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La ingesta alimentaria de folato prenatal y durante el primer trimestre gestacional reduce el riesgo de asma en los niños

La ingesta alimentaria de donadores de metilo por la madre durante el primer trimestre del embarazo modula el riesgo de presentación de asma infantil a los 7 años de edad, según un nuevo estudio presentado en el Congreso Internacional de la American Thoracic Society en 2014.
Conocíamos de antiguo que algunas dietas con determinados nutrientes eran potenciadoras incluso de diferentes características de los neonatos y de su evolución y desarrollo; «nos ocupamos de estos temas hace un tiempo en este web», señala su responsable el Dr. J.L. Neyro (ver en http://www.neyro.com/2013/05/17/la-carencia-de-yodo-en-el-embarazo-se-asocia-con-menor-puntuacion-en-las-pruebas-de-alfabetizacion-en-ninos/)

En esta otra investigación, «la evidencia en torno a los efectos de la ingesta alimentaria de donadores de metilo sobre el asma infantil ha sido contradictoria», dijo la autora principal Dra. Michelle Trivedi, Miembro Clínico de Neumología Pediátrica en el Hospital General Pediátrico de Massachusetts en Boston.
«Se ha señalado que el enriquecimiento de algunos alimentos con folato puede haber contribuido a la frecuencia creciente de asma y alergia en Estados Unidos. En nuestro estudio de más de 1000 pares de madre-niño, observamos que la ingesta materna de los seis donadores de metilo que estudiamos, folato, colina, betaína y vitaminas B2, B6 y B12, tenían efectos protectores sobre el riesgo de presentación de asma infantil, y que las interacciones entre estos nutrientes afectaba a la magnitud y la dirección de este riesgo».

Los donadores de metilo son nutrimentos que intervienen en un proceso bioquímico llamado metilación, en el cual sustancias químicas se unen a proteínas, ADN u otras moléculas del cuerpo. Este proceso participa en una serie de funciones importantes del organismo y se ha demostrado que la ingesta alimentaria de donadores de metilo afecta al riesgo de que se presente una serie de enfermedades, entre ellas cardiopatía y cáncer, en la vida adulta; son la base de la defensa frente a arteriosclerosis y frente a desviaciones neoplásicas.

En el presente estudio se evaluó la ingesta alimentaria y de suplementos de donadores de metilo en las madres mediante cuestionarios de frecuencia de alimentos durante el primero y el segundo trimestres del embarazo en 1052 pares de madre-niño. De los 1052 niños, a 219 (20,8%) se les diagnosticó asma a los 7 años de edad.

En los análisis ajustados con respecto a edad, índice de masa corporal, asma, formación educativa de ingresos domésticos de la madre junto con peso al nacer, género sexual, raza o grupo étnico, duración de la lactancia natural, exposición al humo de tabaco ambiental y eccema del niño, sólo la vitamina B 12 y la colina de los alimentos durante el primer trimestre se relacionaron con una menor prevalencia de asma a los 7 años de edad.
«Nuestros resultados parecen indicar que la ingesta alimentaria de folato y otros donadores de metilo durante el embarazo no incrementa el riesgo de asma y, de hecho, puede disminuir el riesgo de que la progenie presente asma», dijo la Dra. Trivedi. «Se necesita más estudio para analizar los posibles mecanismos». El grupo de la Dra. Trivedi tiene planes para realizar más investigación sobre los mecanismos mediante los cuales el folato y otros donadores de metilo afectan al grado de metilación del ADN.
De momento, los ginecólogos afianzamos la idea de incrementar la ingesta de folatos en la época inmediatamente pre-concepcional, así como la suplementación durante toda la gestación. Una vez más, nos aclara el responsable de este web, José Luis Neyro, se determina la creciente importancia que tiene una dieta equilibrada en el desarrollo de una gestación normal, incluso en lo que se refiere a la disminución del riesgo de prematuridad, máxima complicación de los embarazos en el mundo occidental desarrollado (ver http://www.neyro.com/2014/03/14/una-dieta-equilibrada-en-el-embarazo-podria-reducir-el-riesgo-de-parto-prematuro/)

Un nuevo análisis de sangre podría prever los nacimientos prematuros

Una prueba que se basada en un análisis de sangre ha permitido predecir con exactitud si el 70 por ciento de las mujeres con riesgo de sufrir un parto prematuro que participaron en el estudio, parirían prematuramente, según un estudio realizado por el Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum en Toronto (Canadá) que ha sido publicado en PLOS ONE.
En los países industrializados de nuestro entorno, nos aclara el Dr. Neyro, titular de este web, el parto prematuro, el nacimiento pretérmino ocurrido antes de las 37primeras semanas de gestación provoca un terrible número de complicaciones que traban el porvenir de los recién nacidos. Tenemos muchas formas de combatirlo (ver en http://www.neyro.com/2014/03/14/una-dieta-equilibrada-en-el-embarazo-podria-reducir-el-riesgo-de-parto-prematuro/), pero no todas son eficaces.
De hecho, señala el Dr. Neyro, se está incrementando el cuidado de nuestras gestantes normales con estudios que antes ni se consideraban (ver en http://www.neyro.com/2013/05/17/la-carencia-de-yodo-en-el-embarazo-se-asocia-con-menor-puntuacion-en-las-pruebas-de-alfabetizacion-en-ninos/), en un intento por conseguir gestaciones con mejores resultados.
En ese sentido discriminar qué pacientes está afecta de un verdadero parto pre-término y en cuáles la amenaza del mismo es un falso positivo, tiene un interés creciente.
La prueba actual que se utiliza para diagnosticar un parto prematuro, fibronectina fetal (FNF), se puede ver influenciada por factores que causan falsos positivos, por lo que muchas mujeres no se pueden beneficiar de la prueba de FNF.
Con la intención de desarrollar una técnica que se pueda utilizar en todos los casos, los investigadores emplearon microarrays para estudiar el diferencial de expresión génica en la sangre que se asocia con los partos prematuros durante las 48 horas posteriores al ingreso por riesgo de parto prematuro. Las muestras de sangre pertenecían a 150 mujeres con riesgo de parto prematuro y fueron obtenidas antes del tratamiento. La prueba FNF fue llevada a cabo con 60 candidatas y se compararon los resultados.

«Queremos desarrollar una prueba con la que podamos diferenciar un parto real de uno no real para que las primeras puedan recibir la asistencia médica necesaria y las mujeres con un parto no real reciban cuidados de apoyo y el alta», ha explicado Stephen Lye, profesor del Instituto de Investigación Lunenfeld-Tanenbaum. El parto prematuro continúa siendo la principal causa de muerte durante el parto en los países desarrollados. Solo un cinco por ciento de las mujeres hospitalizadas con signos de riesgo de sufrir un parto prematuro tiene un bebé prematuro en un plazo de diez días.

Los investigadores descubrieron que un grupo de nueve genes junto con datos clínicos sanguíneos podrían prever si el 70 por ciento de las mujeres sufriría o no un parto prematuro durante las 48 horas posteriores al ingreso. Esta técnica superó a la prueba FNF ya que puede ser utilizada en todas las mujeres como otros exámenes comunes de sangre.
Si a estos temas añadimos todo lo referente al resto de nutrientes y ajustes que las embarazadas necesitan (ver en http://www.neyro.com/2013/06/14/deficit-de-yodo-en-las-primeras-semanas-de-embarazo-y-su-relacion-con-alteraciones-del-desarrollo-cognitivo-en-la-infancia/) estaremos en el camino de obtener niños cada vez más sanos y con un mejor desarrollo psico-físico, enfatiza el Dr. José Luis Neyro.

Una dieta equilibrada en el embarazo podría reducir el riesgo de parto prematuro.

 

Aumentar la ingesta de alimentos saludables es más importante que eliminar los malsanos; de hecho, conocíamos de antiguo las malsanas relaciones entre tóxicos y gestación (ver en http://www.neyro.com/2014/02/17/el-estres-y-el-tabaco-durante-el-embarazo-aumentan-el-riesgo-de-fumar-de-las-hijas/)

Con frecuencia, de hecho, en consulta se recomienda a las madres embarazadas que coman muchas frutas y verduras; por lo menos tres piezas de fruta entera cada día, apostilla el Dr. Neyro.. Un nuevo estudio amplía la evidencia de que una dieta saludable se vincula con un menor riesgo de nacimiento prematuro.

Los investigadores analizaron datos reunidos de más de 66,000 mujeres embarazadas en Noruega entre 2002 y 2008. El nacimiento prematuro (antes de las 37 semanas del embarazo) ocurrió en poco más del 5% de los embarazos; nuestro país, España en general, registra algo más del 7% de prematuridad en el total de `partos. (señala el titular de este web, el Dr. José Luis Neyro)

Las mujeres que llevaron una dieta «prudente», que incluía bastante verduras, frutas, granos integrales y agua, tenían un riesgo mucho más bajo de parto prematuro, al igual que las que seguían una dieta noruega tradicional de patatas hervidas, pescado y verdura cocida.

Una dieta occidental de refrigerios salados y dulces, pan blanco, postres y productos cárnicos procesados no pareció tener un efecto sobre el riesgo de parto prematuro, según el estudio, que aparece en la revista “British Medical Journal” (BMJ).

