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Preguntas y respuestas sobre salud sexual y reproductiva

Una de las propuestas que nuestro web de divulgación científica y sanitaria se propuso hace casi dos décadas fue responder a las preguntas que sobre temas de salud y mujer fueran apareciendo en las redes sociales para ir tratando, con el tiempo y la paciencia de amanuense de empoderar a cada quién, para precipitar que cada persona se haga dueña de su destino en salud.
Y es que a veces confundimos el derecho a la asistencia sanitaria (que efectivamente es un derecho de las sociedades avanzadas y con un determinado grado de desarrollo….) con el (inexistente…) derecho a la salud. No, la salud no es un derecho, es solo (nada menos…) que un bien, que cada uno puede (debe¡¡¡) conservar, cuidar, engrandecer, atender….en fin, mejorar si es posible.
En esa línea, tratar de ayudar en ese empeño, nace http://www.neyro.com recientemente declarada primer finalista del premio Salud y comunicación 2.0 como “mejor web de salud de España en el año 2016” con la finalidad de responder a todas esas inquietudes que surgen de la lectura de nuestros posts (más de 600 ya a día de hoy….)
El programa Objetivo Bizkaia de Tele 7 y concretamente la sección que el titular de contenidos de nuestro web, el ginecólogo José Luis Neyro mantiene en dicho magazine, pretende parecidos objetivos. Su directora, la encantadora y muy eficaz periodista Susana Porras va recibiendo en las semanas previas toda una serie de preguntas que se trasladan al programa para irlas atacando y dando cumplida respuesta.
De algunos temas, nos hemos venido ocupando acaso de soslayo en anteriores ocasiones como cuando miramos si los adolescentes maduraban ahora antes que hace unos años (ver en http://www.neyro.com/2011/09/01/los-adolescentes-maduran-sexualmente-mas-pronto-en-la-actualidad/) o cuando describíamos si lo hacíamos bien con ellos en materias de salud y sexo (está en http://www.neyro.com/2016/01/15/influye-la-diferencia-entre-la-madurez-fisica-y-la-madurez-psicologica-en-la-eleccion-del-contraceptivo/). 
El cine incluso se ha ocupado ocasionalmente de estos temas y nosotros lo tocamos en su día y puede verse en http://www.neyro.com/2012/11/05/la-edad-sexual-de-lolita-a-debate/.

No todas las mujeres son conscientes de la importancia de sus revisiones ginecológicas

Hoy en día, muchas mujeres españolas siguen sin tener conciencia de la importancia de la salud ginecológica. Pudiera ser porque el catálogo de prestaciones de la sanidad pública las excluye una y otra vez ordenando a los médicos de la sanidad pública que no pueden hacerlas, restando así la importancia que en realidad tiene concienciar a la mujer sobre su interés (ver en http://www.boe.es/boe/dias/2014/11/06/pdfs/BOE-A-2014-11444.pdf)
Según el Profesor Troyano Luque, que fuera Vicepresidente Tesorero de la SEGO, ‘no existe una conciencia generalizada sobre la conveniencia de realizarse revisiones ginecológicas. El 84% de las mujeres de nuestro país solo se somete a alguna revisión ginecológica, el 76% solo se hace citologías y alrededor del 26% no se revisa habitualmente o nunca se ha sometido a una revisión’.
Con el objetivo de establecer unas líneas básicas sobre la salud ginecológica en las tres etapas representativas de la vida de la mujer (infancia-adolescencia, reproductiva y menopausia), la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), en
colaboración con una empresa privada, ha elaborado el Decálogo de la Mujer Saludable.

‘Entre el 12 y el 20% de las mujeres padecerá alguna enfermedad de transmisión sexual a lo largo de su vida. Las más frecuentes son la clhamydia y el HPV, entre las ellas las verrugas genitales, y como patologías emergentes la sífilis y la gonorrea, disminuyendo aunque no significativamente, la tendencia al VIH y herpes tipo II’, explica el Prof. Troyano.
El Dr. Neyro añade que hasta el 37% por otro lado, sufrirá al menos una vez la temida cistitis, “no grave, señala el experto, pero muy acondicionadora de una gran pérdida de calidad de vida”, como ya expusimos en http://www.neyro.com/2014/04/15/el-37-de-las-mujeres-sufre-al-menos-un-episodio-de-cistitis-durante-su-vida/
‘Llevando un estilo de vida saludable se pueden prevenir ciertas enfermedades ginecológicas como las de transmisión sexual y el cáncer ginecológico’, añade el miembro de la junta directiva de la SEGO y buena prueba de ello son las más 1.5 millones de visitas que este web tiene a día de hoy de mujeres interesadas en su calidad de vida y en su salud, señala el responsable de contenidos de www.neyro.com

