Cambio en la incidencia de muerte fetal intrauterina y parto prematuro durante la pandemia CoVID-19

Ya en marzo de este maldito año 2020 nos preguntábamos si, como había sucedido en el final del siglo previo con a pandemia del SIDA, este SARS-CoV2 sería capaz de atravesar la placenta y contaminar al bebé en desarrollo (puede seguirse el tema en  https://www.neyro.com/2020/03/20/transmision-de-coronavirus-de-madre-a-hijo-durante-el-embarazo-es-posible/)

Un tiempo después, apenas tres más más allá, desde este mismo lugar, quisimos analizar si el embarazo de personas que tuvieron la mala suerte de contagiarse con este coronavirus se desarrollaba de forma habitual o con complicaciones diferentes (y lo verificamos con detalle en otra noticia aún presente en https://www.neyro.com/2020/06/07/tratamiento-de-las-complicaciones-de-covid19-durante-el-embarazo/).
Por hacer el recorrifdo cronológico, porque mucho ha sido el espacio que hemos dedicado en este lugar a esta pandemia tan condicionante de nuestras vidas, apenas en julio de 2020 nos ocupamos de contar que presentar la enfermedad durante la gestación, no era suficiente razón para justificar terminar el embarazo por cesárea, como estaba sucediendo en muchas latitudes y así lo contamos con detalles en https://www.neyro.com/2020/07/03/peores-resultados-perinatales-si-el-parto-es-por-cesarea-en-covid19/.
Nos faltaba acaso, hacer un recorrido por las complicaciones surgidas durante la gestación en comparación con los embarazos de las no afectas; para ello hemos tenido que esperar unos meses, lógicamente, para que hubiera suficiente casuística y los autores revisaran los datos de sus centros. Ya tenemos algunos. Así, se ha informado de altas tasas de parto prematuro y parto por cesárea en mujeres con infección por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2).
Sin embargo, los estudios tienen poco poder estadístico para evaluar resultados infrecuentes como la muerte intrauterina (muerte fetal ≥24 semanas de gestación). El Sistema de Vigilancia Obstétrica del Reino Unido (que funciona con precisión de relojero) registró 3 mortinatos entre 247 embarazos completos en mujeres con CoVID-19 frente a la tasa nacional (12,1 por 1.000 nacimientos vs. 4-5 por 1.000 nacimientos).

En el estudio que ahora comentamos, publicado en JAMA. 2020 Aug 18; 324(7): 705–706 con el título original «Change in the Incidence of Stillbirth and Preterm Delivery During the CoVID-19 Pandemic», y cuyo original puede seguirse en https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2768389, se compararon los resultados del embarazo en el St. George’s University Hospital, Londres, en 2 épocas: desde el 1 de octubre de 2019 hasta el 31 de enero de 2020 (antes de los primeros casos notificados de CoVID-19 en el Reino Unido), y desde el 1 de febrero de 2020 hasta el 14 de junio de 2020.

Los autores (los tres primeros firmantes fueron Asma Khalil; Peter von Dadelszen y Tim Draycott del Fetal Medicine Unit, St George’s University of London, London, United Kingdom y de la School of Life Course Sciences, King’s College London, London, United Kingdom y finalmente del Department of Women’s Health, North Bristol NHS Trust, Westbury on Trym, United Kingdom) analizaron sus resultados e incluyeron muerte fetal, parto prematuro, parto por cesárea e ingreso a la unidad neonatal de cuidados intensivos (UNCI). Se repitió el análisis después de excluir los abortos tardíos por anomalías fetales, ya que la definición de muerte fetal en el Reino Unido incluye la terminación tardía a las 24 semanas de gestación o más.
Hubo 1.681 nacimientos (1.631 embarazos únicos, 22 de gemelos y 2 de trillizos) en el período pre-pandémico y 1.718 nacimientos (1.666 embarazos únicos y 26 de gemelos) en el período pandémico. Hubo menos mujeres nulíparas (45,6 vs. 52,2 %; p<0,001) en el período pandémico que en el período pre-pandémico, así como menos mujeres con hipertensión (3,7 vs. 5,7 %; p=0,005).
La incidencia de mortinatos fue significativamente mayor durante el período pandémico (n = 16 [9,31 por 1.000 nacimientos]; ninguno asociado con CoVID-19) que durante el período pre-pandémico (n = 4 [2,38 por 1.000 nacimientos]) (diferencia 6,93 [IC 95% 1,83-12,0] por 1.000 nacimientos; p = 0,01). Igualmente, la incidencia de mortinatos fue significativamente mayor cuando se excluyeron los abortos tardíos por anomalías fetales durante el período pandémico (6,98 por 1.000 nacimientos vs. 1,19 por 1.000 nacimientos en el período pre-pandémico; diferencia 5,79 [IC 95% 1,54-10,1]; p=0,01). No hubo diferencias significativas en los nacimientos antes de las 37 semanas de gestación, los nacimientos después de las 34 semanas de gestación, el ingreso en UNCI (Unidad Neonatal de Cuidados Intensivos) o el parto por cesárea.

Durante el período de la pandemia, 19 pacientes con CoVID-19 fueron hospitalizadas en la maternidad del hospital. Ninguna de las mujeres embarazadas que sufrieron muerte fetal tuvo síntomas que sugirieran CoVID-19, ni los exámenes post mortem o placentario sugirieron infección por SARS-CoV-2. Las pruebas universales para el SARS-CoV-2 comenzaron el 28 de mayo de 2020 y solo 1 mujer embarazada, que tuvo un nacimiento vivo, tuvo un resultado positivo.

En definitiva, este estudio demuestra un aumento en la tasa de mortinatos durante la pandemia. Es posible una consecuencia directa de la infección por SARS-CoV-2. Aunque ninguno de los mortinatos en el período pandémico se produjo entre mujeres con CoVID-19, los estudios de vigilancia en mujeres embarazadas indican que hasta el 90 % de los casos positivos de SARS-CoV-2 eran asintomáticos.

Alternativamente, el aumento de mortinatos pudo ser debido a efectos indirectos como la renuencia a ir al hospital cuando era necesario (por ejemplo, con movimientos fetales reducidos), el miedo a contraer la infección o el no querer aumentar la carga del Servicio Nacional de Salud. Otras consecuencias, indirectas, pero terribles en cualquier caso, que de una forma u otra hemos de seguir atribuyendo a esta pandemia y a los muchos cambios que ha ido introduciendo en nuestras vidas (ver para ello  https://www.neyro.com/2020/06/26/reflexiones-del-doctor-neyro-sobre-el-futuro-de-la-medicina-tras-el-impacto-de-la-covid19-i/)

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