Nuevo estimulante de la ovulación podría hacer la fecundación in vitro más segura

La fecundación in vitro se practica en el mundo desde 1979 y en España desde 1983-84, con muchas modificaciones desde los protocolos originales, señala el ginecólogo Dr. Neyro. Ahora. científicos del Imperial College of London y médicos del Imperial College Healthcare NHS Trust, en Reino Unido, han utilizado con éxito un nuevo y potencialmente más seguro método para la estimulación final de los ovocitos y para inducir la ovulación en mujeres sometidas a tratamiento de fecundación in vitro (FIV). Un total de 12 niños han nacido después de que a sus madres se les pusiera una inyección de la hormona natural kisspectina para hacer que sus óvulos maduraran.

Normalmente, los médicos administramos otra hormona, hCG (gonadotrofina coriónica) y alguna de sus variantes para este propósito, pero en algunas mujeres, hay un riesgo de que esto pueda estimular en exceso los ovarios, con consecuencias potencialmente peligrosas incluso para la vida a través de la complicación más seria de la FIV como es la hiper-estimulación ovárica (SHO), comenta uno de sus pioneros en España (ver en http://www.neyro.com/2014/07/24/eficacia-del-60-en-la-fecundacion-in-vitro-en-espana/) el Dr. José Luis Neyro. Los autores del estudio, financiado por el Consejo de Investigación Médica, el Instituto Nacional de Investigación en Salud y el ‘Wellcome Trust’, probaron el nuevo método en 53 voluntarias sanas.

Una de cada seis parejas en Reino Unido tiene problemas de fertilidad y 48.147 mujeres se sometieron a un tratamiento de FIV en 2011 (el mismo porcentaje de esterilidad de España con un 16% de todas las parejas y con más de 35.000 ciclos en nuestro país en el mismo periodo, señala nuestro titular del web José L. Neyro) El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) afecta a alrededor de un tercio de las pacientes de FIV de forma leve, causando síntomas como un cierto grado de distensión abdominal sin más trascendencia; ocasionalmente puede producir náuseas y vómitos, y menos del 10% de las pacientes experimentan síntomas moderados o graves de hiperestimulación ovárica, que pueden causar derrame pleural e incluso insuficiencia renal aguda, pero estas situaciones son extraordinariamente infrecuentes aclara el Dr. Neyro (que practica procedimientos de FIV desde hace más de treinta años; ver enhttp://www.neyro.com/2010/07/05/el-primer-bebe-probeta-vasco-cumple-25-anos).

“El SHO es un problema médico importante. Puede ser mortal en casos muy graves y ocurre en mujeres de alto riesgo hormonal y que son sometidas a tratamiento de fecundación in vitro y que son por lo demás muy saludables. Necesitamos desencadenantes naturales más eficaces para la maduración de los óvulos durante el tratamiento de FIV y los resultados de este ensayo son muy prometedores”, explica Waljit Dhillo, del Departamento de Medicina del ‘Imperial College London’ y director del estudio, que se publica en “Journal of Clinical Investigation”.

La kisspectina es una hormona natural que estimula la liberación de otras hormonas reproductivas internas del cuerpo. A diferencia de hCG, que permanece en la sangre durante un largo tiempo después de su inyección, la kisspectina se descompone más rápidamente, lo que significa que el riesgo de exceso de estimulación es menor, pues no se mantiene en el tiempo; el riesgo fundamental proviene, señala el Dr. Neyro, de las estimulación de la gran cohorte de pequeños folículos que un tipo especial de mujeres desarrolla en estos procedimientos de estimulación ovárica controlada.

Las mujeres en el estudio mencionado recibieron una sola inyección de kisspectina para inducir la ovulación y 51 de las 53 participantes desarrollaron óvulos maduros. Se transfirieron uno o dos embriones fertilizados al útero de 49 mujeres y 12 quedaron embarazadas (25%), lo que fue un buen resultado en comparación con la terapia estándar de FIV. Los investigadores ahora llevan a cabo un segundo estudio en mujeres con síndrome de ovario poliquístico, “que presentan precisamente ese mayor riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica al que aludíamos antes”, aclara José L. Neyro.

“Nuestro estudio ha demostrado que la kisspectina puede emplearse como un detonador fisiológico de la maduración del óvulo en la terapia de la FIV”, sentencia el profesor Dhillo. “Ha sido una alegría ver a 12 bebés sanos nacidos utilizando este enfoque. Ahora vamos a hacer más estudios para probar si la kisspectina reduce el riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica en las mujeres que son más propensas a desarrollarlo, con el fin de mejorar la seguridad de la fecundación in vitro”, añade.

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