Los productos lácteos dificultan la acumulación de grasas de reserva, evitando la obesidad

Imágenes integradas 1
Acerca de la leche y de la insistencia de los médicos en su ingesta a cualquier edad se han dicho muchas cosas bien diferentes; entre ellas, algunas barbaridades como que los humanos son los únicos mamíferos que seguimos tomando leche tras el destete…. Pero ¿alguien ha visto a un gato adulto o a un perro adulto despreciar un platito rellena de leche templadita, por ejemplo? El asunto seguramente pasa porque los humanos somos los únicos mamíferos que podemos seguir tomando leche tras nuestro propio destete dado que también somos los únicos que ordeñamos a hembras recién paridas a nuestro servicio como vacas, ovejas o cabras fundamentalmente….; ¿se imagina alguien a un león adulto que tratara de mamar y la reacción de la leona recién parida que aprecia que se está desplazando a los cachorros?
Que es necesaria para apartarnos el calcio que precisa nuestro esqueleto parece obvio y que es la forma más sencilla de adquirir todo ese calcio necesario, también. Evidentemente, cuando decimos leche nos referimos a lácteos en general. Es un hecho que existen otros alimentos a nuestro alcance que contienen calcio (como las sardinas en aceite, el salmón y otros pescados azules, el brócoli y las verduras de hoja verde como acelgas, espinacas, canónigos, grelos, la rúcula y demás, las naranjas, los frutos secos….), pero en cantidades netamente inferiores a las contenidas en los lácteos para los mismos pesos; de aquí la eficacia de los lácteos.
Hace ya un tiempo abordamos el asunto de la ingesta de leche entre adultos en este mismo web en http://www.neyro.com/2014/02/20/mitos-y-realidades-sobre-la-ingesta-de-leche-de-vaca/; en relación con ello, de forma reiterada nos hemos venido ocupando de las innumerables ventajas que para nuestra salud presenta tener unos adecuados niveles de vitamina D, responsable precisamente de la absorción intestinal de todo ese calcio ingerido (véase en el linkhttp://www.neyro.com/2012/02/02/lo-que-usted-debe-saber-sobre-la-vitamina-d/)
Ahora, tras toda esta polémica, nuevos estudios abundan en las ventajas indudables de la ingesta de leche entre los adultos y los niños (excluyendo siempre, lógicamente., a los intolerantes a la lactosa y a los alérgicos a las proteínas de la leche de vaca….), incluyendo la prevención de un problema terrible de nuestra sociedad cual es la obesidad. Y es que la leche y los lácteos en general dificultan la acumulación de grasas de reserva, evitando de esta manera la obesidad
Ayudan a aumentar la sensación de saciedad.

El calcio que contienen la leche y los productos lácteos dificulta la acumulación de grasas de reserva en el organismo, algo que ayuda a conseguir un peso corporal saludable a individuos de todas las edades y puede ser un importante aliado contra los problemas de sobrepeso y obesidad, según la profesora de investigación del CSIC Manuela Juárez.

En este sentido, concreta la experta, la disminución de calcio dentro de las células puede estimular la lipólisis (proceso de quema grasas) e inhibir la lipogénesis (generación de reservas de grasa), “dificultando así la acumulación de grasas”.

Además, está comprobado que una elevada ingesta de calcio “disminuye las concentraciones de la hormona paratiroidea en el organismo”. Esta hormona es responsable, junto con la vitamina D activa, de la tarea de reducir la entrada de calcio al interior de las células, explica la especialista.

Por otro lado, indica que un alto consumo de proteínas lácteas “reduce la ingesta de alimentos por generar, en el organismo, un aumento de la saciedad”. Las dietas con alto contenido en calcio “han evidenciado una mayor excreción de grasa”, señala esta experta. En anteriores ocasiones, en nuestro propio blog, amigo lácteos habíamos señalado que el calcio es también uno de los elementos que ayuda a frenar la obesidad o el riesgo de padecer diabetes. “El calcio y la presencia de péptidos bioactivos con actividad saciante. El calcio reduce la digestibilidad de las grasas ingeridas, reduciendo el valor calórico de los alimentos grasos”, señalábamos entonces y se reitera de nuevo ahora.

Finalmente, la experta ha resaltado que los niños que consumen una mayor cantidad de calcio presentan un menor índice de masa corporal (IMC), lo que “podría disminuir su riesgo de obesidad en la adolescencia y en la etapa adulta”. “Tres porciones de productos lácteos al día, como parte de una dieta equilibrada, pueden ayudar a conseguir un peso corporal saludable en la infancia y en la adolescencia”, recalca.

