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Las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan con la edad

Las posibilidades de padecer cáncer de mama aumentan a medida que avanza la edad. En la actualidad, esta enfermedad afecta «a más del 10% de las mujeres a lo largo de su vida», manifiesta el experto. Por ello, y para rebajar estas cifras, recomienda realizarse una mamografía.según explica el jefe de la Unidad de Mama del Hospital USP San Camilo de Madrid, el Dr. José María Román Santamaría. «La mayoría de los casos aparecen en mujeres de más de 50 años», insiste el galeno.

Y es que, para Román Santamaría, efectuar esta prueba debe ser un objetivo, ya que es «la mejor manera para detectar a tiempo un cáncer de mama». Además, destaca que es un cribado «sencillo y no doloroso», y que no requiere preparación por parte del paciente.

En este sentido, el sanitario de San Camilo manifiesta que «mediante un diagnóstico precoz se pueden detectar los tumores mucho antes de que den síntomas, lo que facilita el tratamiento posterior». Así, estadísticamente se observa que la detección temprana del cáncer permite que la tasa de mortalidad se vea reducida a un ritmo de entre el 1% y el 2% anual. Y parece ser la única manera; de hecho, según señala el experto en Ginecoogía Dr José Luis Neyro del Hospital Universitario Cruces en Bizkaia, «hasta un 95% de las mujeres con cáncer de mama no presentan ningún factor de riesgo más que la edad para padecerlo»; la mayoría de las veces, añade, es un hallazgo casual. De ahí la importancia de las mamografías.

Sin embargo, esta patología sigue constituyendo el tumor más frecuente en las mujeres y el que mayor número de muertes produce en España, llegando hasta el 20% de las mismas. Éstas se han visto afectadas por uno de los dos tipos de tumores mamarios que existen: el in situ y el invasor.

Pormenorizando en cada uno de ellos, se advierte que el primero no se disemina y extiende a otros órganos, pero «no es inofensivo porque puede volverse invasor, penetrando los vasos sanguíneos y linfáticos hasta ser metastásico letal», asegura Román Santamaría. La biología del mismo nos es aún poco conocida como señala el experto José Luis Neyro; «aquí deben enfatizarse los esfuerzos de la investigación clínica y biológica».

Por todo ello, el experto considera que se debe poner en valor a la Unidad de Mama, y es que con la detección temprana del tumor y los tratamientos adecuados «se puede lograr que la supervivencia a los cinco años sea del 80%. La coordinación entre los diferentes equipos es clave para una correcta recuperación», concluye Román Santamaría.
Por enfatizarlo más aún, señala el Dr Neyro, en este momento «en España el cáncer de mama solo es responsable de un 3% de todos los fallecimientos entre las mujeres de cualquier edad y ese es un dato positivo que combiene conocer y divulgar»

La mortalidad en mujeres con cáncer de mama no siempre es por causa oncológica

La mortalidad en mujeres con cáncer de mama no siempre es por causa oncológica (Breast Cancer Res)

Las mujeres mayores con cáncer de mama tienen más probabilidades de morir de enfermedad cardiovascular y otras causas que por el tumor, según los resultados de un reciente estudio del que informa “Breast Cancer Research”.

Los investigadores analizaron datos de más de 60.000 mujeres de estadounidenses, a partir de los 66 años de edad, a quienes se realizó seguimiento durante al menos 12 años tras un diagnóstico de cáncer de mama.

Al término del período de seguimiento, casi la mitad de las mujeres seguían con vida. Las que murieron vivieron hasta una edad de 83 años como promedio, y más de dos tercios de ellas fallecieron por causas distintas del cáncer de mama. De hecho, la enfermedad cardiovascular mató a más mujeres que el cáncer de mama.

Las mujeres con más probabilidades de morir por cáncer de mama incluían a las que fueron diagnosticadas más jóvenes y a las que tenían un tumor de alto grado o de estatus de receptor de estrógeno negativo.

