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La ingesta de una copa de alcohol al día aumenta el riesgo de cáncer de mama.

Ni ha nadie engañamos ni a ninguna persona sorprenderemos si afirmamos o recordamos que la ingesta de alcohol está relacionada con diferentes tipos de cáncer, tal y como hace poco señalamos en este mismo blog en una entrada previa en http://www.neyro.com/2017/04/03/beber-alcohol-produce-siete-tipos-diferentes-de-cancer/
Sabemos que el alcohol es básicamente un tóxico para el organismo y su relación (no solo fisiopatológica, sino también por la evidencia epidemiológica) con el cáncer es cada vez más evidente, cierta y fiable. Lo expusimos hace bien poco tiempo en este lugar en http://www.neyro.com/2017/03/31/apoya-la-epidemiologia-mas-cientifica-la-idea-de-que-el-alcohol-causa-el-cancer/
Ahora se nos recuerda, afinando un poco más en la ecuación que el consumo de apenas una copa de vino o una cerveza al día (aproximadamente 10 g de alcohol), puede aumentar el riesgo de cáncer de mama un 5% en mujeres pre-menopáusicas y un 9% en mujeres posmenopáusicas (según un estudio disponible para el lector interesado en http://www.aicr.org/continuous-update-project/reports/breast-cancer-report-2017.pdf )
Estos datos provienen del último informe emitido por el American Institute for Cancer Research (AICR) y el World Cancer Research Fund (WCRF). Entre ambas instituciones, señala el Dr. José Luis Neyro, se realizó un análisis de 119 estudios de investigación de todo el mundo, con una cohorte total de más de 12 millones de mujeres y más de 260.000 casos de cáncer de mama.
Al comentar el nuevo hallazgo, la Dra. Susan K. Boolbol, jefa de la división de Cirugía de Mama, del Beth Israel Hospital, en Mount Sinai, Nueva York, Estados Unidos dijo: “Conocíamos la asociación entre el alcohol y el cáncer de mama, como lo han demostrado varios estudios. La cuestión con esos estudios es que no conocíamos la cantidad exacta de alcohol que incrementa el riesgo”. “Este informe indica claramente que una bebida al día aumenta el riesgo, lo cual es información importante”, dijo la Dra. Boolbol en un comunicado. Este análisis de gran consistencia estadística, pone muy en tela de juicio los supuestos beneficios de la ingesta de cantidades moderadas de alcohol, al menos en lo tocante al riesgo de cáncer de mama.
Los hallazgos, con ser consistentes, no son nuevos, recuerda JL Neyro, pues ya en 2015, desde Harvard nos llegó un estudio similar que alertaba sobre el riesgo inherente a la ingesta de pequeñas cantidades de alcohol; lo recogimos en este mismo blog en una noticia que lo desarrollaba, en http://www.neyro.com/2015/10/02/consumo-moderado-de-alcohol-tambien-podria-aumentar-el-riesgo-de-cancer-en-las-mujeres/.
Por otra parte, también se informa que el ejercicio vigoroso (como correr o hacer ciclismo rápido) redujo el riesgo de cáncer de mama en mujeres pre y posmenopáusicas. Además se encontró evidencia robusta que confirmó los hallazgos anteriores que indicaban que el ejercicio moderado (como caminar y realizar jardinería) también disminuye el riesgo en mujeres post-menopáusicas.
  Resultado de imagen de ejercicio  y riesgo de cáncer de mama.
En las mujeres premenopáusicas, se observó una reducción estadísticamente significativa del riesgo en un 17% (riesgo relativo [RR]: 0,83) al comparar a las mujeres con mayores niveles de actividad con las menos activas. El mismo efecto protector se observó en las mujeres posmenopáusicas, aunque en un grado ligeramente menor. Las mujeres más activas tenían una reducción del riesgo del 10% (RR: 0,90), que fue estadísticamente significativo.
