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VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

La vacuna del VPH también es eficaz en las personas no vacunadas

Un estudio publicado recientemente en Pediatrics revela un descenso sustancial en la infección por el virus del papiloma humano (VPH) tras la administración de la vacuna, también entre las mujeres no inmunizadas.

Jessica Kahn, del Hospital Pediátrico de Cincinnati (Estados Unidos), y su equipo señalan que su trabajo es el primero en demostrar la consecución de protección colectiva, que es la que se logra cuando se vacuna a una parte de la población proporcionando protección incluso a los individuos no vacunados.

La investigación se realizó con 368 adolescentes de entre 13 y 16 años que tenían relaciones sexuales (imposible negar la evidencia de que nuestros adolescentes las mantienen también….) pero no habían sido vacunadas, que fueron reclutadas entre 2006 y 2007 en dos centros de atención primaria de Cincinnati (USA). Entre 2009 y 2010 se reclutó a otro grupo de 409 jóvenes con el mismo rango de edad, más de la mitad de las cuales habían recibido al menos una dosis de la vacuna.

La prevalencia de los subtipos de VPH a los que se dirige la vacuna experimentó un descenso global del 58 por ciento (del 31,7 al 13,4 por ciento). Esta bajada fue del 69 por ciento entre las vacunadas, pero también se redujo significativamente en las no inmunizadas: un 49 por ciento.

Los autores consideran que, a pesar de la evidencia de inmunidad global demostrada por su estudio, la vacunación de todas las jóvenes de entre 11 y 26 años es importante para maximizar los beneficios. En este sentido, señalan que la prevalencia del VPH en su trabajo (incluyendo tanto las cepas de la vacuna como el resto) es extremadamente alta. Aclaran que analizaron una muestra pequeña de mujeres con condiciones socioeconómicas desfavorables.
El Dr Neyro mantiene una auténtica cruzada en su centro de Gran Vía en Bilbao, en este sentido, toda vez que desde hace más de cuatro años no cobra absolutamente nada por vacunar a las pacientes frente a HPV, aún no siendo usuarias habituales de su centro.
Estos datos del estudio de Cincinnati en USA pueden relacionarse con los publicados hace ya casi un año, en agosto de 2011, en Journal of Adolescent Health por la Dra Amanda Dempsey que demostraban la diferente temporalidad de las dosis administradas de vacunas frente a HPV  entre las mujeres adolescentes de diferentes estratos sociales o de diferente raza (en USA) Así, señala el Dr Neyro, laschicas de raza negra (afroamericana en la versión originbal del esudio) y aquellas con seguro de salud pública se tomaron un tiempo considerablemente más largo para completar la serie de tres dosis que las de raza blanca o aquellas que fueron seguidas de forma privada.
Ello nos ha hecho, señala por último el Dr Neyro, “confiar en el sistema de vacunación y de recuerdo de cada dosis que seguimos en nuestro centro, liberando a la usuaria de tener que recordarlo por ser el personal de enfermería, sin coste alguno adicional, el encargado de citar a cada persona a vacunar con semanas de anticipación, para no interferir de esa manera en su rutina diaria habitual.”

En España, una de cada tres jovenes de 19 años tiene el virus VUP. El 5 % de ellas desarrollara cancer de útero

Cuando corremos demasiado en carretera o en autopista nos limitan la velocidad y continuamente hay campañas que nos dicen que seamos capaces de controlarnos para no superarla; si comemos demasiado automáticamente nos señalan que debemos ponernos a régimen; y así podríamos ir repitiendo la pauta en cualquier actividad humana por muy placentera y reconfortante que sea.