Por cierto, evitar la obesidad no hará más que traernos beneficios a nuestra salud en el corto, medio y, sobre todo, en el largo plazo (ver si no se está de acuerdo esta noticia en nuestro blog http://www.neyro.com/2014/12/09/casi-500-000-nuevos-casos-de-cancer-al-ano-relacionados-a-la-obesidad/)

Una de cada cinco embarazadas sufren violencia por parte de su pareja

Las cifras con las que cada año nos asaltan los noticiarios informan de que el problema supone un auténtico reto social y condiciona un serio problema de salud pública; en nuestro país, cada año, terminamos con la vida de entre 45 y 55 mujeres fruto de la violencia de género. Los médicos en general estamos adquiriendo un cierto grado de sensibilización por estos temas al tiempo que la sociedad los considera una lacra a extirpar de raíz e incluso los facultativos nos damos instrumentos para una mejor denuncia y tramitación de casos en los que sospechemos actitudes violentas en la pareja (ver en http://www.neyro.com/2012/12/08/un-documento-facilita-el-abordaje-medico-de-la-violencia-hacia-las-mujeres-y-sus-hijos/)
El asunto trasciende a veces la existencia de la mujer en general y afecta incluso a un porcentaje creciente de gestantes, incluso. Mientras que para muchas mujeres el embarazo es un periodo de felicidad, para casi una de cada cuatro no resulta tan satisfactorio.
El asunto trasciende casi cualquier edad y no se relaciona con un determinado grupo etario, ni con una condición social estricta, ni se relaciona solo con una particular clase social o nivel intelectual o cultural. Nos ocupamos de la forma de las diferentes manifestaciones en una reciente ponencia en un congreso nacional sobre “salud de la Mujer” (ver en http://www.neyro.com/2014/02/25/la-educacion-en-valores-de-convivencia-puede-reducir-la-violencia-de-genero/)
Ahora, en el estudio mencionado, los datos recogidos sobre 779 mujeres heterosexuales que dieron a luz en 15 hospitales públicos de Andalucía, son extrapolables al resto de España y a países de entornos socioculturales parecidos. Las matronas que colaboraron fueron formadas para recoger los datos y se llevó a cabo en total anonimato y conservando la confidencialidad de todas las mujeres encuestadas.

“Hasta el momento no se había realizado ningún estudio de este tipo en España y, en consecuencia, se desconocía por completo la magnitud de este problema en nuestro entorno”, explica Stella Martín de las Heras, investigadora de la Universidad de Granada y principal autora del trabajo. “Sin embargo, las consecuencias son muy graves tanto para la salud de la madre como para la del feto”.

No se analiza la violencia doméstica (que es la generada en el interior del domicilio pero de igual manera de padres a hijos, de hijos a padres, entre miembros de la pareja, etc, etc….) sino específicamente la violencia en la pareja, la oficialmente llamada violencia de género. La violencia de pareja ha sido detectada en este estudio con dos instrumentos estandarizados a escala internacional, el Abuse Assessment Screen (AAS) y el Index of Spouse Abuse (ISA). “Pensamos que la forma de preguntar podría influir en la detección de la violencia en diferentes entornos culturales, como así comprobamos con los resultados obtenidos”, añade Martín de las Heras.

El análisis y los resultados del estudio prospectivo fueron publicados en el Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica y apuntan a que en España la prevalencia de la violencia de pareja en las mujeres embarazadas es alta con respecto a los países próximos, en los que gira alrededor del 3,4% al 8,3%. “Con estas cifras /recordemos que en el estudio se señalaba hasta un 22.7% de embarazadas víctimas de alguna forma de violencia), se debería incluir de manera rutinaria la detección de la violencia en el control del embarazo, así como la puesta a punto de protocolos de actuación en los casos necesarios”, sugiere. “La implicación y la motivación de los profesionales sanitarios es crucial”.

Existen enormes diferencias según los distintos métodos empleados en el análisis.

Cuando se analizaron los datos con los dos instrumentos de detección por separado, se encontraron grandes diferencias entre ambos. Así, con el AAS se detectó que un 7,7% de las mujeres embarazadas sufría algún tipo de violencia, mientras que si se utilizaba el ISA, el porcentaje subía al 21,3%. “No puedo explicar el porqué de esta diferencia, porque cada trabajo ha utilizado una metodología diferente y sacar conclusiones sobre esto no es posible”, sostiene la catedrática del departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física. “Lo que no cabe duda es que las cifras hacen reflexionar sobre las posibles repercusiones en la salud de la mujer y del feto”.

