmación de mecanismos biológicos específicos por los cuales el alcohol aumenta la incidencia de cada tipo de cáncer ni siquiera se requiere para inferir que el alcohol es una causa”. Es ciertamente, una contundente afirmación, señala el Dr. JL Neyro

Por abundarlo más, la propia autora señala: “el público y los medios a menudo dan la misma importancia a las afirmaciones de expertos mundiales que a los mensajes de las compañías de alcohol y sus científicos. Los mensajes en general resultan confusos. Por estos motivos, la revista científica Addiction ha marcado este artículo [su análisis] como ‘Para debate'”.

La utilización del lenguaje causal en los debates científicos y públicos es “dispar”, señala. Por ejemplo, los artículos y las noticias en los diarios a menudo utilizan expresiones como “cáncer relacionado con alcohol” y “cáncer atribuible al alcohol”; hacen alusión a un “vínculo” entre el alcohol y el cáncer y al efecto del alcohol sobre “el riesgo de cáncer”.

Hace unos años, la ciencia demostró que incluso cantidades moderadas de alcohol podrían incrementar notablemente el riesgo de padecer cáncer en las mujeres, verdadero objetivo de todo el trabajo de divulgación de este web, señala su director de contenidos el ginecólogo José Luis Neyro; de hecho, lo comentamos largamente en su día en  http://www.neyro.com/2015/10/02/consumo-moderado-de-alcohol-tambien-podria-aumentar-el-riesgo-de-cancer-en-las-mujeres/

“En la actualidad, el papel causal del alcohol es percibido como más complejo que el del tabaco, y la solución sugerida por la analogía con el tabaquismo ― que debiéramos todos reducir y finalmente dejar de beber alcohol ―  es ampliamente inaceptable”, escribe la Dra. Connor.

El análisis recién publicado “refuerza la necesidad de que el público tome conciencia de la relación causal entre el alcohol y el cáncer”, dijo Colin Shevills, de Alcohol Health Alliance UK, en un comunicado de prensa. “La investigación demuestra que sólo alrededor de una de cada 10 personas [en el Reino Unido] actualmente se percatan del vínculo entre alcohol y cáncer”.

Shevills añadió: “Las personas tienen derecho a saber sobre la repercusión del alcohol en su salud, así como su vinculación con el cáncer, de manera que puedan tomar decisiones con conocimiento de causa respecto a cuánto beben”.

La falta de claridad en torno a que el alcohol produce cáncer, considera la Dra. Connor, está relacionada con la propaganda de la industria del alcohol y por el hecho de que la “base epidemiológica para la inferencia causal es un proceso iterativo que nunca se completa del todo”.

Los ginecólogos, sin embargo todo ,o anterior, siempre hemos emitido un mensaje claro en lo que respecta al empleo de alcohol en la dieta de la mujer gestante, por ejemplo. Aquí, estos temas no admiten discusión: las mujeres embarazadas consumen mucho más alcohol del que debieran que es nada, señala con rotundidad José Luis Neyro (y lo refrendamos con un hallazgo brutal cuando se constata cuántas gestantes lo consumen de manera regular, como expusimos en http://www.neyro.com/2012/07/27/una-de-cada-13-mujeres-embarazadas-consume-alcohol/) Asuntos para reflexionar, sin duda.

¿Apoya la epidemiología más científica la idea de que el alcohol causa el cáncer?

Podría parecer evidente que el consumo de alcohol durante la gestación puede conllevar daños irreversibles en el feto en gestación que afectarán toda su vida futura. Sin embrago, destaca José Luis Neyro, no es baladí recordarlo cada día. Hace un tiempo nos ocupamos de señalarlo con detalles en http://www.neyro.com/2015/05/01/consumir-alcohol-durante-la-gestacion-provoca-secuelas-irreversibles-en-los-ninos/
Una de las mayores investigadoras que se han ocupado desde nuestras antípodas en demostrar la íntima relación del etanol con el cáner es la Dra. Connor. Ella señala que la intensidad de la relación del alcohol como una causa de cáncer varía según la región corporal. La evidencia es “muy sólida” para el cáncer de la boca, faringe y el esófago (riesgo relativo: ~4-7 para ≥ 50 g/día de alcohol, en comparación con ninguna bebida) pero lo es menos para el cáncer colorrectal y el cáncer de hígado y de mama (riesgo relativo: ~1,5 para ≥ 50 g/día).

“Para los tumores malignos de boca, faringe, laringe y esófago, hay una interacción bien reconocida del alcohol con el tabaquismo, lo que da lugar a un efecto multiplicador sobre el riesgo”, añade la Dra. Connor. Uno de sus trabajos más exitosos en este sentido está publicado recientemente en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27306121

Los mecanismos fisiopatológicos que dan plausibilidad a estas afirmaciones se exponen con detalle en la siguiente figura extraída de otro manuscrito científico publicado en Nature reviews.

