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ARTICULO PUBLICADO EN EL DIARIO DE NAVARRA
M ÁS de tres millones de personas padecen osteoporosis en el Estado. De ellas, dos millones y medio son mujeres. En Navarra se calcula que puedan ser unas 10.000. La mayoría mujeres. El sexo es una cuestión determinante para esta enfermedad crónica, que provoca la disminución de la cantidad de mineral en los huesos, debilitándolos y volviéndolos quebradizos. Mujer mayor de 50 años es el perfil de la afectada. Aunque existen más factores. Conocerlos es, según los expertos, la mejor forma de prevenir este mal. Prevención y diagnóstico precoz son las dos claves para luchar contra la osteoporosis, ya que se trata de una afección “grave, crónica y progresiva” pero silenciosa, ya que carece de síntomas. Por ello, los expertos reunidos en el VIII Encuentro de Salud y Medicina de Mujer insistieron en la necesidad de vigilar los factores de riesgo para iniciar, cuanto antes, el tratamiento que permita reducir el riesgo de fractura de hueso.
“La mujer de raza blanca, con bajo peso, fumadora y con antecedentes familiares de osteoporosis es la que mayor riesgo tiene de padecerla”, aseguró el doctor José Luis Neyro, ginecólogo del Hospital de Cruces, en Bilbao. De todos modos, cumplir con estos requisitos no implica necesariamente padecer la enfermedad. Del mismo modo que pueden sufrirla personas que no corresponden con este perfil. “Los factores de riesgo nos permiten realizar una búsqueda selectiva de pacientes con mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad y por tanto, prevenirla”. No en vano, más de tres millones de personas en todo el Estado tienen este mal, que se manifiesta a través de continuas fracturas óseas a causa de la fragilidad de los huesos. De ellas, dos millones y medio son mujeres, y entre ellas, las que se sitúan en el grupo de edad de entre 60 y 80 años. Según informaron los expertos, dos terceras partes de este sector presentan ya un diagnóstico de osteoporosis, siendo el colectivo más afectado por la enfermedad.
los riesgos
Una enfermedad silenciosa que no muestra síntomas hasta que el hueso se rompe
La osteoporosis aparece a causa de la disminución de la cantidad de minerales en el hueso, que pierde fuerza en la parte de hueso trabecular y se reduce la zona cortical por un defecto en la absorción del calcio. Esto provoca mayores riesgos de sufrir fracturas, por lo que la enfermedad condiciona de forma importante la calidad de vida del paciente.
Una de las peculiaridades de la osteoporosis es su carencia de síntomas. Un mal silencioso que aparece sin que el paciente lo advierta. Además, la enfermedad es crónica y progresiva, por lo que obliga a un tratamiento de por vida. A pesar de ello, los expertos alertaron sobre la falta de concienciación social ante este problema. Concretamente, el doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de Mujer y presidente del Comité Organizador del VIII SAMEM, destacó la unanimidad existente entre los facultativos “en la necesidad de actuar de forma inmediata ante el preocupante bajo nivel de sensibilización de la sociedad respecto a los riesgos que conlleva esta enfermedad”.
La importancia de la detección de los factores de riesgo es el principal mensaje lanzado por los expertos. Además de los anteriormente citados, otros elementos como tener un peso inferior a 56 kilos, estar recibiendo tratamiento con corticoides, litio, antiepilépticos o anticoagulanes, así como registrar un fallo ovárico prematuro son algunos de los indicios que indicarán, en última instancia, si la paciente sufre riesgo de fractura ósea.
También otras enfermedades predisponen a sufrir osteoporosis. El desarrollo de males reumáticos, digestivos, crónicos como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, y la anorexia pueden incrementar el peligro. La edad, en especial la llegada de la menopausia, es una de las alertas que avisan de que la osteoporosis puede aparecer. El doctor Neyro explicó este fenómeno asegurando que “durante este periodo los estrógenos descienden y comienza de forma inexorable la pérdida de masa ósea. Por tanto, cuanto mayor sea el pico de masa ósea alcanzado al llegar a la menopausia, menores serán las consecuencias de la misma”.
el consejo
Prevenir desde la juventud a través de la práctica de hábitos de vida saludables
Este proceso de pérdida de masa ósea es habitual en las mujeres tras la menopausia. Según indicaron los expertos, ésta se produce a un ritmo de entre 1% y 2,5% de masa ósea al año. Eso sí, determinados hábitos pueden aumentar este ritmo, multiplicando la posibilidad de que la osteoporosis se manifieste. Y es aquí donde entra la prevención. Vida saludable que puede evitar futuras fracturas de huesos.
“Las medidas de prevención se deben adoptar desde la infancia y durante toda la vida. Se debe realizar ejercicio aeróbico de forma continua, no fumar, evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y café, así como tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio y vitamina D”, subrayó el experto.
Pero si, a pesar de ello la enfermedad aparece, el diagnóstico precoz puede evitar una fractura. El doctor Palacios explicó que “cuanto antes detectemos el problema y lo tratemos, tenemos más probabilidades de que la rotura no se produzca”. La prueba más importante es la denstiometría ósea, que en la Comunidad Foral se realiza en la Clínica Universitaria, ya que la sanidad pública no ha sido dotada de la tecnología adecuada para realizarla. El doctor Palacios puso énfasis en la importancia de esta prueba ya que “es la única con la que se puede realizar un diagnóstico precoz de la osteoporosis”. El experto destacó que la prueba, a través de la cual se obtiene la configuración ósea del paciente, es “sencilla y no dolorosa”.
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los médicos es el del incumplimiento de la terapia por parte de las pacientes. Un hecho que ocurre ya que muchas desconocen que es necesario que éste sea de larga duración para que resulte efectivo. Actualmente existe un amplio abanico de terapias que permiten, tanto que no se produzca la primera fractura, como que éstas no se vuelvan a repetir. Y el futuro está abierto con importantes expectativas, ya que la investigación está abriendo nuevas vías hacia la mejora de las condiciones del paciente.
