¿Sabemos cuánto tiempo duran los anticuerpos contra el SARS-CoV2 que han creado las personas que han padecido CoVID19?

Ocioso parece decir que estamos aprendiendo al mismo tiempo que sufrimos los embates de SARS-CoV2 como agente causal de CoVID19, en la medida que este virus no existía antes de septiembre de 2019 y que la enfermedad fue oficialmente declarada en marzo 2020; todavía, hace poco nos planteábamos cómo se debían interpretar los resultados de los distintos análisis de diagnóstico que la tecnología y la investigación iban desarrollando al mismo tiempo (ver en https://www.neyro.com/2020/06/17/doctor-podria-explicarme-el-lio-de-las-diferentes-pruebas-y-los-resultados-de-los-tests-en-covid19/). La imagen de Julia Cejas del principio de esta noticia es un bella simplificación del funcionamiento de algunos aspectos de nuestro sistema inmune.

Sabemos en todo este tiempo que este virus SARS-CoV-2 está provocando una pandemia y los casos siguen aumentando continuamente. Desde casi al principio hemos llegado al convencimiento que la mayoría de las personas infectadas experimentan una enfermedad por coronavirus 2019 (la famosa CoVID19) con síntomas leves (más de 85% del total), pero se desconoce si esto puede inducir una memoria inmunológica persistente que contribuya a la inmunidad. Hemos identificado con bastante claridad ya la patogenia de la enfermedad e incluso conocemos cómo mata (lo expusimos en https://www.neyro.com/2020/09/30/analizando-las-causas-de-mortalidad-por-covid19-en-espana/)

Para dilucidar si los afectados eran capaces de desarrollar suficientes anticuerpos (la gran duda metódica camino del primer año cumplido de pandemia…) unos investigadores pertenecientes (Lauren B. Rodda, Jason Netland como primeros firmantes), entre otros al Department of Immunology, University of Washington School of Medicine, Seattle, WA, USA. y al Center for Fundamental Immunology, Benaroya Research Institute, Seattle, WA, USA  realizaron una evaluación longitudinal de personas recuperadas de CoVID19 leve para determinar si desarrollan y mantienen una memoria inmunológica multifacética específica del SARS-CoV-2. La imagen de arriba es la portada del número de noviembre 2020 en que se publicó el artículo que comentaremos.

La publicación se tituló originalmente «Functional SARS-CoV-2-specific immune memory persists after mild CoVID19» y ha sido recientemente publicada en una de las mejoras publicaciones científicas de todo el mundo como es Cell (ver el original en  https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(20)31565-8?_returnURL=https%3A%2F%2Flinkinghub.elsevier.com%2Fretrieve%2Fpii%2FS0092867420315658%3Fshowall%3Dtrue. En la imagen una de las figuras del manuscrito, que muestra el planteamiento inicial que se plantearon los autores.image.png
Por relatar brevemente lo que demostraron los autores fue con un  análisis longitudinal de la memoria inmunológica después de un leve COVID-19 que se provoca memoria en los linfocitos que persisten y muestran además sellos funcionales de la inmunidad antiviral.

El estudio es de una extraordinaria complejidad y está solo al alcance de las personas que dedican su vida a la inmunología, pero en un esfuerzo de transcripción podríamos decir algunas cosas. Por ejemplo, que los individuos recuperados desarrollaron anticuerpos IgG específicos del SARS-CoV-2plasma neutralizante, linfocitos B de memoria y linfocitos T de memoria que persistieron durante al menos tres meses. En la imagen a continuación, mostramos las dos poblaciones de individuos que sirvieron a los autores para su investigación.
Además, que los datos revelan además que las células B de memoria IgG específicas del SARS-CoV-2 aumentaron con el tiempo, y esto es una extraordinaria noticia para la esperanza. Además, que los linfocitos de memoria específicos del SARS-CoV-2 exhibieron características asociadas con una potente función antiviral: las células T de memoria secretaron citocinas y se expandieron al reencontrarse con el antígeno, mientras que las células B de memoria expresaron receptores capaces de neutralizar virus cuando se expresaron como anticuerpos monoclonales.
Por lo tanto, como conclusión general (perdóneme el lector experto por el afán de simplificación cuando nuestra intención es la divulgación del conocimiento…, como cuando mostramos la imagen superior de la Universidad de Chile), podremos afirmar tomando como base estos hallazgos que la COVID-19 leve se asocia con el desarrollo de linfocitos de memoria que persisten y muestran características funcionales de inmunidad antiviral.
 
Hay camino hacia la esperanza en este inicio de 2021; esto y las vacunas y tenemos marcada la senda de la victoria… Seguiremos informando.

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