Las redes sociales reducen el riesgo de depresión en adultos mayores con dolor.

Seguramente es solo la opinión del responsable de contenidos de www.neyro.com, el ginecólogo español J.L. Neyro pero se ha afirmado que tras la revolución industrial, la segunda gran revolución del mundo conocido, por encima de la abolición de la esclavitud, de la llegada a a la Luna o del sufragio universal es la existencia de internet. Ciertamente, acerca a cualquier persona, de manera perfectamente transversal, democrática diríamos en términos políticos, TODO el conocimiento humano y de manera inmediata y completa. El asunto, de veras, junta a la digitalización consecutiva de nuestra forma de vida, ha transformado nuestra sociedad y está variando nuestras formas de vivir y relacionarnos.

Ya sabíamos que las generaciones digitales, los nacidos tras el advenimiento de las redes sociales, como consecuencia inmediata, adoptan internet como fuente primaria para su información en salud ponemos por caso (y ya lo debatimos in extenso hace ya un tiempo en este mismo blog en una noticia colgada en el enlace  https://www.neyro.com/2016/02/12/internet-es-el-medio-de-informacion-sobre-temas-de-salud-para-el-75-de-los-adolescentes/).
Ahora descubrimos el inequívoco valor terapéutico de las llamadas redes sociales (RRSS) en la prevención de determinados trastornos psiquiátricos. Y es que la socialización online debilitaría la relación entre el dolor y la depresión en los adultos mayores, según sugiere un estudio realizado y publicado en los Estados Unidos.

Para empezar, las personas con dolor crónico pueden desarrollar depresión con mayor facilidad por la influencia negativa que el propio dolor tiene (incluso el control del dolor intra-parto ha demostrado ser capaz de reducir el riesgo de depresión post-parto…., como mostramos hace ya unos meses en este mismo blog en  https://www.neyro.com/2015/08/11/disminucion-del-riesgo-de-depresion-post-parto-a-traves-del-control-del-dolor-intra-parto/). Cuando el dolor obliga a los pacientes a  quedarse en casa, interactúan menos con amigos y familiares, lo que sólo eleva aquel riesgo, según publican los autores en Journals of Gerontology, Series B.

Los 3401 participantes tenían más de 67 años y no estaban institucionalizados. Un tercio vivía solo y 1833 habían tenido complicaciones por el dolor en el último mes. En los que tenían dolor, la frecuencia de la depresión disminuía con el uso de las redes sociales. El 6 por ciento de sus usuarios tenían síntomas de depresión, comparado con el 15 por ciento de los no usuarios. El artículo original puede seguirse en el enlace siguiente a disposición del lector interesado en https://academic.oup.com/psychsocgerontology/advance-article-abstract/doi/10.1093/geronb/gby109/5107706?redirectedFrom=fulltext

Los hallazgos muestran que la participación social en línea puede aliviar los efectos negativos del dolor en el bienestar mental, y sugieren que la participación social en línea puede incluso complementar los intentos de mantener la participación social fuera de línea en la vida posterior, especialmente para aquellos cuya actividad social puede estar limitada por el dolor. Así lo señalan los autores del estudio en sus conclusiones, nos relata el Dr. Neyro, aficionado y activo participante en las redes sociales como eminente divulgador sanitario.

Y es que esta es una de las primeras investigaciones sobre si las redes sociales alivian el estrés del aislamiento social que causa el dolor, según opinó Shannon Ang, doctorando de sociología de University of Michigan, Ann Arbor. «Usar las redes sociales para tener contacto con la familia y los amigos es una buena forma de que los mayores compensen las limitaciones sociales por el dolor. No reemplaza la interacción en persona, pero la complementa», dijo Ang. «Este estudio es sobre cómo preservar la salud mental.»

Recordemos al respecto que en Estados Unidos, el 57 por ciento de la población que nació en el período 1945-1964 y el 23 por ciento de los que nacieron antes de 1945 usan ya las redes sociales, de acuerdo con una encuesta del 2018 del Centro Pew. Por internet, destaca JL Neyro, no solo se pueden inter-comunicar las personas o hacer compras de todo tipo…., sino que incluso se puede comprar semen para realizar inseminaciones en el ámbito privado del hogar (destaca el ginecólogo en un suelto colgado en https://www.neyro.com/2016/10/26/la-inseminacion-artificial-domiciliaria-y-la-compra-de-semen-por-internet/)

Con su coautor en el estudio que ahora comentamos, se analizaron los datos del 2013 y el 2014 del Estudio Nacional sobre Tendencias en Salud y Envejecimiento, una encuesta anual sobre la salud física y cognitiva de los beneficiarios de Medicare. Los participantes tenían mensualmente una actividad social formal, como ir a la iglesia o un club, y dos informales, como pasar tiempo con los amigos en sus casas. Sólo el 17 por ciento había utilizado las redes. Ang espera que haya más servicios para que los mayores aprendan a usar la computadora y las redes sociales. Es definitivamente positivo como método de socialización mientras no sustituya las verdaderas relaciones sociales en directo, finaliza el Dr. Neyro.

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