El patrón observado en las mujeres del estudio encaja con el patrón de las mujeres de la población general, en que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte, señalaron los investigadores.

«El cáncer es el responsable de alrededor de una cuarta parte de todas las muertes. Sin embargo, el cáncer de mama no es necesariamente una condena, y las pacientes deben cuidar su salud para reducir su riesgo de morir de enfermedad cardíaca y otras enfermedades relacionadas con la edad», señaló la autora del estudio Jennifer Patnaik, de la University of Colorado (Estados Unidos).

La Terapia con estrógenos solos (TE) reduce la incidencia de cáncer de mama

El brazo terapéutico con «estrógenos solos» del Women’s Health Initiative evidencia una menor incidencia de cáncer de mama que el grupo que recibió placebo.

Un abstract (resumen de una comunicación cioentífica a un congreso) presentado en el San Antonio Breast Cancer Symposium revela que el uso sin oposición de estrógenos conjugados (estrógenos solos) en mujeres posmenopáusicas reduce la incidencia del cáncer de mama (concretamente, la referencia bibliográfica es Ragaz J, et al. Dual estrogen effects on breast cancer: endogenous estrogen stimulates, exogenous estrogen protects. Further investigation of estrogen chemoprevention is warranted) Presentado en The 33rd Annual San Antonio Breast Cancer Symposium; Dec. 8-12, 2010; San Antonio (Texas, US), abstract number 1410.
Mientras que los estrógenos endógenos (es decir, estrógenos producidos por los ovarios y otros tejidos) tienen un conocido efecto como promotor carcinógeno, la terapia hormonal (TH) utilizando estrógenos solos (estrógenos exógenos) proporciona un efecto protector reduciendo el riesgo del cáncer de mama, de acuerdo con resultados del estudio WHI presentado en la 33ª Anual CTRC-AACR San Antonio Breast Cancer Symposium, celebrada los días 8-12 de Diciembre.

«Al contrario de lo que se pensaba, los datos muestran que para mujeres seleccionadas, la terapia hormonal con estrógenos solos no sólo es segura, sino potencialmente beneficiosa para el cáncer de mama, así como por muchos otros aspectos de la salud de la mujer”, comentó el investigador Joseph Ragaz, MD, médico oncólogo y profesor clínico de la Facultad de Medicina, School of Population and Public Health de la University of British Columbia, Vancouver, BC, Canada.

Estos datos ponen en perspectiva de los médicos y de las mujeres el papel de los estrógenos en el cáncer de mama. Los datos, que se basan en un nuevo análisis del WHI (Women’s Health Initiative), indican que existe un subgrupo de mujeres histerectomizadas, ésto es sin útero, que no tienen un mayor riesgo o incidencia de cáncer de mama durante el uso de estrógenos conjugados para los síntomas menopáusicos. Encontraron que las mujeres sin historia previa de enfermedad benigna mamaria tenían un 43% de reducción del riesgo de cáncer de mama con estrógenos (HR = 0,57; IC 95%, 0,51-0,78), las mujeres sin antecedentes familiares con un pariente de primer grado con cáncer de mama tenían una reducción del riesgo del 32% (HR = 0,68; IC 95%, 0.50-0.92) y las mujeres sin uso previo de hormonas tenían un 35% de disminución del riesgo (HR = 0,65; IC 95%, 0,46-0,92). Globalmente, las más de 10.000 participantes tuvieron una reducción del 20% en el riesgo de cáncer de mama, una reducción que se acercó a la significación estadística.

Hay mujeres que no tienen factores de riesgo de cáncer de mama y que no incrementan su riesgo de cáncer de mama por el uso de la terapia con estrógenos sin oposición. El reciente re-análisis de los datos del WHI es tranquilizador para las mujeres y los médicos ya que informa de que las mujeres con bajo riesgo de cáncer de mama no aumentan la incidencia de cáncer de mama durante el uso de terapia con solo estrógenos conjugados.

