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El desconocido decálogo de la osteoporosis; la amenaza silenciosa.

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Diez cosas que no sabías de la osteoporosis
La osteoporosis es una enfermedad que afecta a la mitad de las mujeres tras pasar su menopausia y que potencia el deterioro de los huesos, altera su micro-arquitectura y por ello, predispone al riesgo incrementado de fracturas de bajo impacto.
Se llaman fracturas de bajo impacto, nos aclara el Dr. Neyro, referente en estos temas de salud ósea femenina, «todas aquellas que una paciente se hace cuando se cae desde su propia altura o desde una escalera de menos de tres peldaños y que no interesan a la cara, el cráneo, las manos o los pies»
Las causas se atribuyen a la disminución del tejido óseo, a la pérdida de masa ósea (medible siempre mediante densitometría ósea con DEXA), la falta de proteínas en su estructura y los escasos niveles de calcio, un mineral entre otros indispensable para su desarrollo. Esta patología, que es más frecuente en mujeres mayores de 50 años, se presenta cuando el organismo no es capaz de llevar a cabo el remodelado continuo de los huesos en equilibrio y comienza a destruir más hueso sin compensar su pérdida con la formación de hueso nuevo sano.
Es por ello que, a continuación, le ofrecemos una lista de las diez cosas que no conocía de la osteoporosis, con el fin de aclarar sus dudas y ayudarle a cuidar su salud:
1. Los expertos han clasificado la enfermedad, de acuerdo a la densidad ósea. La osteopenia o baja masa ósea, que en ocasiones no precisa fármacos excepto adecuadas cantidades de calcio y mantener buenos niveles de vitamina D, y la osteoporosis.
2. No hay síntomas en las etapas iniciales. De hecho, es posible que el paciente sufra una fractura, antes de estar al tanto de su padecimiento. Sin embargo, el incremento de dolor en la zona de la espalda y la pérdida de estatura pueden revelar el daño en los huesos, porque (señala el Dr. Neyro) «lo que duelen son las fracturas».
3. El consumo de tabaco y alcohol son mecanismos que favorecen el deterioro. Igualmente, más de tres tazas de café por día son tóxicos para el metabolismo óseo.
4. El especialista realiza el diagnóstico mediante una densitometría ósea, tipo DEXA; acuda a su ginecólogo o a su reumatólogo, a su traumatólogo o a su médico de familia (todos ellos deben entender de osteoporosis, dice el Dr. Neyro).
5. El factor hereditario es muy común. De hecho, uno de los factores de riesgo más importante es la historia familiar de osteoporosis y, sobre todo, de fractura de cadera en la madre o el padre de la paciente.
6. Llevar una alimentación balanceada es una excelente forma de prevenir la enfermedad. La ingesta de lácteos (leche, quesos, yogures…), sardinas, almendras y coco, verduras de hoja verde (espinacas, rúcula, canónigos, berros, acelgas, brócoli….), durante toda la vida sobre todo en la infancia, la adolescencia y juventud, el embarazo y la peri-menopausia, contribuirá a fortalecer tus huesos.
7. Múltiples estudios señalan que la actividad física puede mantener o incrementar la densidad ósea. Esa actividad física tiene que ser de presión sobre los huesos, como caminar a buen paso, saltar, correr, boxeo, tenis, padel, baloncesto, saltar a la comba, bailar en las personas mayores….; el ejercicio debe ser diario y adaptado a la edad.
8. Se recomienda evitar el consumo de bebidas ricas en cafeína. Antes señalábamos la dosis máxima por día, para no entrar en la toxicidad ósea.
9. El tratamiento abarca, tanto cambios en el estilo de vida, como la administración de fármacos. Recuerde no auto-medicarse pero, lo que es tan importante o más aún, no abandonar nunca la terapia que el médico le haya prescrito.
10. Es fundamental que procures no sufrir caídas ni lesiones. Es una leyenda urbana que «la abuela se cayera tras romperse la cadera»; en realidad, la cadera se rompe tras una caída, de bajo impacto, nos recuerda nuestro experto, pero siempre tras una caída. Recordemos que el mantenimiento de unos niveles adecuados de vitamina D en sangre ayuda a disminuir el riesgo de caídas de las personas mayores.

Se modifica el cuerpo de la mujer, pero no se pierde femineidad con la menopausia.

Una de cada seis mujeres mantiene sintomatología menopáusica (sofocos, irritabilidad, sequedad vaginal, pérdida de la masa ósea, etc, etc…) más allá de los 66 años, casi quince años después de haber ocurrido la menopausia. Esta es solo el nombre de una regla, la última, pero lo que modifica la calidad de vida es el síndrome climatérico y, lo que es más grave, va a condicionar incluso su esperanza de vida, por el desarrollo de diversas enfermedades.
Conocer los cambios fisiológicos de esta época de la vida es crucial para asumir la nueva situación, evaluar la propia autoestima de las mujeres afectas de sintomatología y prepararse para las enfermedades que a partir de estos momentos se van a desarrollar más y que pueden prevenirse con diversos cambios en los hábitos de vida, con actividades relñacionadas con el ejercicio, con una dieta adecuada y con los tratamientos que cada caso aconseje.
Lo explica bien el titular de este web, el Dr. Neyro en una entrevista en la programación de Radio Euskadi a través de su programa La mecánica del caracol.

