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¿Estamos evitando abortos voluntarios con la contracepción?

Es la pregunta del millón de euros y la pretensión original de cualquier ginecólogo cuando afronta una consulta sobre contracepción….: ¿estamos haciendo todo lo posible para evitar los embarazos no deseados?, ¿se siguen produciendo embarazos no deseados, sobre todo entre jóvenes y adolescentes, a pesar de todos los nuevos métodos contraceptivos?, ¿podremos evitar que se siga abortando como método contraceptivo?
Estos y otros interrogantes nos los hemos planteado en este blog en diversas ocasiones . Basta leer los posts que señalamos ahora, por ejemplo en http://www.neyro.com/2012/10/27/algo-estamos-haciendo-mal-con-los-adolescentes/ y cuando planteábamos soluciones eficaces en este otro: http://www.neyro.com/2014/11/19/la-educacion-y-los-anticonceptivos-gratuitos-reducen-la-tasa-de-embarazos-adolescentes/
También ahora, el programa «Objetivo Bizkaia» que presenta la encantadora periodista Susana Porras en la cadena de TV Tele7 se lo ha planteado junto a su colaborador José Luis Neyro, ginecólogo responsable de contenidos de este web. Se debaten las diferencias entre eficacia y efectividad de diferentes métodos. En suma, ¿contamos todo lo necesario para que nuestra usuaria, a veces joven y sin experiencia, pueda elegir con todos los elementos a su alcance?

El DIU Mirena puede tratar la hiperplasia endometrial con éxito

De acuerdo a un artículo publicado en The American College of Obstetricians and Gynecologists, la hiperplasia endometrial es frecuentemente causada por un exceso de estrógeno sin progesterona, por ejemplo, por un ciclo anovulador, tan frecuente en mujeres afectas de determinados trastornos hormonales, señala el titular de este web José Luis Neyro, ginecólogo Máster en Bioética.. Si no ocurre la ovulación, no se produce progesterona,  y el revestimiento interno uterino no se desecha. Por este motivo, el endometrio puede continuar creciendo en respuesta al estrógeno. Las células que componen el revestimiento pueden aglomerarse y volverse anormales. Este estado, llamado  hiperplasia, puede derivar al desarrollo de cáncer a largo plazo, en algunas mujeres.
La hiperplasia endometrial ocurre generalmente después de la menopausia, cuando se detiene la ovulación y ya no se produce progesterona. También puede ocurrir durante la perimenopausia, cuando la ovulación quizás no ocurre con regularidad. Es por otro lado, un trastorno común en determinadas mujeres obesas, afectas de anovulación crónica y entonces en edades más tempranas, señala el Dr. Neyro.

Tomando como base la necesidad de progesterona para evitar esta patología, en el siguiente estudio publicado en Open Journal of Obstetrics and Gynecology, el objetivo fue comparar la eficacia y la tolerabilidad del sistema intrauterino liberador de levonorgestrel (SIU-LNG) con la didrogesterona (progesterona oral) aplicada durante el mismo tiempo en casos de hiperplasia endometrial sin atipias.

Los autores informaron que para el estudio realizado, se seleccionaron cien pacientes de entre 30 y 50 años de edad que presentaban metrorragia y con diagnóstico de hiperplasia endometrial sin atipias, en la biopsia endometrial. Los mismos fueron distribuidos de manera aleatoria para recibir el SIU-LNG (sistema intrauterino liberador de levo-norgestrel) o didrogesterona durante seis meses. Este tipo de dispositivo intrauterino (DIU) ya era conocido desde hace años, pues fue comercializado en España hace quince años, veinticinco en el resto de Europa señala el Dr. Neyro; nos ocupamos de él en este web hace años (ver en http://www.neyro.com/2010/02/09/1217/)

Los criterios principales de valoración del estudio señalado fueron regresión de la hiperplasia después de seis meses de tratamiento. Los criterios secundarios de valoración fueron la presentación de efectos secundarios durante el tratamiento o la recidiva de la hiperplasia durante el periodo de seguimiento.

