¿Se hereda la obesidad por línea paterna? El semen lleva información sobre el peso del padre

Las células de esperma de hombres delgados y obesos poseen diferentes marcas epigenéticas, que destacan en las regiones de genes asociados con el control del apetito.

Un estudio publicado en “Cell Metabolism” (en realidad se publica en el primer número de 2016) revela que el peso de un hombre afecta a la información hereditaria contenida en su esperma. Las células del semen de hombres delgados y obesos poseen diferentes marcas epigenéticas, que destacan en las regiones de genes asociados con el control del apetito. Las comparaciones, que incluyeron a 13 hombres delgados y 10 hombres obesos, ofrecen una explicación biológica de porqué los hijos de padres obesos están a su vez más predispuestos a la obesidad.

Ya conocíamos que la mala salud de los hombres influye negativamente en la mala calidad de su semen y de hecho, nos ocupamos en este mismo web de contarlo en http://www.neyro.com/2015/04/07/las-alteraciones-seminales-son-cada-vez-mas-frecuentes/, pero ahora sabemos que la información sobre aspectos de esa mala salud, pueden transmitirse a la descendencia.

En la siguiente fase del estudio que ahora comentamos, los investigadores analizaron a 6 hombres sometidos a cirugía bariátrica (de pérdida de peso, mediante diversas acciones sobre estómago e intestino delgado) para ver cómo afectó a su esperma, con un promedio de 5.000 cambios estructurales en el ADN de células de esperma observados desde el momento antes de la cirugía, inmediatamente después y un año más tarde.

Aún queda mucho por aprender acerca de lo que significan estas diferencias y sus efectos sobre la descendencia, pero es una evidencia temprana de que el esperma lleva información sobre la salud de un hombre….., en una época en la que, no lo olvidemos, cada vez es más frecuente que los varones tengan mala calidad espermática (ver en http://www.neyro.com/2014/12/23/la-mala-salud-masculina-afecta-a-la-calidad-del-esperma/)

“Nuestra investigación podría llevar a cambiar el comportamiento, sobre todo el comportamiento pre-concepción del padre”, dice el autor principal, Romain Barrès, profesor asociado en la Universidad de Copenhague, Dinamarca. “Es bien sabido que cuando una mujer está embarazada, debe cuidar de sí misma –no beber alcohol, mantenerse alejado de los contaminantes, etcétera–, pero si la implicación de nuestro estudio es verdad, entonces también deben dirigirse recomendaciones hacia los hombres”.

Barrès se inspiró en un estudio de 2005 que mostró que la disponibilidad de alimentos para las personas que viven en un pequeño pueblo sueco durante la hambruna se correlacionó con el riesgo de sus nietos de desarrollar enfermedades cardiometabólicas. El estrés nutricional de los abuelos probablemente se transmite a través de las marcas epigenéticas, que pueden ser añadidos químicos en las proteínas que envuelven el ADN, grupos metilo que cambian la estructura del ADN una vez conectados o moléculas llamadas ARN pequeños.

Las marcas epigenéticas pueden controlar cómo se expresan los genes y esto también se ha demostrado que afecta a la salud de la descendencia en los insectos y roedores. En su estudio, Barrès y sus colegas compararon las marcas epigenéticas específicas en el esperma de hombres delgados y obesos (los hombres eran el foco porque el esperma es mucho más fácil de obtener que los óvulos).

Aunque no se observaron diferencias en las proteínas que envuelven el ADN, había variaciones entre los pequeños ARNs de los participantes (para los que la función aún no está determinada), así como la metilación de genes asociados con el desarrollo del cerebro y el apetito. La siguiente pregunta era si estas diferencias son subproductos de la obesidad o del estilo de vida, centrando la atención en cómo la cirugía bariátrica afecta a la epigenética del esperma y el descubrimiento de que el peso es el factor principal.

Hay razones evolutivas probables de porqué la información sobre el peso de un padre sería valiosa para la descendencia. La teoría de Barrès es que en tiempos de abundancia es una manera instintiva de animar a los niños a comer más y crecer más grandes. “Es sólo recientemente que la obesidad no es una ventaja -dice–. Sólo hace décadas, la capacidad de almacenar energía era una ventaja para resistir las infecciones y las hambrunas”.

Hoy sabemos desde hace años, que el sobrepeso y la obesidad no son signo de salud sino expresión del incremento del riesgo de muchas enfremedades; en el terreno reproductivo, también entre varones, el sobrepeso incluso dificulta la fecundidad (leer más en nuestro web en  http://www.neyro.com/2013/12/27/a-mayor-peso-mas-posibilidades-de-tener-poca-cantidad-de-espermatozoides/ )