Además, en las mujeres posmenopáusicas, la actividad física en general también se asoció con una disminución del riesgo de presentar cáncer de mama del 13% (RR: 0,87). “Con este informe completo y actualizado, la evidencia es clara”, dijo la Dra. Anne McTiernan, PhD, experta en prevención del cáncer en el Fred Hutchinson Cancer Research Center, profesora de investigación en la University of Washington Schools of Public Health and Medicine, ambas en Seattle, Estados Unidos y parte del grupo de los autores del informe, en un comunicado.
“Tener un estilo de vida activo físicamente, mantener un peso saludable a lo largo de la vida y limitar el alcohol – son pasos que las mujeres pueden tomar para reducir su riesgo”, agregó la Dra. McTiernan. De hecho, nos recuerda el ginecólogo José L. Neyro, habitual experto consultado, ya sabíamos que la práctica de ejercicio físico, aún moderado, es capaz de limitar y redicir de manera significativa el riesgo de cáncer de mama en mujeres más allá de la menopausia como recogimos hace más de dos años en el enlace siguiente http://www.neyro.com/2015/01/25/el-riesgo-de-cancer-de-mama-posmenopausico-disminuye-con-la-practica-de-ejercicio-fisico/.
Además de la actividad física y el consumo de alcohol, los investigadores también encontraron otras asociaciones con el riesgo de cáncer de mama. Hubo un nuevo giro con relación a los hallazgos sobre el hecho de que la obesidad aumenta el riesgo de cáncer de mama. Tener sobrepeso u obesidad a lo largo de la edad adulta incrementó el riesgo de tener cáncer de mama en postmenopáusicas, al igual que haber tenido un aumento de peso mayor en la edad adulta, según lo que confirmó el informe. Sin embargo, se encontró evidencia fuerte de que el sobrepeso u obesidad entre los 18 y 30 años de edad tenía un efecto protector, ya que disminuyó el riesgo tanto de cáncer de mama premenopáusico como posmenopáusico.
“Fue interesante que este informe mostró que una mayor grasa corporal antes de la menopausia protegía contra el cáncer de mama en premenopáusicas”, comentó la Dra. Boolbol. Pero enfatizó que “una vez más, este informe confirmó el hecho de que el aumento de peso después de la menopausia o tener un índice de masa corporal alto es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama”. Son más de 500.000 casos de cáncer cada año los que están directamente relacionados con la obesidad como ya mostramos en otro lugar en http://www.neyro.com/2014/12/09/casi-500-000-nuevos-casos-de-cancer-al-ano-relacionados-a-la-obesidad/
La lactancia materna disminuyó el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, también hay evidencia fuerte sobre el hecho de que los factores de desarrollo que conducen a un mayor crecimiento lineal (marcado por la estatura alcanzada en la adultez), aumentan el riesgo. Cuando se trata de dieta, sin embargo, la evidencia fue más limitada. Para los factores dietéticos específicos, el informe encontró que el consumo de vegetales no almidonados, por ejemplo, podría reducir el riesgo de cáncer de mama sin receptores de estrógenos. La evidencia también sugirió una asociación entre los alimentos que contienen carotenoides (como las zanahorias, duraznos, espinaca y col rizada) y un riesgo reducido de cáncer de mama, además se encontró evidencia limitada de que las dietas altas en calcio también podrían reducir el riesgo.
Para la prevención del cáncer en general, los autores recomiendan mantener un peso saludable, mantenerse activo físicamente durante al menos 30 minutos todos los días, y evitar consumir alimentos altos en calorías y bebidas azucaradas. Además, recomiendan comer una gran variedad de granos enteros, verduras, frutas y legumbres como frijoles, limitar la carne roja y evitar la carne procesada. Señalan que lo mejor es evitar el alcohol, o en caso de consumirlo la cantidad debe ser limitada.