Esto sugiere que aumentar el consumo de alimentos saludables es más importante que eliminar los alimentos malsanos, apuntaron los investigadores. Los hallazgos también respaldan los consejos que se dan a las mujeres embarazadas sobre el consumo de una dieta equilibrada que incluya frutas, verduras, granos integrales, pescado y agua.

Pero aunque el estudio halló una asociación entre seguir una dieta saludable en el embarazo y un menor riesgo de parto prematuro, no probó causalidad.

Los autores del estudio apuntaron que el nacimiento prematuro puede conducir a importantes problemas de salud a corto y a largo plazo, y explica casi el 75% de todas las muertes de recién nacidos.

Es una pelea nueva y mayor desde que la mujer europea se ha incorporado masivamente a las tareas de trabajo fuera del hogar sin dejar de realizar todas las tareas de la casa, al tiempo, (señala nuestro experto, el Dr. Neyro). A pesar de ello, un ejercicio físico moderado influye de forma definitiva en la salud del nuevo ser (ver en el link http://www.neyro.com/2013/11/05/el-ejercicio-fisico-regular-durante-el-embarazo-mejora-la-salud-del-recien-nacido/)

Comprobado (de nuevo) un mayor riesgo de muerte infantil si la madre es diabética

Los hijos de las mujeres que padecen diabetes tienen un riesgo mayor de fallecer en estado fetal o durante su primer año vida. Este es el resultado de un estudio realizado en Gran Bretaña y publicado en la revista Diabetologica. El hecho de que las madres padecieran diabetes de tipo 1 o 2 no supuso ninguna diferencia.

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La diabetes Mellitus (por el «sabor» dulce que tenía la orina de estas personas, nos aclara el Dr. Neyro, cuando en el Medioevo los probadores de orina de los nacientes hospitales, comprobaban la pérdida de glucosa por la orina), es una enfermedad tan antigua como el hombre pero tristemente en crecimiento dada la tendencia a la obesidad del mundo occidental y, lo que es peor, también de los países emergentes que copian los malos hábitos de comida basura o comida rápida…. De ahí la existencia de la mal llamada Diabesidad, «porque en realidad debiéramos llamarla Obebetes…., si acaso», señala nuestro experto Dr. Neyro.
Los investigadores (de la Newcastle University), dirigidos por Ruth Bell y Peter Tennant, analizaron un conjunto de datos del norte de Inglaterra desde 1996. En el caso de las mujeres sin esta enfermedad, murieron el 0,7 por ciento de los fetos y el 0,4 por ciento de los lactantes durante el primer año de vida, en comparación con el 3 por ciento y el 0,7 por ciento en el caso de las mujeres diabéticas.

Por consiguiente, las mujeres diabéticas tenían respectivamente una probabilidad 4,5 y 1,86 veces superior de que sus hijos fallecieran. Las mujeres con una concentración de glucohemoglobina superior al 6,6 por ciento presentaron un riesgo especialmente alto, así como las mujeres con retinopatía antes del embarazo y las mujeres sin un aporte complementario de ácido fólico.

Por lo tanto, si una persona diabética tiene previsto quedarse embarazada, debe hacerse un análisis de la glucemia a tiempo y empezar a tomar complementos de ácido fólico. Estas sencillas medidas pueden reducir el riesgo considerablemente, señalan los autores.
Una vez más constatamos, señala José Luis Neyro, la necesidad nunca reconocida por las autoridades sanitarias de «la importancia de la que los ginecólogos llamamos «vista pre-concepcional» en la que ocuparnos de estas cosas…. y preparar la gestación».

Los tratamientos de fertilidad no incrementan el riesgo de cáncer en los niños

Otra de las preocupaciones que asalta a las parejas inclluídas en los programas de reproducción asistida, estriba en la posibilidad de daño consecutivo a los (a veces) agresivos tratamientos para mejorar la feertilidad en el largo plazo. También, si esos tratamientos podrían incremmentar el riesgo de cáncer en los recién nacidos o en su juventud, señala el Dr Neyro, experto en reproducción asistida y miembro del que fue uno de los equipos pioneros en las técnicas de reproducción asistida (TRAs) en España.
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Recientemente se ha publicado un artículo en una revista médica de primer nivel y alto impacto que responde a estos interrogantes. Los autores estudiaron a los niños de hasta 15 años que habían nacido entre 1992 y el 2008 mediante TRAs.