Iñigo Pagoaga, Director General de BIAL en España, por su lado afirma que ‘el cuidado de la salud y el bienestar es nuestra principal prioridad y por ello, y teniendo en cuenta las necesidades específicas que requieren el cuidado de la salud y del bienestar de la mujer, hemos querido colaborar en la elaboración de este decálogo de la Mujer Saludable’.

Decálogo de la Mujer Saludable, con los mejores links de desarrollo:

1.Mantén una dieta equilibrada durante la infancia, y accede a un aporte vitamínico y de minerales bajo control pediátrico. ‘Recuerda que el calcio se atesora en la juventud y se gasta en la menopausia’. Puedes leer más sobre el asunto en http://www.neyro.com/2013/05/30/ingesta-de-calcio-a-lo-largo-de-la-vida/

 

2. Haz ejercicio habitualmente, evitando el sobrepeso. Ya señalamos su importancia hace años en http://www.neyro.com/2012/06/25/evidencias-cientificas-demuestran-que-el-ejercicio-fisico-es-saludable-en-cualquier-edad/

 

3. Infórmate de las opciones médicas y planes preventivos de las enfermedades ginecológicas; no te fíes de cualquiera en internet (http://www.hon.ch/HONcode/Spanish/?HONConduct488388)

4. Infórmate de los métodos anticonceptivos y de cuál es el más adecuado para ti. Cada edad tiene sus necesidades y las tenemos cubiertas con diferentes soluciones (http://www.neyro.com/2014/11/19/la-educacion-y-los-anticonceptivos-gratuitos-reducen-la-tasa-de-embarazos-adolescentes/)

 

5. Hazte revisiones ginecológicas periódicas cada dos años. Recuerda nuestro lema: “prevenir es vivir seguro” http://www.neyro.com/radio/prevencion-en-ginecologia-2004/

 

6. Evita las enfermedades de transmisión sexual. Siempre es mejor saber que esconderte de la realidad. http://www.neyro.com/2008/11/19/charla-coloquio-enfermedades-de-transmision-sexual-no-tengas-miedo-a-saber/

7. Antes de planear un inminente embarazo, acude a una revisión preconcepcional y luego controla tu gestación adecuadamente. Lo que hagas en la gestación tiene consecuencias.  http://www.neyro.com/2011/04/06/la-obesidad-de-la-madre-amenaza-la-vida-del-hijo/

 

8. Come equilibradamente durante tu vida reproductiva y tras la menopausia: haz comidas hipograsas saturadas, hipocarbonadas de azúcares refinados (pasteles por ejemplo), rica en verduras y pescados, preferentemente azul y carnes blancas. http://www.neyro.com/2014/04/30/se-modifica-el-cuerpo-de-la-mujer-pero-no-se-pierde-femineidad-con-la-menopausia/

 

9. Evita hábitos, tóxicos y medicamentos inadecuados o que te provoquen dudas sobre la integridad fetal en el primer trimestre de la gestación. Consulta siempre con tu ginecólogo. Beber en el emebarzo es peor de lo que puedes llegar a imaginar http://www.neyro.com/2015/05/04/el-sindrome-alcoholico-fetal-es-un-problema-bastante-frecuente-y-poco-reconocido/

10. Asume la importancia de la lactancia materna y de sus beneficios para ti y para tu hijo, a corto y muy largo plazo, no te olvides. http://www.neyro.com/2014/08/30/el-peso-al-nacimiento-y-la-lactancia-natural-repercuten-en-la-salud-cardiovascular-adulta/

Niveles altos de vitamina D no nos hacen daño

La deficiencia de vitamina D se asocia con un riesgo significativamente mayor de demencia y enfermedad de Alzheimer (EA) en las personas mayores, según un sólido estudio liderado por expertos de diversos países, tal y como recogimos hace ya un tiempo en este mismo web enhttp://www.neyro.com/2014/10/03/cuanto-mas-sabemos-de-la-vitamina-d-mejores-servicios-nos-presta/ Era uno de los últimos hallazgos relativos a su empleo y a las características de esta hormona D cuya existencia (e incluso su nombre equivocado ha contribuído a ello) y su importancia han pasado desapercibidas para el gran público y para muchos profesionales de la medicina.
Hoy sabemos además que tomar vitamina D incluso en el embarazo mejora el desarrollo óseo del feto y también se ha demostrado en un estudio prospectivo recientemente realizado en nuestro país. De ello dábamos cuenta en un suielto de nuestro web presente en el linkhttp://www.neyro.com/2013/12/22/la-mayoria-de-las-gestantes-llegan-al-embarazo-con-falta-de-vitamina-d/

Efectivamente, de esta manera, en los últimos años, se ha producido un importante aumento del uso de suplementos de vitamina D a casi todos los niveles; resulta capital su importancia en el hueso y en el metabolismo óseo y mineral (como demostramos en este otro suelto de un programa de radio en el que intervenía el Dr. Neyro, en Radio Euskadi y que puede seguirse en el link adjunto http://www.neyro.com/2010/11/08/la-vitamina-d-propiedades-y-ventajas-de-su-uso/).
Sin embargo, a pesar de esta auténtica revolución de comienzo alrededor de su empleo, los niveles tóxicos siguen siendo infrecuentes. Según un estudio publicado recientemente en “Mayo Clinic Proceedings”, ni siquiera los valores de vitamina D clasificados como altos causan daños.

Para la comprobación de este aserto, investigadores de Mayo Clinic en Rochester (Minnesota, Estados Unidos) utilizaron datos del Proyecto Epidemiológico de Rochester de los años comprendidos entre 2002 y 2011. De las 20.308 muestras de sangre analizadas, solo el ocho por ciento presentaban niveles de vitamina D superiores a 50 ng/ml, cifra considerada “alta”; ni siquiera el uno por ciento alcanzaba valores por encima de 100 ng/ml.

Los autores refieren que “ni siquiera quienes tenían valores de vitamina D superiores a 60 ng/ml presentaban un mayor riesgo de hipercalcemia, ni calcio elevado en suero, con niveles crecientes de vitamina D”, en frases del coautor Thomas D. Thacher.

Los niveles elevados de vitamina D se dieron principalmente en mujeres mayores de 65 años. No es un dato sorprendente, ya que este grupo de edad toma estos suplementos con especial frecuencia, declaró Thacher. Es la osteoporosis una enfermedad en la que resulta extremadamente necesario mantener unos adecuados niveles de vitamina D pues ninguno de los fármacos antirresortivos u osteoformadores en esta enfermedad ha demostrado conseguir nada sin la necesaria adición al tratamiento de la hormona D.

En general, sin embargo, el porcentaje de personas con niveles altos ha aumentado de manera significativa en los últimos años: mientras que en el 2002 se situaba en nueve por cada 100.000 personas, en el 2011 había ascendido hasta 233 por cada 100.000.

Solo se observó una verdadera sobredosis tóxica de vitamina D en una persona: el nivel de vitamina D había llegado a 364 ng/ml tras tomar 50.000 UI (unidades internacionales) de vitamina D todos los días durante tres meses. El límite superior recomendado para las personas con deficiencia de vitamina D es de 4.000 UI al día.

De ordinario, nos aclara el Dr. Neyro, un experto en osteoporosis (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23710562), las dosis administradas no suelen pasar de unas 10.000 UI de hormona D cada semana o incluso quincenal o mensualmente. Esta es la posología más standard, adaptando esas dosis a cada paciente de manera individual.

Controlar la ingesta calórica y el gasto energético puede no ser suficiente para mantener el peso estable