De los resultados obtenidos, los investigadores pudieron destacar que después de seis meses de tratamiento, ocurrió regresión de la hiperplasia endometrial en 96% de las mujeres del grupo con el SIU-LNG en comparación con 80% en las mujeres del grupo que recibió el fármaco oral (p < 0,001, estadísticamente significativas). Los efectos adversos fueron relativamente frecuentes con diferencias mínimas entre los grupos de tratamiento, a no ser porque las náuseas en el grupo con tratamiento oral tuvieron una frecuencia significativamente más alta (p = 0,04) como efecto secundario sistémico.
Tanto los episodios de oligometrorragia intermenstrual como las amenorreas, fueron más frecuentes en el grupo con SIU-LNG (p = 0,01 y p = 0,0001). La satisfacción de las pacientes fue significativamente mayor en el grupo con SIU-LNG (p = 0,0001). Así mismo, las tasas de histerectomía (necesidad de tratamiento quirúrgico por fracaso del médico) fueron más bajas en el grupo con SIU-LNG que en el grupo con tratamiento oral (p = 0,001).

Las conclusiones a las que arribaron los autores indican que, para el tratamiento de la hiperplasia endometrial sin atipias, el SIU-LNG logra tasas de regresión más altas y tasas de histerectomía más bajas que la progesterona oral y, podría ser utilizado como un tratamiento de primera opción. «Realmente, nos concluye el Dr. Neyro, como dijimos en su presentación, se trata de un fármaco realmente revolucionario» (ya lo contábamos en nuestro programa de radio «Prevención en Ginecología» en el lejano 2003; ver en http://www.neyro.com/radio/prevencion-en-ginecologia-2003/).

 

Referencias:

http://www.acog.org/For_Patients/Search_Patient_Education_Pamphlets_-_Spanish/Files/Hiperplasia_endometrial

Hend S. Saleh, et al. Efficacy of the Levonorgestrel-Releasing Intrauterine Device as an Alternative to Oral Progesterone in the Management of Endometrial Hyperplasia without Atypia. Open Journal of Obstetrics and Gynecolog, Vol.4 No.7, May 2014.

Más de la mitad de las jóvenes con abortos estaban utilizando anticonceptivos cuando se embarazaron

La organización de beneficencia para la salud de la reproducción Marie Stopes UK ha dado a conocer los hallazgos de la primera investigación realizada en el Reino Unido sobre el empleo de anticonceptivos por mujeres de 16 a 24 años que tienen uno o más abortos. Reveló que más de la mitad (57%) de las mujeres estaba utilizando anticoncepción cuando se embarazaron y que los métodos a corto plazo como la píldora o los condones eran los utilizados con más frecuencia en vez de los métodos de acción prolongada más fiables.
La pregunta inicial que surge de inmediato, señala el Dr. Neyro, es si nuestra oferta de contracepción a las mujeres tiene en cuenta estos datos o nos manejamos con mitos y paradigmas previos muchas veces incorrectos cuando no irracionales (ver más en http://www.neyro.com/2012/10/27/algo-estamos-haciendo-mal-con-los-adolescentes/).
Los investigadores analizaron cinco años de los datos de pacientes de la organización y encuestaron a 430 mujeres − de las cuales 121 previamente había tenido un aborto − para esclarecer cómo se pueden fortalecer los servicios de anticoncepción después de abortos y reducir el número de mujeres que buscan abortos subsiguientes. Aunque el número total de abortos en Inglaterra y Gales ha disminuido gradualmente en los últimos años, está aumentando el número de mujeres que buscan aborto y que han tenido uno o más abortos previos[i].

