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Vida sexual y reproducción

LA INCORPORACIÓN de la mujer al mercado laboral ha contribuido a que se retrase la edad en que la mujer tiene su primer hijo de los 22-23 a los 32-33 años en tan solo veinte años de tiempo. «Esto conlleva que la mujer pueda desear quedarse embarazada en la década de los 40 años. En este sentido, a esta edad, pueden aparecer ya desarreglos hormonales, aunque todavía pueden existir posibilidades de embarazo» explica el doctor Neyro.

«Por el contrario», añade, «si no se desea el embarazo, la mujer debe tener en cuenta que aunque tenga ya desarreglos por estar próxima la menopausia debe que utilizar métodos anticonceptivos de alta eficacia y que le solucionen además problemas añadidos. Por otro lado, puede darse la situación de desear el embarazo pero no estar ya en edad fértil y en estos casos es muy importante que la mujer esté informada sobre las diferentes técnicas de reproducción asistida existentes».

En cuanto a la disminución del deseo sexual, el doctor Neyro afirma que «la disfunción sexual se produce, entre otras razones, debido al descenso de los niveles hormonales con la llegada de la menopausia y que debe ser atendida como una parte más de la menopausia, ya que empeora de forma muy importante en la calidad de vida de muchas mujeres».

El climaterio, que se inicia alrededor de los 45 años y finaliza a los 65, al comenzar la senectud, está formada por tres fases: premenopausia (etapa que precede a la menopausia y que dura de dos a ocho años), perimenopausia (periodo inmediatamente anterior a la menopausia, cuando comienzan las manifestaciones orientativas de que se aproxima la menopausia, y dura como mínimo hasta el primer año siguiente a la menopausia) y posmenopausia (última etapa del climaterio que se inicia al año de la última menstruación o menopausia y finaliza en la senectud). N. L. DEIA.

Más de dos años de espera para una fecundación in vitro en Osakidetza

Hartas de esperar. Así quedan la mayoría de las mujeres que buscan ser madres a través de una fecundación in vitro en la sanidad pública vasca. No obstante, la media de espera para recibir el tratamiento ronda los dos años y dos meses. Aun así, es un año menos, por ejemplo, que en Madrid o Andalucía.

El proceso se alarga, sobre todo, debido a los tiempos de espera que hay entre una cita y otra, entre que estudian cada caso individualmente y entre lo que tardan en poner a la paciente en tratamiento en el Hospital de Cruces, el único de Euskadi en el que se utiliza la fecundación in vitro como método de reproducción asistida. «Sólo desde que llegan a la conclusión de que necesitas el tratamiento hasta que empiezan a dártelo puede pasar un año», explica una paciente.

Una fecundación in vitro puede costar en Euskadi entre 4.500 y 6.500 euros cada intento
La razón de estas largas demoras la ven los expertos en el hecho de que en la sanidad pública no se trabaja los fines de semana, no se realizan tratamientos en agosto y el personal es limitado.

Por eso, cada vez más vascas ‘pasan’ de acudir a Osakidetza para ser mamás y ya son más de la mitad las que optan por ir directamente a la sanidad privada. Y eso, pese al precio; una fecundación in vitro puede costar en Euskadi entre 4.500 y 6.500 euros cada intento. «Lo que más gasta en un hogar son los hijos, al no tenerlos, las parejas han podido ahorrar bastante dinero y tampoco les supone un gasto tan alto», señala el ginecólogo bilbaíno José Luis Neyro.

Además, en Osakidetza no realizan la reproducción asistida a las mayores de 40 años.

José Luis Neyro. Ginecólogo de Cruces, Bilbao. «En la privada no hay esperas»

El ginecólogo bilbaíno José Luis Neyro fue uno de los miembros del equipo pionero de fecundación in vitro en el Hospital de Cruces, en 1985. Neyro ve «lógico» que las mujeres vascas opten por ir a médicos privados. «A la sanidad pública vasca le falta todavía un empuje para dar una salida rápida a todas las pacientes que solicitan una reproducción asistida», explica. «Además, en la sanidad privada no tienen esperas…».