Desde hace mucho tiempo se conoce que en salud cardiovascular, el viejo aforismo de “somos lo que comemos” se cumple casi a rajatabla, afirma el Dr. Neyro, responsable del blog www.neyro.com (véase en el linkhttp://www.neyro.com/2014/01/19/somos-lo-que-comemos-y-mas-en-el-riesgo-cardiovascular/)
Siempre que se habla de la necesidad de mantener el peso óptimo para reducir el riesgo cardiovascular y otros peligros para la salud, uno siempre va a citar el mantra – comer sano y mantenerse en forma, lo que significa mantener el equilibrio deseado entre la ingesta calórica y el gasto energético. La ecuación estándar dice que 7000 kcal equivalen a 1 kg de grasa, por lo tanto, si el balance de energía en un periodo de tiempo es (-) 7000 kcal, esta cifra negativa también deben ser expresada mientras se está de pie en la balanza, que debería mostrar la reducción de un 1 kg de peso.
Todas las guías y las recomendaciones están basadas en esta formulación, y el escenario de fracasar en mantener o reducir el peso a pesar de mantener las instrucciones se atribuye únicamente a la mala adherencia al programa de intervención. De hecho, una mayoría de mujeres al llegar a la menopausia reconocen haber ganado peso de una u otra manera (léase en el link http://www.neyro.com/2014/06/23/al-llegar-la-menopausia-60-de-las-mujeres-reconoce-haber-engordado/)
Ahora parece que puede haber otras explicaciones diferentes a las anteriores. Un estudio publicado recientemente en Science examinó ratones que fueron puestos en un sistema capaz de medir con precisión tanto su ingesta calórica y el gasto de energía [1]. Se compararon dos grupos: ratones normales y aquellos con deleción de la proteína accesoria 2 del receptor de la melanocortina (MRAP2), que se sabe desarrollan obesidad severa a una edad temprana. Incluso cuando se les alimenta con la misma cantidad de comida, los ratones con la deleción (ratones modificados genéticamente para portar esta alteración) aumentan más de peso que los ratones normales. Sólo cuando la cantidad de ingesta de alimentos en los ratones nulos fue restringida a un 10% (en hembras) y 13% (machos) menor que la de los ratones de tipo salvaje (normales) hubo un aumento equivalente de peso. Este fue el caso mientras los ratones eran jóvenes, pero, en etapas posteriores de su vida, los ratones modificados demostraron hiperfagia y aumento de peso asociado.

Comentario (del Dr. Amos Pines del Department of Medicine ‘T’, Ichilov Hospital, Tel-Aviv, Israel)

La familia del receptor de la melanocortina (MCR) se compone de cinco receptores acoplados a proteínas G (MC1R-MC5R) con diferentes funciones fisiológicas [2]. Ellos median la señalización en respuesta a la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y hormona α-estimulante de melanocitos (αMSH) y sus antagonistas competitivos, agouti y- proteína agouti relacionada. La actividad de los subtipos de MCR es el siguiente: MC1R controla la pigmentación, MC2R es un componente crítico del eje hipotalámico-pituitario-adrenal, MC3R y MC4R desempeñan un papel fundamental en la homeostasis de la energía, y MC5R está involucrado en la función exocrina. La proteína accesoria del receptor de melanocortina (MRAP) y su homologo MRAP2 son pequeñas proteínas transmembrana de un solo paso que han mostrados regular la expresión y función del MCR. En la glándula suprarrenal, MRAP es un factor accesorio esencial para la expresión funcional del receptor de MC2R/ACTH. MC2R también se expresa en el tejido adiposo junto con MC5R, donde controlan los efectos lipolíticos potentes de ACTH y α-MSH.
El asunto es complejo y todavía no tiene una clara correlación con la clínica humana, señala nuestro experto José Luis Neyro, pero es un avance en el conocimiento del aumento de peso que algunas personas manifiestan a pesar de una ingesta calórica controlada.
Al mismo tiempo, hay evidencia de que la señalización mediada por MC2R y MC5R en los adipocitos inhibe la producción de leptina, indicando que posiblemente hay un mecanismo de control para la modulación de la función del tejido adiposo a través del eje-leptina melanocortina. La pérdida sea de MC2R o MRAP en humanos causa una grave resistencia a la ACTH, con la consiguiente deficiencia de glucocorticoides. Todos los mamíferos tienen un gen homologo, MRAP2, que se expresa predominantemente en el cerebro, más prominentemente en la protuberancia y el cerebelo, pero también en regiones que participan en la homeostasis energética, tales como el hipotálamo y el tronco cerebral. MRAP2 interactúa con MC3R, que está implicado en la regulación del peso corporal y el metabolismo energético. En ratones modificados, que carecen del gen MC3R, los nutrientes se dividen preferentemente en grasa a expensas de la masa magra [3]. Es importante destacar que el aumento de la eficiencia de alimentación, no la hiperfagia, provoca un aumento de peso en estos ratones.
Buscan píldora contra la obesidad investigando a ratones
En este punto es importante señalar que no todas las dietas hipocalóricas consiguen el mismo efecto toda vez que lo ideal es conseguir adelgazar sin perder la masa magra y la masa muscular en suma, tal y como señalábamos semanas atrás en un programa de TVE1 en la sección “Saber vivir” y que recogimos en el link http://www.neyro.com/2014/04/06/adelgazar-pero-perdiendo-grasa-visceral-sin-perder-masa-muscular/.