“En el punto en que se encuentre con la actividad física, trate de aumentarla un poco, ya sea un poco más de tiempo o un poco más de intensidad”, dijo Alice Bender, maestra en ciencias, RDN, directora del Programa de Nutrición de AICR, en un comunicado. “Haga cambios alimenticios simples para aumentar la protección – sustituya las verduras como zanahorias, pimientos o ensalada verde en lugar de las papas fritas y las galletas y si usted bebe alcohol, limítelo a una sola bebida o menos”. Sabemos hace tiempo que la mayor cantidad de cánceres se relacionan con el sobrepeso como mostramos en este mismo web hace ya más de tres años, en http://www.neyro.com/2014/08/28/los-canceres-mas-habituales-se-relacionan-con-el-sobrepeso/
El cáncer de mama es el cáncer más común en las mujeres estadounidenses y españolas, con más de 252.000 nuevos casos esperados este año, solo en USA. El American Institute for Cancer Research estima que uno de cada tres casos de cáncer de mama en los Estados Unidos podría prevenirse si las mujeres no consumieran alcohol, fueran activas físicamente y mantuvieran un peso saludable.

Referencias:

1. World Cancer Researc Fund International/American Institute for Cancer Research, Continuous Update Project Report: Diet, Nutrition, Physical Activity and Breast Cancer. 2017

A vueltas con los intentos de reducir la mortalidad por cáncer de ovario; nuevas noticias.

no de los temas “espinita” que seguimos manteniendo los ginecólogos en el abordaje de la salud de la mujer, sigue siendo bien entrado el siglo XXI, la reducción de la mortalidad por el temido cáncer de ovario en su vertiente epitelial, la más frecuente y de ordinario la más dañina.

Alguna puerta se ha abierto en los últimos meses desde muy diferentes abordajes tal y como expusimos en una noticia previa publicada en este blog en http://www.neyro.com/2015/12/31/nueva-esperanza-de-que-el-cribado-de-cancer-de-ovario-pudiera-reducir-un-20-la-mortalidad/.
Pero realmente, el avance creemos fundamental en la lucha contra esta mortífera enfermedad aparece cuando comienza a extenderse la idea que su origen realmente no está en el micro-daño repetido que las sucesivas ovulaciones tenían sobre la superficie epitelial del ovario, sino en alguna estructura cercana, pero diferente como eran las trompas de Fallopio.
De hecho, unos autores canadienses publicaron en mayo del casi ya lejano 2014 un estudio retrospectivo de cohorte basado en población en el que daban datos al respecto con nada menos que casi 44.000 mujeres de la Brito Columbia (la “beatiful”, como ellos dicen de su tierra en el extremo suroeste de Cannadá), seguidas entre 2008 y 2011.
Allí se demostraba que extirparles las trompas a las mujeres que iban a sufrir una histerectomía o que habían solicitado su esterlización voluntaria, no añadía ni morbilidad ni aumentaba la mortalidad de ese proceder. El lector interesado puede seguir el original en el enlace siguiente, en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24412119
El asunto tuvo tanto impacto que nos ocupamos de desarrollarlo en una noticia previa en nuestro propio blog que fue muy seguido en las redes sociales; está en http://www.neyro.com/2016/08/26/extirpacion-de-las-trompas-para-reducir-la-aparicion-del-cancer-de-ovario/
Pues bien, ahora nos llega un escalón más en la escala de la evidencia cinetífica en forma de revisión sistemática y metanálisis, que no es otra cosa que el análisis de los análisis previos que diferentes autores han hecho sobre un determinado tema. Como sabemos y ya arriba comentamos, se había sugerido que la salpingectomía podría reducir el riesgo de cáncer ovárico epitelial (COE) en base a la teoría de que la trompa es el origen del cáncer.
En el trabajo que ahora comentamos, apenas publicado en el número de junio de 2017 del prestigioso British Medical Journal, se realizó una revisión sistemática sobre la salpingectomía asociada con el riesgo de cáncer de ovario y el efecto de la salpingectomía durante la histerectomía sobre las complicaciones, incluyendo la función endocrina. El lector puede seguir el original del manuscrito publicado en el enlace https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Darelius+A%2C+Lycke+M%2C+Kindblom+JM%2C+et+al.+BJOG.+2017+Jun%3B+124(6)%3A+880–889.

De 844 artículos identificados, 11 cumplieron los criterios de inclusión. Lamentablemente, ningún estudio evaluó la reducción del riesgo de COE tras la salpingectomía junto con la histerectomía. Dos estudios retrospectivos publicaron un menor riesgo frente a la no cirugía, con una hazard ratio ajustada de 0,65 (95% IC 0,52-0,81); esto supone una reducción nada menos que del 35% del riesgo. No se encontraron diferencias en relación a las complicaciones entre los grupos con y sin salpingectomía. La función ovárica, medida mediante parámetros subrogados, fue similar a corto plazo.