Los sofocos, síntoma fundamental de la peri-menopausia, son conocidos por las mujeres desde antiguo.

Alrededor del 80% de las mujeres al llegar a la época del climaterio, más allá de los 45 años, más o menos, presentan oleadas de calor en la cabeza, el cuello y la zona de la esclavina, en la parte superior del tronco; las que los han sufrido, los identifican bien porque alteran de manera muy importante la calidad de vida de las personas que los sufren.
Efectivamente no matan, pero mortifican en gran manera pues pueden llegar a impedir las tareas habituales de cada día, como el trabajo cotidiano, las labores de casa e incluso pueden alterar la práctica deportiva o condicionar la estancia en determinados lugares o la práctica de diversos deportes. No es infrecuente que incluso consigan modificar lo que hasta entonces era una agradable vida sexual de pareja…..
Algunas actividades los pueden desencadenar más fácilmente que otras como permanecer en espacios cerrado, el exceso de calefacción en invierno….y tratar de evitar situaciones de conflicto, de stress o de nerviosismo pueden ayudar a distanciarlos…; pero cuando se reproducen en número importante, cuando son quince o veinte cada día, cuando impiden dormir bien…, es el tiempo de acercarse a consultarlo con el ginecólogo.
El Dr. Neyro lo explica en su sección médica de prevención de La Vida es Bella en Canal Euskadi de TV.

 

Las madres con mayor peso tienen más riesgo de muerte fetal e infantil

No se ha establecido un IMC óptimo previo al embarazo para prevenir la muerte fetal e infantil; de hecho, afirma el Dr. Neyro, responsable de este web, teníamos noticias de que el sobrepeso materno, la obesidad concretamente, podría poner en entredicho la vida del feto en desarrollo (ver en http://www.neyro.com/2011/04/06/la-obesidad-de-la-madre-amenaza-la-vida-del-hijo/)    

Ahora, por otro lado, se demuestra que un mayor índice de masa corporal (IMC) materno antes o al comienzo del embarazo se asocia con un riesgo más elevado de muerte fetal y muerte infantil, según alerta un estudio que se publica en la revista “JAMA” (el diario de la Asociación Médica Americana).

A nivel mundial, se produjeron aproximadamente 2,7 millones de nacidos muertos en 2008. Cada vez menos en Occidente y entre los países llamados industrializados, no solo debido a la crisis económica y financiera, sino en función de otros parámetros…, también relacionados con el sobrepeso (ver en http://www.neyro.com/2013/12/27/a-mayor-peso-mas-posibilidades-de-tener-poca-cantidad-de-espermatozoides/) Además, se estima que cada año ocurren 3,6 millones de muertes neonatales (muerte ocurrida después del nacimiento de un bebé vivo, pero antes de la edad de 28 días).

Varios estudios han sugerido que el mayor índice de masa corporal materno antes o durante el embarazo temprano se asocia con un riesgo superior de muerte fetal, muerte perinatal (muerte fetal y neonatal precoz), muerte neonatal y mortalidad infantil, aunque no todos han encontrado una asociación significativa. Sin embargo, no se ha establecido un IMC óptimo previo al embarazo para prevenir la muerte fetal e infantil.

Dagfinn Aune, del Imperial College London, en Reino Unido, y su equipo realizaron una revisión y un metaanálisis para examinar la asociación entre el IMC materno antes o al comienzo del embarazo y el riesgo de muerte fetal y muerte infantil. Tras una búsqueda en la literatura médica, identificaron 38 estudios que cumplían los criterios para su inclusión en el metaanálisis, con más de 10.147 muertes fetales, 16.274 partos nacidos muertos, 4.311 muertes perinatales, 11.294 muertes neonatales y 4.983 lactantes muertos.

Los investigadores vieron que incluso un modesto incremento en el IMC materno se asoció con un mayor riesgo de muerte fetal, muerte neonatal, muerte perinatal y muerte infantil. Se observó el mayor riesgo en la categoría de mujeres con obesidad severa, de forma que las embarazadas con un IMC de 40 tenían un riesgo aproximado de entre dos y tres veces mayor frente a las mujeres con un IMC de 20.

Los autores sugieren que varios mecanismos biológicos podrían explicar la asociación encontrada en este estudio, incluyendo que el sobrepeso o la obesidad se ha relacionado con un mayor riesgo de preeclampsia, diabetes gestacional, diabetes tipo 2, hipertensión gestacional y anomalías congénitas, condiciones que han sido fuertemente vinculadas, entre otras, con el riesgo de muerte fetal e infantil. Si a ello añadimos la creciente y cada vez más retrasada edad materna en el primer embarazo, señala el responsable de este web, la combinación de todos los factores empieza a ser preocupante.