Otros tipos de tumores malignos también probablemente son causados por el alcohol. La Dra. Connor señala que se está “acumulando investigación” que respalda una contribución causal del alcohol al cáncer de páncreas, próstata y piel (melanoma). Afirma que los mecanismos exactos de cómo el alcohol, sea solo o en combinación con el tabaquismo, produce cáncer “no se comprenden del todo”, aunque hay cierta “evidencia biológica” de apoyo.

Una experta británica externó una opinión sobre la carcinogenicidad del alcohol. En una declaración sobre el nuevo análisis, la profesora Dorothy Bennett, directora del Instituto de Investigación de Ciencias Moleculares y Clínicas en la Universidad St. George de Londres, decía: “El alcohol entra en las células con mucha facilidad y luego es convertido en acetaldehído, lo cual puede dañar al ADN y es un carcinógeno documentado”.

En el nuevo análisis, la Dra. Connor describe varias características de la causalidad que se han identificado en estudios epidemiológicos sobre el alcohol y estos siete tipos de cáncer, como la relación dosis-respuesta y el hecho de que el riesgo para algunos de estos tipos de cáncer (esofágico, de cabeza y cuello y del hígado) se atenúa cuando cesa el consumo de alcohol.

Señala que las estimaciones actuales indican que los tipos de cáncer atribuibles al alcohol en las siete zonas afectadas por cáncer pueden constituir 5,8% de todas las muertes por cáncer en todo el mundo.

La industria del alcohol tiene mucho en juego, lo cual, a su vez, conduce a “información errónea” que desvirtúa los hallazgos de la investigación y contradice los mensajes de salud pública basados en evidencia”. Un ejemplo reciente proviene de Nueva Zelanda, donde los medios nacionales dieron cobertura a un simposio sobre alcohol y cáncer. Un artículo de opinión de un científico financiado por la industria, publicado en el diario de la capital, impugnaba la evidencia comunicada en el congreso. El ensayo se titulaba: “Decir que el consumo moderado de alcohol produce cáncer es incorrecto”.

El ensayo incluía la declaración: “Si bien el consumo crónico y excesivo de alcohol conlleva una amplia gama de problemas de salud como cáncer, atribuir el cáncer a la bebida moderada en circunstancias sociales es simplemente incorrecto y no está respaldado por la literatura científica”.

Sin embargo, no hay un nivel seguro de bebida por lo que respecta al cáncer, dice la Dra. Connor, citando investigación sobre las concentraciones bajas a moderadas de alcohol. Esta fue también la conclusión del Informe Mundial de Cáncer 2014, emitido por la IARC de la Organización Mundial de la Salud. La promoción de los beneficios para la salud que conlleva el consumo de cantidades moderadas de bebidas alcohólicas “se ve cada vez más como falaz o irrelevante en comparación con el incremento del riesgo de una serie de tipos de cáncer”, escribe la Dra. Connor; se necesitan campañas de salud pública “con mensajes claros” para correr la voz en torno a la carcinogenicidad del alcohol.

“Creo que el Reino Unido está dirigiendo el camino. El consumo de alcohol como un problema de salud pública ha tenido una gran exposición en el Reino Unido durante varios años”, dijo la Dra. Connor, quien proporcionó enlaces a dos campañas de concientización, la Balance Campaign o Campaña para el equilibrio).

Antes este año, el Reino Unido emitió muevas directrices (que el lector interesado puede encontrar en ‘Statement on consumption of alcoholic beverages and risk of cancer’, Committee on Carcinogenicity of Chemicals in Food, Consumer Products and the Environment (COC)), sobre el consumo de alcohol, recomendando que los hombres no beban más que las mujeres y advirtiendo que cualquier cantidad de alcohol aumenta el riesgo de que se presenten diversos tipos de cáncer.

Las organizaciones en Nueva Zelanda también están implementando acciones. La New Zealand Medical Association, la Cancer Society of New Zealand y la National Heart Foundation han adoptado declaraciones de postura basadas en evidencia que “desacreditan” los beneficios cardiovasculares como una motivación para beber y que resaltan los riesgos de cáncer, dijo la Dra. Connor.

En el caso de las mujeres, parece ocioso volver a recordarlo, existe un periodo de sus vidas en el que es extremadamente importante no probarlo siquiera y este es el embarazo; recuérdese que el síndrome alcohólico fetal no es dosis dependiente por debajo de una ingesta diaria a todas luces “tolerable socialmente” (según contamos en http://www.neyro.com/2015/05/04/el-sindrome-alcoholico-fetal-es-un-problema-bastante-frecuente-y-poco-reconocido/)

Fuentes:

GINECOLOGÍA Y DIVULGACIÓN MÉDICA