¿Existe una única manera de ejercer nuestra sexualidad?

 
Alrededor de la pregunta del título de este post surgen de inmediato muchas otras de parecido sesgo como por ejemplo: ¿existe una sexualidad común para todas las personas?, ¿son todos los heterosexuales iguales en el ejercicio de su sexualidad?, ¿y los homosexuales?, ¿los hay de diferentes tipos?; ¿podemos afirma que el auto-erotismno es la negación del amor compartido?; ¿caben las masturbaciones en la sexualidad de una pareja que se quiere y se respeta?
Y por complicarlo aún un poco, ¿cómo me entero si soy lesbiana solo con 17 años?; ¿cómo pensar si mi orientación sexual es de una o de otra determinada manera en plena adolescencia?; ¿nacen todos los niños bisexuales (y las niñas, por supuesto…)?; ¿es lo mismo el celibato que el voto de castidad?; ¿se puede tener un desarrollo pleno de la personalidad a pesar de negarse a ejercer la propia sexualidad?
Este es un blog donde habitualmente damos orientación y en general hacemos divulgación de todo tipo de asuntos relacionados con la salud de la mujer….; pero en este tema todo el mundo aparenta (al menos a priori) saber mucho más que cualquiera…., y a veces no es así del todo.
La sexualidad es para unos el ejercicio corporal de la afectividad y para otros apenas una forma más placentera de comunicación en la que la afectividad no tiene porqué tener espacio ni cabida….; algunos ven en la corporalidad de un niño con su madre un ejercicio de una incipiente sexualidad y otros defienden relaciones “libre” sin la cortapisa de la fidelidad.