Los hallazgos clave del estudio fueron los que siguen a continuación:

  • Cincuenta y siete por ciento (57%) de las mujeres jóvenes encuestadas estaban utilizando algún método de anticoncepción durante el período en que se embarazaron involuntariamente.
  • La mayoría estaba utilizando métodos a corto plazo, como la píldora anticonceptiva (54%) o los condones (40%)
  • Sólo 12% de las mujeres habían utilizado anticoncepción de urgencia
  • Veintiocho por ciento (28%) de las mujeres habían tenido uno o más abortos previos, y cuánta mayor edad tenía una mujer, tanto más alta era la probabilidad de que tuviese más de un aborto
  • La utilización de anticoncepción en las cuatro semanas después del aborto fue extremadamente alta (86%), pero 67% utilizaron su método seleccionado durante menos de un año. Los motivos para suspender la anticoncepción fueron irregularidades menstruales para la anticoncepción reversible a largo plazo (ACRLP) y el no renovar a tiempo la dotación de píldoras e inyecciones; ese riesgo, añade nuestro titula José Luis Neyro, crece cada día como consecuencia de la crisis económica.
  • Sesenta y tres por ciento de todas las mujeres recibieron de la organización Marie Stopes ACRLP después del aborto (en comparación con 30% en Inglaterra en general). Las mujeres tuvieron más probabilidades de seleccionar un método de ACRLP si habían tenido un aborto previo, o un aborto quirúrgico en vez de no quirúrgico.
Genevieve Edwards, Directora de Normatividad en Marie Stopes UK dijo: «Las mujeres tienen tres decenios fértiles para arreglárselas, pero demasiadas mujeres se están quedando con una falta de apoyo continuo para escoger y utilizar el método de anticoncepción más eficaz».

«Si resolviéramos la falta de educación sexual y sobre las relaciones en las escuelas, insistiéramos en la capacitación anticonceptiva para los profesionales de la salud y cubriésemos la brecha entre aborto, anticoncepción y servicios de salud sexual, veríamos el abatimiento de las tasas de embarazos no deseados». Seguramente no estamos respondiendo adecuadamente a los cambios sociales sobre ejercicio de la sexualidad que nuestros jóvenes demandan hace ya años, señala José Luis Neyro (ver más en http://www.neyro.com/2011/09/01/los-adolescentes-maduran-sexualmente-mas-pronto-en-la-actualidad/)

No todos los métodos confieren la misma protección. Con la utilización típica, en condiciones de práctica clínica (contando los olvidos, las diarreas, los errores…., etc), alrededor de nueve de cada 100 mujeres se embaraza cada año con la píldora, en tanto que los condones tienen una tasa de fracaso del 18%, en comparación con menos del 1% para los métodos de acción prolongada como los anticonceptivos intrauterinos y los implantes[ii].

Genevieve añadió: «Debemos mejorar en las charlas sobre anticoncepción y aborto. Una de cada tres mujeres tendrá un aborto y una de cada cuatro volverá a tener otro. Nuestra investigación muestra que no hay un grupo demográfico específico que tenga más probabilidades de abortos − nos puede ocurrir a cualquiera −. Sin embargo, en la mayoría de las mujeres, los métodos a corto plazo fueron los que con más frecuencia fallaron.

«El hacer esto bien también es bueno para el erario público. El adaptar una espiral tiene un costo de cerca de 40 libras esterlinas y dura 10 años; esto es menos que 8 libras a la semana y representa para el NHS un mucho menor costo que los incurridos con el aborto o la maternidad[iii] ».

La investigación también reveló que si bien la utilización de la anticoncepción después del aborto era muy alta[iv], lo que es adecuado para las mujeres en un momento, puede no ser siempre la mejor opción, por lo cual es muy importante la conversación constante.

Genevieve añadió: «Nos preocupa mucho la escasa concientización sobre la anticoncepción de urgencia. La planificación familiar no comienza y termina con los condones o la píldora anticonceptiva y es necesario hacer mucho más para apoyar a las mujeres a seleccionar y utilizar la anticoncepción que mejor se adapte a su estilo de vida y edad».
La sociedad cambia y lo hace a ritmo frenético en las pasadas tres o cuatro décadas; «no podemos seguir con los mismos esquemas de contracepción y de oferta contraceptiva que nos enseñaron en nuestras facultades universitarias, en un mundo en cambio constante», señala el Dr. Neyro (ver más en http://www.neyro.com/2012/11/05/la-edad-sexual-de-lolita-a-debate/)

Referencias:

http://www.acog.org/For_Patients/Search_Patient_Education_Pamphlets_-_Spanish/Files/Hiperplasia_endometrial

Hend S. Saleh, et al. Efficacy of the Levonorgestrel-Releasing Intrauterine Device as an Alternative to Oral Progesterone in the Management of Endometrial Hyperplasia without Atypia. Open Journal of Obstetrics and Gynecolog, Vol.4 No.7, May 2014.