Los llamados factores de riesgo y la incidencia de cáncer de mama son importantes para decidir quién puede o no usar la terapia hormonal. Los factores de riesgo son utilizados para prescribir el uso de muchos medicamentos. La relación riesgo-beneficio para las mujeres que son candidatas para la terapia hormonal es sólo uno de ellos. Algunos factores de riesgo para el cáncer de mama son bien conocidos e incluyen un historial de cáncer de mama en un pariente de primer o segundo grado (madre o hermana, tía o abuela paterna), especialmente si existe evidencia de mutaciones BRCA-1/2, una mayor densidad mamográfica, radioterapia torácica, obesidad, consumo de alcohol e inactividad física. Los factores que reducen el riesgo de la mujer de cáncer de mama también se incluyen en la toma de decisiones; una edad temprana en el primer embarazo a término, la lactancia materna a largo plazo, el ejercicio y no tener antecedentes de enfermedad fibroquística mamaria se asocian con un riesgo reducido de cáncer de mama.

Estos hallazgos apoyan el posicionamiento de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) en que cualquier decisión sobre el uso de la terapia hormonal se base en una evaluación de los riesgos y beneficios individuales. Este web ha venido defendiendo hace ya muchos años esa posición de individualización de los riesgos en base a análisis personalizados. Estos son diferentes para cada mujer, por lo que la decisión sobre el uso de hormonas se debe tomar después de evaluar los riesgos y beneficios, y las discusiones posteriores entre una mujer y su médico.

Publicaciones previas del WHI indicaron un aumento en la incidencia de cáncer de mama en mujeres con útero intacto que utilizaron terapia E+P. De hecho, se atribuyó a la drástica caída en el uso de terapia hormonal posmenopáusica la sustancial disminución de la incidencia del cáncer de mama en algunos países (aunque no en todos). Tampoco se tuvo en cuenta en ese análisis que a muchos centenares de miles de mujeres a las que se retiró la THS por ese motivo, al tiempo se les empezó a tratar con SERM (moduladores selectivos de los recpetores de esstrógenos) como Raloxifeno (en España, Evista u Optruma), que ya se ha sdemostrado que reducen drásticamente el riesgo de sufrir cáncer de mama.

Por otro lado, otros datos indican que el uso de estrógenos solos, especialmente si se inicia en mujeres histerectomizadas menores de 60 años, puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de mama. Esta conclusión, si bien extremadamente publicitaria, debe servir para que se intensifique la investigación en el nuevo papel de los estrógenos (exógenos, no los propios de cada mujer…)como un agente protector frente al cáncer de mama.

Cáncer de Mama, factores de riesgo y cómo evitarlos

Hoy de lo que estamos hablando es de la actitud en biología de los cánceres, qué se relacionan diferentes hechos para tratar de llegar al descubrimiento de cuáles son aquellas circunstancias que predisponen a determinadas enfermedades. qué es un poco gordita, que tiene mucha grasa extra

y que tuvo su primer hijo relativamente tarde y que tiene son familiares en primer grado de consanguinidad,su madre,su hermana,con un cáncer de mama.

Pero esto son sólo factores de riesgo en realidad nosotros sabemos que el cáncer de mama se relaciona con un nivel interno relativamente elevado de hormonas sexuales femeninas de estrógenos.

Es decir, el cáncer de mama en general es un cáncer se da más en aquellas mujeres que tienen un nivel más elevado de hormonas y desde ese punto de vista las mujeres gorditas en general que tienen más grasa y aquellas mujeres que han tenido su primera regla muy temprano y su última regla muy tarde son las candidatas ideales a tener cáncer de mama.
En en teoría a partir de los 50 se recomienda hacerse una mamografía , no hay ningún método mejor para diagnosticar el cáncer de mama.

