Sobre la importancia de la visita preconcepcional, antes de iniciar cada embarazo.

La especialidad médica es conocida por todo el mundo, cuando uno afirma ser «ginecólogo». Sin embargo, el nombre oficial es Obstetricia y Ginecología, que podrían parece pero no son exactamente la misma cosa. Efectivamente, la primera parte, la Obstetricia hace referencia al cuidado y tratamiento de las enfermedades derivadas del embarazo, parto y puerperio. El término «obstetricia» viene etimológicamente del verbo latino «obstare» que significa «estar delante» o «restar a la espera» que dicen otros. Hace alusión a la actitud que hay que mantener frente a un parto, que es la de observar y ayudar, sin «hacer» nada por el simple hecho de «tener que hacer». Ello nos llevaría a determinadas reflexiones en un mundo que camina con paso firme hacia la abolición del parto vaginal (ver en https://www.neyro.com/2021/07/26/parir-por-cesarea-el-primer-hijo-tiene-consecuencias-en-la-duracion-del-siguiente-embarazo/)

La otra parte de la especialidad, por completarlo del todo, la ginecología es el estudio o tratado de las enfermedades propiamente de la mujer en relación con el funcionamiento de su aparato genital. Ya lo tenemos perfectamente compuesto, pero es evidente que la una es la consecuencia de la otra y viceversa…(véase si no se cree en https://www.neyro.com/2017/11/08/hablemos-de-sexualidad-de-virginidad-del-fornicio-y-sus-relaciones-con-la-ginecologia/), tan interrelacionadas están ambas ramas de nuestra especialidad.
 