La diferencia entre ambos métodos radica en la forma en la que se pregunta. El AAS se basa en preguntas muy generales, en las que las mujeres se tienen que autodefinir como maltratadas. Sin embargo, con el método ISA, la mujer responde sobre vivencias cotidianas que se le plantean. El porcentaje encontrado en el estudio (22,7% de mujeres que sufren algún tipo de violencia dentro de su pareja) se obtuvo al unir los resultados del AAS e ISA, sin duplicar los casos detectados.

Por ejemplo, al responder a la cuestión “mi pareja me exige obediencia ante sus caprichos”, la mayor parte de las mujeres encuestadas no consideraron que tal conducta supusiera un tipo de violencia, sino que lo justificaron por el “carácter de su pareja”. El Dr. Neyro nos aclara que los cuestionarios de salud deben ser validados para cada población a estudio antes de dar por válidos los resultados de su empleo en un determinado grupo social; “no se considera igualmente ofensivas diferentes actitudes en el trato entre parejas danesas que entre parejas andaluzas, pongo por caso. La educación previa en valores de igualdad es diferente y ordena los hallazgos seguramente”
De esta manera, el ISA detecta situaciones y sus frecuencias que, sumadas, determina si una mujer sufre violencia. “No obstante, si se preguntaba directamente a las mujeres si se consideraban maltratadas, ellas podían responder que no”, subraya Martín de las Heras.

Cuestiones como “mi pareja se enfada y se pone intratable cuando le digo que está bebiendo demasiado” fue respondida afirmativamente por más de un 10% de mujeres. De igual manera, a la pregunta “mi pareja se enfada si no estoy de acuerdo con él” respondieron afirmativamente, en diferente grado, casi el 18% de las mujeres.

Diversos tipos de violencia de género.

Los autores analizaron los diferentes tipos de violencia que pueden sufrir las mujeres por parte de sus parejas hombres. El 21% de las mujeres sufrieron violencia emocional y el 3,6% violencia física o sexual durante la gestación. “A pesar de que la violencia emocional es la más frecuente, no hay que desdeñar la violencia física por su especial gravedad durante el embarazo”, puntualiza la investigadora.

De hecho, el 36,1% de las mujeres que reportaron violencia física dijeron que acontecía “muy a menudo” o “diariamente” y el 20,3% la clasificaron como de severidad 3 –hematomas severos, quemaduras o huesos fracturados–. Además, tres mujeres informaron que sufrían violencia física en el abdomen.

En este trabajo se estudiaron también los factores sociodemográficos que pudieran estar asociados con la violencia en el embarazo, como la edad, el nivel de estudios, la actividad laboral, la nacionalidad, el tipo de relación y convivencia, así como el apoyo en su entorno.

Martín de las Heras afirma que algunos estereotipos no aparecieron entre sus resultados: “Por ejemplo, la edad y la procedencia. Las mujeres más jóvenes no tienen mayor probabilidad de sufrir violencia durante el embarazo. Las mujeres de nacionalidad diferente a la española, que en nuestro estudio eran de Latinoamérica o del norte de África, tampoco”. Sin embargo, añade el Dr. Neyro, analizadas las cifras de cada año en nuestro país, la proporción de fallecidas extranjeras no se corresponde con lo esperable en relación con el porcentaje de población extrajera en España; indefectiblemente la violencia de género tiene un trasfondo cultural y, por ende, educacional.

Sin embargo, mujeres embarazadas que mantenían una relación sin compromiso o que no contaron con apoyo en su entorno –un familiar o amigo al que acudir en caso de necesidad– tenían mayor probabilidad de sufrir violencia de pareja durante el embarazo. Por el contrario, las mujeres con trabajo estaban más protegidas contra este tipo de violencia.
La eliminación de esta lacra solo se conseguirá con una profunda renovación educativa de nuestros niños en la que primen valores de igualdad, como ya expusimos en otra noticia de este web (ver en http://www.neyro.com/2014/03/06/entrevista-por-tu-salud-canal-sur-radio-los-problemas-generados-por-la-violencia-de-genero/) Hasta entonces, el aislamiento social del maltratador y la aplicación del código penal puede ayudarnos como grupo social.

Referencias:

Velasco C. et al, ‘Intimate partner violence against Spanish pregnant women: application of two screening instruments to assess prevalence and associated factors’. Acta Obstet Gynecol Scand 2014; 93: 1050–1058.