En conclusión, existe poca evidencia que permita afirmar que la salpingectomía reduce el riesgo de COE, y su impacto a largo plazo en la función endocrina se desconoce, pero de momento, toda la que hay, señala nuestro experto, el Dr José Luis nEyro, no señala que cause mayores problemas hacerlo (extirpar las trompas) y aunque el grueso de la evidencia es escasa como señalan los autores, es siempre positiva.

Deberemos seguir profundizando en este tipo de actitudes para tener las suficientes experiencias como para que el ulterior análisis estadístico nos permita en un futuro afirmarlo con rotundidad.
Fuente consultada: Darelius A, Lycke M, Kindblom JM, et al. BJOG. 2017 Jun; 124(6): 880–889.

Beber alcohol produce siete tipos diferentes de cáncer

Se dispone de “evidencia sólida” de que el alcohol produce siete tipos de cáncer y otra evidencia indica que “probablemente” produzca más, según diferentes análisis de la literatura publicados en diversas ocasiones por la Dra. Connor precisamente en nuestras antípodas; el lector interesado puede bucear en uno de sus últimos manuscritos a modo de revisión de estos asertos publicado en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27442501.

La evidencia epidemiológica respalda una relación causal entre el consumo de alcohol y tumores malignos de bucofaringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto y mama femenina, dice Jennie Connor, MB, ChB, MPH, del Departamento de Medicina Preventiva y Social, Universidad de Otago en Dunegin, Nueva Zelanda.

En síntesis, el alcohol produce cáncer. Ella misma lo afirma en las conclusiones de uno de sus trabajos cuando afirma que “existe una fuerte evidencia de que el alcohol causa cáncer en siete sitios del cuerpo y probablemente en otros también. Las estimaciones actuales sugieren que los cánceres atribuibles al alcohol en estos sitios constituyen el 5,8% de todas las muertes por cáncer en todo el mundo. La confirmación de mecanismos biológicos específicos por los cuales el alcohol aumenta la incidencia de cada tipo de cáncer ni siquiera se requiere para inferir que el alcohol es una causa”. Es ciertamente, una contundente afirmación, señala el Dr. JL Neyro

Por abundarlo más, la propia autora señala: “el público y los medios a menudo dan la misma importancia a las afirmaciones de expertos mundiales que a los mensajes de las compañías de alcohol y sus científicos. Los mensajes en general resultan confusos. Por estos motivos, la revista científica Addiction ha marcado este artículo [su análisis] como ‘Para debate'”.

La utilización del lenguaje causal en los debates científicos y públicos es “dispar”, señala. Por ejemplo, los artículos y las noticias en los diarios a menudo utilizan expresiones como “cáncer relacionado con alcohol” y “cáncer atribuible al alcohol”; hacen alusión a un “vínculo” entre el alcohol y el cáncer y al efecto del alcohol sobre “el riesgo de cáncer”.

Hace unos años, la ciencia demostró que incluso cantidades moderadas de alcohol podrían incrementar notablemente el riesgo de padecer cáncer en las mujeres, verdadero objetivo de todo el trabajo de divulgación de este web, señala su director de contenidos el ginecólogo José Luis Neyro; de hecho, lo comentamos largamente en su día en  http://www.neyro.com/2015/10/02/consumo-moderado-de-alcohol-tambien-podria-aumentar-el-riesgo-de-cancer-en-las-mujeres/

“En la actualidad, el papel causal del alcohol es percibido como más complejo que el del tabaco, y la solución sugerida por la analogía con el tabaquismo ― que debiéramos todos reducir y finalmente dejar de beber alcohol ―  es ampliamente inaceptable”, escribe la Dra. Connor.

El análisis recién publicado “refuerza la necesidad de que el público tome conciencia de la relación causal entre el alcohol y el cáncer”, dijo Colin Shevills, de Alcohol Health Alliance UK, en un comunicado de prensa. “La investigación demuestra que sólo alrededor de una de cada 10 personas [en el Reino Unido] actualmente se percatan del vínculo entre alcohol y cáncer”.