En osteoporosis el cumplimiento terapéutico es clave

osteoporosis Durante la celebración del Congreso de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, que tuvo lugar en Barcelona (15 – 19 junio 2009), la empresa AMGEN organizó una reunión de expertos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) que trató sobre Denosumab, un innovador compuesto contra la osteoporosis, con los siguientes ponentes: Dr. Javier Ferrer (Presidente AEEM), Dr. Rafael Sánchez Borrego (Director Médico DIATROS), Dr. José Motellón (Director Médico de AMGEN), Dr. José Luis Neyro (Hospital de Cruces, Bilbao), Dr. Antonio Cano (Catedrático de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Valencia) y el Dr. Santiago Palacios (Director Instituto Palacios).

La osteoporosis,  es una enfermedad catalogada de grave,  que afecta a los huesos y se estima que en el mundo la padecen unos 200 millones de personas, con mayor grado en las mujeres. Esta enfermedad que debilita los huesos y las formaciones óseas aumenta el riesgo de fracturas, lo que a su vez representa que actúa como una fuente significativa de morbilidad y mortalidad. Los tratamientos de la osteoporosis pasan por la prevención y para ello se ha de incidir en la salud y calidad de los huesos, que puede hacerse tanto con dieta como con cierto ejercicio y la toma de sol.

La osteoporosis, pese a ser conocida y muy presente entre los servicios médicos, no siempre está ni bien  diagnosticada ni bien tratada. Hay informes que remarcan que tras las fracturas, hay una baja incidencia de tratamiento: sólo el 20% de las mujeres mayores de 67 años que presentan una fractura por fragilidad es examinada y tratada para la osteoporosis. Un factor que contribuye a esta baja tasa de diagnóstico y su posterior tratamiento puede ser la dificultad de los médicos a la hora de reconocer los factores aceleradores de riesgo de la osteoporosis o entender la importancia de tratar esta enfermedad.

Todo tratamiento para la osteoporosis pasa por el cumplimiento íntegro de la terapia instaurada por los servicios médicos, ya que el principal error y la causa máxima por la que muchos pacientes acaban en fractura, viene a ser la falta de compromiso y seguimiento de las instrucciones dadas por parte de los enfermos. Para que una persona con osteoporosis logre una protección eficaz, se necesitan índices de adherencia del 75%. Así, para que el paciente siga con el tratamiento a largo plazo es muy importante tanto su satisfacción como su convencimiento con el tratamiento y el equipo médico.

Sabiendo que las características de las enfermedades con más incidencia en pérdidas óseas como el cáncer, la erosión ósea de la artritis reumatoide o la osteoporosis, son similares, la empresa AMGEN ha desarrollado Denosumab, un compuesto muy específico que actúa como inhibidor de la acción del RANK-L, clave para aumentar la resistencia y la densidad del hueso y equilibrando y reduciendo la destrucción ósea. El RANK-L es un mediador esencial en la formación, función y supervivencia de los osteoclastos, que son células que degradan y reabsorben el hueso. En la osteoporosis postmenopáusica, el descenso de estrógenos conduce a incrementos en RANK-L, y por tanto la producción de osteoclastos es mayor, produciéndose una reabsorción ósea excesiva, lo que provoca debilidad en los huesos y fragilidad para romperse. Por otro lado, cualquier persona, en su proceso natural de envejecimiento va perdiendo densidad, estructura y resistencia de los huesos, lo que compromete la estabilidad de los mismos, y por ello se incrementa el riesgo a sufrir una fractura.

Para lograr que estas pérdidas de masa y estructura ósea no comporten una futura fractura, bastaría con aplicar una inyección de Denosumab cada seis meses, esto es, dos inyecciones al año y con ello se alcanzaría el objetivo de que el 100% de los pacientes tratados pudieran evitar esa osteoporosis.