Para investigar si las alteraciones en MRAP2 se asocian con la obesidad humana, las personas obesas y su control se estudiaron para mutaciones potencialmente relevantes [1]. Sólo pocas variantes raras se encontraron en la cohortes de obesos, indicando que, si las mutaciones MRAP2 contribuyen a la obesidad grave en el hombre, rara vez lo hacen. Tal vez esto es un alivio, pero el estudio abre una nueva perspectiva en la comprensión del sobrepeso ya que otras aberraciones genéticas no identificadas podrían estar involucradas en el manejo anormal de la energía y el consiguiente aumento de peso.

En conclusión, se encontró que la inactivación global o específica cerebral de MRAP2 causa obesidad en ratones y que variantes raras heterocigóticas en MRAP2 se asocian con inicio temprano de obesidad severa en los seres humanos. Los mecanismos por los cuales MRAP2 ejercen sus efectos sobre la regulación del peso corporal aún no se han establecido firmemente, pero muy probablemente impliquen alteración de señalización a través de los diversos MCR.

Referencias

1. Asai M, Ramachandrappa S, Joachim M, et al. Loss of function of the melanocortin 2 receptor accessory protein 2 is associated with mammalian obesity. Science 2013;341:275-8.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23869016
2. Novoselova TV, Jackson D, Campbell DC, Clark AJ, Chan LF. Melanocortin receptor accessory proteins in adrenal gland physiology and beyond. J Endocrinol 2013;217:R1-11.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23418361
3. Chen AS, Marsh DJ, Trumbauer ME, et al. Inactivation of the mouse melanocortin-3 receptor results in increased fat mass and reduced lean body mass. Nat Genet 2000;26:97–102.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10973258

El arándano rojo americano ayuda a combatir la cistitis

 

Un fruto, el arándano rojo americano, ha demostrado en diversos estudios que ayuda a prevenir y tratar la cistitis, una condición que sufre al menos el 37% de las mujeres en algún momento durante su vida, y, que en el 20% de ellas vuelve a aparecer en los dos meses siguientes.
La cistitis es una infección urinaria que cursa picor o escozor al orinar o con una necesidad urgente de ir al baño. Afecta sobre todo a mujeres, en una proporción de 7 a 1 respecto a los hombres, en especial entre los 20 y 60 años, según datos del Centro de Información de la Cistitis. Sus causas más comunes son la alteración de la flora vaginal, el frío y la humedad, el estreñimiento crónico, la retención urinaria, la falta de lubricación y la frecuencia de las relaciones sexuales.

 

La recurrencia es frecuente debido a “una mala curación de la infección, a la resistencia de las bacterias a los antibióticos o pobres hábitos de higiene”, según un estudio realizado en los hospitales Quirón y General Universitario de Valencia y publicado en BMC Urology. De hecho, el 12% las sufre de manera recurrente, teniendo más de dos episodios al año. La bacteria Escherichia coli (E. coli)  es la causante de la mayoría de las infecciones urinarias no complicadas (80%).

 

Las embarazadas son “las principales candidatas a sufrir cistitis”, advierte el doctor José Luis Neyro, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Cruces de Bilbao. “El embarazo es una situación inmunosupresora, por lo que durante este estado tienden a disminuir las defensas orgánicas y son más frecuentes las infecciones urinarias como la cistitis”, apunta. Debido a esta elevada prevalencia “los ginecólogos sometemos a todas las embarazadas durante el primer trimestre a un urocultivo para determinar si hay gérmenes o no en la orina y tratarlos con antibióticos, aunque no produzcan sintomatología”.

 

Se elige siempre “el antibiótico menos peligroso, aquel del que tengamos evidencia de que no produzca teratogenia ni sea dañino para el feto, y al mismo tiempo se pueda administrar en cualquier momento del embarazo”, comenta el doctor Neyro.

