Archivo de la categoría: Maternidad

Los primeros días del recién nacido I (el primer contacto)

Su hijo acaba de nacer.  En pocos minutos usted podrá mirarlo detalladamente, la piel, el pelo, la forma de la cabeza, las manos, etc.  Observará algunos detalles que pueden serle llamativos e incluso pueden llegar a preocuparle.  A continuación trataré de proporcionarle toda una serie de informaciones sobre el bebé que le puedan servir de guía para conocerle mejor.  Recuerde siempre que su bebé será atendido por personal sanitario entrenado, haya nacido en una clínica o en un hospital, que contestará a cualquier duda que tenga.

La mayoría de los bebés nacen sanos y no requieren ningún tratamiento especial, solamente unos cuidados mínimos.  Nada más nacer se le seca la piel para quitar los restos de líquido amniótico y sangre evitando así el enfriamiento; tenga en cuenta que por mucho calor que recuerde haber pasado en la sala de dilatación o en el paritorio, como máximo, la temperatura de ambas zonas seguro que no superaba los 26-28°C y eso, ciertamente, es muy poco para el RN que se ha pasado toda su vida a 37.5°C y perfectamente estables, cual era el ambiente que su útero y la bolsa amniótica le proporcionaban. Se sabe hoy que una de las circunstancias que más y más rápido pueden descompensar a un RN es el enfriamiento en estos primeros momentos tras el nacimiento.

Al minuto de vida se realiza el Test de Apgar, que se repetirá a los cinco minutos que pretende evaluar no solo cómo lo ha pasado en ese trance importantísimo como es nacer para su hijo, sino pronosticar cómo va a ser su adaptación al medio. Seguidamente, se procede a la identificación del bebé e inmediatamente después será entregado a su madre, y puesto en contacto piel con piel.  La madre puede sostenerlo entre sus pechos lo que  proporciona calor al bebé y al mismo tiempo puede observarle y tocarle.  Es recomendable iniciar la lactancia materna tan pronto como sea posible.  Lo ideal sería que la madre y el niño estuvieran juntos el mayor tiempo posible durante los días siguientes al parto.

•    OJOS. Los párpados suelen estar hinchados por el parto.  El bebé tiene cierta dificultad para abrir los ojos debido a dicha hinchazón y les molesta la luz porque hasta el momento del parto, el feto ha vivido en absoluta oscuridad.  Sobre los ojos directamente se le administra una pomada antibiótica o nitrato de plata para evitar las infecciones que hayan podido adquirir en el canal del parto.  En caso de que haya nacido por cesárea, también se le administrará este tratamiento. Este sencillo tratamiento puede evitar la ceguera incluso, todavía lamentablemente frecuente entre los RN del tercer mundo, por contagio durante el tránsito por el canal del parto.

•    CORDÓN UMBILICAL. En el cordón umbilical se coloca una pinza de seguridad a unos dos centímetros de la piel y luego se secciona.  Se hace una primera desinfección con una solución antiséptica.  NO deben utilizarse soluciones con yodo, porque éste se absorbe por la piel y puede producir problemas al bebé. Posteriormente, lo importante es mantener el cordón umbilical seco y sin tapar con gasas ni vendas.  En días siguientes, si se mancha con la orina o con las heces, se puede lavar con agua y jabón y luego secar bien.  El cordón umbilical se caerá espontáneamente entre el quinto y décimo día de vida.  Si nota usted que el cordón está rojo, húmedo, huele mal o presenta secreciones, es aconsejable que consulte al pediatra.

•    LA VITAMINA K. En la primera hora de vida se administrará al bebé vitamina K por la boca o vía intramuscular para prevenir una enfermedad infrecuente que se llama la Enfermedad Hemorrágica del Recién Nacido, que es debida a un déficit de dicha vitamina.

•    PESO Y TALLA.
  El peso medio de un recién nacido oscila entre los 3.0 y los 3.5 en nuestro medio, aunque son normales pesos inferiores o superiores. De hecho, modernamente, los perinatólogos consideran normal en peso cualquier niño nacido con más de 2.4 kgs. La talla media fluctúa entre los 48 y 52 centímetros. El perímetro cefálico se halla entre 33 y 35 centímetros.
Igual que en los adultos, dentro de la normalidad existe, gran variabilidad en cuanto a talla, forma y apariencia que dependen de factores parentales, genéticos y étnicos.