Un anticonceptivo oral masculino eficaz, seguro y fácilmente reversible podría estar disponible en diez años.

Investigadores de la Monash University en Victoria (Australia) han identificado una forma de bloquear el avance de los espermatozoides durante la eyaculación, lo que abre la puerta al desarrollo de la primera píldora anticonceptiva masculina. En concreto, y según informa en su último número de la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences” la ausencia de dos proteínas -el adrenoreceptor alfa1A y el purinoreceptor P2X1- presentes en las células del aparato reproductor masculino logra evitar el transporte de los espermatozoides a través del mismo, sin que ello tenga efectos a largo plazo en la función sexual.

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Este hallazgo, señala nuestro ginecólogo el Dr. Neyro, describe una nueva diana terapéutica para la anticoncepción masculina que hasta ahora no había sido explorada.

El bloqueo de esas proteínas se ha probado en un estudio en ratones pero, como señalan los investigadores Sab Ventura y Carl Wash, el hallazgo podría aplicarse al desarrollo potencial de una píldora anticonceptiva para hombres. «Hasta ahora, las estrategias se han centrado en objetivos o mecanismos hormonales que producen espermatozoides incapaces de fecundar, pero a menudo esto interfiere en la actividad sexual masculina y causar efectos irreversibles a largo plazo», indica Ventura.

En esta ocasión, se ha visto que la interrupción simultánea de estas dos proteínas que controlan el transporte de los espermatozoides durante la eyaculación provoca infertilidad masculina completa, «pero sin afectar a la viabilidad a largo plazo de los espermatozoides o la salud sexual de los varones». «El esperma está allí, pero el músculo no recibe el mensaje químico necesario para moverlo», ha apuntado.

Lo positivo de este descubrimiento, en el que han colaborado también científicos de las universidades de Melbourne y Leicester (Reino Unido), es que ya hay un fármaco en el mercado que permite bloquear una de las dos proteínas, explican los autores, por lo que sólo sería necesario encontrar otro compuesto que permita bloquear la otra.

«Hemos encontrado una diana terapéutica para la anticoncepción masculina. El siguiente paso sería desarrollar un anticonceptivo oral masculino eficaz, seguro y fácilmente reversible», ha asegurado Ventura, que apunta que esta nueva píldora podría estar disponible en diez años.

62 años después de la introducción de la anticoncepción oral femenina, su introductor, el químico Carl Djerassi  explica que la píldora anticonceptiva masculina no existe porque “a las grandes compañías farmacéuticas no les interesa gastar los millones de dólares que costaría estudiar sus efectos secundarios”. Algo que el químico, defensor de los derechos de las mujeres, lamenta, puesto que la carga de la responsabilidad reproductiva recae sobre ellas…

Ahora, con este estudio, señala Neyro, podría abrirse una puerta real a la futura consecución de una anticoncepción segura y fiable para los varones.

La edad sexual de ‘Lolita’, a debate

NEKANE LAUZIRIKA – DEIA – Domingo, 4 de Noviembre de 2012

AUNQUE el debate emerja ahora, como casi siempre a rebufo de actos violentos impactantes e incluso mortales, hace ya tiempo que algunas voces venían solicitando elevar la edad mínima legal de los adolescentes, que en el Estado español es de 13 años, para que puedan mantener relaciones sexuales consentidas con un adulto. La misma regulación permite también el matrimonio a los 14 años con permiso judicial. Estas dos edades son de las franjas más tempranas de toda la legislación mundial.