Shevills añadió: “Las personas tienen derecho a saber sobre la repercusión del alcohol en su salud, así como su vinculación con el cáncer, de manera que puedan tomar decisiones con conocimiento de causa respecto a cuánto beben”.

La falta de claridad en torno a que el alcohol produce cáncer, considera la Dra. Connor, está relacionada con la propaganda de la industria del alcohol y por el hecho de que la “base epidemiológica para la inferencia causal es un proceso iterativo que nunca se completa del todo”.

Los ginecólogos, sin embargo todo ,o anterior, siempre hemos emitido un mensaje claro en lo que respecta al empleo de alcohol en la dieta de la mujer gestante, por ejemplo. Aquí, estos temas no admiten discusión: las mujeres embarazadas consumen mucho más alcohol del que debieran que es nada, señala con rotundidad José Luis Neyro (y lo refrendamos con un hallazgo brutal cuando se constata cuántas gestantes lo consumen de manera regular, como expusimos en http://www.neyro.com/2012/07/27/una-de-cada-13-mujeres-embarazadas-consume-alcohol/) Asuntos para reflexionar, sin duda.

Mecanismo para reducir la recurrencia del cáncer de mama con fármaco contra la Osteoporosis.

Sabemos desde hace casi una década que existen mecanismos moleculares muy cercanos entre la fisuiopatología de la osteoporosis y los mecanismos de replicación de las células del cáncer de mama. Esos hallazgos los describieron por primera vez dos laboratorios de distintos lugares del mundo, trabajando simultáneamente pero de manera independiente, siendo uno de ellos capitaneado por una joven investigadora española.
Los trabajos que dieron la vuelta al mundo se publicaron en el mismo número de la prestigiosa revista Nature y están a disposición de los lectores en los enlaces siguientes: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20881962 y el de la española mencionada en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20881963
Desde entonces, las relaciones entre ambas enfermedades eran claras; ahora un nuevo estudio del segundo grupo, ya trabajando en España de regreso de su trabajo en California, ha permitido al grupo de Eva González-Suárez verificar que los inhibidores de la proteína RANK pueden ser potencialmente útiles para el tratamiento de este tipo de cáncer.

Estos investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) han demostrado en modelos animales de ratón, que la inhibición farmacológica y genética de una determinada proteína conduce a una reducción significativa de la reaparición del cáncer de mama y de las metástasis en este tipo de tumor.

El hallazgo, publicado en “Cancer Research” y disponible en http://cancerres.aacrjournals.org/content/early/2016/07/30/0008-5472.CAN-15-2745, sugiere que los inhibidores de la proteína RANK, que se utilizan actualmente en los pacientes con osteoporosis y metástasis ósea, pueden ser potencialmente útiles para el tratamiento del cáncer de mama. Estamos hablando de un anticuerpo monoclonal totalmente humano (carente de reacciones de anafilaxia por lo tanto) llamado Denosumab cuyos mecanismos íntimos de funcionamiento revisamos en una publicación ya clásica sobre el tema en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23672116.

Las células precursoras de cáncer o células madre cancerígenas expresan altos niveles de la proteína RANK (la misma proteína protagonista del metabolismo óseo dañado en la osteoporosis, destaca José Luis Neyro), y, de hecho, la mortalidad en el cáncer de mama se debe principalmente a las células de este tipo que sobreviven a los tratamientos y que son responsables de la recurrencia del tumor y de la metástasis.

Según la Dra. Eva González-Suárez, responsable de la investigación con la línea que mencionamos desde antes de 2010, “otros estudios de este y otros grupos de investigación habían demostrado que la inhibición de la vía de RANK podría prevenir el cáncer de mama, pero hasta ahora nadie había demostrado el potencial de los inhibidores de la vía de RANK en el tratamiento de la enfermedad”.

Desde el punto de vista clínico resulta estimulante para el experto JL Neyro, hacer un seguimiento de los centenares de miles de pacientes osteoporóticas tratadas ya con este fármaco desde hace años, para observar el número de cánceres de mama que entre ellas se hayan desarrollado y compararlo con el número esperable en una población similar no tratada de osteoporosis o no al menos con este potente fármaco; es un estudio que aún está por hacer.

