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La microflora endometrial tiene efecto también sobre el éxito o el fracaso de la implantación embrionaria.

Lo hemos señalado en muy diversas ocasiones en estas mismas páginas: somos más «ellos» que «nosotros» pues en nuestro organismo viven más microorganismos extraños a nosotros, bacterias externas, que células tenemos formando nuestro cuerpo íntegro. Efectivamente la micro-bioma tiene una importancia creciente en el mantenimiento de nuestra salud y así lo contamos hace un tiempo en http://www.neyro.com/2016/10/03/creciente-importancia-de-la-microbioma-y-la-salud-vaginal/.

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Embarazo y depresión: ¿cuáles son las consecuencias del tratamiento medicamentoso?

Se ha dicho seguramente con acierto, que la nuestra es una forma de vida que provoca un exceso de depresión en muchas personas muy diferentes motivos. Las mujeres no escapan a esa tendencia ni durante los embarazos. Afortunadamente, en las últimas décadas la investigación farmacológica ha puesto a nuestra disposición un armamentario medicamentosos de elevada eficacia en el manejo en el medio y largo plazo de esta auténtica lacra social que supone la depresión.
Pero no son muchos los estudios que se han realizado para averiguar los efectos secundarios que el empleo de estos fármacos (concretamente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, ISRS por sus siglas) tienen, por ejemplo sobre el devenir de los embarazos, cuando se emplean en mujeres deprimidas que están gestando.
Y es que la depresión es frecuente en el embarazo, llegando a afectar al 10 % de las mujeres. La depresión materna se ha asociado con un incremento en los partos prematuros (PP), bajo peso al nacer y restricción del crecimiento fetal y complicaciones posnatales.
Sin embargo lo anterior, el riesgo de PP en mujeres que toman ISRS no está bien definido, por lo que los autores de este estudio que ahora comentamos (señala el Dr. Neyro y que se puede encontrar el original en http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1471-0528.14144/full) llevaron a cabo una revisión sistemática de estudios que evaluaban el efecto de la exposición a ISRS y los resultados del embarazo. Se seleccionaron estudios de cohortes y de casos y controles con datos de incidencia de PP ( parto por debajo de las 37 semanas) tras cualquier exposición y con un grupo comparativo de mujeres embarazadas no expuestas a ISRS.
    

En total se incluyeron 8 diferentes estudios (con un total de 1.237.669 mujeres), con 93.982 mujeres expuestas y 1.143.687 mujeres controles. Tras ajustar por variables de confusión, la incidencia de PP fue significativamente más alta en el grupo de mujeres que recibieron ISRS que en las controles (odds ratio ajustada 1,24; 95 % IC 1,09-1,41). En el análisis por subgrupos que definió a las controles como mujeres con depresión pero sin exposición a ISRS se encontró también un riesgo incrementado de PP (6,8 vs 5,8 %; OR 1,17; 95 % IC 1,10-1,25) en el grupo que recibió ISRS.

 

Los autores (capitaneados por el primero de ellos,  AC Eke, de la muy prestigiosa Division of Maternal Fetal Medicine, Department of Obstetrics and Gynecology, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, MD, USA), concluyen que la exposición a ISRS durante el embarazo elevó el riesgo de parto pre-término en comparación con las controles; este riesgo permaneció siendo significativo incluso al comparar frente a las mujeres deprimidas que no recibieron ISRS.

¿Es la maternidad tardía un problema para la mujer o para la sociedad?