Además, señala el Dr. Neyro para finalizar, la obesidad materna durante la gestación condiciona un mayor riesgo de obesidad infantil y este dato está creciendo de manera alarmante, también, en los países llamados emergentes que copian y reproducen rápidamente los malos hábitos dietéticos de la población occidental (ver y escuchar en http://www.neyro.com/2010/10/11/obesidad-infantil/)

Mitos y realidades acerca de la maca andina y la potencia viril

 

promueve el esperma de manera natural con maca
La maca (Lepidium meyenii o Lepidium peruvianum) es una planta herbácea anual o bienal nativa de los Andes del Perú, donde se cultiva por su hipocótilo comestible. La maca posee algunas propiedades medicinales, una de las más popularmente conocidas es la capacidad que posee de generar fertilidad en los animales.Este fenómeno fue observado por los primeros españoles cuando veían que los animales domésticos que llevaban se reproducían a menor velocidad que sus homólogos andinos. Se cuenta que los indios aconsejaron añadir maca a los alimentos de los animales, pudiendo comprobar los efectos positivos que ocurrían. Se sabe de su efecto positivo en la espermatogénesis en ratas a grandes altitudes. No obstante se han realizado investigaciones acerca de sus propiedades afrodisíacas comprobándose que no posee efectos sobre los niveles hormonales humanos en períodos de consumo de 12 semanas. De todo ello se ocupa el Dr. Neyro en esta entrevista en Radio 5 todo noticias del pasado mes de marzo, que está disponible en el el enlace adjunto.

La tasa de natalidad en España se sitúa a la cola de la Unión Europea

Las españolas tuvieron una media de 1,32 hijos en 2012, lo que las coloca a la cola de la Unión Europea –solo por detrás de Portugal (1,28) y de Polonia (1,3)–, donde la media fue de 1,58 niños, según los datos ofrecidos por la agencia europea de estadística (Eurostat). Esas tasas echan por tierra lo que parecía que podría haber sido un ligero cambio en la tendencia que se empezaba a vislumbrar antes de la gran crisis financiera y económica, aún no concluida, señala nuestro experto en ginecología, Dr. Neyro, que comenzó en Occidente en 2007.

Los países donde la tasa de natalidad fue mayor son Irlanda y Francia, con 2 niños por mujer, seguidos de Reino Unido (1,92) y Suecia (1,91). La agencia de estadística, además, señala que de los 10 Estados miembros que se sitúan en la media europea o la mejoran, ocho de ellos también tienen una tasa de empleo para las mujeres en torno a la media.

El Dr. Neyro de www.neyro.com nos aclara alguno datos sobre la fecundidad de los últimos años: desde mediados de los años setenta hasta mediados de los noventa del siglo pasado bajaron progresivamente de forma significativa tanto la tasa bruta de natalidad (nacidos por 1.000 habitantes), como la tasa global de fecundidad (nacidos por 1.000 mujeres de 15 a 49 años) y también el indicador coyuntural de fecundidad (número medio de hijos por mujer a lo largo de su vida si se mantuviera en la población la misma intensidad en la fecundidad que la observada en cada año de referencia), produciéndose un incremento gradual de dichos indicadores hasta 2008 y luego decrementándose hasta 2011.

 

 

 

 

En el caso de España, a la cola en natalidad, las mujeres tampoco alcanzan la media de las europeas en lo que a ocupación se refiere. La tasa de empleo de las españolas es del 50,6 % y el de los españoles del 60,2 %; mientras que en el conjunto de la UE las mujeres llegan a un 58,5 % de ocupación, una cifra que, en cualquier caso, se mantiene lejos de la media de los hombres europeos (69,6 %).

La estadística europea también se ha fijado en la brecha salarial entre hombres y mujeres y apunta que la diferencia en España es mayor (17,8 %) que en el conjunto de la Unión Europea (16,4 %).

Al igual que en la Unión Europea, las mujeres superan a los hombres en la Universidad, en donde las mujeres son un 45,3 % y los hombres un 35 %; lo que supone una diferencia algo mayor que la media europea, en donde la proporción es de un 39,9 % de mujeres y un 31,5 % de hombres.

 

Las mujeres españolas, además, son mayoría en las carreras relacionadas con la educación (77,2 %) y con la salud y el bienestar (76,1 %) y minoría en los campos de las ciencias, matemáticas e informática (36,2 %) y de las ingenierías (27,2 %). Sin embargo, desde el lejano 1986 no conseguimos la deseada tasa de 2.1 hijos/mujer que dicen los sociólogos y demógrafos que es la necesaria, añade el Dr. Neyro, para renovar la población y reemplazar el número de defunciones.

La proporción es similar a nivel de los Veintiocho, en donde las mujeres son el 79,1 % de los estudiantes de carreras de educación y formación, el 76 % de salud y bienestar, el 40,8 % de ciencias y el 26,6 % de ingenierías.