El IDIBELL ha calificado el hallazgo ahora comentado como un “gran avance”, porque los inhibidores de la vía RANK ya están aprobados para uso clínico. Se utilizan actualmente como señalamos para tratar la osteoporosis y las metástasis óseas de diversos cánceres como los de mama y próstata, de momento, consiguiendo siempre un incremento notable y significativo de la calidad de vida de las pacientes tratadas con el fármaco, como se muestra en la tabla anexa.

Hemos publicado repetidos artículos sobre este fármaco en este web. Los lectores interesados en Denosumab, un fármaco comercializado en todo el mundo con el nombre de Prolia, pueden acceder a todos los artículos publicado en este web sobre este tema clickando en el enlace siguiente: http://www.neyro.com/?s=denosumab

Nuevas pruebas permiten conocer y tratar mejor el cáncer de mama

Hasta hace no muchos años, el diagnostico de un cáncer de mama se seguía de una clasificación del mismo de acuerdo a su extensión loco-regional y por su tamaño, de acuerdo a las características tomadas de otros tumores sólidos con la ayuda del score TNM (T de tamaño tumoral; N de ganglios nodulares afectos en la axila y M de metástasis a distancia) Ello daba lugar a cuatro diferentes estadios y de acuerdo con ellos se decidía el tratamiento complementario a la cirugía (quimioterapia sí o no, hormonoterapia por otros caracteres…., acaso inmunoterapia…)
Hace más de dos décadas ya se intuyó primero y se confirmó más tarde que esta calcificación no permitía diferenciar los tumores de buen pronóstico de aquellos otros que lo tenían malo y que eran de carácter progresivo y con desenlace en recurrencias y reapariciones. Nos ocupamos de estos temas con anterioridad en http://www.neyro.com/2013/10/16/propuesta-para-una-nueva-clasificacion-de-los-tipos-de-cancer-atendiendo-a-como-las-mutaciones-afectan-a-los-sistemas-geneticos/
Hoy conocemos de manera segura que lo más importante en el cáncer de mama es la actividad biológica del propio tumor y su producción génica (tal y como adelantamos en otra noticia de este web, presente enhttp://www.neyro.com/2012/12/23/propuesta-de-redefinicion-de-la-clasificacion-de-los-tumores-mamarios-en-la-practica-clinica-diaria/)
Los estudios génicos se realizan mediante diferentes plataformas génicas de las que más acertada y fiable se llama MammaPrint, ideada y desarrollada por investigadores holandeses en base a los estudios de Perou y publicados nada menos que en Nature hace ya 16 largos años (ver en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10963602)

La prueba o plataforma MammaPrint analiza 70 genes de una muestra de tejido de cáncer de mama en estadio temprano para determinar si el cáncer presenta un bajo o alto riesgo de recurrencia en el transcurso de los diez años posteriores al diagnóstico. Puede usarse para casos de cáncer con estas características:

  • en estadio I o estadio II
  • invasivos
  • inferiores a 5 cm de tamaño
  • con tres o menos ganglios linfáticos comprometidos

Tanto en los Estados Unidos como en otros países, se puede emplear MammaPrint para analizar tipos de cáncer con receptores de hormonas positivos y de receptores de hormonas negativos.

En su colaboración semanal del programa de Ramón Bustamante de Radio Popular, el Dr. Neyro revisó recientemente estos asuntos determinando que hasta un tercio de las pacientes de cáncer de mama a las que hasta ahora se le prescribía tratamiento con quimioterapia, en base a los resultados de este tipo de pruebas, no la necesitarían en absoluto.

a asociación americana de oncología propone aumentar la vacunación frente a VPH para reducir los casos de cáncer de cérvix

uchos padres no están concienciados en cuanto a la protección de sus hijos frente este tipo de virus, porque “miran hacia otro lado” al plantearse las relaciones sexuales de su hijos adolescentes, sin apreciar que la adolescencia ha cambiado de manera radical en estos asuntos (ver en http://www.neyro.com/2011/09/01/los-adolescentes-maduran-sexualmente-mas-pronto-en-la-actualidad/).