 

No todos los antibióticos lo permiten, además de que su uso continuado puede provocar tolerancia, reconoce este especialista. Por ese motivo, los ginecólogos también prescriben arándano rojo americano. Las proantocianidinas (PAC) presentes en este fruto, “limitan, disminuyen o anulan la actividad del antígeno flagelar H, responsable de que la bacteria Escherichia Coli permanezca adherida en la mucosa de la vejiga urinaria durante días, semanas o meses. De esta forma la infección urinaria tiende a recidivar porque no termina de eliminar E. Coli localizado en la vejiga”, explica. Diversos estudios han demostrado que a mayor concentración de PAC del preparado farmacológico, mayor eficacia contra las bacterias que originan la cistitis.

 

El arándano rojo americano puede encontrarse en forma de preparados farmacéuticos, como pastillas y cápsulas, “lo que garantiza la eficacia y seguridad de los mismos, además de contar con el consejo de un profesional de la salud formado en fitoterapia como es el farmacéutico”, señala Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta de INFITO (Centro de Investigación sobre Fitoterapia).

 

Medidas de prevención

Otras medidas de prevención que recomienda el Centro de Información de la Cistitis para evitar las infecciones urinarias son beber al menos un litro de agua al día, evitar bebidas excitantes o carbonatadas, usar jabones neutros, una higiene diaria de la zona uretrogenital y el vaciado de la vejiga.  Como advierte el doctor Neyro, miembro asimismo de INFITO, “este órgano tiene que vaciarse del todo y con una cierta frecuencia. Hay que ir al baño pero no más de tres veces por la mañana y un par de veces por la tarde, y cada vez que se vaya no hay que tener ninguna prisa. Hay que vaciar completamente la vejiga, porque mantener orinas residuales, es decir, pequeñas cantidades de orina que no se han terminado de eliminar en la micción anterior, puede suponer un riesgo para la contaminación bacteriana”.

 

El cuidado se debe extremar en las relaciones sexuales. “Una buena medida de prevención que los ginecólogos recomendamos a las mujeres es orinar antes y después del coito, ya que es una de las actividades que más puede facilitar la contaminación de la uretra. La posible infección por el arrastre de los gérmenes desde la vagina hasta la vejiga a través de la uretra queda eliminada por el acto de la micción”, comenta.

 
Fuente;: Carlos Mateos para la agencia EFE.

Las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a padecer cistitis

Una entrevista de  Rocío Jiménez de www.ComSalud.es

“Las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a padecer cistitis

El embarazo es una situación inmunosupresora, por lo que durante este estado tienden a disminuir las defensas orgánicas de las mujeres y son más frecuentes las infecciones urinarias, como la cistitis, reconoce el doctor José LuisNeyro, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Cruces de Bilbao. Este ginecólogo analiza la incidencia de la cistitis en las mujeres embarazadas y los factores que influyen en la afección de esta patología. Las infecciones urinarias son hasta siete veces más frecuentes entre las mujeres que entre los varones, según el doctor Neyro.

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-embarazadas-primeras-candidatas-cistitis/)

Pinchando en los siguiente enlaces se puede ampliar información sobre la cistitis en las mujeres embarazadas:

¿Cómo afecta la cistitis a las mujeres embarazadas?

(en http://cistitisderepeticion.com/afecta-cistitis-mujeres-embarazadas/)

Por lo general, hay que considerar que el embarazo es una situación inmunosupresora. Tiende a disminuir las defensas orgánicas de cualquier mujer embarazada, en general e incluso entre mujeres sanas. Ésta es la principal razón, aunque no la única, de que las infecciones urinarias sean muy frecuentes durante el embarazo. Hasta siete veces más frecuentes que entre los varones. Esto se debe a varias circunstancias:

  • La uretra de la mujer es mucho más corta que la del varón.
  • La salida del meato uretral, es decir, el extremo final de la uretra, está en la inmediata proximidad de zonas del cuerpo que tienen muy fácil la contaminación como son la vagina y el recto.
  • La uretra de las mujeres es recta, no tiene angulaciones como la masculina, lo que dificulta la llegada de gérmenes.
  • Las mujeres tampoco disponen de líquido prostático, en contraposición a las vesículas seminales, que tienen cierto poder bacteriostático, es decir, contienen sustancias que son capaces de detener el camino de las bacterias, y bactericida.

Si a estas cuatro características añadimos la presencia de sangre menstrual cada mes, donde pueden crecer todo tipo de gérmenes, y que es un magnífico caldo de cultivo para el crecimiento bacteriano, esto es lo que explica que las mujeres tengan muchas más infecciones urinarias que los varones. Además, si a eso se añade la situación de inmunodepresión que sucede durante el embarazo, tenemos la circunstancia ideal como para que los ginecólogos sepamos que las mujeres embarazadas son las primeras candidatas a la cistitis.

