CoVID19 puede causar un cuadro similar a la pre-eclampsia en las gestantes que puede complicar mucho el embarazo.

No podía ser de otra manera con los tiempos que corren, con la extensión de SARS-CoV2 de forma desbocada por todo el mundo… Los ginecólogos también hemos visto las terribles consecuencias que esta desconocida enfermedad tenía sobre nuestro objeto de trabajo fundamental, cual es la salud de la mujer. Nos ocupamos, en concreto, de lo relativo al embarazo y sus consecuencias en https://www.neyro.com/2020/06/07/tratamiento-de-las-complicaciones-de-covid19-durante-el-embarazo/

De todas maneras, algunos aspectos muy concretos se van conociendo poco a poco, en la medida que el desarrollo de la pandemia nos va mostrando diferentes caras del virus, incluso en los resultados perinatales (ver en https://www.neyro.com/2020/10/11/cambio-en-la-incidencia-de-muerte-fetal-intrauterina-y-parto-prematuro-durante-la-pandemia-covid-19/)
Una de las enfermedades más condicionantes de complicaciones durante el embarazo, en general es la que llamamos preeclampsia; es un conjunto que, resumidamente, contienen el aumento de la presión arterial de la gestante, el desarrollo de edemas en las piernas y manos primero, luego en todo el cuerpo y la pérdida de proteínas por la orina (de albúmina, principalmente). Pues bien, ahora se ha presentado un trabajo publicado en British Journal de nuestra especialidad (ver el original en https://obgyn.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1471-0528.16339) con el título concreto de «Pre‐eclampsia‐like syndrome induced by severe COVID‐19: a prospective observational study». En la imagen, la portada de la publicación.
El artículo, firmado por diversos autores españoles de la Unidad de medicina Materno‐Fetal, del Departamento de Obstetricia, del Hospital Universitari Vall d’Hebron, de la Universitat Autònoma de Barcelona, concretamente por  Manel Mendoza  Itziar Garcia‐Ruiz  Nerea Maiz y otros colaboradores, tenía como propósito principal un estudio prospectivo y observacional para examinar la incidencia de hallazgos clínicos, ecográficos y bioquímicos relacionados con la preeclampsia (PE) en embarazos que sufrieron CoVID-19, así como evaluar su precisión para diferenciar entre la PE y las características similares a la PE asociadas con CoVID-19.
Para el estudio final, los autores reunieron 42 embarazos consecutivos y los clasificaron en dos grupos: CoVID‐19 grave y no grave, según la aparición de neumonía grave. El índice de pulsatilidad de la arteria uterina (UtAPI, uno de los datos observados por ecografía que mejor nos informa sobre la salud de los vasos sanguíneos durante el embarazo complicado con PE) y los factores angiogénicos (tirosina quinasa 1 soluble similar a fms/factor de crecimiento placentario [sFlt‐1/PlGF]) se evaluaron en mujeres con sospecha de PE.

Aunque lamentaría resultar muy técnico, también se evaluó la incidencia de signos y síntomas relacionados con la PE, como hipertensión, proteinuria, trombocitopenia (descenso en el número de plaquetas, que siempre indica gravedad en la PE…), enzimas hepáticas elevadas (idem…), UtAPI anormal y aumento de sFlt ‐ 1/PlGF.

Durante el estudio, de los 42 casos analizados consecutivamente en el centro hospitalario, 34 casos se clasificaron como no graves y 8 como CoVID‐19 grave. Un total de 5 (11,9%) mujeres presentaron signos y síntomas de PE, todas ellas entre los casos graves de CoVID-19 (62,5%). Sin embargo, solo se encontró un valor anormal de sFlt‐1/PlGF y UtAPI en un caso. Una mujer permaneció embarazada después de recuperarse de una neumonía grave y tuvo una resolución espontánea del síndrome similar a la PE (la gráfica a continuación, pertenece al estudio comentado).

Al final, aunque la serie es corta todavía (lamentablemente en los siguientes meses aparecerán más publicaciones sobre el mismo tema), se observó un incremento muy significativo en la edad de las gestantes que cursaron las formas más graves de CoVID19 (39 contra 30 años en los casos más leves). Los autores concluyen (textualmente) que las mujeres embarazadas con CoVID‐19 grave pueden desarrollar un síndrome similar a la PE que se puede distinguir de la PE real mediante la evaluación de sFlt‐1/PlGF, LDH y UtAPI. Los profesionales sanitarios deben estar al tanto de su existencia y vigilar con precaución los embarazos con presunta preeclampsia.
Una vez más, la información científica nos desborda; para que el lector interesado entienda la magnitud de lo que aquí contamos daremos solo unos pocos datos sobre el tema de la las publicaciones que puede dar una idea cabal sobre el asunto. Si realizamos una búsqueda de artículos relacionados con el término «CoVID19» en la Biblioteca Nacional de los Estados Unidos (una de las principales fuentes bibliográficas para la mayoría de los que nos dedicamos a la asistencia sanitaria y la investigación científica) encontraremos que:
  • hasta el 30.04.2020 se habían publicado apenas 11.922 artículos científicos sobre CoVID19
  • pero ya eran 39.970 en el todavía cercano 15.08.2020.
  • aún diré más, porque en la reciente fecha del 25.10.2020 (cuando se redacta esta noticia que usted tiene en su ordenador, amable lector…), ya se habían publicado 62.871 artículos sobre el tema.

Evalúe ahora estimado seguidor de www.neyro.comcómo de difícil es mantenerse (mínimamente) al día en este y otros asuntos científicos… Seguiremos informando.

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