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«La modificación de la ley es una maniobra de distracción para embarullar el debate»

«¿Para qué abrimos un debate moral en un momento como éste?», se pregunta José Luis Neyro, con treinta años de oficio a sus espaldas. A su juicio, «es una maniobra de distracción», aunque él admite que, como ginecólogo, «no soy nadie para decidir si una mujer debe abortar o no»

PUBLICADO EN DEIA – C. LAGO – Domingo, 5 de Agosto de 2012 –

BILBAO. «Pregúntese la gente por qué hace un año, con la crisis ya iniciada, la izquierda blande un problema que estaba aparentemente resuelto y por qué, un año más tarde, con la crisis sin resolver, la derecha intenta enmendar la plana. Quizá sea por utilitarismo político», responde escéptico José Luis Neyro.

¿Qué opinión le merecen las noticias que han trascendido sobre la reforma de la Ley del Aborto?

Solo conozco los titulares de prensa y para hacer una valoración precisa y técnica se necesitan datos más finos. Realmente los que estábamos en la pomada, trabajando con las mujeres en las consultas, habíamos reclamado desde hace mucho antes una ley de plazos. Pero en aquel momento los políticos decían que no podía ser porque había que modificar la Constitución. Lo que sucede posteriormente es que el PSOE plantea una ley de plazos sin modificación constitucional. Lo que pedimos los que estamos a pie de obra es que nos dejen al margen. Como ginecólogo, no soy absolutamente nadie para decir si una mujer debe abortar o no. Debe decidirlo ella.

Pero la propuesta de Gallardón…

La propuesta embarulla otra vez el debate porque cuando no habíamos concluido el debate anterior de si era constitucional la ley de plazos, ahora se plantean su modificación. Yo creo que es una maniobra de distracción. Lo más importante en este país no es el aborto y las señoras que han tomado la decisión van a hacerlo, les diga yo blanco o negro. Garantizando que abortan en las mejores condiciones y que, por ese tema, no vaya nadie a la cárcel, no hay más debate. Lo otro es ya una cuestión de orden moral.

¿Alguien es capaz de ponerse en el papel de la mujer que debe tomar esa decisión?

Nadie es capaz de desarrollar suficiente empatía como para ponerse en el lugar de la mujer embarazada y de la decisión que va a tomar en un determinado momento de su vida. Por eso hay que dejarle libertad con todos los caminos abiertos, sin que ninguno de esos caminos, continuar el embarazo o interrumpirlo, le lleve a la cárcel ni le cause problema alguno por mala praxis, si es que lleva adelante el aborto.

Se critica duramente que se quiera eliminar la posibilidad de abortar en caso de malformación del feto mientras el Gobiernomete la tijera en la Ley de Dependencia.

Uno de los graves problemas de la sociedad es que no profundizamos en los debates. Porque cómo es posible que se apruebe una Ley de la Dependencia sin dotarla de los mecanismos adecuados. ¿Qué va pasar con los fetos con malformaciones? Pues depende de qué malformaciones estemos hablando. ¿De una malformación cardíaca que tiene corrección quirúrgica? Porque eso se arregla cada día en los hospitales. ¿Hablamos de que un niño tenga seis dedos en una mano o estamos hablando de una malformación incompatible con la vida? Malformación es un término demasiado amplio. El 4% de los nacidos tiene alguna malformación, la mayoría de ellas compatibles con una vida perfectamente normal.

El caso más paradigmático son los síndromes de Down.

Sí, pero en este momento hay Downs que son universitarios, que han formado familias, que tienen premios Goya… Depende de cómo sean aceptados y cómo se manejen, pueden ser una cosa u otra.

Deduzco que es usted más partidario de una ley de plazos que de una ley de casos como la que se puede estar preparando.

Sí, porque yo ya era partidario de una ley de plazos antes de los años 90, pero en aquella época nadie se la planteaba. Estábamos con una despenalización de presupuestos que mantenía que el aborto fuera un delito pero no se penalizaba en tres supuestos. Eso daba cumplimento al mandato constitucional y parecía contentar a todo el mundo.

El presidente de Las Corts Valencianas pide a las mujeres que vean ecografías del feto antes de abortar.

A mí me parece que no es el momento de hacer disquisiciones personales, sino de debatir en profundidad si queremos una ley de plazos o no, y si la queremos, habrá que reformar la Constitución. Pero como ginecólogo que lleva treinta años trabajando, pido que me eliminen de tomar decisiones sobre la vida de otra persona. Yo lo que quiero es una definición clara, doce semanas, pues perfecto.

¿Pisamos ahí el terreno de la objeción de conciencia sanitaria?

Los políticos nunca han regulado la objeción de conciencia, a pesar de que todas las organizaciones médicas han levantado el dedo y han dicho que este tema quedaba por resolver. El tema de la objeción de conciencia no tiene nada que ver con la ley del aborto. Si usted quiere que se interrumpan embarazos con una ley de plazos, hágalo, porqu

EL Dr. José Luis Neyro
EL Dr. José Luis Neyro

e ya hay precedentes de modificación de la Constitución cuando ha interesado.

La anticoncepción a largo plazo se muestra más efectiva

Un estudio con más de 7.500 mujeres realizado en Estados Unidos ha revelado que quienes usaron como método anticonceptivo la píldora, el parche transdérmico o el anillo vaginal tenían un riesgo de embarazo 20 veces mayor que quienes optaron por una anticoncepción reversible de acción prolongada, como el DIU, las inyecciones hormonales o los implantes cutáneos.

Además, y según las conclusiones que publica el “New England Journal of Medicine”, el riesgo de que el método utilizado fallara era mayor cuando las usuarias tenían menos de 21 años.

El estudio, que ha sido dirigido por el profesor Brooke Winner, de la Washington University School of Medicine (Estados Unidos), se prolongó durante más de tres años y a lo largo de este período se detectaron un total de 334 embarazos no deseados.

Algunos de estos embarazos se produjeron cuando las mujeres no estaban usando la anticoncepción elegida y, en su lugar, habían optado por un preservativo o por el coitus interruptus.

Pese a todo, de alrededor de 1.500 mujeres que optaron por usar una píldora anticeptiva, parche o anillo, entre el 4% y 5% quedaron embarazadas cada año mientras utilizaban alguno de esos métodos.

Una cifra mucho mayor en comparación con el 0,3% anual -alrededor de una de cada 330- de las 5.800 mujeres que optaron por un DIU o un implante cutáneo. En ellos, añade el Dr. Neyro, el grado de adherencia de la paciente al método contraceptivo es mucho mayor y los fallos de usuario mucho menos numerosos. Se entiende por adherencia terapéutica el conjunto del cumplimiento (que el paciente haga lo que el médico le ha dicho que debe hacer para seguir el tratamiento) y la persistencia (que el paciente lo haga todo el tiempo que debe hacerlo…)

Dependiendo de la marca, los DIU pueden prevenir el embarazo durante cinco a 10 años, mientras que los implantes cutáneos duran tres años.

Además, y pese a que apenas 176 mujeres eligieron recibir inyecciones hormonales cada tres meses, sólo dos de ellas quedaron embarazadas durante el estudio.

El estudio también ha revelado como la efectividad de los métodos varió con la edad, de modo que las mujeres menores de 21 años que usaban píldoras, parches o anillos vaginales tenían casi el doble de embarazos no deseados que las participantes mayores que utilizaban esos métodos, según han indicado los autores. Una vez más, concluye el tuitular de este web, el Dr Neyro, el factor humano es fundamental en los temas de anticoncepción y aquí la información recibida por parte del médico es absolutamente definitivo para la efectividad clínica del método.