El caso de Almudena, la niña de 13 años recientemente asesinada en El Salobral (Albacete), que mantenía una relación sentimental con su asesino confeso, Juan Carlos Alfaro de 39 años, ha despertado de nuevo la discusión.

Las crónicas nos cuentan que mantenían una relación íntima y que él la mató cuando ella le abandonó. La madre de Almudena llora de profunda pena por su hija y de impotencia por la infinidad de ocasiones en las que intentó sin conseguirlo, alejar a su pequeña de Juan Carlos por la vía legal. Lo hizo mediante denuncias ante la Guardia Civil. Sin embargo, nadie hizo nada. Almudena tenía 13 años y la relación era consentida. Todo legal.

Varias ONG de protección a la infancia, como Unicef y Save The Children, y expertos en psicología jurídica, como Javier Urra, vienen solicitando al Gobierno que reabra el debate de la edad de consentimiento para evitar los abusos sexuales a menores. Su recomendación es que la edad se suba hasta los 15/16 años, equiparándola a los demás países de nuestro entorno.

EN ESTUDIO La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, anunciaba hace unos días la posibilidad de estudiar la adopción de medidas para mejorar la protección de los menores de edad en el ámbito de las relaciones sexuales y el matrimonio. Estas medidas podrían incorporarse en el próximo Plan para la Infancia y la Adolescencia (PENIA 2012-2015), cuyo contenido definitivo está previsto se apruebe antes de fin de año.

A pesar de ello, el Gobierno de Rajoy niega rotundamente que el crimen de Albacete sea el motivo por el cual se ha puesto en estudio la posibilidad de subir este límite legal de 13 a 16 años para situarlo así en la media europea.

Aunque la trágica muerte de Almudena haya reavivado la discusión, no todos los especialistas se ponen de acuerdo sobre la reforma del Código Penal para que recoja la elevación de la edad. En lo que sí coinciden de forma unánime es en la necesidad de destinar más inversiones a prevención y formación. Y también en solicitar una actitud más receptiva hacia los adolescentes.

Javier Urra, doctor en Psicología y Enfermería, fue en 1996 el primer defensor del Menor del Estado español. Si por él fuera se aprobaría la medida de inmediato. Su mediación logró que la edad de consentimiento se subiera de 12 a 13 años. «Algo del todo insuficiente; sí, fue un paso, pero muy escaso», explica a DEIA.

Este especialista en psicología jurídica recuerda que tras entrevistarse con los grupos políticos y exponerles las razones para elevar la edad, todos estuvieron muy de acuerdo con la iniciativa, pero nadie quiso mojarse en este tema. ¿Por qué? «No querían limitar la libertad a los jóvenes». «Una idea falsa, porque a los menores no se les permite conducir hasta los 16 años, ni votar hasta los 18 años y hasta para tatuarse o abortar precisan un permiso paterno-materno hasta los 16 años».

Urra, presidente de la Red Europea del Defensor del Menor y psicólogo de la Fiscalía de Madrid sigue defendiendo que hay que aumentar la edad de consentimiento como mínimo hasta los 15 años. Se basa en la Psicología evolutiva. «Hay niños que con 13 años están muy desarrollados físicamente, que se apasionan, pero que no son capaces de valorar las consecuencias de su relación con un adulto. Una niña de 13 años puede ser biológicamente madura, puede quedarse embarazada. También puede enamorarse y hasta seducir; sin embargo, no es madura, emocionalmente continúa siendo una niña», añade.

DESARROLLO EMOCIONAL Según Urra, un ser humano no se desarrolla emocional y moralmente hasta los 21 años. «Los lóbulos frontales se están formando hasta los 21 años. A esa edad es cuando una persona alcanza de verdad la madurez emocional. Otra cosa es la jurídica a la que se llega con 18».

El psicólogo recuerda como en bajito, algún diputado, le ha dicho que no quieren subir la edad porque estarían privando a los jóvenes de un derecho. «Personalmente pienso que es un error, porque nadie ha dicho que no tengan relaciones entre iguales, aunque a mí, que chavales con 13 años tengan relaciones completas me parece un poco precipitado, pero ahora no entro a valorar esto».