La mala salud masculina afecta a la calidad del esperma

Entre los médicos especializados en reproducción asistida es común el conocimiento de que entre el 40 y el 45% de los casos de esterilidad se deben a factores masculinos, asociados a muy diversas alteraciones seminales generalmente. De hecho, en los últimos años, las perspectivas de tratamiento exitoso en estos casos han mejorado de manera espectacular (de hecho, nos referimos a ello en una noticia que comentamos en http://www.neyro.com/2014/09/17/la-esterilidad-masculina-tiene-ahora-nuevas-posibilidades-de-tratamiento/)
Del mismo modo, sabemos que las características cualitativas e incluso cuantitativas de los recuentos seminales están ligadas a factores personales coyunturales como la fiebre en los días anteriores a una recogida seminal con fines diagnósticos, a la ingesta de determinados fármacos y por supuesto tóxicos como alcohol o drogas, etc, etc. Ahora, un estudio publicado recientemente en ‘Fertility and Sterility’ ha señalado que el estado general de salud de un hombre puede verse reflejado en la calidad del semen que produce. Lo sabíamos de manera empírica hace muchos años, señala nuestro experto en reproducción asistida, José Luis Neyro, pionero que fue de estas Tras en España en la década de los ochenta del siglo pasado (ver en http://www.neyro.com/2010/07/05/el-primer-bebe-probeta-vasco-cumple-25-anos/)
En la actualidad, se conoce que la obesidad y el tabaquismo son dos factores que influyen negativamente en la calidad del esperma, por ello un equipo de investigadores ha querido comprobar cuál es su relación. Hace bien poco se relacionó el sobrepeso con la mala calidad seminal, tal y como comentamos en su día en el suelto cuyo link adjuntamos en http://www.neyro.com/2013/12/27/a-mayor-peso-mas-posibilidades-de-tener-poca-cantidad-de-espermatozoides/

Para esta investigación que ahora comentamos, los expertos han calculado una puntuación de estado general de salud basado en las historias clínicas de 9.387 hombres, mucho más amplia que la muestra del anterior estudio. Todos ellos fueron evaluados para calcular su infertilidad entre los años 1994 y 2011  en Standford en California. Los especialistas utilizaron un índice de morbilidad, que se trataba de una escala que tomaba las condiciones naturales en las que vivía en ese momento cada hombre y que predecía la probabilidad de muerte en los próximos años.

A partir de ahí los investigadores comprobaron que el volumen, la concentración y la salud general de las células del esperma de los hombres estaban directamente con su salud; así, en las muestras de semen encontraron que aquellos hombres cuya salud general era peor eran más propensos a tener medidas más bajas de esperma y de calidad inferior. Concluyeron que los hombres que tenías problemas circulatorios, urinarios o con alguna enfermedad de la piel eran más propensos a tener anomalías también en el esperma. Asimismo para el estudio también se examinó la presión arterial, si tenían algún problema vascular o cualquier enfermedad del corazón para saber si estaban atados a mayores tasas de anomalías del esperma.

Michael Eisenberg, uno de los autores del estudio, ha expresado que estos resultados son una  de las razones por las que los hombres deben llevar un estilo de vida más saludable y que estén más motivados para que se realicen revisiones periódicas.  Por otro lado, Joseph Alukal, director de salud reproductiva masculina en la ‘NYU Langone Medical Center’, ha manifestado que en investigaciones anteriores se ha encontrado que alrededor de uno de cada seis hombres acude a una clínica de infertilidad por problemas para no poder tener hijos y que fundamentalmente son a consecuencia de una condición médica grave.

Una vez más se confirma, según señala el Dr. Neyro, que “la fertilidad es la guinda del pastel de la salud; si esta última está deteriorada…., la fertilidad se resiente siempre”, afirma con vehemencia. 

Las relaciones sexuales multiplican el riesgo de cistitis de repetición

Las relaciones sexuales multiplican el riesgo de cistitis de repetición, según un informe del Centro de Información de la Cistitis, que contempla recomendaciones preventivas, entre ellas extremar la higiene en las relaciones sexuales, la hidratación y la toma de arándano rojo americano como medida preventiva (ya nos ocupábamos del tema hace unos meses en este mismo web en http://www.neyro.com/2014/05/22/el-arandano-rojo-americano-ayuda-a-combatir-la-cistitis/), según nos aclara nuestro experto el ginecólogo José Luis Neyro, miembro del Centro de Información de la Cistitis.

El informe revela, a partir de una encuesta entre 2.400 personas, que casi la mitad de la población vincula las infecciones urinarias con la práctica sexual, y son las mujeres de entre 20 y 40 años quienes más lo relacionan (55%). Una de cada cuatro mujeres sufre algún episodio de cistitis al año y un 7% más de uno.

sex photo

“Las mujeres sexualmente activas son las más proclives a sufrir cistitis de repetición, y es frecuente que aparezcan episodios tras el coito, lo que antes se conocía como cistitis de luna de miel”, explica el doctor Manuel Fernández Arjona, urólogo del Instituto de Medicina Sexual y miembro igualmente del Centro de Información de la Cistitis. “El coito, sobre todo si es repetido o intenso, puede provocar una inflamación de la mucosa, que vuelve la uretra más vulnerable a las infecciones”, añade.