Hace ya muchos años que la natalidad se va reduciendo en los países occidentales, en los del primer mundo y que incluso las mujeres han asumido que el número de hijos a tener está mediatizado por las circunstancias económicas, por los problemas de desarrollo profesional, por las características en suma de cada pareja.
En nuestro país, hoy, una de cada tres parejas se constituye con la idea de no tener hijos nunca; todo ello condiciona que las españolas y las italianas sean actualmente las mujeres que en toda la Unión Europea más tardíamente se plantean su maternidad. Le dedicamos a este tema una noticia en nuestro web que puede leerse en el enlace que sigue a continuación http://www.neyro.com/2015/06/17/espanolas-e-italianas-las-madres-primerizas-de-mayor-edad-en-toda-europa/
De alguna forma, este gran cambio sociológico nos plantea a los ginecólogos algunas incertidumbres en nuestro devenir profesional; ¿son los embarazos ahora mas «valiosos» que antes al ser muchos menos? Y lo que es aún más importante, ¿son ahora esos embarazos más peligrosos por la «avanzada edad» de estas nuevas madres?
También lo tratamos en su día como consecuencia de la enorme pléyade de embarazos más allá de los cuarenta años entre nuestras pacientes occidentales; puede leerse en http://www.neyro.com/2016/03/23/los-riesgos-perinatales-aumentan-por-encima-de-los-40-anos/
Todo ello condiciona que la reproducción asistida tenga como factor etiológico fundamental la edad de la mujer como factor disgregador de la fertilidad humana y así lo hicimos notar en una noticia que publicábamos en el web hace unos meses y que puede seguirse en http://www.neyro.com/2015/01/26/aumenta-la-edad-media-de-las-pacientes-en-la-reproduccion-asistida/
Ahora, en la colaboración semanal que el responsable de contenidos de este web, el Dr. José Luis Neyro, tiene en el programa de Radio Popular y que conduce su director el periodista Ramón Bustamante, han dialogado entre ambos de manera tranquila sobre estos extremos reflexionando en voz alta si el problema de la natalidad tardía es un problema para la mujer, quizás para la madre concreta, acaso más para la sociedad….

Dudas sobre los grupos sanguíneos de los progenitores a la hora de concebir

Hace unos meses comentábamos en este mismo lugar que la llamada «incompatibilidad Rh» es un asunto del pasado y que las nuevas técnicas médicas y diagnósticas, junto al profundo conocimiento de la biología de los grupos sanguíneos, constituían la base para poder argumentar que ya no teníamos nada que temer de este problema del pasado. Lo explicábamos incluso con detalle en una de las noticias de nuestro blog, presente en http://www.neyro.com/2015/06/26/la-incompatibilidad-rh-materno-fetal-un-problema-del-pasado/

Cada persona tiene proteínas específicas de su grupo sanguíneo en la superficie de sus glóbulos rojos. Existen cuatro grupos sanguíneos: A, B, AB y 0, según que la membrana de los hematíes tengan el antígeno A, el B, los dos o ninguno. A su vez, cada uno de los cuatro grupos sanguíneos se clasifica según la presencia en la superficie de los glóbulos rojos de otra proteína que indica el factor Rh. Si usted es portador de esa proteína, su sangre será Rh positivo. Pero, si no lo es, será Rh negativo.

El factor llamado Rh no es sino otra forma de clasificar a las personas en función de esta característica diferenciadora; se descubrió y describió inicialmente en la membrana de los hematíes del Maccacus Rhesus y de ahí proviene su nombre abreviado. El macaco Rhesus es un primate marrón con las nalgas y la cara rosas. Tiene el pelo de la cabeza corto, lo que remarca su expresividad. Son animales asiáticos que viven en Afganistán, Pakistán, India, sudeste de Asia y China. Algunos fueron introducidos posteriormente en Florida.

Macaco Rhesus

La mayoría de las personas (alrededor del 85%) es Rh positivo. Pero, si una mujer Rh negativo y un hombre Rh positivo conciben un hijo, existe la posibilidad de que su bebé tenga problemas de salud. Es posible que el bebé que se está formando dentro del vientre materno tenga sangre Rh positivo, heredada del padre. Aproximadamente la mitad de los hijos de una madre Rh negativo y un padre Rh positivo son Rh positivos.

Por lo general, la incompatibilidad Rh no es un problema cuando se trata de una madre primeriza ya que, a menos que haya algún tipo de anomalía, la sangre del feto no entra en el sistema circulatorio de la madre durante el embarazo. El sistema inmunitario de la madre no reconoce como extraño al factor RH de la sangre del feto sino que tan solo establece la creación de anticuerpos para una siguiente ocasión; el problema llega cuando esa mujer (Rh negativo) concibe de nuevo (con varón Rh positivo) y gesta un nuevo ser Rh positivo.

