Cuando el envejecimiento llama a nuestra vida….y se empeña en complicarla.

En el pasado siglo, apenas en su segunda mitad, una vez acabadas las dos grandes guerras y de forma progresiva la población mundial envejece de manera continuada; y lo hace además toda la población mundial, incluyendo la radicada en la región subsahariana una vez “vencido” (?) el SIDA y desde 1990 de forma terriblemente rápida. Es más, los sociólogos nos anuncian que cada 12 meses, la esperanza de vida media de nuestra población se incrementa nada menos que en medio año. Nos ocupamos de este asunto hace un tiempo con una noticia que está disponible en este mismo web en el enlace a continuación: https://www.neyro.com/2015/01/16/envejecemos-todos-la-esperanza-de-vida-mundial-ha-aumentado-seis-anos-desde-1990/

 

Efectivamente, cuando el envejecimiento llama a nuestra vida todo comienza a cambiar; habrá muchos más trastornos metabólicos, más diabetes y más enfermedades cardio-vasculares (sobre todo si no dejamos de comer tanto y nos movemos tan poco como hasta ahora…), habrá mucha más osteomielitis pues esta sociedad está abandonando los lácteos de la dieta de manera incomprensible…. Ya lo expresamos en términos epidemiológicos en una noticia previa aún disponible en https://www.neyro.com/2015/12/14/el-envejecimiento-de-la-poblacion-esta-aumentando-la-prevalencia-de-osteoporosis/

Todo ello, unido a la sarcopenia, a la progresiva pérdida de masa muscular, de fuerza muscular y de función muscular filialmente condiciona ancianos más frágiles, con más síndrome de dismovilidad; las mujeres, sobre manera afectas de una forma terrible de Osteoporosis ligada a su menopausia no lo tiene nada halagüeño muy a pesar de una aparente ventaja en este campo como ya contamos anteriormente en https://www.neyro.com/2015/10/23/las-mujeres-posmenopausicas-tienen-un-40-de-probabilidad-de-padecer-una-fractura-osteoporotica-durante-el-resto-de-su-vida/

Pero los ginecólogos, muy a pesar de ocuparnos (y muy bien….) de estos temas con las terapias hormonales entre otros (ver en ), no somos ni suficientes ni bastantes para atender al mayor, al anciano. De ello se ocupan los geriatras, médicos especialistas en envejecimiento y su cuidado…., acompañados (no podemos olvidarlos) de los gerontólogos. La gerontología, más allá de una determinada especialidad médica, se ocupa de las necesidades del mayor a todos los efectos: recuperación funcional tras una operación o una fractura, rehabilitación y fisioterapia, cuidados de enfermería especializada, asistencia social o económica, etc, etc.
Precisamente, entre los días 17 y 19 de mayo de 2018 se ha celebrado en el incomparable marco de la Universidad de Deusto en Bilbao, España, el XVII Congreso de Zahartzaroa, Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología y al tiempo el X Congreso de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología con un programa extremadamente ambicioso en el que el Dr. Neyro (invitado especial del congreso y  responsable de contenidos de la premiada www.neyro.com), ha participado con una ponencia sobre Osteoporosis muy bien organizada, para determinar los principales problemas de su manejo. Se puede acceder al programa oficial del citado congreso en el enlace https://www.zahartzaroa.org/congreso-2018/programa/

En el programa de Tele7 de hace unas semanas de Objetivo Bizkaia, la periodista Susana Porras, directora y conductora del mismo, todo en verdadero directo, entrevistó al Dr. Neyro sobre las necesidades sociales de más geriatras, sobre la ausencia de formación especializada en todo el País Vasco, sobre la forma de desarrollar su trabajo por parte de estos (escasos) especialistas, sobre las posibilidades de formación continuada al respecto.

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