De lo que sí habla Urra es de que un adulto no tiene una relación de igualdad con un niño/a de 13 o 14 años. De hecho, una sentencia del Tribunal Superior de Justicia, que acaba de hacerse pública, va en la línea de lo apuntado por el ex defensor del Menor. «Aunque la ley lo permita, acaba sancionando al adulto porque entiende que hay un abuso de poder», explica.

DEBATE SOCIAL Hay quien pide, como el ginecólogo bilbaíno Jose Luis Neyro, experto en redes sociales y divulgador médico, que se abra un debate de forma serena y eficiente y no se modifiquen las normas o se legisle en caliente. «Cambiar las leyes sobre una urgencia es un error; los casos como el de la pequeña Almudena son puntuales». A su juicio, lo verdaderamente preocupante es que el número de embarazos entre adolescentes continúe creciendo cada año, a pesar de la tonelada de información que tienen los chicos y las chicas para evitarlos.

Neyro cree que algo se está haciendo mal con los adolescentes. «Además, hay un corriente entre los chicos y chicas que no ligan sexualidad con embarazos no deseados: Creen que al tener 14-15 años no pueden ser madres». ¿Por qué sucede esto? «Los adultos hemos banalizado la sexualidad y la información que se transmite a los jóvenes es parcial, sesgada e inexacta». Para este especialista, los cambios legislativos no van parejos a los sociológicos. «Éstos requieren debates sociales en los que se impliquen tanto las autoridades sanitarias como las educativas. Se trata de informar mejor a los jóvenes sobre los aspectos positivos, pero también de los negativos que pueden tener las relaciones sexuales. El debate no debe centrarse en castigar penalmente a los que tienen relaciones con menores. Si es así se llenarán las cárceles de gente», sentencia.

En esta misma línea, Isabel Serrano, ginecóloga y activista de la plataforma «decidir nos hace libres.org», que aglutina a asociaciones de todo el Estado, considera que no se precisa una edad legal y penal porque es algo extraordinario encontrar a menores de 14 años que hayan mantenido relaciones sexuales consentidas con adultos. «Además, penalizar con leyes de cárcel no resuelve el problema; no cambiará las conductas de la gente».

Para Serrano esta iniciativa surge en plena campaña del actual Gobierno del PP para dar marcha atrás a los derechos sexuales. «Todo lo que tiene que ver con la libre decisión de las mujeres les revuelve. Les da sarpullido. La libertad sexual es donde se halla la frontera entre el comportamiento progresista y el represivo. En todo lo que tiene que ver con la sexualidad -aborto, píldora del día después…-, este Gobierno tiende más a reprimir que a comprender».

Esta experta, con una larga experiencia en atención a adolescentes, cree que una legislación nueva no ayudará a nadie. «¿A quién penalizarán, al jovencito que ha tenido relaciones con otra niña?», se pregunta. A su juicio, las medidas tendrían que ir encaminadas a aumentar la capacidad de decisión de la gente joven, a una educación que les permita tener una relación de pareja de igualdad. «Legislar sobre algo extraordinario es crear un problema donde no existía», afirma Isabel Serrano. «Además, una edad de consentimiento muy alta puede causar problemas a los propios adolescentes, por ejemplo ante casos de un chico de 18 años con una novia de 15, porque se podrían penalizar relaciones de tú a tú», zanja.

¿MORALINA? Una opinión no compartida por el ex Defensor del Menor y algunas terapeutas familiares, quienes advierten de que no se trata de escandalizarse por la diferencia de edad. «No es una cuestión de moralina. Hay que eliminar el complejo de que eso no es progresista»,

En este sentido, Urra recalca que no se trata de penalizar a los adolescentes, sino de sancionar al adulto que tiene una relación, aunque sea consentida, con una menor. «Nadie dice nada de los chavales de 14 años». Además, el psicólogo de la Fiscalía, por experiencia propia, no comparte la idea de que se traten de casos excepcionales. «Recibo multitud de llamadas, emails de padres agobiados; los casos no son anecdóticos. Este es un problema que está ahí y los padres se sienten desprotegidos. Es verdad que las niñas se ponen pesadas, porque saben lo que dice la ley; son niñas, pero no gilipollas; la legislación se lo permite», explica.