Para demostrar la eficacia de Denosumab, 20.000 pacientes se han sometido a diversas pruebas científicas y de laboratorio, con resultados concluyentes. Uno de los estudios realizados más importantes es el llamado FREEDOM (Fracture Reduction Evaluation of Denosumab in Osteoporosis every 6 months), que ha adquirido una percepción muy positiva para los expertos. Entre las características o bondades que se han podido observar, destacan por un lado la ausencia de efectos adversos y por otro la facilidad de cumplimiento del tratamiento, ya que sólo se administra una vez cada seis meses. Denosumab demostró durante los tres años que ha durado el estudio que es sumamente efectivo, aportando los siguientes datos ya publicados: el riesgo de fractura vertebral en mujeres tratadas con Denosumab es inferior en un 68% con respecto a las mujeres tratadas con un  placebo. Respecto al  riesgo de padecer fractura de cadera, el descenso es un 40%, y en el de fractura osteoporótica descendió un 36% con respecto al grupo tratado con placebo.

El Doctor Rafael Sánchez Borrego considera “si que hay lugar para nuevos tratamientos para la osteoporosis”, así mismo recordó que las “mujeres con una fractura previa tiene un riesgo de fractura posterior del 86%” y consideró un problema que “3 de cada 4 mujeres no han hablado de la osteoporosis con su médico”.

Por su lado, el Doctor Motellón destacó que “50 de los 100 primeros medicamentos que se vendan en el 2050 serán biotecnológicos”, así como “los anticuerpos monoclonales completamente humanos minimizan el riesgo de inducir inmunogenicidad”. El doctor también adelanto que “el denosumab esta siendo evaluado en otras enfermedades”.

“El Denosumab solo hace aquello que le pidamos que hagamos”, así de contundente se mostró el Doctor Neyro, indicando que “funciona con el 100% de eficacia desde la primeras 12 horas hasta los 6 meses. Haciendo falta tan solo dos inyecciones al año”. Recordó “que el Denosumab es el primer anticuerpo monoclonal contra RANKL, totalmente humano y posee un modo de acción fisiológico y único”.

En la última comparecencia que corrió a cargo del Doctor Santiago Palacios, el cual comentó las dificultades para reclutar pacientes para ensayos clínicos, así como la poca disponibilidad de estos. Recalcó que “hay que ganarse la confianza del paciente e informar de los aspectos de la patología”

Las menores de 45 años seguirán sin revisión del cáncer de mama

cáncer de mamaLas vascas menores de 50 años seguirán sin opción a pruebas de diagnóstico del cáncer de mama en la sanidad pública. Así lo dejó bien claro ayer Garbiñe Sarriugarte, responsable del programa de detección precoz del Gobierno vasco, para la que rebajar la edad en la que las mujeres pueden acceder a la revisión bianual gratuita «no resulta eficaz».

Para los expertos del Departamento de Sanidad, la enfermedad no tiene la suficiente incidencia entre los 40 y 50 años como para incluir a las vascas de esta edad en las pruebas. Actualmente, sólo las que tienen entre 50 y 69 años tienen acceso al programa.

Sin embargo, la visión de las mujeres que han sufrido el cáncer es completamente diferente. Es el caso de Georgina Sastre, presidenta de la Asociación de Cáncer de Mama de Bizkaia, que asegura que «a más de la mitad de nosotras se nos detectó el cáncer con menos de 50 años». Sastre dice conformarse con adelantarlo a los 45, aunque reconoce que si por ella fuera, «lo pondría a los 40».

El ginecólogo José Luis Neyro va incluso más allá: «La tercera parte de los cánceres de mama en Euskadi aparecen antes de los 50, pero la postura del Gobierno es lógica porque hacerlo antes no es rentable económicamente», señala. Las afectadas, por su parte, no acaban de entender al Gobierno. «Tienen que pararse a pensar qué les sale más caro, si una detección precoz o una tardía teniendo que pagar todo el tratamiento», indica Sastre. Seguir leyendo Las menores de 45 años seguirán sin revisión del cáncer de mama