¿Puede ser comparada la eficacia de los distintos tratamientos en la osteoporosis?

La investigación farmacológica no se detiene a pesar del enorme cúmulo de dificultades administrativas y de toda índole que nuestras (respetadas) autoridades sanitarias van poniendo a las empresas que deciden sufragar los enormes y crecientes gastos que ella conlleva. Así, recientemente se ha autorizado por parte de FDA (de entrada, ya veremos si Europa lo autoriza….) un nuevo osteoformador llamado Romosozumab. De ello dimos cuenta en una noticia previa en el enlace https://www.neyro.com/2019/06/04/buenas-noticias-en-el-tratamiento-de-la-osteoporosis/ .

Bien poco antes nos congratulábamos de parecidas noticias con otros productos y lo contamos con detalles en este mismo lugar haciendo una especie de resumen de los más importante en las pasadas dos décadas de investigación…., que parece que fue ayer cuando comenzaba este siglo XXI; puede revisarse en https://www.neyro.com/2019/05/06/nuevas-dianas-terapeuticas-en-la-osteoporosis/ .
Pero si queremos hacer un análisis más amplio de todo lo que concierne a una enfermedad crónica, digámoslo ya…, tan invaluable y tan frecuente como es la osteoporosis, deberemos recurrir a los metanálisis. Son estudios en los que realizamos análisis de los resultados de muchos estudios agrupados que nos permiten poner en comparación simulada a las diferentes sustancias que empleamos en una determinada enfermedad, de los huesos en este caso. Del que ahora hablamos está recién publicado en una revista de alto impacto cuya portada está justo abajo y que se puede leer en el original del Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, en  https://academic.oup.com/jcem/article/104/5/1623/5418882
Conocemos bien que la osteoporosis y la baja masa ósea en general se asocian con una mayor incidencia de fracturas en mujeres pos-menopáusicas fundamental aunque no exclusivamente. El objetivo de este trabajo fue determinar la eficacia comparada de varias terapias farmacológicas, a partir de búsquedas en MEDLINE, EMBASE, Cochrane Library, ISI Web of Science y Scopus de estudios controlados y aleatorizados que incluyeron mujeres pos-menopáusicas con osteoporosis primaria y evaluaron el riesgo de fracturas de cadera, vertebrales o no vertebrales. Se realizó un metaanálisis de red utilizando el método de efectos aleatorios multivariante.

Como no podía ser de otra manera, el estudio fue muy amplio;  de hecho se incluyeron 107 ensayos (que agruparon a 193.987 mujeres posmenopáusicas con una edad media de 66 años y un seguimiento medio de 28 meses). Los resultados fundamentales fueron los siguientes:

  • reducción significativa en las fracturas de cadera con romosozumab, alendronato, zoledronato, risedronato, denosumab, estrógeno con progesterona y calcio en combinación con vitamina D.
  • reducción significativa en las fracturas no vertebrales con abaloparatida, romosozumab, denosumab, teriparatida, alendronato, risedronato, zoledronato, lasofoxifeno, tibolona, estrógeno con progesterona y vitamina D.
  • reducción significativa de las fracturas vertebrales con abaloparatida, teriparatida, hormona paratiroidea 1-84, romosozumab, ranelato de estroncio, denosumab, zoledronato, ibandronato, raloxifeno, bazedoxifeno, lasofoxifeno, estrógeno con progesterona, tibolona y calcitonina.
  • Teriparatida, abaloparatida, denosumab y romosozumab se asociaron con las mayores reducciones de riesgo relativo,
  • Ibandronato y los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno tuvieron una eficacia más baja.
  • La evidencia para la prevención de fracturas con vitamina D y calcio sigue siendo limitada a pesar de los numerosos estudios realizados.

Estos resultados proporcionan las estimaciones de efectividad comparada de los diversos tratamientos disponibles para reducir el riesgo de fracturas por fragilidad en mujeres posmenopáusicas.

Ya hemos hablado en este web de la peligrosidad de suspender los tratamientos de las enfermedades crónicas como esta que comentamos hoy; puede leerse sobre este tema de las mal llamadas vacaciones terapéuticas en https://www.neyro.com/2018/10/16/las-vacaciones-terapeuticas-de-bisfosfonatos-orales-tras-1-ano-aumentan-el-riesgo-de-fractura-de-cadera/. Al respecto, señala el Dr. Neyro para finalizar este comentario deberemos recordar que la osteoporosis es una enfermedad crónica y que el tratamiento debe mantenerse mientras persista ese diagnóstico y mientras no sepamos «curar» la enfermedad.
Y ese día todavía no ha llegado, señala finalmente.

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