La microflora endometrial tiene efecto también sobre el éxito o el fracaso de la implantación embrionaria.

Lo hemos señalado en muy diversas ocasiones en estas mismas páginas: somos más “ellos” que “nosotros” pues en nuestro organismo viven más microorganismos extraños a nosotros, bacterias externas, que células tenemos formando nuestro cuerpo íntegro. Efectivamente la micro-bioma tiene una importancia creciente en el mantenimiento de nuestra salud y así lo contamos hace un tiempo en http://www.neyro.com/2016/10/03/creciente-importancia-de-la-microbioma-y-la-salud-vaginal/.
De hecho, sabemos que determinadas acciones contra la micro-bioma de una determinada región anatómica se suelen seguir de problemas de salud como es notorio por ejemplo, cuando se emplean las inadecuadas duchas vaginales con fines supuestamente higiénicos (el lector interesado tiene más información sobre este tema en la noticia presente en el enlace a continuación  en http://www.neyro.com/2016/10/03/creciente-importancia-de-la-microbioma-y-la-salud-vaginal/

Y es que las bacterias presentes en el cuerpo humano representan incluso entre el 1 y el 3 % del peso total de nuestro cuerpo. La microflora del tracto reproductivo se ha estudiado principalmente en la vagina como decimos, mientras que el útero clásicamente era una cavidad estéril….., o así lo creíamos. Sin embargo, recientemente, un estudio (que puede seguirse en la revista original que lo publica en http://www.ajog.org/article/S0002-9378(16)30782-7/abstract?cc=y=) investigó la existencia de una microflora endometrial diferente a la de la vagina y evaluó su regulación hormonal, analizando el impacto de las comunidades microbianas sobre los resultados reproductivos en pacientes estériles sometidas a fecundación in vitro (FIV).

Para ello, los investigadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) tomaron muestras de fluido endometrial y aspirados vaginales simultáneamente de 13 mujeres fértiles en las fases prerreceptiva y receptiva (a los embriones…) en el mismo ciclo menstrual (total de muestras analizadas=52). Para investigar la regulación hormonal de la microflora endometrial durante la adquisición de la receptividad endometrial, se recogió fluido endometrial de 22 mujeres fértiles (muestras=44).

Imágenes integradas 1
En la figura tomada del original del trabajo de los autores del IVI, se muestran comunidades bacterianas en microbiota endometrial y vaginal de pacientes fértiles.
Además y por último, el impacto de la microflora endometrial en la reproducción se evaluó por la implantación embrionaria (que es la resultante de dividir el número de sacos gestacionales presentes en el acografía de diagnóstico de gestación, partido por el número de embriones trasferidos al útero), el curso del embarazo subsiguiente y las tasas de nacimientos vivos en 35 mujeres estériles sometidas a FIV (muestras=41).
     Imágenes integradas 2

Comunidad bacteriana en el estudio piloto 1 tomada una vez más del estudio original.

Al comparar las comunidades bacterianas en el líquido endometrial y los aspirados vaginales de las mismas mujeres se observaron diferentes colonias en algunas mujeres. En base a su composición, la microflora del fluido endometrial, con hasta 191 unidades taxonómicas operacionales, se definió como Lactobacillus dominante (>90 % Lactobacillus spp.) o no Lactobacillus dominante (>10 % de otras bacterias).

Imágenes integradas 3
Comunidad bacteriana en el estudio piloto 2 tomada de nuevo del estudio original.

La presencia de microflora no Lactobacillus dominante en el endometrio receptivo se asoció con reducciones significativas en las tasas de implantación (60,7 % vs 23,1 %; p=0,02), embarazo (70,6 % vs 33,3 %; p=0,03), continuación del embarazo (58,8 % vs 13,3 %; p=0,02) y nacimiento vivo (58,8 % vs 6,7 %; p=0,002).

Estos resultados demuestran la existencia de una microflora endometrial que es altamente estable durante la adquisición de la receptividad endometrial. La modificación patológica del perfil microbiológico se asocia con peores resultados reproductivos para las mujeres sometidas a FIV.

Imágenes integradas 4
Estabilidad de la microbiota endometrial durante la adquisición de la receptividad endometrial (del original del manuscrito)
En el futuro, hoy casi ya en nuestras clínicas, el conocimiento del equilibrio de la micro-bioma endometrial tendrá una importancia creciente en el pronóstico de embarazo en ciclos de reproducción asistida y nos abre unan nueva puerta, señala José Luis Neyro, para futuros tratamientos que permitan mejorar los ya elevados resultados de estos tratamientos.
Imágenes integradas 5
Los autores del trabajo señalan que la baja abundancia de Lactobacillus endometrial se asocia con un determinado resultado reproductivo, tal y como muestra la imagen de arriba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *