Las mujeres con esquizofrenia mejoran más cuando al tratamiento se le añade estrógenos.

El tratamiento con estrógeno complementario puede ser eficaz para reducir síntomas en las mujeres con esquizofrenia, y ofrece una nueva opción de tratamiento potencial, según señala una nueva investigación, recientemente publicada. Se trata nada menos que de un análisis sistemático de la literatura realizado por investigadores de la University of Maryland, en Baltimore, Estados Unidos, que mostró que añadir estrógeno reducía los síntomas de esquizofrenia de manera dependiente de la dosis, y estadísticamente significativa, en comparación con el tratamiento tradicional mediante fármacos antipsicóticos en exclusiva.

Hasta ahora sabíamos que los estrógenos, la terapia hormonal en general, habían demostrado que eran capaces en lo que a enfermedades psiquiátricas respecta, de reducir los síntomas depresivos e incluso los diagnósticos de depresión entre las usuarias como ya comentó este mismo web hace unos pocos meses  en https://www.neyro.com/2019/01/22/ademas-de-disminuir-los-sintomas-depresivos-la-terapia-hormonal-de-la-menopausia-contribuye-a-su-prevencion/.

Ahora, en el estudio que se comenta, los autores señalan que «nuestro análisis indica que el estrógeno tiene un efecto significativo en lo que respecta a mejorar los síntomas psicóticos, así que creo que este hallazgo es muy alentador y que necesita explorarse más en estudios adicionales», según las palabras de la investigadora del estudio, Dra. Viviana Alvarez del Toro. Los hallazgos fueron presentados en el Congreso Anual de la American Psychiatric Association (APA) de 2019 (ver en Alvarez del Toro V, et al. P2-002. Role of Adjunctive Estrogen in the Treatment of Schizophrenia in Women: A Systematic Review.  American Psychiatric Association (APA) 2019: P2-2. Presentado el 18 de mayo de 2019; San Francisco, USA)

Aunque el responsable de www.neyro.com es ginecólogo, por su condición de médico, nos recuerda que la esquizofrenia es una psicosis que afecta a cerca de 1% de la población y aunque la prevalencia de esquizofrenia es similar en hombres y mujeres, suele presentarse de manera diferente en personas de uno u otro género. La Dra. Alvarez y la co-investigadora, Dra. Elise Turner, ambas residentes en el University of Maryland – Sheppard Pratt Psychiatry Residency Program, en Baltimore, Estados Unidos, señalaron que mujeres jóvenes suelen desarrollar síntomas 3 a 4 años después que sus contrapartes masculinas y que los síntomas en las mujeres pueden presentarse en momentos de flujo hormonal, incluso durante los periodos post-parto o post-menopáusico.

En nuestro web nos ocupamos en diferentes oportunidades de las psicosis puerperales, enfocado desde muy diferentes puntos de vista por ser una patología no extraña después de acontecido un suceso tan aparentemente feliz como es un parto; así lo contamos en https://www.neyro.com/2015/08/11/disminucion-del-riesgo-de-depresion-post-parto-a-traves-del-control-del-dolor-intra-parto/ y el lector interesado puede volver a esa noticia. Por otro lado, una investigación previa indica que los niveles generales de estrógeno suelen ser más bajos en mujeres con esquizofrenia que en sus contrapartes sin el trastorno.

Con anterioridad, otros investigadores habían señalado que los estrógenos podría ayudar en el tratamiento de determinadas psicosis masculinas (tal y como se publicó ya en 2013 en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3860106/), Por otro lado, estudios previos también indican que el estrógeno intensifica la acción de los antagonistas de dopamina en modelos animales y puede servir de «anti-psicótico natural», lo cual explicaría las diferencias de síntomas entre hombres y mujeres. También se ha puntualizado que el estrógeno puede desempeñar un papel protector en la lesión neuronal al promover la neuro-génesis y la remielinización.

Tomando como base estos datos, la Dra. Alvarez del Toro y sus colaboradores llevaron a cabo un análisis sistemático para analizar los efectos del tratamiento complementario con estrógeno en mujeres adultas, y lo compararon con tratamientos a base solo de anti-psicóticos, el tratamiento estándar actual. Para el análisis se seleccionaron únicamente estudios aleatorizados y controlados, lo cual aportaba fortaleza a lo que fueran a ser los resultado, señala JL Neyro.. El análisis final se basó en seis estudios aleatorizados y controlados con un total de 426 mujeres adultas que tenían diagnóstico de esquizofrenia de acuerdo con los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.

Estos ensayos también se limitaron a estudios que utilizaron escalas basadas en evidencia, como la Positive and Negative Syndrome Scale (Escala de Síndrome Positivo y Negativo, PANSS), o la Brief Psychiatric Rating Scale (Escala Breve de Evaluación Psiquiátrica, BPRS), para medir síntomas positivos y negativos de esquizofrenia. Se quería huir de esta forma de cualquier manipulación subjetiva de los datos, tratando de añadir la máxima objetividad posible, destaca José Luis Neyro.

El criterio principal de valoración del estudio de interés fue la reducción de los síntomas positivos y negativos de esquizofrenia según se midieron mediante la escala de síntomas en la PANSS y la BPRS. Las investigadoras observaron que todos los estudios que medían los síntomas utilizando la PANSS mostraban reducciones de manera estadísticamente significativa en las puntuaciones totales para las mujeres tratadas con estrógeno, en comparación con las mujeres tratadas únicamente con un anti-psicótico.

El análisis también mostró que a medida que aumentaron las dosis de estrógeno hubo una mayor reducción en las puntuaciones totales en PANSS. El único estudio en que se midieron los síntomas utilizando la BPRS mostró una tendencia estadísticamente significativa hacia las reducciones en las puntuaciones totales para pacientes tratadas con estrógeno, en comparación con las tratadas con monoterapia anti-psicótica. En general, el estrógeno como tratamiento complementario en mujeres con esquizofrenia parece reducir los síntomas positivos y negativos de manera dependiente de la dosis. Aunque no hay implicaciones clínicas hasta el momento, los hallazgos definitivamente justifican más estudios en poblaciones más amplias y diversas, señaló la Dra. Alvarez.

«Por lo general se observa que los síntomas psiquiátricos pueden surgir en el periodo pre-menstrual y esto incluye síntomas psiquiátricos positivos y negativos en mujeres con esquizofrenia, señaló la Dra. Malaspina, profesora de psiquiatría, neurociencia y genética y ciencias genómicas, de Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en Nueva York, Estados Unidos. Los ginecólogos bien la versión benigna y edulcorada de estas manifestaciones cuando diagnostican y tratan con estrógenos (a baja dosis) el llamado Síndrome pre-menstrual, directamente relacionado con el descenso puntual de estrógenos en los días pre-menstruales y de una susceptibilidad especial relacionada con la idiosincrasia personal, explica el ginecólogo José Luis Neyro.

Además, la Dra. Malaspina destacó que las hormonas gonadales desreguladas son una característica frecuente de la enfermedad aparte del tratamiento. Así que puntualizó que el estrógeno y la hormona del estrés cortisol tienen una relación inversa y que el estrés suele estar elevado en mujeres con esquizofrenia, lo cual, a su vez, reduce los niveles de estrógeno.

Nuevas aplicaciones que, de confirmarse en los necesarios ulteriores estudios, señala nuestro ginecólogo, abrirán un nuevo campo de oportunidad para la renacida terapia hormonal. Así las cosas, hace poco nos sorprendía una relación inversa entre el empleo de la THM por años y el reducido riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer, nada menos, como ya mostramos en https://www.neyro.com/2017/03/29/la-terapia-hormonal-de-la-menopausia-protege-tambien-del-alzheimer/. Vale la pena tenerlo en cuenta cuando asistamos en consulta a nuestras pacientes durante su transición menopáusica. Hay esperanza de mejora..

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