Entre la microbiota vaginal y la visita de preparación para un nuevo embarazo.

Al comienzo de cada año, uno puede empezar su actividad por realizaciones novedosas o por donde las dejó en las últimas oportunidades del pasado año. Lo comentamos porque esta noticia está relacionada con un programa de TV de Tele/ que el Dr. Neyro realizó en los primeros días del año 2020. Lo que estaba previsto era iniciar el año hablando de la llamada visita pre-concepcional, tan importante en el desarrollo de cada gestación y que nuestras (respetadas) autoridades sanitarias no consideran como prestación del catálogo ofertado por la asistencia sanitaria pública…Toma ya¡¡¡

Sin embargo, una consulta al correo electrónico del programa Objetivo Bizkaia de una telespectadora seguidora del programa hizo que esta edición comenzara  con un asunto tan importante para la calidad de vida de mujer como las vaginitis recidivantes, las que no ceden y se repiten una y otra vez…; en fin, abordamos ese tema, no solo para aclarar la duda, sino para informar y desdramatizar el asunto….
Pero vamos al meollo del asunto; ahora, en este momento de la historia (y hace ya más de tres décadas en nuestro país, al menos) las mujeres se plantean cada vez menos gestaciones, cada vez menos hijos y, lo que lo complica un poco, cada vez más tarde o con más edad. Hay cada vez menos embarazos, pero las exigencias de salud de todos ellos es cada vez mayor al mismo tiempo. Esta salud requerida, tratamos de  asegurarla (en la medida de que en biología podemos «asegurar» alguna cosa) con una visita hecha al ginecólogo entre tres y cuatro meses antes de quedar gestante.
De esta manera, reorganizamos la mejor dieta para la mujer, planificamos sus ejercicios físicos e incluso ayudamos a corregir el peso, tan importante para el desarrollo de ese embarazo (ver en https://www.neyro.com/2019/01/16/relacion-entre-el-peso-materno-y-el-del-recien-nacido-o-la-importancia-de-la-vista-pre-concepcional/). Además, es el tiempo para realizar un perfecto y completo interrogatorio y solicitar algunos análisis en orden a asegurar (otra vez¡¡¡) determinados datos, a saber:
  • ¿tiene la paciente anemia en este momento de su vida?
  • ¿cómo está su nivel de vitamina D?
  • ¿presenta alguna alteración metabólica?
  • ¿qué medicaciones toma habitualmente?
  • ¿está su enfermedad de base (si tiene alguna) bien controlada en este momento?
  • ¿ingiere con frecuencia  o tiene hábito por algún tipo de tóxico?
  • ¿cómo es de variada y sana su dieta diaria?
  • ¿realiza ejercicio físico con regularidad?

Ciertamente son muchas dudas y muchas preguntas a responder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *