Cortar el cordón umbilical en el parto:¿un gesto baladí?

Durante siglos, nadie se había cuestionado cómo se cortaba el cordón umbilical una vez nacido el feto y, menos aún, cuándo había que hacerlo. Incluso algunos hacen partícipe al padre o al familiar presente en la ceremonia del nacimiento facilitando que sea él mismo (o ella) el que corte el cordón umbilical que aún permanece unido a la placenta una vez nacido el bebé…. Pero el asunto no parece ser baladí.
De hecho, retrasar el pinzamiento del cordón umbilical (que se hacía para ayudar a prevenir la deficiencia de hierro en la infancia posterior) se asocia ahora con mejores puntuaciones en la motricidad fina y las habilidades sociales de los niños a los 4 años, sobre todo en los varones, aunque no se asoció con ningún efecto sobre el coeficiente intelectual o la conducta general en comparación con los niños cuyos cordones estaban atados segundos después del parto, según un artículo publicado recientemente en la edición digital de ‘JAMA Pediatrics’. El artículo puede verse en http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26010418

La deficiencia de hierro es un problema de salud mundial entre los niños en edad preescolar asociado con alteraciones del neurodesarrollo que pueden afectar a las habilidades cognitivas, motoras y conductuales. Retrasar el pinzamiento del cordón umbilical hasta dos o tres minutos después del parto permite que la sangre fetal que queda en la circulación placentaria se transfiera al recién nacido (incluso algunos sanitarios exprimen el cordón hacia la criatura antes de proceder a su definitivo ponzamiento). Este proceso se ha asociado con un mejor nivel de hierro en los niños entre los 4 y 6 meses de edad.

Hay una escasez de conocimiento sobre los efectos a largo plazo y falta de evidencia de que no hay daño, lo que hace que los legisladores sean reticentes a dictar recomendaciones claras sobre el retraso en el pinzamiento del cordón en recién nacidos a término, según con el fondo de estudio.

El doctor Ola Andersson, de la Universidad de Uppsala, Suecia, como primer firmante del artículo y sus coautores realizaron un seguimiento de un ensayo clínico en un hospital sueco en Uppsala y Umeä, para evaluar los efectos a largo plazo del retraso en el pinzamiento del cordón umbilical en el desarrollo neurológico en los niños a los 4 años. Los autores evaluaron a 263 niños (alrededor del 69 por ciento de la población de estudio original) basándose en tests de inteligencia, así como el desarrollo y el comportamiento usando otras evaluaciones y cuestionarios.

El pinzamiento del cordón umbilical tardío (141 niños en este estudio de seguimiento) fue de tres minutos o más después del parto y el pinzamiento del cordón temprano (122 niños) fue de menos o igual a 10 segundos después del alumbramiento; los niños en cada grupo fueron elegidos aleatoriamente, destaca el ginecólogo José Luis Neyro, lo que hace aún más representativos los resultados del estudio prospectivo. Los autores no encontraron diferencias entre los dos grupos para el coeficiente intelectual (CI) a escala completa, según con los resultados del estudio.

Sin embargo, la proporción de niños con un agarre del lápiz inmaduro fue menor en el grupo de pinzamiento del cordón retrasado y ese grupo tenían puntuaciones más altas en las evaluaciones de habilidades de motricidad fina personal y habilidad social. No hubo diferencias entre los grupos para las niñas en ninguna de las evaluaciones, pero los niños en los que se había retrasado el pinzamiento del cordón obtenían mayores puntuaciones medias en varias tareas que implican la función motora fina y en campos sociales.

“Retrasar el pinzamiento del cordón durante tres minutos después del parto resultó en un desarrollo neurológico y comportamiento general similar entre los niños de 4 años de edad, en comparación con un pinzamiento temprano. Sin embargo, se encontró una puntuación más alta para el comportamiento prosocial informado por los progenitores, así como social y la motricidad fina desarrollado a los 4 años, sobre todo en los niños”, resumen los autores.

Concluyen que retrasar el pinzamiento del cordón en comparación con hacerlo tempranamente mejoró las puntuaciones en la motricidad fina y dominios sociales a los 4 años de edad, sobre todo en los niños, lo que indica que la optimización del tiempo de ese pinzamiento puede afectar el desarrollo neurológico en una población de bajo riesgo de los niños nacidos en un país con altos ingresos, como es Suecia.”Los niños participantes constituyen un grupo de niños de bajo riesgo nacidos en un país de altos ingresos (insisten los autores) con una baja prevalencia de deficiencia de hierro. Sin embargo, no se encontraron diferencias entre los grupos, lo que indica que son positivos, y en ningún caso perjudiciales, los efectos de retraso en el pinzamiento del cordón. Investigaciones futuras deberían involucrar a grupos grandes para asegurarlo de manera suficiente para sacar conclusiones claras sobre el desarrollo”, concluye el estudio, o incluso entre poblaciones de países con ingresos y organizaciones sociales diferentes, señala el experto Dr. Neyro.