Vías para optimizar los beneficios de los suplementos de calcio y vitamina D

 

El calcio y la vitamina D son elementos imprescindibles para asegurar una buena salud ósea, pero cuando se requieren suplementos resulta imprescindible elegir las dosis adecuadas y seleccionar a la población óptima para maximizar sus beneficios para la salud y minimizar algunos posibles riesgos.

Sobre esta controversia se centró el jueves una sesión de debate, que tiene lugar en el marco del congreso nacional de Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral, que está celebrándose en Elche.

Los doctores Manuel Sosa Henríquez, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y Adolfo Díez Pérez, del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar de Barcelona, defienden, respectivamente, argumentos a favor y en contra del uso de los suplementos de calcio y vitamina D. Tal y como resume esta controversia el moderador del debate, el doctor José Luis Neyro, del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Cruces en Baracaldo (Vizcaya), “las dudas sobre los suplementos de calcio se mantienen seguramente porque en muchas ocasiones hemos mezclado las necesidades de pacientes afectados de osteoporosis (todos los cuales necesitan la adición de calcio y de vitamina D a sus tratamientos farmacológicos, de acuerdo con la evidencia científica), con los requerimientos particulares que pueden tener las personas no enfermas pero que por tener más de 50 ó 60 años precisan cuidar su esqueleto, evaluar periódicamente sus niveles de vitamina D e, incluso, adecuar la ingesta de calcio”. Efectivamente, sentencia este experto, “no son el mismo grupo de pacientes, ni sus necesidades de calcio son las mismas”.

En lo que respecta a su efecto sobre la salud ósea, no hay margen para las dudas. El calcio y la vitamina D son elementos nutricionales fundamentales en la salud ósea a lo largo de toda la vida, así como en la consecución y mantenimiento del pico de masa ósea. En la osteoporosis, la ingesta adecuada de calcio y la replección de vitamina D resultan críticos para maximizar, en términos de eficacia antifractura, la respuesta a tratamientos osteoactivos (anticatabólicos y anabolizantes).

También plantea dudas el posible efecto de los suplementos de calcio sobre la esfera cardiovascular. Por eso, recomienda el Dr. José Luis Neyro, “hay que ser prudentes en este tema y diferenciar claramente el estado de salud previo del paciente concreto, sus comorbilidades y, sobre todo, su sexo, ya que los comportamientos del calcio a largo plazo parecen diferir en hombres y en mujeres”

NOTICIA VÍA DIARIO DE SEVILLA

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