Cada año se diagnostican en España más de 56.400 nuevos casos de pacientes con verrugas genitales

Producidas en la mayoría de los casos por los tipos 6 y 11 del virus del papiloma humano, lo interesante, señala el ginecólogo José Luis Neyro, es que todos los casos prácticamente serían evitables si nuestras autoridades sanitarias dieran un paso al frente e invirtieran recursos en vacunación a toda la población susceptible, que en general son los jóvenes menores de 26 años; incluso se ha argumentado que la vacunación en general es coste efectiva por la enorme cantidad de dinero que ahorra a los sistemas sanitarios públicos (ver en http://www.neyro.com/2015/05/25/cada-euro-gastado-en-vacunas-ahorra-22-euros-al-sistema-nacional-de-salud/)
De hecho ya ha sucedido así en otros países como Australia (continúa nuestro experto) donde la aparición de nuevos casos de verrugas tras cuatro años desde iniciada la nueva política de vacunación allá, es prácticamente anecdótica (lo señalamos en http://www.neyro.com/2013/12/13/fuerte-reduccion-del-riesgo-de-verrugas-genitales-tras-la-vacunacion-contra-el-virus-del-papiloma-humano/)
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Como señalábamos al principio, cada año se diagnostican en España más de 56.400 nuevos casos de pacientes con verrugas genitales o condilomas, producidas en la mayoría de los casos por los tipos 6 y 11 del virus del papiloma humano (VPH), ambos de los catalogados como de bajo riesgo oncológico por su bajo riesgo de malignización.

Se trata de la infección viral más frecuente de entre todas las de transmisión sexual y se estima que tan solo el 5 o el 10% de los casos estarían producidos por otros tipos y de entre ellos, algunos considerados de riesgo para la transformación neoplásica como son el 16 y 18, responsables de las displasias severas o de carcinoma de cuello de útero, pene, ano o vulva.

La frecuencia de la aparición de las verrugas genitales está relacionada con las costumbres sociales y los cambios culturales como, por ejemplo, el inicio cada vez más precoz de las relaciones sexuales y el aumento en el número de parejas sexuales (puede ampliarse esta información en http://www.neyro.com/2015/01/30/la-oms-emite-recomendaciones-para-abordar-el-cancer-de-cervix-que-mata-a-270-000-mujeres-cada-ano/)

Todos estos datos se reflejan en la guía ‘Verrugas genitales. Un enfoque práctico’, elaborado por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). “A través de esta guía queremos ayudar a mejorar el abordaje cotidiano de las verrugas anogenitales, facilitar la comprensión de su presencia y ofrecer un algoritmo que facilite y mejore la eficacia a la hora de elegir entre el arsenal terapéutico que disponemos”, ha subrayado la jefa de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Guadalajara y coautora de esta guía, María Jesús Cancelo.

La guía pretende proporcionar a los profesionales sanitarios que tratan con la patología relacionada con el VPH, una herramienta práctica para el manejo, especialmente de las verrugas ano-genitales. Y es que, a pesar de ser una patología muy estudiada y con gran repercusión en la presión asistencial para ginecólogos, dermatólogos y médicos de Atención Primaria, en la actualidad no existe un consenso o protocolo de actuación en la clínica diaria ante pacientes que sufren manifestaciones clínicas del VPH.

“En la actualidad contamos con tratamientos eficaces y bien tolerados y el apoyo multidisciplinar que facilita el diagnóstico y seguimiento de estos pacientes”, ha apostillado Cancelo, para informar de que existen nuevos tratamientos tópicos, autoaplicados por el paciente incluso algunos, como diferentes pomadas de quimioterápicos tipo Imiquimod, extraordinariamente eficaz en el empeño de la desaparición de las verrugas (señala José Luis Neyro) y con amplísima experiencia clínica, las sinecatequinas del té verde, que proporcionan beneficios no solo a corto plazo, sino también a largo plazo, reduciendo la aparición de recurrencias y otros varios tratamientos incluso quirúrgicos (láser, electrocauterios…, etc).

“El tratamiento con sinecatequinas pretende no sólo actuar directamente sobre las lesiones visibles erradicándolas, sino llegar hasta el origen de las mismas, el VPH, actuando así sobre las lesiones subclínicas y evitando que el problema persista o recidive, a diferencia de tratamientos ablativos que solo actúan en el corto plazo”, ha abundado el presidente de la International Federation for Cervical Pathology and Colposcopy (IFCPC) y coautor de la guía, Silvio Tatti.

Por todo ello, los expertos han destacado la importancia de la colaboración interdisciplinar para el abordaje del VPH va a brindar mayores beneficios para la persona que la padece. Y además, son múltiples los profesionales sanitarios que de una manera u otra se verán implicados en ello; así, la colaboración con citólogos y patólogos resulta de una importancia capital para ginecólogos, urólogos y dermatólogos, destaca nuestro experto José Luis Neyro.

El médico de AP suele ser el primer eslabón, y el primer lugar donde acude el paciente, pero ginecólogos, urólogos y dermatólogos actúan en “muchas ocasiones” como los confidentes en esta patología, que va más allá de los aspectos puramente médicos para entrar en las relaciones sociales, de pareja y que influyen en la calidad de vida de la persona que la padece.

“Un aspecto que llama la atención, en muchos casos, es la demora en la búsqueda de ayuda. Posiblemente, el hecho de ser una infección de transmisión sexual, genera sentimientos de culpa por posibles infidelidades y ello conduce a demorar el diagnóstico y tratamiento”, ha zanjado.

Durante el tratamiento de las verrugas que ha veces se extiende por semanas, resulta particularmente importante iniciar la vacunación que evite nuevas infecciones por los agentes causales, destaca el Dr. Neyro (leer más enhttp://www.neyro.com/2014/05/13/vacunas-contra-el-cancer-de-ano-y-de-recto-mas-seguras-y-eficaces/).