«Se nos exije adoptar decisiones éticas que no tenemos claras»

El doctor José Luis Neyro ha tomado tres decisiones fundamentales en su vida. Una de ellas fue dedicarse a la ginecología para hacer posible que muchas parejas estériles, de ese 15% existentes, cumplan su mayor anhelo: tener hijos. Lo consigue en un 68% de los casos. Hace 20 años fue uno de los primeros en practicar con éxito la reproducción asistida. Desde entonces, ha «apadrinado» a unos 4.000 niños. El pasado jueves, la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País le concedió la medalla de Amigo de Número. Su discurso versó sobre Aproximaciones éticas a la legislación española en materia de reproducción asistida.

Pregunta.Usted es muy crítico con la legislación española. ¿Cómo afecta a la paciente y al propio médico?
Respuesta. Es la primera vez en la historia de la legislación española que se legisla por delante de los hechos. Y hay contradicciones como que la ley exige formación acreditada que la misma Administración niega. Además, según qué parte de la ley elijas, es la mujer la que puede revocar el consentimiento en cualquier momento o, por el contrario, depender de la pareja.
P. Esta falta de concrección, ¿puede originar situaciones atípicas?
R. Desde luego. Podemos intentar el embarazo en mujeres de 55, 60, 70 años si ellas lo piden, porque, según la ley, es suficiente con que la usuaria tenga mayoría de edad y buen estado de salud psicofísica, lo que resulta ambiguo de fijar. Otros países han regularizado ya aspectos muy concretos de la reproducción asistida, como los derechos civiles de los niños nacidos, la donación de semen o la investigación en embriones humanos. España, no. P. ¿Cree que la ley sitúa a los médicos en situaciones éticas que no les corresponden?
R. A los que trabajamos en esto se nos exije adoptar posiciones éticas que a veces nosotros mismos no tenemos claras. Así que lo que hacemos es devolver la pelota a la sociedad y decirle que abra un debate para que no nos obligue a decidir día a día en el laboratorio.
P. ¿Cómo se actúa ante casos extremos pero reales como el conocido recientemente de usar semen de un muerto?
R. Son casos que están ahí, como el de Stephen Blood, que pasó un año en coma y fue padre dos años después de morirse oficialmente. Su mujer, sin pedirle permiso, consiguió que los médicos le extrajeran espermatozoides con los que fue tratada. No se cómo habría que actuar porque desconozco la relación que había en la pareja. Pero, con los datos en frío, lo deseable es que los niños nazcan en pareja.
P. ¿Cuántas parejas estériles hay en España?
R. Cada año se incorporan 39.000 nuevas parejas. En este momento hay unas 750.000. A pesar de las muchas técnicas de reproducción que existen, el índice de éxitos está mediatizado por el porcentaje de resultados de la naturaleza.

I. C – Bilbao – 24/01/1999 EL PAÍS

¿Qué hay que saber sobre la menopausia?

El doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital de Cruces, nos revela algunas claves sobre la menopausia.

¿Todas las mujeres sufren al llegar la menopausia?
No. Aproximadamente 20 ó 25 de cada 100 la pasan sin sentir nada. En cambio, de las restantes, la mitad sufre síntomas importantes y a una cuarta parte de ellas, éstos no les dejan vivir.

¿Cuáles son estos síntomas?

Los más habituales son sofocos continuados, oleadas de calor en el cuerpo, irritabilidad, sequedad vaginal, y dolor y pérdida de interés en el sexo. También se produce una pérdida de calcio que debilita los huesos y puede derivar en osteoporosis.

¿Se pueden combatir?

Hay tres o cuatro tratamientos, como terapias hormonales sustitutivas o fármacos que aportan calcio; aunque cada caso es diferente y debemos individualizarlos.

Se decía que las terapias hormonales aumentaban el riesgo de cáncer de mama.

Eso pasó en Estados Unidos con algunos productos químicos, pero aquí no puede pasar porque para esas terapias sólo usamos productos naturales, y en bajas dosis.

¿Qué recomienda a las mujeres para prevenir riesgos?

Principalmente tres cosas: leer los periódicos, es decir, estar informadas; no tomarse sus síntomas como si fueran normales, no son cosas de la edad, como dicen algunas, y acudir al ginecólogo periódicamente.

