La obesidad de la madre amenaza la vida del hijo

El 38% de las mujeres europeas tiene sobrepeso u obesidad, una situación que no sólo afecta a su salud sino que puede tener graves consecuencias para su descendencia. Un trabajo señala que el exceso de peso de la madre durante los primeros meses de embarazo aumenta el riesgo de muerte del bebé antes de nacer y durante el primer año de vida.

«Este estudio ha detectado que el riesgo de muerte fetal e infantil era entre dos y tres veces superior para las madres que eran obesas al inicio del embarazo frente a aquéllas que tenían un índice de masa corporal (IMC) recomendado», señalan los autores en las páginas de la revista ‘Human Reproduction‘.

Esta conclusión surge del análisis de los datos obtenidos durante tres años en la región norte de Inglaterra. En ese periodo, se registraron algo más de 42.000 embarazos de los que 30.000 cumplían con los requisitos para formar parte del estudio.

Los autores, procedentes de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), comprobaron que este riesgo de muerte fetal e infantil aumentaba cuando el IMC de la madre superaba los 23 kg/m2. A partir de ese umbral, por cada unidad que crecía el IMC, la mortalidad se incrementaba un 6%-7%. Por encima de 30 kg/m2, cuando se considera obesidad, el riesgo se triplicaba.

Más problemas hipertensivos

Según el trabajo, una de las razones que podría explicar este aumento de la mortalidad es que las mujeres obesas sufrían con más frecuencia preeclampsia, un trastorno caracterizado por el aumento de la tensión arterial y la presencia de proteínas en la orina, que puede causar la muerte del niño y de la madre.

Estudios previos han observado que la obesidad de la madre también se relaciona con una mayor tasa de malformaciones congénitas, diabetes y partos por cesárea, factores que pueden condicionar la salud y supervivencia de los niños.

Esta situación «no sólo se da cuando la madre llega al embarazo con un exceso de peso, también cuando gana demasiados kilos durante éste«, asegura José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital de las Cruces (Bilbao). «Por encima de 15 kg, aumenta el riesgo de que aparezcan problemas que pueden tener consecuencias sobre la salud del feto».

Controlar el peso para prevenir

«La clave está en que las mujeres deben recibir ayuda para alcanzar un peso saludable antes de quedarse embarazadas o después de que el bebé nazca», ha señalado Ruth Bell, principal autora del trabajo. «Nuestra investigación muestra que esto le dará al niño el mejor comienzo posible en la vida».

Para ello, «es muy importante la visita preconcepcional, en donde se pueden vigilar temas como el sobrepeso», señala Neyro. «Si las mujeres tienen posibilidades de planificar sus embarazos, deberían esperar a estar en un peso normal para concebir», añade.

«Dada la creciente prevalencia de la obesidad entre las mujeres embarazadas, se puede predecir un aumento de las tasas de abortos espontáneos, muertes fetales y mortalidad infantil», advierten los autores. «Las mujeres deben ser advertidas de los riesgos de afrontar una gestación con un IMC alto y deben recibir apoyo para controlarlo», concluyen.

El doctor neyro interviene en el programa «Saber vivir» de «La mañana de la 1»

El  viernes día 18.03.11 el doctor  Neyro intervino en el programa «Saber vivir» de «La mañana de la 1» http://www.rtve.es/television/la-manana-de-la-1/ para hablar sobre Osteoporosis Postmenopáúsica, el porqué es asunto de los ginecólogos, cómo prevenir las fracturas, etc, etc…..


La osteoporosis mata cuatro veces más que el cáncer de mama en España. Por eso es tan importante cuidar nuestros huesos y prevenir las enfermedades que los deterioran. Los expertos en salud nos dan las claves

El programa es co-presentado por la prestigiosa periodista Mariló Montero y por el afamado médico y divulgador sanitario, Dr. D. Luis Gutiérrezen la cadena de TV Televisión Española TVE – 1
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El Doctor Neyro interviene en el Programa «Qué me pasa doctor» de Antena 3 NOVA

El doctor Neyro tiene programadas colaboraciones entre los días 21 y 25.03.11 en el programa ¿Qué me pasa doctor? (07.30 horas cada mañana en Antena3.NOVA http://www.antena3.com/nova/programas/que-me-pasa-doctor/ ) que dirige y presenta el prestigioso médico ginecólogo, divulgador y comunicador Dr. D. Bartolomé Beltrán, hablando de Fallo Ovárcio Prematuro, Osteoporosis, Terapia Hormonal, Adherencia a los tratamientos en las enfremedades crónicas…