 

En algunas mujeres el tema es particularmente frecuente en virtud de una conformación anatómica en la que la uretra está muy inminente cercana al introito vaginal, señala nuestro responsable contenidos en www.neyro.com. Por otro lado, algunas prácticas sexuales incrementan el riesgo de infección urinaria, al poner en contacto bacterias de la zona anal con la uretra, explican los expertos; el coito anal sin la debida protección exclusiva, favorece muchísimo esta contaminación.

Por ello, las mujeres sexualmente activas “deben tener especial atención a la higiene para que no haya transmisión de bacterias”, advierten los dos expertos. De hecho, la página web del Centro de Información de la Cistitis www.cistitisderepeticion.com recibe el mayor número de consultas relacionadas con el sexo los lunes, “lo que puede estar relacionado, a su vez, con el mayor número de relaciones sexuales durante los fines de semana”, se observa.

sex photo

A su vez, los episodios de cistitis pueden perjudicar las relaciones sexuales, según 8 de cada 10 encuestados por el Centro de Información de la Cistitis. “Los síntomas como el picor, el escozor o la urgencia miccional perjudican la calidad de las relaciones y ocasionan una pérdida de la libido”, asegura el doctor Fernández Arjona.

 

Medidas preventivas

Entre las medidas recomendadas para evitar la cistitis a la hora de practicar relaciones sexuales se encuentran “una adecuada higiene íntima, beber abundante agua, vaciar la vejiga antes y después del coito para facilitar la eliminación de bacterias, utilizar lubricantes, evitar los anticonceptivos (ya que alteran la mucosa vesical) y la toma de preparados farmacéuticos de arándano rojo americano”, indica este experto.

Existe una leve tendencia al incremento de métodos contraceptivos de larga duración como los DIUs que podría facilitar un descenso de infecciones urinarias toda vez que no se producen con ellos cambios hormonales en las mujeres más predispuestas. El problema es de una prevalencia tan elevada como que más de una de cada tres ,mujres lo vaya a sufrir alguna vez a lo largo de su vida (ver en http://www.neyro.com/2014/04/15/el-37-de-las-mujeres-sufre-al-menos-un-episodio-de-cistitis-durante-su-vida/)

sex photo

Las propiedades del arándano rojo americano se deben a las proantocianidinas (PACs), que “actúan sobre la pared vesical y hacen más difícil que la bacteria Escherichia coli, su principal causante, se adhiera a ella, lo que impide el desarrollo de infecciones urinarias”, señala César Valera, vocal de fitoterapia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Por eso, comenta, el arándano rojo americano “en muchos casos se aconseja tomarlo inmediatamente después de la práctica sexual”.

 

Un estudio del Hospital General Universitario de Valencia y el Hospital Quirón publicado BMC Urology concluyó que el arándano rojo americano puede ser una opción eficaz para prevención de la cistitis postcoital, la principal causa de infecciones urinarias recurrentes. El estudio, realizado con un preparado con 240 mg de PAC, comprobó una reducción significativa de pacientes con infecciones sintomáticas después de tres y seis meses de tratamiento diario.

 

El Centro de Información de la Cistitis es una iniciativa de especialistas en urología y ginecología de toda España, en colaboración con el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO) de cuyo consejo asesor forma parte el Dr. José Luis Neyro desde hace años, que pretende ser un referente en la información de la cistitis de repetición. A través de su webwww.cistitisderepeticion.com se pueden resolver dudas y ofrecer consejos sobre la prevención y el tratamiento de las infecciones urinarias frecuentes.

Fuente: Rocío Jiménez de comsalud.es

 

 

 

entrevista en Onda Cero Murcia el 21,11,14

http://www.ondacero.es/audios-online/emisoras/murcia/en-la-onda/relaciones-sexuales-multiplican-riesgo-cistitis-repeticion_2014113000816.html

Estreñimiento y embarazo: un problema menor que deteriora la calidad de vida.