Los expertos abogan por individualizar los tratamientos en la menopausia para mejorar la calidad de vida de la mujer

Cerca de 100.000 mujeres en el País Vasco tienen 50 años o más

ALREDEDOR de 100.000 mujeres en el País Vasco tienen 50 años o más, edad en la que aparece normalmente la menopausia. «La mujer vasca es la que mayor esperanza de vida tiene de toda Europa, con una media de 84,7 años, lo que conlleva la necesidad de una mayor preocupación por la atención sanitaria que estas mujeres reciben en los años posteriores a la menopausia, teniendo en cuenta, además, que con su llegada aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades, como osteoporosis, obesidad, trastornos cardiovasculares, tumores ginecológicos y disfunciones urogenitales», explicó el doctor José Luis Neyro, ginecólogo y miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), coordinador y ponente de la Reunión Climaterio y Menopausia, que la AEEM se celebró ayer en Bilbao. «No obstante», añadió «en la actualidad, lo más importante en la atención que se da a la mujer, en concreto en la menopausia, es ofrecer una atención integral, más allá de las patologías, en la que lo fundamental es mantener y mejorar la calidad de vida de las mujeres». En esta atención, el doctor Neyro destaca la necesidad de poner en práctica la medicina preventiva: «Cuando una mujer comienza a tener desarreglos menstruales debe continuar con los hábitos de vida saludable recomendables para cualquier otra persona o adoptarlos si no los tenía anteriormente. Así, debe realizar ejercicio físico de forma continua, como andar a paso ligero durante media hora todos los días, no fumar, evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y café, tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio, etc.». Durante el Curso Climaterio y Menopausia, en el que se han dado cita ginecólogos, psiquiatras, reumatólogos e internistas y médicos de Atención Primaria del País Vasco, se revisaron las incidencias del diagnóstico y tratamiento de los síntomas de la menopausia. «Además», afirma el doctor Neyro, «se está haciendo hincapié en el valor de la terapia hormonal sustitutiva en la menopausia sobre todo a dosis bajas, una vez demostrada su alta eficacia y su ausencia de riesgos, en la importancia de las medidas preventivas en esta etapa de la vida, así como de la anticoncepción en la perimenopausia y del abordaje terapéutico de la disfunción sexual femenina». Síntomas climatéricos Según el doctor Santiago Palacios, presidente de la AEEM, «este encuentro persigue el objetivo de nuestra Asociación de fomentar, desarrollar y promover el estudio del climaterio, formando a los especialistas implicados en el tratamiento de los posibles trastornos que pueden presentarse en la mujer menopáusica. Así, la AEEM viene celebrando estos encuentros hace años (es el segundo año que se celebra en Bilbao) y celebrará próximamente otras reuniones con el mismo fin en otras ciudades». «No obstante», añade este experto, «en la actualidad, tenemos datos que nos confirman el hecho de que hay tratamientos hormonales, en concreto la terapia combinada de estrógenos a bajas dosis con progesterona natural micronizada, que no aumentan el riesgo de cáncer de mama». Ésta es una de las conclusiones del Estudio E3N, realizado por el Instituto Gustave-Roussy de Francia y avalado por la Liga Francesa contra el Cáncer, la Comunidad Europea y el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia, y es la cohorte francesa del Estudio EPIC (Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición), que ha coordinado la Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer. «En cualquier caso, debemos cubrir las necesidades de la mujer en cada momento y etapa de la menopausia, individualizando el tratamiento, reevaluando sus necesidades de forma conjunta con cada paciente y enfocando cualquier acción a aportar bienestar a su vida»,explica Neyro. A este respecto, el doctor Neyro destaca la importancia de la calidad de vida de la mujer en la menopausia: «la calidad de vida de la gran mayoría de las mujeres cuando llegan a la menopausia empeora de forma notable, no sólo por el aumento del riesgo de padecer algunas patologías asociadas, sino por el aumento de sintomatología muy desagradable como las sofocaciones, la sudoración nocturna, la dificultad para las relaciones sexuales, el cansancio».

Nekane Lauzirika Bilbao, DEIA