El Denosumab y sus aportaciones al tratamiento de la osteoporosis

El dr. neyro explica las ventajas del tratamiento con Denosumab y sus aportaciones al tratamiento de la osteoporosis

 

Denosumab (DMAB) es un anticuerpo monoclonal, el primero totalmente humano, que actúa como un potente y totalmente específico inhibidor del ligando del RANK (RANK-L)1-3. Esta unión evita la interacción del RANK-L / RANK, inhibiendo la formación, la función y la supervivencia de los osteoclastos, lo que a su vez provoca una disminución de la resorción ósea en el hueso trabecular y cortical.1 DMAB ha sido aprobado por la Unión Europea para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas con riesgo elevado de fracturas y también (aunque se sale del ámbito de la actuación ginecológica) para el tratamiento de la pérdida ósea asociada con la supresión hormonal en hombres con cáncer de próstata con riesgo elevado de fracturas.1,2 La dosis recomendada es de 60 mg administrados en una única inyección subcutánea una vez cada 6 meses en el muslo, el abdomen o la parte posterior del brazo.1.3 Actualmente, Prolia® (que es el nombre comercial de Denosumab) está pendiente de negociación de precio y reembolso en España, por parte del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

 

Actualmente, están en marcha o terminados ya hasta un total de 46 ensayos clínicos (ECs) en los que DMAB se compara con placebo o con diversas drogas ya aprobadas en el terreno de las enfermedades del metabolismo óseo como Alendronato (ALN), Teriparatida, Ácido Zoledrónico…, entre otras, en orden a comparar su eficacia y seguridad en el control y el tratamiento de la Osteoporosis (OP) postmenopáusica y su prevención, de la pérdida de masa ósea asociada a las metástasis del cáncer de próstata, del mieloma múltiple, tumores sólidos, tumores de células gigantes, de la artritis reumatoidea o la relacionada con el tratamiento con inhibidores de aromatasa en pacientes con cáncer de mama, etc, etc.4 Todo ello, condiciona que a día de hoy dispongamos ya de más de veinte mil pacientes participantes y estudiados en ECs fase III, sin tener todavía el fármaco comercializado aunque sí aprobado; probablemente, cuando esos ECs concluyan será aprobado para nuevas y diversas indicaciones clínicas ligadas a algunas de esas enfermedades.

 

Es objetivo de este trabajo revisar someramente los datos más significativos de los ECs fase III que han mostrado la eficacia y la seguridad de DMAB, así como aquellos otros más sugestivos de la eficacia comparada contra el patrón oro de la investigación en OP cual es el ALN, en tanto que es el fármaco sobre el que se tiene más experiencia acumulada (hasta diez años) en el manejo de esta enfermedad.

 

ESTUDIO FREEDOM.

 

FREEDOM es un EC fase III, internacional, aleatorizado y doble ciego, en el que se evaluó la eficacia y la seguridad de DMAB para reducir el riesgo de fractura en pacientes posmenopáusicas afectas de OP. Fueron incluidas 7.868 pacientes que se aleatorizaron para recibir 60 mg de DMAB (n = 3.902) o placebo (n = 3.906) por vía subcutánea cada 6 meses. El objetivo primario fue determinar la reducción en el número de nuevas fracturas vertebrales a los 36 meses y como objetivos secundarios: evaluar los tiempos hasta la primera fractura no vertebral y la primera fractura de cadera. Se pudieron incluir pacientes tratadas previamente con bisfosfonatos orales, siempre y cuando la duración del tratamiento fuera inferior a 3 años y la terapia se hubiera discontinuado durante 12 meses. La media de edad de los sujetos fue de 72,3 años y las medias de puntuaciones T (T-score) de la densidad mineral ósea (DMO) fueron -2,8 en la columna lumbar, -1,9 en la cadera total y -2,2 en el cuello femoral.2,3,5 El tratamiento con DMAB redujo de forma significativa el riesgo de nuevas fracturas vertebrales, de cadera y no vertebrales frente a placebo (como muestra resumidamente la figura 1).2,3,5 En un sub-estudio de 441 pacientes realizado en el mes 36, DMAB incrementó de forma significativa la DMO en un 9,2% en la columna lumbar y en un 6,0% en la cadera total en comparación con placebo (p < 0,001). Además, DMAB redujo significativamente el C-telopéptido sérico (CTX) en un 86%, 72% y 72% en los meses 1, 6 y 36, respectivamente, en comparación con placebo (p < 0,001) en los 160 pacientes incluidos en un sub-estudio de marcadores de recambio óseo.5 No hubo diferencias significativas en la incidencia global de efectos adversos entre los sujetos que recibieron DMAB y los que recibieron placebo (92,8% frente a 93,1%, respectivamente), y la aparición de efectos adversos graves o la interrupción del tratamiento del estudio por efectos adversos también fueron similares. Un 82% de las pacientes completaron el estudio y un 76% recibieron todas las inyecciones. No se observaron diferencias significativas en la incidencia global de neoplasias malignas, acontecimientos cardiovasculares e infecciones. Se notificaron casos de eccema en el 3,0% de las pacientes del grupo de DMAB frente al 1,7% del grupo placebo (P < 0,001) y de celulitis, como efecto adverso grave, en el 0,3% del grupo de DMAB frente a < 0,1% en el grupo placebo (p = 0,002). Asimismo se describieron las siguientes diferencias significativas entre DMAB y placebo: 1) caídas no asociadas con una fractura (4,5% frente a 5,7%, p = 0,02), 2) flatulencia (2,2% frente a 1,4%, p = 0,008) y 3)conmoción (< 0,1% frente a 0,3%, p = 0,004), respectivamente. En este estudio ningún sujeto desarrolló anticuerpos neutralizantes anti-DMAB y no se notificaron casos de osteonecrosis de los maxilares a los 3 años de seguimiento.5

 

Recientemente se han presentado los resultados de la primera extensión a cinco años de este estudio 6 (con el esquema terapéutico que se resume en la figura 2) que continuará hasta los diez años, con la confirmación de que la reducción de las fracturas vertebrales continúa en los años cuatro y cinco, manteniéndose un ritmo adecuado de incremento de la DMO durante todo ese tiempo; no se produjeron ni más ni diferentes efectos adversos en los años cuarto y quinto respecto de lo ya conocido con anterioridad. Obviamente, en el diseño de esta extensión se prescindió del brazo comparador de placebo, una vez que se hubo demostrado en los primeros tres años la superioridad en eficacia de DMAB respecto de placebo.

 

ESTUDIOS COMPARATIVOS CON ALENDRONATO.

 

Alendronato sódico es un bifosfonato (BF) que actúa mediante una inhibición específica de la resorción ósea mediada por los osteoclastos. Inhibe la enzima farnesil-pirofosfato-sintetasa en la vía del mevalonato. BFs en general, son análogos sintéticos del pirofosfato que se unen a la hidroxiapatita del hueso. ALN se describe químicamente como una sal monosódica trihidratada del ácido bifosfónico (4-amino-1-hidroxibutilideno).7 Evidentemente, los mecanismos de acción farmacológica de DMAB y de ALN son totalmente diferentes aunque su objetivo terapéutico sea el mismo.

 

Existen dos estudios de comparación directa entre DMAB y ALN, ambos de un año de duración, los estudios DECIDE y STAND. Dichos estudios evaluaron la densidad mineral ósea (DMO) como variable principal y no fueron diseñados para estudiar el efecto de DMAB en la reducción de facturas, en función del corto espacio de tiempo de duración prevista en ambos.

 

1. ESTUDIO DECIDE.

DECIDE (Determining Efficacy: Comparison of Initiating Denosumab versus Alendronate)  fues un estudio de asignación aleatoria, doble ciego, internacional y de no inferioridad, que tenía como objetivo evaluar la eficacia y la seguridad de iniciar un tratamiento con DMAB respecto a ALN e incluyó a 1.189 pacientes posmenopáusicas con baja DMO. Las pacientes tratadas previamente con BFs completaron un periodo de lavado de tres meses de duración previo a la aleatorización. Todas las pacientes fueron aleatorizadas a recibir 60 mg de DMAB por vía SC cada 6 meses (n = 594) y placebo por vía oral cada semana o 70 mg de ALN por vía oral una vez a la semana (n = 595) y placebo por vía SC cada seis meses. La variable principal del estudio fue evaluar el porcentaje de cambio en la densidad mineral ósea en la cadera total desde el valor basal hasta los 12 meses.8

 

DMAB incrementó significativamente la DMO en la cadera total comparado con ALN, así como en todos los otros sitios evaluados, tanto en el mes 6, el primer tiempo medido, como en el mes 12. El tratamiento con DMAB resultó en mayores incrementos en la DMO a los 12 meses comparado con ALN en todos los sitios medidos (figura 3).8