La máxima es ésta: la prevención antes que la curación y el comportamiento personal como factor clave para evitar el riesgo. Son los factores comunes que definen los patrones de comportamiento de nuestra sociedad ante el riesgo. Pero, con una excepción muy importante, la que gira en torno al acto sexual. Ante él, nuestra sociedad prescinde de aquellos marcos de referencia generales y declara que aquí no ha de haber prevención en la conducta sino que, como mucho, han de existir medios que impidan el riesgo y al mismo tiempo curaciones para todas las consecuencias. Un ejemplo paradigmático de este enfoque tan específico que nuestra sociedad occidental otorga a la relación sexual lo tenemos en el caso del papiloma humano. Ahora, los estudios han detectado que el virus del papiloma humano ya afecta a una de cada tres jóvenes de 19 años, que es mucho. De éstas, se sabe que un 20% serán portadoras y que un 5% desarrollarán cánceres de cuello uterino, que es, de momento, el segundo más habitual entre las mujeres y que tiene una mortalidad elevada porque ocupa el tercer lugar en esta trágica clasificación. Se sabe además que una de cada 600 mujeres del grupo más vulnerable contraerá la enfermedad. Se sabe también, según el estudio de referencia que acaba de realizar el Instituto Catalán de Oncología, que la causa del papiloma es la relación sexual. Pero, para entrar más en el detalle, la relación sexual en función de la edad en la que ésta se inicia y del número de distintas parejas sexuales que se tengan. El papiloma humano se extiende porque las mujeres ahora empiezan mucho más pronto, igual que los hombres, la relación sexual. Las que ahora tienen entre 18 y 25 años lo iniciaron con 17, mientras que las que tienen entre 56 y 65 años comenzaron a los 23. Si a este hecho le añadimos la consideración de que antes la gente se casaba más joven y que, por lo tanto, el número de relaciones extramatrimoniales con distintas parejas también era más reducido, podemos contemplar que el factor de riesgo tiene en esta causa su multiplicación. Esto lo constata el propio estudio al observar que el 42% de las mujeres que ahora tienen entre 18 y 25 años mantuvieron la relación antes de los 17, es decir casi la mitad, mientras que en las mujeres mayores de 56 a 65 solamente fue del 4%. Podemos ver que con la media de inicio se transmite una idea engañosa, porque hay un colectivo muy importante, casi el de la mitad, que ha empezado muy pronto las relaciones sexuales. También se han multiplicado el número de parejas. Actualmente, el 20% de las mujeres entre 26 y 35 años han tenido más de cinco parejas sexuales y, evidentemente, esto determina un aumento considerable del riesgo. Las que tienen una pareja a lo largo de la vida corren el riesgo de infección de sólo el 9%, mientras que las que tienen cinco ó más alcanzan el 41%, y si son diez ó más asciende hasta el 45%, casi la mitad. Esto es lo que dicen los datos pelados, y lo que falta es la reflexión posterior. Los datos también señalan que el gran porcentaje de prevalencia del virus del papiloma humano entre las mujeres, se da, sobre todo, entre las que tienen entre 18 y 25 años. Este número tan elevado de parejas sexuales revela algo que tiene un nombre muy concreto, se llama conductas sexuales de riesgo, según señala el experto José Luis Neyro. De siempre, se ha considerado que esta característica en las relaciones sexuales era negativa por muchas razones y hay que añadirle una particularmente grave además para la mujer: la del papiloma humano. En este sentido, también vale la pena abrir un elemento de reflexión y es que en esta promiscuidad sexual la que se está llevando el problema es sobre todo la mujer. Porque, además del papiloma, existe otro factor que es el embarazo a edades muy jóvenes y que en un porcentaje extraordinariamente alto termina en aborto, con lo cual la mujer puede quedar dañada para muchos años e incluso para toda su vida. ¿Por qué no se abre el debate y la reflexión sobre la necesidad de educar a los jóvenes en un mayor control de su sexualidad, en un retraso en la primera relación, en una reducción del número de parejas? ¿Por qué no se integra la sexualidad en el conjunto de dimensiones humanas, en lugar de haberlo convertido en un mero juego, en un deporte de contacto? Una sociedad que trata el sexo de la manera que lo hace la nuestra, banalizándolo hasta extremos nauseabundos y que, además, lo magnifica, como es lógico, porque el impulso es mucho mayor entre los jóvenes, cuando el sexo se convierte en algo intocable, esta sociedad tiene un problema, y tiene un problema grave, que debe ser puesto en evidencia.

Cualquier persona racional no debería asimilar que la única respuesta contra el papiloma humano es la vacunación a edades tempranas y olvidarse de la necesidad de una educación de la población a quien se quiere vacunar. Entre tanto, muchos mal llamados profesionales de la medicina informan (?) a sus pacientes que vacunarse no es necesario en según qué edades…..y los errores se perpetuan.

Infección por virus del papiloma humano

El virus del papiloma humano (HPV) es un virus que causa verrugas genitales (condylomata accuminata).

También ocasiona algunos tipos de verrugas orales o de la garganta, cáncer cervical, cáncer del pene y cáncer de la vulva y vagina, además de haber sido relacionado con otros cánceres. La infección con HPV es común. Tan sólo en Estados Unidos, hay 20 millones de personas infectadas. A nivel mundial hay más de 440 millones de personas infectadascon HPV. Cada año, se diagnostican más de 500,000 casos de cáncer cervical principalmente en los países en desarrollo.

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Virus del papiloma humano
El virus del papiloma humano se transmite de persona a persona por medio del contacto sexual (oral, vaginal y anal). La infección con HPV usualmente no tiene síntomas y una persona puede no enterarse nunca de que ha estado expuesta o se ha infectado con HPV. Las verrugas genitales son benignas y usualmente no ocasionan problemas. Sin embargo, puesto que el HPV se ha relacionado con el cáncer cervicouterino en mujeres, la prueba de Papanicolaou es una parte importante de la atención preventiva para ayudar a evitar el cáncer cervicouterino
y los precursores de dicho cáncer. Las pruebas de Papanicolaou pueden detectar estados precancerosos (llamados displasia) en las células del cuello uterino.

Pueden utilizarse pruebas especializadas en niñas y mujeres en algunas situaciones para determinar la presencia de tipos de HPV de alto riesgo (los tipos relacionados con la formación de cáncer) al realizar una prueba de Papanicolaou.

El ejemplar del 28 de febrero de 2007 de la revista JAMA incluye un artículo acerca de la prevalencia de la infección con HPV.

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