El tratamiento hormonal de la vagina permite mejorar el microbioma de la vejiga urinaria en la urgencia miccional

No podía ser de otra manera siendo por un lado este un blog dedicado a la divulgación científica en salud de la mujer y por otro lado, la salud vaginal uno de los aspectos que más se deteriora a lo largo de su vida, máxime después de ocurrir la menopausia. Lo definimos y comentamos hace ya cuatro largos años en https://www.neyro.com/2016/09/02/la-menopausia-patologica-engloba-el-nuevo-sindrome-genitourinario/.

También sabemos que produce terribles malestares en muchas mujeres (tantas como 1 de cada 8…) que a lo largo de su vida sufren un cáncer de mama por el que, años después y en relación con muchos de los tratamientos recibidos, padecen una segunda condena en forma de pérdida de su salud vaginal (tal y como contamos en https://www.neyro.com/2020/05/25/debe-la-mujer-tolerar-perder-calidad-de-vida-despues-de-padecer-un-cancer-y-haber-concluido-su-tratamiento/)
Pues bien, en ese contexto bien conocido, ahora se ha demostrado incluso que el microbioma vaginal disminuye en predominio de Lactobacillus y se vuelve más diverso después de la menopausia. También se ha demostrado que la terapia con estrógenos restaura el dominio de Lactobacillus en la vagina y que el estrógeno tópico se asocia con una mejoría de los síntomas de la vejiga hiperactiva.
Es bien conocido que la vejiga urinaria contiene un microbioma único y el aumento de la diversidad del microbioma de la vejiga está asociado con la vejiga hiperactiva. Sin embargo, no se sabe cómo responde cada microbioma del suelo pélvico al estrógeno o si los cambios están asociados con una mejoría de los síntomas. Sí sabemos que el tratamiento de las vaginitis (en toda su extensión…) debe ir más allá de la simple anulación del agente causal; hay más depués de hacerlo (como contamos en https://www.neyro.com/2015/03/16/el-tratamiento-de-las-vaginitis-necesita-mas-que-terminar-con-el-agente-causal/)

Recordamos ahora un estudio titulado «Vaginal estrogen therapy is associated with increased Lactobacillus in the urine of postmenopausal women with overactive bladder symptoms», que fue publicado en Am J Obstet Gynecol. 2020 Nov; 223(5): 727.e1-727.e11 y cuyo original se encuentra a disposición del lector interesado en https://www.ajog.org/article/S0002-9378(20)30834-6/fulltext. Con este estudio, los autores capitaneados por Krystal Thomas-White perteneciente al Departments of Microbiology and Immunology, Stritch School of Medicine, Loyola University Chicago, Maywood, IL, así como del Department of Microbiology and Immunology, Stanford University School of Medicine, Stanford, CA en USA, se planteó junto a sus colegas el objetivo de determinar si el tratamiento con estrógenos en mujeres posmenopáusicas con vejiga hiperactiva disminuye la diversidad del urobioma. En la imagen, la portada del mismo.

Para ello analizaron los datos de las participantes posmenopáusicas que recibieron estrógeno vaginal como tratamiento primario para la vejiga hiperactiva (0,5 g de estrógeno conjugado) dos veces a la semana durante 12 semanas. Se valoró el cuestionario de vejiga hiperactiva (ver datos sobre esta frecuente afección en https://www.neyro.com/2016/08/12/una-de-cada-cuatro-mujeres-esta-afecta-de-incontinencia-de-orina-de-urgencia/), y las participantes proporcionaron muestras de orina mediante recogida con catéter, hisopos vaginales, hisopos perineales y muestras miccionales. Los microorganismos se detectaron mediante un protocolo de cultivo mejorado. La actividad del péptido antimicrobiano urinario se evaluó mediante un ensayo de inhibición del crecimiento bacteriano y se correlacionó con la abundancia relativa de miembros del urobioma.
Como muestra la imagen de la tabla tomada del original del trabajo que comentamos, a las 12 semanas de tratamiento con estrógenos se observó una disminución de la diversidad microbiana dentro de la vagina (Shannon, p=0,047; Richness, p=0,043) pero no en los otros nichos. Se detectó un aumento significativo de Lactobacillus en la vejiga (p=0,037) pero no en la vagina (p=0,33), el perineo (p=0,56) o la orina evacuada (p=0,28). El cambio en los niveles de Lactobacillus en la vejiga se asoció con cambios modestos en los síntomas de incontinencia de urgencia (p=0,02). La abundancia relativa del género Corynebacterium se correlacionó positivamente con la actividad del péptido antimicrobiano urinario después del tratamiento con estrógenos.

Los autores concluyen así que la terapia con estrógenos por vía vaginal puede cambiar el microbioma de diferentes nichos del suelo pélvico. La vagina comienza a disminuir en diversidad y la vejiga experimenta un aumento significativo en los niveles de Lactobacillus; esto último se correlaciona con una mejora modesta en la subescala de gravedad de los síntomas del cuestionario de vejiga hiperactiva.

Podría decirse que cuando se tomó la decisión en 2014 de agrupar un montón de síntomas y de signos de muchas mujeres en la postmenopausia tardía bajo el epígrafe de síndrome genitourinario de la menopausia, se acertó plenamenteEste trabajo es una muestra más de que «rejuvenecer» y regenerar la vagina con estrógenos locales mejora incluso la sintomatología urinaria de este molesto cuadtro que tanbto traba la calidad de vida de la mujer en esta época de su vida (ver en https://www.neyro.com/2016/02/19/la-regeneracion-vaginal-como-tratamiento-del-sindrome-genitourinario-de-la-postmenoapusia/)

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