Papel de la edad materna en los resultados de los embarazos gemelares

A estas alturas del nuevo siglo XXI nadie duda que el patrón de la fertilidad del mundo occidental está cambiando de manera al parecer permanente: las mujeres tienen menos hijos y además se embarazan cada vez más tarde (como señalábamos en http://www.neyro.com/2017/01/25/es-la-maternidad-tardia-un-problema-para-la-mujer-o-para-la-sociedad-2/).

En ese sentido son múltiples los estudios que tratan de dilucidar si la edad materna avanzada, más allá de los 35 o los 40 años, representa un problema real o solo es un condicionante sociológico de consecuencias tardías. Entre ellos destaca uno recientemente publicado (que se encuentra a disposición del lector en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28286050) cuya finalidad fue, con una base poblacional, evaluar la relación entre la edad materna y el riesgo de parto prematuro, muerte fetal y muerte neonatal (28 días posnacimiento) en embarazos gemelares de más de 20 semanas de duración. La edad materna se categorizó en diferentes grupos etarios, como sigue: 15-17, 18-24, 25-29, 3034, 35-39 y 40 o más años.

  

El análisis de los autores incluyó 955.882 nacimientos vivos entre 2007 y 2013. Las tasas de parto prematuro menos de 34 y menos de 37 semanas de gestación fueron las más altas para mujeres de 15-17 años, reduciéndose en las categorías de más edad hasta las mujeres de 35-39 años y con un ligero incremento en las mayores de 40.

El riesgo de muerte fetal fue de 39,9 por 1000 nacimientos vivos en la categoría de 15-17 años, 24,2 para mujeres de 18-24 años, 17,8 para 25-29 años, 16,4 para 30-34 años, 17,2 para 35-39 y 15,8 para mujeres de más de 40. El riesgo de muerte neonatal fue máximo entre las madres de 15-17 años, con menor frecuencia en las demás categorías de edad.

En los modelos ajustados, el riesgo de parto prematuro no estuvo elevado en mujeres de 35-39 años, pero sí en las menores de 20 y aumentó progresivamente a partir de los 40 años. “Una vez más se comprueba de manera experimental, señala el experto JL Neyro, algo que hemos señalado siempre los ginecólogos: la edad más conveniente para embarazarse y parir debe alejarse de los extremos de la vida reproductiva y concentrarse para obtener los mejores resultados entre los 25 y los 35 años” .


Aunque los embarazos gemelares se asocian con un riesgo incrementado de resultados perinatales adversos, el presente trabajo indica que la edad materna no es un factor de riesgo adicional para muerte fetal y neonatal, y el riesgo de parto prematuro fue relativamente bajo en mujeres al final de la treintena. Es pues razonable informar a las mujeres de más de 30 años que su edad no es un factor de riesgo adicional en el caso de embarazo gemelar.

El problema, como ya hemos señalado otras veces, comienza con las edades extremas, entre los 15 y los 17 años o más allá de los 40 años como recogimos en una publicación previa de este mismo blog en http://www.neyro.com/2016/03/23/los-riesgos-perinatales-aumentan-por-encima-de-los-40-anos/.

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