¿Por qué las mujeres embarazadas están dentro de los grupos de riesgo de la cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-embarazadas-grupos-riesgo-cistitis/)

Fundamentalmente por el propio embarazo en sí mismo, que es capaz de producir determinadas sustancias, todavía no bien conocidas, que modulan y disminuyen la respuesta del sistema inmune de la mujer.

Esta situación tan peculiar que nos permite seguir perpetuando la especie sucede gracias a que el sistema inmune de la madre se hace tolerante con el embarazo y tiene una respuesta disminuida. Por eso cualquier mujer embarazada tiene un alto riesgo para cualquier tipo de infección, y la más frecuente de todas ellas es la infección urinaria, seguida a corta distancia de la infección respiratoria.

¿Es más frecuente en unas mujeres que en otras el hecho de sufrir infección urinaria durante el embarazo, o en general no hay distinción?

(en http://cistitisderepeticion.com/mujeres-infeccion-urinaria-embarazo/)

No, ciertamente es más frecuente en unas que en otras. La prevalencia es muy elevada, hasta el extremo de que los ginecólogos nos hemos planteado, y lo hacemos desde hace muchos años, someter a todas las embarazadas durante el primer trimestre a un urocultivo para determinar si hay gérmenes o no en la orina. Otra de las medidas que tomamos es tratar con antibióticos todas las apariciones de gérmenes en la orina, de la forma que nosotros denominamos bacteriuria asintomática, es decir, hay bacterias en la orina que no producen sintomatología.

La bacteriuria asintomática debe ser tratada siempre con antibióticos durante el embarazo, en cualquier trimestre, y sobremanera en aquellas mujeres que tengan una especial circunstancia de incremento del riesgo. Por ejemplo, las que tienden a tener más infecciones urinarias incluso fuera del embarazo, aquellas que tienen alguna malformación genital o urinaria que predispone a tener más fácilmente infecciones urinarias, o las que por cuestiones de enfermedad están inmunodeprimidas. Por ser mujeres y estar embarazadas tienen un alto riesgo de padecer la enfermedad, pero todavía más por tener estas circunstancias que especialmente las predispone a las infecciones.

Durante el embarazo, ¿cuándo son más frecuentes los episodios de cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/embarazo-frecuencia-cistitis/)

Fundamentalmente durante el primer trimestre y al final del embarazo. De hecho las medidas llevadas a cabo por los ginecólogos están orientadas a superar la cistitis en estos períodos. Durante el primer trimestre testamos sistemáticamente a toda la población gestante mediante un cultivo de la orina de forma rutinaria, aunque no le ocurra nada a la madre. Además, analizamos la presencia de bacterias en el sedimento urinario en cada uno de los análisis de orina que practicamos a lo largo de diferentes plazos del embarazo, y si existen volvemos a tratar con antibióticos.

¿Qué síntomas suelen ser los más frecuentes en las mujeres con cistitis?

(en http://cistitisderepeticion.com/sintomas-frecuentes-mujeres-cistitis/)

Son siempre los mismos que en cualquier infección urinaria. Normalmente tienen que ver con lo que nosotros llamamos el síndrome cistítico, lo que comúnmente se conoce como cistitis. Esta enfermedad consiste en una sensación urente de quemazón cuando la orina es expulsada por la uretra, de tal manera que las mujeres describen estas sensaciones como irritación, dolor o sensación de incomodidad cuando se está orinando.

También se acompaña de manera muy frecuente de un síntoma que llamamos polaquiuria, es decir, que la persona afectada orina muchas veces pero en una cantidad muy reducida. De forma ocasional se produce poliuria, con lo que al final del día se orina más cantidad de lo habitual, aunque sea pequeñas veces. Además es común la nocturia, de tal forma que la paciente se tiene que levantar por la noche a orinar porque no aguanta la sensación de deseo imperioso de miccionar, incluso puede hacerle despertar del sueño.

La cistitis también puede provocar que la paciente sienta que se queda con ganas después de orinar, haciendo esfuerzos incoercibles para seguir orinando una vez concluido. Este síntoma produce una sensación que las pacientes describen como terriblemente incómoda.

Por lo general, la infección urinaria baja, digamos de la vejiga, no suele producir fiebre ni síntomas generales, como por ejemplo cansancio o escalofríos. Si suceden estos estados hay que pensar que la infección urinaria está muy avanzada y es posible que se esté complicando con la pielonefritis aguda, una afección mucho más seria, que sucede cuando el proceso infeccioso ha trascendido desde la vejiga hasta el riñón. Una pielonefritis durante el embarazo es una complicación seria y un problema importante que necesita de un tratamiento antibiótico intravenoso y por tanto precisa ingreso hospitalario, pero afortunadamente son casos reducidos.

¿Qué se puede hacer para prevenir las infecciones urinarias durante el embarazo?

(en http://cistitisderepeticion.com/prevenir-infecciones-urinarias-embarazo/)

Lo primero y fundamental sería tener una actividad constante por parte de los riñones.

La vejiga es un órgano hueco que sirve, como todos los de este tipo, para transformar funciones continuas en discontinuas y a la inversa, transforma la función continua de la producción de orina por parte de los riñones, en discontinua.

Por lo tanto, hay que tener una vejiga sin remanente para prevenir las infecciones urinarias. Este órgano tiene que vaciarse del todo y con una cierta frecuencia. Hay que ir al baño pero no más de tres veces por la mañana y un par de veces por la tarde, y cada vez que se vaya no hay que tener ninguna prisa. Hay que vaciar completamente la vejiga, porque mantener orinas residuales, es decir, pequeñas cantidades de orina que no se han terminado de eliminar en la micción anterior, puede suponer un riesgo para la contaminación bacteriana.

De esta forma, hay que tener el riñón siempre activo bebiendo la suficiente cantidad de agua. También hay que acudir al cuarto de baño cuando tengamos la suficiente necesidad como para destinar un minuto y medio a vaciar la vejiga.

Una buena medida de prevención que los ginecólogos recomendamos a las mujeres es orinar antes y después del coito, ya que es una de las actividades que más puede facilitar la contaminación de la uretra. La posible infección por el arrastre de los gérmenes desde la vagina hasta la vejiga a través de la uretra queda eliminada por el acto de la micción, por el lavado que supone vaciar la vejiga.

Por otro lado existe una vieja leyenda urbana, que de alguna manera tiene un cierto fundamento, como es la de tomar alguna sustancia natural antiinfecciosa que favorezca por lo menos la eliminación de las bacterias. Una buena práctica de prevención es ingerir vitamina C a través de zumos de naranja o kiwis, aunque en realidad el pimiento verde es el alimento que contiene mayor cantidad de esta vitamina.

En el caso de los tratamientos, ¿cuál es el mejor para las embarazadas?

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Cada embarazada debe ser tratada de una manera concreta por su ginecólogo en la consulta médica teniendo en cuenta sus hallazgos. Los expertos siempre recomiendan el antibiótico menos peligroso, aquel del que tengamos evidencia de que no produzca teratogenia ni sea dañino para el feto, y al mismo tiempo se pueda administrar en cualquier momento del embarazo. Estas medidas limitan, ya que no todos los antibióticos pueden ser administrados en cualquier momento del embarazo.

Además de los tratamientos antibióticos, la asistencia médica con probióticos a la mujer embarazada tiene una mayor aceptación últimamente. Estos microorganismos vivos, administrados en la dosis adecuada y por la vía requerida, son capaces de facilitar algún aspecto de la salud de las personas. La presencia de probióticos en la flora de la vagina, también conocida como la microbiota vaginal, permite un equilibrio de la zona que facilita la ausencia de infecciones vaginales. Los efectos de los antibióticos deben ser recompuestos y reemplazados con tratamientos de probióticos, y que la vagina no se convierta en un foco de infección para la uretra.

Además de los antibióticos y probióticos, tenemos una serie de sustancias que son específicas para erradicar algunas bacterias, como las proantocianidinas. Estos componentes los encontramos contenidos en varios alimentos, como en el caso del arándano rojo americano. Posibilitan limitar, disminuir o anular la actividad del antígeno flagelar H, responsable de que la bacteria Escherichia Coli, muy dañina para la vejiga, permanezca adherida en la mucosa de la vagina durante días, semanas o meses. De esta forma la infección urinaria tiende a residuar porque no termina de eliminar la E. Coli localizada en la vejiga.

Las sustancias contenidas en el arándano rojo americano pueden lograr que esta acción del antígeno flagelar H quede anulada y así evitar la existencia de nuevas infecciones urinarias.