En este momento, ese sistema inmunitario materno previamente sensibilizado frente al factor Rh (+) lo reconoce como extraño, extrae datos de su banco de memoria y fabrica anticuerpos que se pegarán al ese factor Rh (+) del feto en desarrollo que sufrirá las consecuencias de la rotura masiva de los glóbulos rojos en una reacción de hemólisis masiva. La eritroblastosis fetal está servida y puede ser mortal.

Pues bien, aunque el problema parecería ya superado como contamos hace meses, sin embrago llegan preguntas sobre el tema al programa Objetivo Bizkaia que dirige y presenta Susana Porras en Tele 7; fueron respondidas en su colaboración semanal por el Dr. Neyro en charla animada con la conductora.

¿Es obligado el estudio cromosómico del embrión en tratamientos de fertilidad a mujeres mayores de 40 años?

Es un hecho mil veces constatado que la natalidad se reduce y que las mujeres de nuestro entorno se plantean cada vez más tarde su propia maternidad (léase en http://www.neyro.com/2015/06/17/espanolas-e-italianas-las-madres-primerizas-de-mayor-edad-en-toda-europa/).
De hecho, al tiempo y en consonancia con ese suceso sociológico, es un hallazgo constante que la edad de las mujeres que se ven obligadas a llegar a la reproducción asistida es cada vez mayor y son numerosas las que lo hacen alrededor o después de los 40 años, tal y como explicamos en http://www.neyro.com/2015/01/26/aumenta-la-edad-media-de-las-pacientes-en-la-reproduccion-asistida/.
Todo ello «nos ha obligado (señala el experto en reproducción asistida de Bilbao, el ginecólogo José Luis Neyro,) a plantearnos la conveniencia de estudiar las características intrínsecas de los embriones conseguidos en el laboratorio para mujeres mayores de 40 años y verificar su viabilidad cromosómica»; no solo es recomendable, sino que es casi una obligación para estas mujeres.

Efectivamente, los tratamientos de fertilidad son una solución para quienes quieren ser madres a partir de esos 40 años pero, ante el riesgo de que el embarazo no tenga una buena evolución, es recomendable realizar un análisis para conocer el mapa cromosómico del embrión y ver qué probabilidades de éxito hay antes de transferir cada uno de esos embriones.

«Este tipo de análisis no solo es recomendable, sino casi una obligación para estas mujeres», según ha destacado el director general médico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), Antonio Requena, que reconoce que en efecto, como señalaba JL Neyro, cada vez es más frecuente que haya mujeres que decidan ser madres a partir de los 40 años.

De hecho, el 40% de las consultas realizadas en su centro durante el año 2015 fueron para mujeres de más de esa edad. Dado que en estas mujeres es menos probable conseguir un embarazo espontáneo, a partir de esa edad aconseja «no apurar mucho» y ponerse en manos de un médico especialista «si después de 6 meses no llega un embarazo natural».

La esterilidad, continúa JL Neyro, la definimos como la ausencia de embarazos tras un año de relaciones sexuales en parejas de menos de 37 años; pero por encima de esa edad, el tiempo de espera debe acortarse a los seis meses señalados. Asimismo, los expertos defienden que la realización del estudio cromosómico previo de los embriones que se hayan conseguido, dado que ofrece «una mayor seguridad en obtener un embrión sano». En la imagen se aprecia el micromanipujador necesario para hacer la biopsia de una de las blastómeras embrionarias.

«El mayor riesgo que existe, que ya observamos a partir de los 35 años, pero se agudiza al atravesar la frontera de los 40, es el fallo cromosómico en feto. Derivado de esto, también observamos un mayor índice de aborto», según Requena. Ese riesgo es progresivo conforme aumenta la edad de la mujer progenitora, como se señala en el grafico adjunto.

Junto a los problemas cromosómicos, este experto también admite que también puede haber problemas cuando la cantidad de los óvulos no es adecuada para conseguir embarazo. De hecho, es cada vez mayor el número de parejas que se ven obligadas por sus circunstancias a recurrir a la donación de ovocitos para combatir y vencer su esterilidad (leer más sobre el tema es posible en http://www.neyro.com/2016/04/13/donacion-de-ovocitos-como-solucion-para-un-tercio-de-las-parejas-con-infertilidad/). En estos casos, explica, intentar buscar gestación con óvulos de donante es lo más recomendable porque el resto de aparato reproductor no envejece a la misma velocidad, es decir, que el útero es válido pero no tanto sus óvulos.