El estreñimiento crónico tiene una prevalencia del 10-15% del total de la población, pero afecta mucho más al sexo femenino El estreñimiento es incluso un problema muy común en las mujeres embarazadas. Se estima que entre el 11% y el 38% de las mujeres sufren de este problema en algún momento del embarazo (1), que en general, podríamos decir que predispone al lento tránsito intestinal de forma universal; así, el ritmo de vaciamineto gástrico en la gestante està enlentecido hasta dos hores y media respecto de la mujer no gestante. Los profesionales sanitarios, definen el estreñimiento como una frecuencia menor a tres deposiciones por semana.

 

constipation photo
Photo by Evil Erin

Se trata de un cuadro en el que se reducen el número de deposiciones, asociado muchas veces al endurecimiento de las heces (que se discute si es la causa o la consecuencia del cuadro…), cuya naturaleza subjetiva hace difícil concretar las circunstancias normales del intestino. En una población sana, el rango en el número de deposiciones oscila entre 2-3 diarias y 3 semanales y con éste criterio, el estreñimiento supone dificultad en más del 25% de las ocasiones o bien insatisfacción suibjetiva en la sensación de evacuación global. Puede cursar incluso con dolor de cabeza, flatulencia, molestias abdominales, expulsión muy defectuosa de las heces, ayuda manual o digital ocasional para conseguirlo, etc.

 

De forma similar a lo que sucede en la segunda mitad del cicló menstrual, dominado por las acciones de la progesterona que enlentece la motilidad intestinal por su efecto relajante sobre las fibres musculares lisas (las del útero y también las del intestino), el estreñimiento en el embarazo probablemente se deba al aumento de la concentración de la hormona progesterona en este periodo, que provoca un tránsito intestinal más lento; también se ha descrito una reducción de los niveles de hormona motilina (hormona responsable de la estimulación de la motilidad gastrointestinal).

 

constipation photo
Photo by Internet Archive Book Images

Asimismo, existen otros factores que se asocian a la prolongación del tránsito. A medida que avanza el embarazo y el tamaño del útero aumenta, este va presionando más el recto y puede ralentizar el movimiento de las heces. Este enlentecimiento provoca un aumento de la absorción de agua a nivel intestinal (esta es prácticamente la única actividad digestiva que sucede en el colon o intestino grueso distal) y, como consecuencia, las heces son más secas y empeoran el cuadro. Otros factores que pueden influir negativamenbte en el tránsito intestinal son la toma de suplementos vitamínicos ricos en hierro (ver luego), calcio o antiácidos que pueden agravar el estreñimiento, la reducción de la actividad física, el sedentarismo pertinaz, beber pocos líquidos, no consumir suficientes alimentos que contengan fibra (que no se digiere y aumenta el volumen fecal) y el propio estrés que puede alterar los hábitos evacuatorios de la mujer gestante (para saber más sobre las necesidades de hierro en la mujer en general y sobre la anemia, puede consultarse en http://www.neyro.com/2014/10/21/necesidades-de-hierro-en-la-mujer/)

Resulta de capital interès conocer los hábitos defecatorios de la gestamnte para tratar de corregir malas costumbres cuando abordemos el manejo terapéutico de esta afección.

 

 

Manejo terapéutico del estreñimiento crónico gestacional:

 

constipation photo
Photo by inacentaurdump

Es recomendable que el tratamiento del estreñimiento sea escalonado, por ello es recomendable empezar por tomar medidas generales y modificar los hábitos de vida: cuidar la alimentación y comer diariamente alimentos con alto contenido en fibra hasta alcanzar al menos unos 20-35 g al día (cereales, arroz, pan integral, legumbres, frutas y verduras frescas), aumentar la ingesta de líquidos (alrededor de 8 vasos de agua al día, zumo de frutas especialmente si es de ciruela o caldos de verdura), hacer ejercicio moderado con regularidad (caminar, nadar, bicicleta fija o yoga al menos tres veces a la semana) y llevar un correcto hábito intestinal estableciendo una rutina de horarios para ir al baño, que debiera ser todo lo fija que opermitan los horarios de la gestante. Recordemos que como todas las vísceras huecas, el recto es “enseñable”, es “educable”.

 

Se puede afrimar aquí que las vísceras huecas (estómago, vesícula biliar, vejiga urinaria, ampolla rectal….) sirven en general para transformar funciones discontinuas en continuas (por ejemplo, la nutrición o alimentación, que depende de la ingesta – discontinua -, de los procesos digestivos que no paran jamás – continua -…) o bien para modificar funciones continuas en discontinuas (así, la vejiga transforma una función continua como es la producción de orina por el riñón en discontinua como es la micción, o bien en nuestro caso, la digestión – continua – se transforma en discontinua, la defecación, gracias al recto)

 

constipation photo
Photo by DerrickT

 

