Influencia del tipo de anestesia empleada durante la cesárea en la salud de los neonatos

Podría llegar a pensarse que como ginecólogo dedicado hace más de 40 años a la salud de la mujer planteo una posición litigante frente o contra a la cesárea como forma de parir y no es cierto en absoluto. A través de las redes sociales, hace unos días, una colega valenciana pero de talla mundial en áreas como la reproducción asistida, mi buena amiga la Dra. Juana Crespo me recordaba que  «estamos retrasando la edad del primer hijo y estamos cambiando la biología y quizá también debemos cambiar la medicina?», se terminaba preguntando…, todo ello en relación a una noticia mía que tenía que ver con el asunto tan debatido del incremento en la tasa de cesáreas en todo el mundo.

Hace bien poco tratamos de nuevo este tema en https://www.neyro.com/2021/07/26/parir-por-cesarea-el-primer-hijo-tiene-consecuencias-en-la-duracion-del-siguiente-embarazo/ y ahora querríamos volver a tocar el asunto pero desde otra orientación distinta, desde una óptica diferente; ¿Cuáles son las consecuencias para el neonato de nacer por vía abdominal?, ¿los primeros instantes del recién nacido, de tan capital importancia en su desarrollo ulterior, serán diferentes por nacer por cesárea?, ¿le influirá por ejemplo la anestesia materna, imprescindible para esa (no lo olvidemos) intervención quirúrgica?
 

Y es que el feto es vulnerable a la exposición materna a los fármacos, en general (ver en https://www.neyro.com/2019/10/02/algunos-farmacos-contra-las-nauseas-del-embarazo-pueden-aumentar-el-riesgo-de-malformaciones-fetales/). Respecto al tema que hoy debatimos, ahora se publica un estudio titulado «Neonatal and early childhood outcomes following maternal anesthesia for cesarean section: a population-based cohort study « y firmado por Rachel Joyce Kearns y varios colegas más, entre otros centros de la School of Medicine, University of Glasgow, Glasgow, UK (el original puede descargarse en el enlace https://rapm.bmj.com/content/46/6/482); fue apenas en junio de este 2021 y en una revista cuya primera página reproducimos ahora.

Pues bien, en este estudio se examinaron las asociaciones de exposición a la anestesia espinal, epidural (la forma más empleada de anestesia raquídea durante la dilatación) o general con los resultados del desarrollo neonatal e infantil durante los primeros 1.000 días de vida. Se incluyeron todos los bebés (embarazos únicos) nacidos por cesárea con 24+0 a 43+6 semanas de gestación entre enero de 2007 y diciembre de 2016 en toda Escocia, con seguimiento hasta los 2 años de edad. Por la importancia de la metodología, el estudio merece un comentario y por ello lo traemos a este foro. Los modelos se ajustaron por: edad materna, peso, etnia materna, nivel socioeconómico, tabaquismo, consumo de drogas, inducción (para el incio del parto…), paridad, cesárea o aborto previo, preeclampsia, gestación, peso al nacer y sexo.Finalmente fueron analizadas un total de 140.866 madres que se sometieron a cesárea (41,2% electiva, 58,8% de emergencia), con anestesia general utilizada en el 3,2% de las cesáreas electivas y el 9,8% de los casos de emergencia. En los casos electivos (cuando no había «urgencia» para la extracción fetal…), la anestesia general frente a la espinal se asoció con: reanimación neonatal (tasa bruta de eventos 16,2% vs. 1,9%; RR ajustado 8,20; IC 95% 7,20-9,33), test de Apgar <7 a los 5 min (4,6% vs. 0,4%; RRa 11,44; IC 95% 8,88-14,75) (para recordar cosas sobre el test de Apgar, puede leerse en https://www.neyro.com/2015/12/07/el-test-de-apgar-tambien-puede-predecir-la-salud-materna/).

En la misma comparación, el ingreso neonatal fue (8,6% vs. 4,9%; RRa 1,65; IC 95% 1,40-1,94 entre anestesia general versus espinal). Las asociaciones fueron similares en las cesáreas urgentes; reanimación (32,2% vs. 12,3%; RRa 2,40; IC 95% 2,30-2,50), Apgar <7 (12,6% vs. 2,8%; RRa 3,87; IC 95% 3,56-4,20), e ingreso (31,6% vs. 19,9%; RRa 1,20; IC 95% 1,15-1,25). Hubo una asociación débil entre la anestesia general en casos de emergencia y tener ≥1 signo de preocupación en la evaluación del desarrollo a los 2 años (21,0% vs. 16,5%; RRa 1,08; IC 95% 1,01-1,16).

En conclusión, la anestesia general para la cesárea, independientemente de si es electiva o urgente, se asocia con mayor riesgo de reanimación neonatal, Apgar bajo e ingreso en una unidad neonatal. Las asociaciones fueron más fuertes en casos no urgentes y a término. Se debería hacer una evaluación de los resultados a largo plazo. Es más, algunos pensamos que estos resultados debieran formar parte del armamentario de información con el que muchos ginecólogos manejamos el «plan de parto» para nuestras gestantes; nacer por esta vía (la abdominal, en este caso) no es gratis para el neonato. Seguiremos informando…

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