Pues bien, por desenmarañar esa madeja de dependencias, algunos sugerimos con respeto a los otros, que la visita de cuidados más importante del embarazo debe ser realizada incluso antes de que este haya comenzado, en lo que hemos dado en llamar la «visita preconcepcional»; lo afirmamos con humildad en la medida que una parte muy importante de los trastornos y las enfermedades que padecen las mujeres durante sus embarazos, pueden ser la consecuencia de una inadecuación de los cuidados de los vasos sanguíneos de la mujer.
Efectivamente porque el embarazo de la hembra de nuestra especie es la consecuencia de la salud (o la enfermedad) de los vasos sanguíneos de esa particular mujer. Es la razón, entre otras muchas, por las que la evolución coloca los embarazos (idealmente) entre los 15 y los 40 años, edades en las que definitivamente todavía no ha comenzado el envejecimiento vascular, asumiendo la «teoría de la senescencia vascular» como el verdadero origen del envejecimiento. Todo ello está relacionado con la presencia de un adecuado nivel de funcionamiento del llamado VEFG (factor de crecimiento vasculo-endotelial) que es el responsable de la creación de los nuevos vasos sanguíneos.
A título apenas informativo apenas proporcionaré al lector las conclusiones de un interesantísimo trabajo recien publicado el 30 de julio de 2021 nada menos que en Science (en la imagen la portada del número en cuestión), que relata cómo los autores del mismo logran revertir los avatares del envejecimiento de unos ratones prematuramente envejecidos tan solo normalizando sus niveles de VEFG. El trabajo (disponible en https://science.sciencemag.org/content/373/6554/eabc8479) relata el empleo de ratones deteriorados por su escaso nivel de VEFG.
Pues bien, en el manuscrito se relata cómo un modesto aumento compensatorio en el VEGF circulatorio fue suficiente para preservar una homeostasis vascular similar a la de los jóvenes, aliviar múltiples procesos adversos relacionados con la edad y mejorar una serie de patologías asociadas con la edad en ratones. Los ratones tratados con VEGF vivieron más tiempo y tuvieron una mayor salud, como se refleja en la reducción de la acumulación de grasa abdominal, la reducción de la esteatosis hepática, la reducción de la pérdida muscular (sarcopenia) asociada con una mejor preservación de la fuerza generadora de músculo, la reducción de la pérdida ósea (osteoporosis), la reducción de la cifosis y reducción de la carga de tumores espontáneos.
Volvamos entonces a nuestro asunto de la gestación; ¿cómo relacionarlo todo? Los varones solo empleamos los procesos de formación de nuevos vasos sanguíneos para la cicatrización de las heridas y la creación y crecimiento de los tumores, benignos o malignos (recuérdese todo lo relativo a las terapias «anti-angiogénicas» de los modernos protocolos de tratamiento del cáncer). Sin embargo las mujeres, además de para esas actividades, emplean la «neo-angio-génesis» durante un total de cuatro procesos perfectamente fisiológicos y relacionados con su funcionamiento genital, a saber:
  1. la menstruación y la consecuente regeneración del endometrio perdido en el ciclo precedente.
  2. la foliculogénesis y la ovulación (distinguimos el cuerpo lúteo en las ecografías dinámicas en reproducción asistida por la «corona vascular» o «corona radiata» de nuevos vasos sanguíneos que rodean la estructura (y que se ven en la imagen a continuación)
  3. la implantación embrionaria  cuando el embarazo se inicia (con todas las alteraciones que de ello pueden derivarse como ectópicos, abortos, etc, etc…) y
  4. la placentación, que en el caso de los humanos es de tipo hemocorial, la más avanzada y compleja de todo la clase de animales mamíferos.
Pues bien, cada uno de estos cuatro procesos que las mujeres desarrollan cada mes, en cada ciclo (o está preparadas para hacerlo al menos…), puede desviarse del objetivo y del procedimiento premarcado y dar lugar a múltiples enfermedades (recuédense las alteraciones menstruales, la hiperplasia endometrial y el consecutivo cáncer de endometrio, los quistes de ovario o el cáncer de esa localización, los abortos, los acretismos placentarios y todos los trastornos derivados de implantaciones y placentaciones anómalas como la preeclampsia, el retardo de crecimiento fetal intrauterino, la prematuridad…, en fin…)
Llegados a este punto, es perfectamente comprensible lo que afirma pomposamente el titular de esta noticia: la visita más importante del cuidado prenatal es la realizada de manera preconcepcional, cuando el embarazo solo es la ilusión de una mujer (de una pareja acaso…). Dentro de esa atención preconcepcional sería necesario responder al menos a estas preguntas (y algunas otras seguramente) durante la consulta médica
  1. ¿Qué se entiende exactamente por «visita preconcepcional»?
  2. ¿Por qué es importante esta visita en los países en desarrollo, precisamente pensando (por ejemplo) en Latinoamérica?
  3. ¿Cuáles son los fundamentos biológicos que explican la importancia de la visita preconcepcional en cuanto al desarrollo del embarazo, el adecuado crecimiento del feto y el nacimiento de un niño sano?
  4. ¿Cuáles serían así  las acciones más importantes para realizar una vez identificados los riesgos en esa visita preconcepcional?
  5. ¿Existe alguna medicación que administrada correctamente antes de que la mujer quede embarazada pueda evitarle complicaciones durante el embarazo?
  6. ¿Podría ser una adecuada política sanitaria que los gobiernos se planteen formar a los médicos de atención primaria y a los ginecólogos en la importancia de la visita preconcepcional?
Pues bien, en el recientemente celebrado (julio 2021 en Punta Cana) XXV congreso nacional de Ginecología de la República Dominicana, el Dr. José Luis Neyro, invitado como ponente internacional para otros fines dió (improvisó más bien…) una conferencia sobre estos pormenores acerca de la importancia de la prevención de los trastornos del embarazo a través de la visita pre-concepcional. Si el lector dispone de apenas unos 25 minutos puede seguir completa esa presentación en el enlace siguiente que completa lo leído hasta este punto. Que lo disfrute, si lo sigue… Espero no defraudar…

2 comentarios sobre “Sobre la importancia de la visita preconcepcional, antes de iniciar cada embarazo.”

  1. Espero mi estimado amigo, que sean sobre 100 sus puntuaciones y no sobre 1000…., je, je, je, je…

    Me hace un gran honor con su seguimiento.

    Si además lo divulga entre sus pacientes, pronto llegaremos a los 13 millones de seguidores y eso ya son palabras mayores en viernes y 13…

    En fin, seguiremos en la distancia (todavía…) con la ilusión (y el recuerdo…) de las presencialidades.

    Seguiremos informando…

    Un abrazote querido colega y cantante!!!!

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