Urra no cree que sea progresista no defender a la infancia. «La edad de consentimiento sirve para proteger a los más jóvenes, 13 años es excesivamente baja, pero hay que tener en cuenta también la diferencia de edad entre la pareja y si el adulto ejerce algún poder o presión sobre el niño, al ser su profesor o un familiar próximo». «Por cierto -añade- si un adulto quiere a una niña de 13 años y está enamorado de ella y cree que ella le adora, lo que tiene que hacer es esperar hasta que sea mayor de edad. Y ver si entonces le dice también: eres adorable», dice con sorna.

Desde la Federación Estatal de Planificación Familiar, la coordinadora del Área joven, Raquel Hurtado, cree innecesario elevar el límite legal de los 13 a 16 años. «Donde hay que poner más esfuerzos es en garantizar una educación sexual de calidad para que los adolescentes tengan encuentros más responsables. Cuando tienen acceso a información de calidad se hacen más competentes en sus relaciones».

Año arriba año abajo para el consentimiento sexual, relación de poder, inmadurez emocional, mayor educación sexual… la discusión sobre estos temas está servida, la solución en el tejado común pero en manos de los legisladores

Algo estamos haciendo mal con los adolescentes

Cada año 16 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años dan a luz, lo que supone el 11% de los nacimientos en el mundo, según destacó el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) con motivo del primer Día Internacional de las Niñas.
«El 95% de estos nacimientos en niñas de entre 15 y 19 años se producen en los países en vías de desarrollo. Para algunas de estas mujeres jóvenes, el embarazo y el nacimiento son planeados y deseados, para muchas otras no», indicó la UNFPA en un documento.
El gran problema es que el embarazo y el parto figuran entre las principales causas de muerte de jóvenes de esta edad y que, según los datos de la ONU, se llevan a cabo anualmente unos tres millones de abortos no seguros en adolescentes. «Cada vez, pensamos los adultos, el acceso a la información sobre contracepción es más sencillo, –señala el experto en redes Dr Neyro–, pero la evidencia demuestra que algo está fallando: o no hay tanta información o lo que falta es formación»
Muchos de estos embarazos, especialmente en los países en vías de desarrollo, son consecuencia de los matrimonios a los que muchas menores de edad se ven forzadas por distintos motivos. Unos diez millones de mujeres se casan cada año siendo menores de edad, según la Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño de la Organización Mundial de la Salud (PMNCH).
La PMNCH explicó que un tercio de las mujeres en los países en vías de desarrollo y hasta el 55 % en lugares como el este de África dan a luz antes de los 20 años, y que el 90% de estos nacimientos se producen dentro del matrimonio.
«La edad joven de estas chicas, el limitado acceso a los servicios de salud, una falta de información sobre salud reproductiva, las presiones culturales, y la falta de control en la toma de decisiones conlleva embarazos de alto riesgo no sólo para la madre sino también para el bebé», afirmó la PMNCH. El problema es diferente en los países desarrollados, donde las mujeres, que cada vez inician antes sus relaciones sexuales, parecen desconocer el riesgo que ello conlleva de embarazos no deseados, según señala el Dr. José Luis Neyro.
Estos embarazos, especialmente cuando las madres son primerizas, están asociados a altas tasas de mortalidad de la madre u otras complicaciones como la hipertensión o las fístula genitales, en relación con complicaciones de sus partos.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que la maternidad a edades tempranas también compromete la salud de los bebés, con un alto riesgo de muerte neonatal e infantil.
La OMS explicó que las complicaciones en la salud de los recién nacidos son más probables porque las madres no tienen los conocimientos adecuados para la alimentación o el cuidado del bebé.