Si las medidas generales sobre alimentación y cambios en el hábito defecatorio descritas arriba no son eficaces, entonces se debe recurrir al tratamiento farmacológico donde los laxantes son fundamentales; pueden actuar por mecanismo osmótico o por mecanismo estimulante:

 

  1. Laxantes que incrementan el volumen del contenido intestinal. Actúan de manera similar a la fibra dietética y pueden ser de origen natural (como las semillas de Plántago ovata, las plantas gomosas y guar) o sintético (como la metilcelulosa). Tardan de 12-72 h en hacer efecto, por lo que se consideran un tratamiento a largo plazo y no son apropiados para el alivio rápido del estreñimiento. Como efectos secundarios pueden producir distensión abdominal que desaparece disminuyendo la dosis o aumentando la ingesta de líquidos.
  2. Laxantes osmóticos: Producen un aumento de la presión osmótica en el interior del tracto digestivo, favoreciendo la retención de agua y ablandando las heces. Existen tres grupos:
  3. a) Los laxantes derivados de azúcares (Lactulosa, Lactitol y Sorbitol) que originan un descenso del pH intestinal favoreciendo el peristaltismo intestinal (contracciones musculares). Los datos de su seguridad parecen insuficientes para uso rutinario.
  4. b) Macromoléculas (Polietilénglicol o PEG) sin electrolitos: funcionan extrayendo unas 100 moléculas de agua extracelular por cada molécula de PEG provocando que el agua se retenga con las heces y favoreciendo el tránsito y la eliminación fecal. Según el Protocolo de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia)(3), es considerado como el fármaco de elección para el estreñimiento crónico en las embarazadas porque no se metaboliza y, por lo tanto, no tiene efectos sobre el feto. Además, al ser sin electrolitos no hay límite de uso. En suma, solo ejerce su efecto en el interior del propio intestino de la gestante, sin alterar o modificar en absoluto sus particularidades metabólicas ni interferir en el proceso de crecimiento y desarrollo embrionario y fetal. Su ausencia de electrolitos añadidos no le presta sabor salado y lo faculta para poder ser empleado en pacientes cardiópatas o enfermos del riñón.
  5. c) Laxantes salinos. Ejercen un efecto osmótico y aumentan los movimientos intestinales. No existen evidencias de que causen toxicidad fetal, pero pueden inducir trastornos electrolíticos. Se aconseja que se administren durante tratamientos cortos y con una ingesta adecuada de líquidos.
  6. Laxantes emolientes o surfactantes. Hidratan y humedecen las heces. Se pueden indicar en casos de heces muy duras a corto plazo ya que su uso a largo plazo puede provocar alteraciones electrolíticas (2).
  7. Laxantes estimulantes. Actúan estimulando la actividad motora del colon y mediante el intercambio de agua y electrolitos. El uso prolongado podría producir alteraciones electrolíticas, por lo que se recomienda su uso a corto plazo o de manera ocasional para evitar la deshidratación o los desequilibrios electrolíticos.
  8. Enemas y lavados retrógrados. Son de uso puntual ya que producen una abundante pérdida de la flora intestinal y de líquido.



estreñimiento photo
Photo by jl.cernadas

 

 

Conclusiones a modo de resumen:

 

El estreñimiento puede no ser un problema grave, pero ciertamente afecta a la calidad de vida y es un problema extraordinariamente frecuente durante el embarazo. No existen estudios comparativos de las diferentes pautas terapéuticas en la gestación, pero la primera opción terapéutica son las medidas higiénico-dietéticas, asói como el cambio de hábitos defecatorios con adquisición de rutinas fijas en el tiempo. Cuando estas son insuficientes, pueden utilizarse laxantes, considerándose seguros los laxantes osmóticos, según el Protocolo para el Tratamiento del Estreñimiento en la Mujer Embarazada (3), presentado recientemente por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), y debiendo ser seleccionados en función de su tolerabilidad como fármacos de primera elección.
Referencias:

(1) www.infomedica.casenfleet.com/index.php/es/ginecologia-158/estrenimiento-laxante-peg-sin-electrolitos/1245-treating-constipation-during-pregnancy

(2) www.manualgastro.es/manualgastro/ctl_servlet?_f=2&id=3695

(3) Protocolo para el Tratamiento del Estreñimiento en la Mujer Embarazada de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)

 