Así, la American Society of Clinical Oncology (ASCO) ha defendido la necesidad de aumentar las coberturas de vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) con la intención de reducir la carga de enfermedad generada por los tumores asociados, como el de cuello de útero. Es claro que VPH está en la génesis de un número muy elevado de casos de cáncer cada año (como relatamos en http://www.neyro.com/2014/08/13/cuantos-canceres-estan-vinculados-con-el-vph-cada-ano/)

Siguiendo las recomendaciones de otros organismos como los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) o la Organización Mundial de la Salud (OMS), ahora ASCO, en una reciente publicación de abril de 2016 hace también hincapié en que las vacunas profilácticas frente al VPH deben ser administradas de manera eficaz y amplia, y pide desarrollar estrategias nacionales para aumentar las actuales coberturas.

La publicación a que nos referimos está recogida en el Journal of Clinical Oncology y disponible para todos los lectores en el enlace siguiente: http://jco.ascopubs.org/content/early/2016/04/07/JCO.2016.67.2014.full.pdf+html

Aunque en España la vacuna está incluida en el calendario de vacunación en niñas de 12 a 14 años con una cobertura de un 73%, en otros países como Estados Unidos sólo se vacunan casi el 40% de las jóvenes de entre 13 y 17 años y un 21,6% de los niños de la misma edad. Y que la vacuna es una parte importante de la solución de estos temas relacionados con las infecciones por VPH está demostrado ya en la clínica con los datos que aportaron los australianos tras su toma de decisión de vacunar a toda la población menor de 26 años (lo contamos en http://www.neyro.com/2015/08/07/programas-de-vacunacion-frente-al-vph-en-australia-logran-disminuir-los-casos-de-lesiones-cervicales-de-alto-grado/).

Ante estos datos, y con el objetivo de conseguir un incremento de las coberturas, destaca la necesidad de favorecer la educación y la concienciación entre los profesionales sanitarios, políticos, pacientes y ciudadanos; promover el acceso y los incentivos para la vacunación de forma sistemática; fomentar la investigación, y mejorar las funciones de los profesionales de la oncología en la vacunación frente al VPH.

Negar la evidencia no sirve y son ya muchas las sociedades científicas de todo tipo que hacen suyas las recomendaciones de vacunar frente a VPH a cada vez más población con el objetivo de acabar para siempre con el cáncer de cuello entre otros. Lo recogemos en la siguiente tabla extraída del trabajo ya citado de la propia American Society of Clinical Oncology (ASCO).

Imágenes integradas 1

Una de las razones de la actual baja cobertura podría ser que, al tratarse de una enfermedad de transmisión sexual, muchos padres no están concienciados en cuanto a la protección de sus hijos frente este tipo de virus, según Maurie Markman, del Cancer Treatment Centers of America de Philadelphia (Estados Unidos). Pero la manera de convencerles es profundizar en el conocimiento sobre estas cuestiones de sexualidad y adolescencia (como expusimos enhttp://www.neyro.com/2015/10/13/sanidad-admite-como-prioridad-del-gobierno-prevenir-embarazos-no-deseados-e-incidir-en-la-educacion-afectivo-sexual/).

Al igual que con el resto de vacunas, el Comité Asesor de Seguridad de las Vacunas de la Organización Mundial de la Salud (GACVS) revisa y supervisa periódicamente la seguridad de la vacuna frente al VPH desde que se autorizó su comercialización en 2006. La última revisión se llevó a cabo en diciembre de 2015 y concluyó que mantiene un perfil de seguridad favorable. Ya dimos cuenta de todo ello en varias oportunidades en nuestro blog (enhttp://www.neyro.com/2015/12/11/descartada-relacion-alguna-entre-la-vacuna-del-vph-y-sindromes-raros/ y también en http://www.neyro.com/2014/03/13/nueva-respuesta-positiva-del-comite-de-medicamentos-de-uso-humano-de-la-agencia-europea-del-medicamento-ema-r-especto-a-vacunas/).