 

No se observó ninguna diferencia significativa en la incidencia global de acontecimientos adversos (AA) entre los sujetos tratados con DMAB respecto a los tratados con ALN (80,9% vs. 82,3%, respectivamente, p= 0,60). Este estudio como hemos comentado, no fue diseñado para comparar la incidencia de fracturas y las fracturas fueron notificadas como efectos adversos; En conjunto, un número similar de pacientes en ambos grupos reportaron más de una fractura durante el estudio [24 (4,0%) con DMAB; 19 (3,2%) con ALN].8

 

2. ESTUDIO STAND.

 

STAND (Study of Transitioning from AleNdronate to Denosumab) fue un estudio internacional, aleatorizado, doble ciego, con doble enmascaramiento, controlado con tratamiento activo, de grupos paralelos y de no inferioridad que incluyó a pacientes posmenopáusicas con baja DMO (entre -2,0 y -4,0), previamente tratadas con 70 mg de ALN a la semana, siendo un criterio de inclusión que las pacientes debían haber recibido tratamiento con ese fármaco como mínimo seis meses antes del inicio del estudio. Todas las pacientes fueron aleatorizadas a recibir 60 mg de DMAB (n = 253) por vía subcutánea (SC) cada 6 meses y placebo por vía oral cada semana o 70 mg de ALN por vía oral a la semana (n = 251) y placebo por vía SC cada seis meses. El objetivo principal del estudio fue evaluar el cambio en la DMO de la cadera total a los 12 meses.9

 

A los 12 meses del estudio, las pacientes que iniciaron tratamiento con DMAB experimentaron un aumento significativo de los valores de la DMO en la cadera total y en la columna lumbar respecto a las pacientes que continuaron con ALN, como muestra la figura 4. Adicionalmente, también se observaron incrementos significativos en el grupo de DMAB respecto el grupo de ALN en los valores de DMO en el cuello del fémur y en el tercio distal de radio (p ≤ 0,0121). A los seis meses de tratamiento con DMAB se observó un incremento significativo en la DMO en la columna lumbar y en todas las localizaciones esqueléticas femorales evaluadas (p < 0,05).9 No se observó ninguna diferencia estadísticamente significativa en la incidencia global de acontecimientos adversos entre el grupo tratado con DMAB respecto al grupo tratado con ALN (77,9% vs. 78,7%, respectivamente). Los efectos adversos más frecuentes fueron nasofaringitis, dolor de espalda, artralgias, dolor en las extremidades y estreñimiento. Los efectos adversos graves, incluyendo neoplasias o infecciones graves, no presentaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos.

 

Este estudio tampoco fue diseñado para comparar el índice de facturas; sin embargo, las fracturas se notificaron como un efecto adverso en 8 pacientes del grupo con DMAB (3,2%) y 4 pacientes con ALN (1,6%).9

 

CONCLUSIONES.

 

Denosumab es un nuevo tratamiento perteneciente al novedoso grupo de las terapias biológicas y está indicado en el manejo de la Osteoporosis postmenopáusica, que constituye el primer anticuerpo monoclonal totalmente humano que actúa bloqueando de manera reversible y extraordinariamente rápida el RANK-L.

 

Ha sido probado en ECAs vs placebo, durante tres años con extensión recientemente presentada a cinco años demostrando en ese tiempo:

  • haber sido bien tolerado con un perfil de efectos adversos escasos y estables durante la extensión hasta el quinto año de forma similar a lo sucedido en los tres primeros 2,3,5,6

  • en el estudio FREEDOM demostró mantener la reducción del turnover óseo, aumentando considerablemente la DMO año tras año,

  • con una significativamente baja incidencia de nuevas fracturas vertebrales y no vertebrales. Idéntico resultado al reducir la incidencia de nuevas fracturas de cadera ya en el tercer año.

  • En los ECAs (fase II) a seis y ocho años ha demostrado un continuo incremento de DMO perfectamente homogéneo año a año y en todas las localizaciones (columna lumbar y cadera).

 

Además se ha mostrado significativamente más activo que ALN en dos diferentes ECs en el aumento de la DMO en muy diferentes localizaciones.

 

Su elevada especificidad por el RANK-L lo hace especialmente seguro y bien tolerado; no se ha descrito la formación de anticuerpos neutralizantes anti-DMAB hasta este momento. No ha mostrado influencia ninguna en la aparición de fracturas atípicas de fémur de localización sub-trocantérea ni incrementado el riesgo relativo de osteonecrosis mandibular.

 

BIBLIOGRAFÍA.

 

1.- Ficha técnica Prolia® (denosumab). Laboratorios Amgen SA. ec.europa.eu/health/documents/community…/anx_79008_es.pdf

2.- Neyro JL, Blanco S: Denosumab, resultados de las fases II y III en osteoporosis postmenopáusicas. Actas oficiales del Encuentro Nacional de Salud de la Mujer SAMEM 2009, Instituto Palacios. Madrid, febrero 2009.

 

3.- Neyro JL, Cano A, Palacios S: Regulación del metabolismo óseo a través del sistema RANK-RANKL-OPG: perfil de acción de Denosumab en el tratamiento de la osteoporosis (en prensa)

 

4.- Disponible en http://www.clinicaltrials.gov/ct2/results?term=denosumab. Última consulta 11.01.11

 

5.-  Cummings SR, San Martin J, McClung MR, et al. Denosumab for prevention of fractures in postmenopausal women with osteoporosis. N Engl J Med. 2009; 361:756-765. Disponible en: http://delivery.sheridan.com/downloads/mobile/NEJM_156148_Cummings_21470.exe.

 

6.- Papapoulos S, Bone HG, Brandi ML et al. Five Years of Denosumab exposure in women with postmenopausal Osteoporosis: results from the first two years of the FREEDOM extension study. ASBMR 2010 Annual Meeting. October 15–19, 2010. Toronto, Ontario, Canada.

 

7.- Ficha técnica Fosamax® (Alendronato). Laboratorios Merck Sharp & Dohme Ltd

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8.- Brown JP, Prince RL, Deal C, et al. Comparison of the effect of denosumab and alendronate on BMD and biochemical markers of bone turnover in postmenopausal women with low bone mass: a randomized, blinded, phase 3 trial. J Bone Miner Res. 2009; 24:153-161. Disponible en: http://delivery.sheridan.com/downloads/mobile/JBMR_152185_CP.exe.

 

9.- Kendler DL, Roux C, Benhamou CL, et al. Effects of denosumab on bone mineral density and bone turnover in postmenopausal women transitioning from alendronate therapy. J Bone Miner Res. 2010;25:72-81.Disponible en: http://delivery.sheridan.com/downloads/mobile/JBMR_162485_CP.exe.

Figura 1. Resumen de los resultados del estudio FREEDOM; se aprecia reducción (siempre significativa) a tres años del RR de fracturas vertebrales (-68%), no vertebrales (-20%) y de cadera (-40%). Igualmente, en el lado derecho se muestran las incidencias comparadas de las fracturas de esas localizaciones, respecto de lo ocurrido en el grupo de placebo.

Figura 2. Diseño del estudio de extensión de FREEDOM durante diez años, abarcando hasta los años cuatro y cinco con los resultados que se muestran en el texto, con diseño internacional, prospectivo, abierto con brazo terapéutico sin comparación para la extensión. Por razones éticas, el grupo placebo, una vez confirmados sus peores resultados hasta el año tres, fue reasignado a DMAB, al objeto de que toda la población del estudio pudiera beneficiarse de su empleo continuado (modif. de la cita 6)

 

   

Figura 3.  Cambios en la DMO a los 12 meses respecto a los valores basales, comparando DMAB vs ALN de forma aleatorizada en el estudio DECIDE (modif.. de la cita 8). En todas las localizaciones estudiadas, DMAB se mostró significativamente superior a ALN.

Figura 4.  Cambios en la DMO a los 12 meses respecto a los valores basales, tanto en la cadera total (objetivo primario) como en la columna lumbar (objetivo secundario), cuando se comparó el empleo de DMAB vs ALN en el estudio STAND (modif.. de la cita 9).

Un nuevo fármaco previene hasta 68% las fracturas vertebrales por osteoporosis

El Denosumab ha demostrado eficiencia también en las lesiones de cadera. Al tratarse de una inyección subcutánea semestral, evita además el abandono del tratamiento.

Un nuevo fármaco para el tratamiento de la osteoporisis genera gran expectativa en el campo médico a partir de estudios que revelan su efectividad en la prevención de casi un 70 por ciento de las fracturas vertebrales y un 40 por ciento de las de cadera.

El Denosumab (DMAB) es un anticuerpo monoclonal -el primero totalmente humano de toda la historia de la medicina- que actúa como un potente y totalmente específico inhibidor del ligando del RANK (RANK-L).