Los autores de un estudio sobre más de 100.000 bebés que nacieron por fertilización in vitro (FIV) llegaron a la conclusión de que la concepción asistida por un médico no eleva el riesgo de padecer un cáncer infantil. El estudio publicado en “New England Journal of Medicine” identificó un aumento de dos tipos de cánceres con respecto a los ocurridos en la población general, pero son poco frecuentes, por lo que ese hallazgo estadístico podría atribuirse al azar. «Demostramos que la tasa de cáncer con las distintas FIV no varía con respecto a la de los niños concebidos naturalmente», dijo el autor principal, Dr. Alastair Sutcliffe, del University College de Londres (Reino Unido).

Más de cinco millones de bebés nacieron en el mundo mediante procedimientos de fertilidad, cuyos riesgos son el parto prematuro, el bajo peso al nacer y algunas malformaciones. Los resultados no incluyeron a los tratamientos con óvulos, esperma o embriones donados. El Dr. Sutcliffe adelantó que el equipo está analizando esa información.

Mientras que un estudio de Suecia había hallado que el riesgo de cáncer aumentaba un 34%, otros estudios no han encontrado relación alguna. El análisis de los nacimientos de Inglaterra, Gales y Escocia «es más grande que todos los demás combinados», dijo el Dr. Sutcliffe. Los autores estudiaron a los niños de hasta 15 años que habían nacido entre 1992 y el 2008. Tenían unos 6,6 años en promedio, y en el 40% de los casos se había utilizado el método ICSI (Inyección intracitoplásmica de espermatozoides)

Entre los 106.013 niños nacidos por FIV, se detectaron 108 cánceres a través del Registro Nacional de Tumores Pediátricos de Reino Unido, es decir, 1 por cada 981 niños, mientras que en la población general ocurren 1 por cada 966 niños (o 109,7 cánceres). Exactamente la misma frecuencia de aparición, señala el Dr. Neyro.

Los autores detectaron una mayor frecuencia de dos tipos de cánceres en los niños nacidos por FIV, pero el Dr. Sutcliffe comentó que son «fenómenos raros». Fueron seis casos de hepatoblastoma, una cifra 3,64 veces mayor que la esperada o un caso en 17.669. «Pensamos que se debe a que las tasas de hepatoblastoma son más altas en los prematuros», indicó el Dr. Sutcliffe.

Hubo 10 casos del cáncer muscular rabdomiosarcoma, 2,62 veces más que la tasa esperada o un caso en 10.601. Esos tumores se detectan en los nacimientos múltiples y fueron casi seis veces más comunes, si el padre tenía más de 40 años. La mayoría de los cánceres pediátricos, como la leucemia, aparecen antes de los siete años. El equipo repetirá el análisis en cinco o más años.

Los científicos intentan predecir el riesgo de preeclampsia

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Uno de los trastornos más temidos por las pacientes gestantes y por sus ginecólogos es el llamado trastorno hipertensivo asociado al embarazo o preeclampsia; es una vieja tríada sintomática, comenta el Dr. Neyro, compuesta por hipotensión inducida por la gestación, edemas más o menos generalizados y pérdida de proteínas por la orina. Se presenta en el tercer trimestre de la gestación pero su origen es muy anterior, continúa explicando nuestro experto, y se asocia a un trastorno vascular que tratamos de prevenir o, al menos de diagnosticar precozmente.

Si una mujer sufre preeclampsia, es de hecho objeto de una cuidadosa monitorización y una observación más estrechas durante el embarazo subsiguiente. Investigadores de Gran Bretaña trabajan para desarrollar una prueba para valorar el riesgo de esta enfermedad ya en el primer niño. Según un artículo publicado en la revista Molecular and Cellular Proteomics, han logrado identificar dos proteínas que podrían utilizarse para realizar esta predicción.

Médicos de la University of Manchester analizaron muestras obtenidas como parte del estudio internacional Scope en gestaciones en la semana 15, en un momento previo a la aparición de cualquier signo de la enfermedad.

En las mujeres que más adelante experimentaron preeclampsia, los científicos encontraron proteínas que diferían de las de las mujeres que se mantuvieron sanas. Con ayuda de un nuevo método que permitía determinar el nivel de varias enzimas simultáneamente, analizaron en mayor detalle tres de estas enzimas. Dos de ellas, las glucoproteínas 5 y 9 (PSG5 y PSG9), demostraron ser marcadores al menos tan buenos como el mejor indicador actual, el factor de crecimiento placentario.

“Esperamos que estos dos nuevos marcadores resulten beneficiosos en el futuro para las mujeres con riesgo de preeclampsia y permitan una intervención temprana y/o una vigilancia más estrecha”, afirmó Jenny Myers, jefa del estudio. “También esperamos comprender mejor las características biológicas de esta enfermedad determinando el motivo por el cual los niveles de estas proteínas son más altos en las mujeres con preeclampsia y si desempeñan un papel en el desarrollo de la placenta».