«Los índices de embarazo conseguidos con este tratamiento, son muy elevados», defiende el dirigente del IVI, que cree que las mujeres que deciden ser madres a esas edades presentan una «estabilidad emocional, económica y profesional» que les permite afrontar un embarazo y una crianza de forma «muy ventajosa».

¿Nos exigirán nuestros hijos cuentas en el futuro por lo que les hicimos durante sus embarazos?

Por primera vez, empecemos por reconocer algo en negativo: ciertamente no existe una dieta ideal en la gestación, ni8 una universalmente aplicable a todas las mujeres ni una población en el mundo que le pueda enseñar al resto de la humanidad cómo nutrirse durante el embarazo. Lo comentamos en su día largo y tendido en nuestro web y en un programa de TV que puede verse en http://www.neyro.com/2015/07/10/existe-una-dieta-ideal-para-todo-el-embarazo/
Asumamos también, de entrada, que la dieta durante esos nueve meses (y acaso la previa…) influye sobradamente en aspectos tan diversos como la duración de la gestación (como explicamos en http://www.neyro.com/2014/03/14/una-dieta-equilibrada-en-el-embarazo-podria-reducir-el-riesgo-de-parto-prematuro/), o incluso el cociente intelectual del nuevo ser en formación (léase sobre el tema en http://www.neyro.com/2013/05/17/la-carencia-de-yodo-en-el-embarazo-se-asocia-con-menor-puntuacion-en-las-pruebas-de-alfabetizacion-en-ninos/)

También nos queda claro que la enfermedad materna previa, la diabetes por ejemplo (como paradigma de enfermedad metabólica del desarrollo, de la superabundancia, consecuencia a veces del sobre peso….) puede condicionar no ya el desarrollo fetal intra-útero sino  la predisposición a la obesidad en el futuro con las terribles implicaciones que en este siglo XXI tendrá en el futuro de la población (y lo contamos con detalle en http://www.neyro.com/2016/08/18/las-madres-con-diabetes-gestacional-tienen-bebes-mas-obesos/).
De acuerdo¡¡¡¡, sin duda¡¡¡¡, somos lo que comemos (y en salud cardiovascular eso es absolutamente prioritario en el medio y largo plazo….( y de no creerse, mírese en http://www.neyro.com/2014/01/19/somos-lo-que-comemos-y-mas-en-el-riesgo-cardiovascular/), pero ¿Cuál es al final la responsabilidad de cada mujer con la dieta seguida durante su embarazo?, ¿hasta dónde llega esa responsabilidad en un periodo tan influido por modas y modos de mil maneras diferentes?, ¿cuál es el control que el protagonista principal de esa película…, el feto en desarrollo, tiene sobre la dieta de su madre y nodriza en esos trascendentales nueve meses?
¿Podría llegar un momento en el que, asumiendo todo lo que ya sabemos sobre el tema, el recién nacido pueda exigir responsabilidades en el futuro a su madre por los cuidados dietéticos que no se le prestaron durante la gestación? La pregunta podría parecer retórica, acaso impensable, pero la ética civil camina rápidamente. Tenemos suficiente información, no ya sobre tóxicos y gestación (por ejemplo sobre el síndrome alcohólico fetal, como relatamos en http://www.neyro.com/2015/05/04/el-sindrome-alcoholico-fetal-es-un-problema-bastante-frecuente-y-poco-reconocido/), sino sobre la influencia de la dieta en el futuro de nuestros hijos, en su devenir de salud.
¿Estamos responsabilizados para cuidar del futuro de esos hijos a través de una adecuada dieta durante el embarazo de los mismos?; ¿nos hemos planteado que acaso en el futuro, esos mismos hijos nos pudieran exigir responsabilidades por haberlo hecho durante el embarazo de manera no perfectamente saludable? De estos extremos versó el programa de hace unos días en Tele7 en el que el responsable de contenidos de http://www.neyro.com el ginecólogo JL Neyro charló en su sección semanal con la conductora y directora del magacíne Objetivo Bizkaia.