Esta unión evita la interacción del RANK-L / RANK, inhibiendo la formación, la función y la supervivencia de los osteoclastos, lo que a su vez provoca una disminución de la resorción ósea en el hueso trabecular y cortical. Ello genera una detención inmediata, y de duración de hasta seis meses con una sola dosis, de la pérdida de masa ósea causante de las temidas y a veces fatales fracturas osteoporóticas. Seguir leyendo Un nuevo fármaco previene hasta 68% las fracturas vertebrales por osteoporosis

Expertos en salud de la mujer presentan en Madrid los últimos fármacos para tratar la osteoporosis y la depresión

Expertos en salud de la mujer se reúnen desde este miércoles y hasta el viernes, 4 de marzo, en el XI Congreso Nacional de Salud y Medicina de la Mujer que se celebra en Madrid, donde se hablará de ‘Prolia’ (denosumab), el fármaco de Amgen para tratar la osteoporosis que llegará a las farmacias españolas en dos meses, y de ‘Valdoxan’ (agomelatina), el antidepresivo de Servier, ya disponible en España.

Así lo han explicado esta mañana en rueda de prensa el doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud de la Mujer; el ginecólogo del Hospital de Cruces (Baracaldo, Vizcaya) José Luis Neyro, y la psiquiatra Marina Díaz-Marsá.

El doctor Neyro ha hablado de osteoporosis, un problema que afecta a unos dos millones de mujeres en el mundo, sin que muchas de ellas lo sepan, y que es causa de fracturas en entre el 35 y el 40 por ciento de las mujeres mayores de 50 años.

Según este ginecólogo, a pesar de que las fracturas osteoporóticas provocan cuatro veces más muertes que el cáncer de mama, más del 60 por ciento de las pacientes en riesgo abandonan su tratamiento en el primer año.

«Denosumab abre una nueva vía para tratar la osteoporosis, pues actúa bloqueando el mecanismo que hace perder masa ósea con la administración de dos inyecciones anuales que la mujer se puede administrar, mejorando la adherencia», señala.

Más de cinco años de ensayos con este nuevo fármaco, aprobado ya para su comercialización en Europa y Estados unidos, han demostrado que logra reducir en un 68 por ciento las fracturas vertebrales y un 40 por ciento las de cadera.

«Los resultados de denosumab, un anticuerpo monoclonal que actúa como inhibidor de ligando del RANK (RANK-L), demuestran es el tratamiento más eficaz de la osteoporosis», apunta Neyra, quien atribuye a ‘Prolia’ un buen perfil de seguridad.

Las pacientes que pueden beneficiarse de ‘Prolia’ son aquellas con osteoporosis diagnosticada –a través de una densitometría o porque ha sufrido una fractura– con alto riesgo de fractura y aquellas mujeres que lleven entre ocho y 10 años de tratamiento y necesiten cambiar de tratamiento por algún motivo.

MEJORAR EL ÁNIMO, SENTIRSE ACTIVO

Por su parte, la doctora Díaz-Marsá ha hablado sobre depresión, una enfermedad que afecta el doble a las mujeres que a los hombres, con una prevalencia para ellas situada entre el 10 y el 25 por ciento y para ellos entre el 5 y el 10 por ciento.

También es mayor en las mujeres la probabilidad acumulada de sufrir una depresión antes de los 80 años, de casi un 50 por ciento frente al 26 por ciento de los hombres. No en vano, el cerebro masculino tiene un 52 por ciento más de serotonina que el femenino, por lo que la medicación debe ser distinta por sexos.

Esta psiquiatra ha destacado los beneficios de agomelatina, un fármaco ya disponible en las farmacias españolas desde hace un año y medio que, además de actuar sobre los neurotransmisores, ayuda a mantener o mejorar los ritmos circadianos, aumentando los niveles de serotonina, dopamina y noradrenalina.

Así no sólo mejora el estado de ánimo desde la primera semana de tratamiento –algo que lo diferencia del resto de antidepresivos–, también mejora la alerta diurna, restituyendo «la capacidad de estar activo» al paciente. Ocho de cada 10 pacientes que toman agomelatina siguen sin recaídas a los 10 meses de tratamiento.

Pueden beneficiarse de este nuevo fármaco las mujeres que han sufrido un primer episodio de depresión y aquellas que estén en tratamiento, pero quieran cambiar de fármaco para evitar la disfunción sexual, un problema que se evita con ‘Valdoxan’.

GINECOLOGÍA Y DIVULGACIÓN MÉDICA