La obtención de niveles óptimos de vitamina D, un buen aliado frente a los riesgos de COVID-19

La realidad de nuestro país ha cambiado drásticamente en las últimas semanas. En cuestión de días hemos adoptado una situación de confinamiento generalizado ante la amenaza del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad COVID-19, para reducir drásticamente su propagación.

Es amplio el debate científico en torno al papel de la hormona D como factor modulador del sistema inmune. En este sentido, son muchas las voces científicas que exponen que unos buenos niveles de 25-OH vitamina D favorecen un adecuado mantenimiento de la inmunidad. Estudios previos a la aparición del COVID-19 ya indican que, en personas con deficiencia de 25-OH vitamina D, la suplementación es adecuada como parte como parte del tratamiento en infecciones respiratorias agudas (1).

Prevalencia de hipovitaminosis D
Ahora, un documento de la Universidad de Turín (Italia) apunta que la hormona D podría ser una herramienta también para reducir los factores de riesgo frente al nuevo coronavirus. Es evidente que la única manera de evitar una infección por cualquier virus es la vacunación específica frente a él, y aún no tenemos vacuna para este; pero los autores aluden al tratamiento de hipovitaminosis D como posible forma de ayudar a evitar estas infecciones (2), al observarse ya en los primeros datos preliminares recopilados en Turín que los pacientes hospitalizados por COVID-19 tienen una alta prevalencia de hipovitaminosis Dii. El documento analiza las posibles causas de la infección por coronavirus SARS-CoV-2, y propone que alcanzar niveles óptimos de 25-OH vitamina D no es una cura (nadie lo afirma), sino una herramienta para reducir los factores de riesgo.

Lo cierto es que, en los pacientes COVID-19 más graves, se ha observado un estado de hiperinflamación en ambos pulmones (la denominada “tormenta de citoquinas”), que da como resultado una neumonía bilateral. Ante esto, la población mayor, frágil, con múltiples comorbilidades y pluripatologías, en muchas ocasiones con dietas inadecuadas o incompletas, supone un importante grupo de riesgo, mucho más vulnerable a que los bajos niveles de 25-OH vitamina D colaboren en que sus sistemas inmunes les defiendan poco y mal de cualquier patología infecciosa.

Confinamiento domiciliario

En paralelo, el confinamiento domiciliario actual dificulta la necesaria exposición solar de la mayor parte de la población, lo que puede afectar negativamente a los niveles de 25-OH vitamina D de toda la colectividad. Quienes no pertenecen a ningún grupo de riesgo (personas sanas en general, de las que se asume que tienen niveles normales de 25-OH vitamina D) deben extremar el cuidado en su dieta e incorporar alimentos ricos en vitamina D como pescados azules, lácteos no desnatados, huevos (sobre todo la yema) y los hongos en general. En el caso de que sea posible, también es recomendable unos 15 minutos de exposición solar al mediodía, con la ventana abierta o desde una terraza.

Por otra parte, las personas que ya estaban en tratamiento por insuficiencia o déficit por diferentes razones (tratamientos de osteoporosis, ancianos con o sin sarcopenia, embarazadas, personas con obesidad, pacientes con cirugía bariátrica previa, enfermedades autoinmunes, reumáticas o renales o en diálisis,…) deben mantener con especial cuidado la suplementación con calcifediol o colecalciferol prescrita por su médico y que no debe variar en absoluto aunque inicialmente se hayan cumplido los plazos para ese tratamiento previsto antes del confinamiento.

Bibliografía:

1.- Martineau AR, Jolliffe DA, Greenberg L, et al. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory infections: individual participant data meta-analysis. BMJ 2017;356:i6583 http://dx.doi.org/10.1136/bmj.i6583

2.- Giancarlo Isaia ed Enzo Medico, Università degli Studi di Torino. Possibile ruolo preventivo e terapeutico della vitamina D nella gestione della pandemia da COVID-19. Torino, 25 marzo 2020

Con posterioridad a este artículo que fue publicado en Acta Sanitaria el 23 de abril de 2020, varias publicaciones también se hicieron eco de la noticia y el lector interesado puede encontrar esas notas en los siguientes enlaces con el nombre de cada una de esas publicaciones: