Estudio de los factores de riesgo vaginal para repetir parto prematuro temprano en función de la microbiota vaginal

Cuando uno habla de sí mismo en primera persona del singular, en realidad, la mejor evidencia científica sugiere que debiera emplearse la tercera del plural, porque «ellos» son más numerosos; en efecto, en nuestro organismo hay más microbios que conforman nuestro microbioma que células tenemos en el cuerpo entero… En fin, que la microbioma es fundamental para nuestra salud no lo niega nadie y menos que nadie las mujeres que sufren de manera extraordinaria cuando se altera su microbiota vaginal (ver en https://www.neyro.com/2016/10/03/creciente-importancia-de-la-microbioma-y-la-salud-vaginal/)

Efectivamente, las bacterias que viven con nosotros tiene una creciente importancia y no solo para cada uno de nosotros sino incluso para nuestra capacidad de reproducirnos (como ya contamos en https://www.neyro.com/2016/08/04/podrian-las-alteraciones-reproductivas-masculinas-tener-su-origen-en-determinada-microbioma/) y por supuesto para el embarazo. Pues bien, en relación con la microbioma se ha publicado ahora un estudio cuya finalidad fue evaluar la asociación entre la composición del microbioma vaginal o microbiota vaginal (MBV) y el parto prematuro espontáneo temprano recurrente (sPTB)/rotura prematura de membranas antes del trabajo de parto (PPROM de sus iniciales en inglés Preterm Premature Rupture Of Membrane).
El estudio (de casos y controles) fue publicado en la prestigiosa BJOG (en la imagen la portada del número correspondiente) por L Goodfellow, del University Department, Liverpool Women’s Hospital, Crown Street, Liverpool, L8 7SS, UK y sus colaboradores. Los autores incluyeron mujeres de alto riesgo con sPTB/PPROM previo <34+0 semanas de gestación que tuvieron una recurrencia (n=22) o dieron a luz a ≥37+0 semanas sin PPROM (n=87). Se analizaron los frotis vaginales recogidos entre las 15 y 22 semanas de gestación mediante secuenciación del gen 16S rRNA y PCR cuantitativa 16S. El trabajo se tituló «Vaginal bacterial load in the second trimester is associated with early preterm birth recurrence: a nested case–control study» y se puede leer en el original en https://obgyn.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1471-0528.16816

De las 109 mujeres de alto riesgo, 28 tenían disbiosis vaginal anaeróbica, y el resto presentaba dominancia de lactobacilos (Lactobacillus iners 36/109, Lactobacillus crispatus 23/109 u otro 22/109). El tipo y la diversidad del MBV no se asociaron con la recurrencia. Las mujeres con recidiva, en comparación con las que no la tuvieron, tenían una carga bacteriana vaginal mediana más alta (8,64 vs. 7,89 log10 células/mcl; odds ratio 1,90, IC 95% 1,01 a 3,56; p=0,047) y mayor concentración estimada de Lactobacillus (8,59 vs. 7,48 log10 células/mcl; OR 2,35, IC 95% 1,20 a 4,61; p=0,013). En la imagen, un cuadro resumen del propio trabajo comentado.

Un mayor riesgo de recurrencia se asoció con mayores cargas bacterianas medianas para cada tipo de MBV después de la estratificación, aunque se alcanzó significación estadística solo para la dominancia de Lactobacillus Iners. (OR 3,44; IC 95% 1,06 a 11,15; p=0,040). Las mujeres con disbiosis anaeróbica o dominancia de  Lactobacillus Iners tenían una carga bacteriana vaginal mediana más alta que las mujeres con un MBV dominado por Lactobacillus crispatus u otros lactobacilos (8,54, 7,96, 7,63 y 7,53 log10 células/mcl, respectivamente).

Los autores concluyen que la carga bacteriana vaginal se asocia con la recurrencia temprana de sPTB/PPROMLa dominancia de lactobacilos distintos de  Lactobacillus iners puede proteger a las mujeres del desarrollo de altas cargas bacterianas. Los estudios futuros de PTB deberían cuantificar las bacterias y levaduras vaginales. Sabíamos que romper aguas antes de tiempo se relacionaba con alteraciones infecciosas, es cierto (ver en https://www.neyro.com/2014/01/20/romper-aguas-prematuramente-en-el-embarazo-se-vincula-con-alta-presencia-local-de-bacterias/) Pues bien, una vez más, analizar los frotis vaginales durante el embarazo, en este caso, mucho antes de las 37 semanas que es ya protocolario en cada embarazo, resulta fundamental a la hora del control de un nuevo embarazo en una mujer con un pretérmino previo… Así lo haremos y seguiremos informando…

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