Tomar ácido fólico pre-concepcional reduce la tasa de niños de bajo peso

Era bien conocido que suplementar a las futuras madres con ácido fólico es básico para reducir las tasas de malformaciones del tubo neural, como la espina bífida y el mielo-meningocele (ya lo habíamos comentado en el suelto que publicamos hace unos meses: http://www.neyro.com/2014/08/05/reducir-la-presentacion-de-malformaciones-del-tubo-neural-mediante-la-prueba-del-folato/) De hecho, estos suplementos de ácido fólico o de folatos se consideran ya de rutina entre las futuras madres de nuestra sociedad occidental, máxime entre aquellas que han empleado contraceptivos hormonales combinados por largo tiempo.
Además, ahora se ha evidenciado que el aporte complementario de ácido fólico es beneficioso antes del embarazo, para asuntos bien diversos, como reducir la tasa de niños nacidos con bajo peso, esto es por debajo de percentiles 10 e incluso 3. Este es el resultado de un estudio británico publicado en “BJOG: British Journal of Obstetrics ando Gynaecology. An International Journal”. El aporte complementario de ácido fólico redujo la probabilidad de que el recién nacido fuera pequeño para su edad gestacional (PEG) en el momento del nacimiento.
El estudio, llevado a cabo por la Universidad de Birmingham, incluyó datos de 108.525 embarazos del Reino Unido y se trata de una metanálisis, un análisis pormenorizado de estudios previamente publicados sobre el tema en cuestión, dotado de un riguroso tratamiento estadístico. El 84,9 por ciento de las mujeres habían tomado suplementos de ácido fólico, donde la preocupación por las malformaciones del tubo neural citadas es particularmente importante,, aclara el ginecólogo Dr. Neyro, responsable de contenidos de www.neyro.com. Se disponía de la historia del inicio del consumo de ácido fólico de 39.416 mujeres; el 25,5 % ya habían tomado el suplemento antes de la concepción.
En la población total del estudio, la proporción de recién nacidos con un peso al nacer por debajo del percentil 5 se situó en el 7 %, y el 13,4 % estuvo por debajo del percentil 10 (esto son cifras importantes pues compromete el tamaño de una de cada siete niños nacidos). Un análisis más detallado puso de manifiesto que el porcentaje más elevado se dio en los hijos cuya madre no había tomado ácido fólico (8,9 % por debajo del percentil 5 y 16,3 % por debajo del percentil 10).
 

Estos datos y resultados enfatizan una vez más, la enorme importancia que, de manera justificada, los ginecólogos le damos a la visita pre-concepcional en la que comprobar el estado de salud y nutricional de la futura madre, así como alertar de riesgos, corregir malos hábitos y, sobre todo señala nuestro experto José Luis Neyro, tener la oportunidad de suplementa r la dieta con adecuados aportes de ácido fólico tan necesario en el desarrollo del nuevo ser. Lamentablemente, argumenta después, “el catálñogo de prestaciones del Servicio nacional de salud recientemente puesto al día en nuestro país (publicado en el BOE de 06  de noviembre de 2014; ver en https://www.boe.es/boe/dias/2014/11/06/pdfs/BOE-A-2014-11444.pdf ) no reconoce esta visita como una prestación de salud de las mujeres en edad reproductriva, perdiendo así la oportunidad de hacer mejor prevención de daños que son evitables con medidas sencillas y de bajo coste como es la suplementación con ácido fólico pre-concepcional.
Por abundarlo más, ahora sabemos que estos suplementos durante la gestación influyen de manera definitiva en la reducción del riesgo de que el nuevo ser desarrolle asma en su vida futura, drante su infancia (como recogimos en una noticia previa publicada en este web http://www.neyro.com/2014/05/26/la-ingesta-alimentaria-de-folato-prenatal-y-durante-el-primer-trimestre-gestacional-reduce-el-riesgo-de-asma-en-los-niños/)
Imágenes integradas 1
El estudio ahora comentado, señala incluso que al comparar el consumo de ácido fólico (del grupo de las vitaminas del grupo B)anterior y posterior a la concepción se observó que el porcentaje era del 9,9 % (percentil 10) y del 4,8 % (percentil 5) respectivamente en el grupo que había tomado el suplemento antes de la concepción; en el grupo que lo hizo después de la concepción, los porcentajes se situaron en el 13,8 % (percentil 10) y el 7,1 % (percentil 5). “Teniendo en cuenta los malos resultados de los bebés PEG (pequeño para su edad gestacional), el mayor consumo de ácido fólico antes del embarazo y durante el primer trimestre podría arrojar beneficios importantes para la salud pública”, declaró el coautor Khaled Ismail.
Referencia: VA Hodgetts, RK Morris, A Francis, et al. Effectiveness of folic acid supplementation in pregnancy on reducing the risk of small-for-gestational age neonates: a population study, systematic review and meta-analysis BJOG. Article first published online: 26 NOV 2014. DOI: 10.1111/1471-0528.13202