Los primeros días del Recién Nacido III, Ictericia, uñas, aparato digestivo, orina, boca, glándula mamaria, genitales

LA ICTERICIA. Después del primer día de vida en el 60% de los recién nacidos la piel y la parte blanca de los ojos adquieren un color amarillento (ictericia).  Esto es debido entre otros motivos a la destrucción de los glóbulos rojos y a una incapacidad temporal del hígado para metabolizar la bilirrubina, que es la sustancia que tiñe la piel de color amarillo; se llama ictericia fisiológica del recién nacido y no tiene significación patológica alguna.
La ictericia que aparece después del tercer día de vida en los bebés lactados al pecho puede ser debida a la leche materna.  Esto sucede en uno de cada doscientos recién nacidos sin que suponga patología ninguna, por lo que la madre puede continuar lactando al bebé.
Si la ictericia persiste más allá de los diez días de vida o va en aumento debe ser valorada por el pediatra.

•    LAS UÑAS. Las uñas en el recién nacido pueden ser largas, más aún si el embarazo se prolonga.  Algunos bebés pueden llegar a arañarse la cara, lo que es motivo de preocupación de los padres.  Son muy frágiles y no conviene cortarlas porque la puntas de la uñas que rebasan la yema de los dedos acaban desprendiéndose solas.  Para evitar arañazos, simplemente bajar los puños del pijama o poner unas manoplas.
•    APARATO DIGESTIVO. Está bien desarrollado al nacer, apreciándose su madurez incluso por ecografía en las últimas semanas del embarazo. En los primeros días de vida, parte del alimento ingerido puede volver a la boca: son las llamadas “bocanadas” o regurgitaciones.  La regurgitación es el reflujo de parte de la leche deglutida hacia la boca; no debe ser confundido con el vómito, que es la proyección con fuerza del contenido del estómago.  Las regurgitaciones van desapareciendo a medida que el lactante madura.
Otro hecho frecuente en el lactante es el hipo.  El niño al mamar traga también aire que va al estómago y al intestino, lo que le produce malestar.  Por eso es importante después de mamar mantenerle incorporado, por ejemplo, sobre el hombro para intentar que eructe.
–    Deposiciones: la primera deposición la realiza el bebé en las primeras 24 horas de vida.  Es de color negro-verde oscuro, de consistencia muy adherente.  Se llama meconio y está compuesto por líquido amniótico y  secreciones intestinales intrauterinas.  El recién nacido expulsará el meconio en las 48-72 horas después de nacer.  Entre el tercero y cuarto día de vida las deposiciones se hacen de color verde amarillento y a veces con leche cuajada.  Se llaman deposiciones de tránsito.  En los días posteriores las deposiciones serán amarillas.  Las deposiciones del recién nacido alimentado al pecho suelen ser semilíquidas; sin embargo las del niño alimentado con leche artificial son más espesas y de color blanquecino.  La frecuencia de las deposiciones es muy variable.  Puede ser tan normal que haga una deposición después de cada toma, como que haga una sola deposición al día.  En general, realiza entre tres y cinco deposiciones diarias.

•    ORINA.  La primera micción la realizan un 95% de los recién nacidos en su primer día de vida.  Pueden manchar el pañal con una sustancia color rojo ladrillo; no es sangre, son uratos que se eliminan por orina, son absolutamente normales y dejará de verse en días posteriores.

•    BOCA.  Con frecuencia en la mucosa bucal (encías y paladar) pueden verse unos puntitos blancos que se llaman perlas de Ebstein.  Son normales y desaparecerán espontáneamente.  El frenillo sublingual a menudo es visible.

•    LA GLÁNDULA MAMARIA. En ambos sexos y por acción de las hormonas maternas, el bebé puede presentar un abultamiento de las glándulas mamarias y en casos extremos puede observarse algunas gotitas de secreción láctea.  No requiere cuidados especiales, aunque es importante no apretarlas porque se pueden infectar.

•    GENITALES.
El recién nacido varón presenta casi invariablemente un cierto grado de fimosis ( pequeña estrechez del prepucio, de la piel que recubre el glande), lo que es normal.  Con relativa frecuencia se observa en la bolsa escrotal una cantidad variable de líquido; se llama hidrocele y desaparecerá con el tiempo.  Si persiste, consulte con su pediatra.
En las niñas, los labios mayores pueden estar abultados debido a la grasa subcutánea y a veces es llamativa la prominencia de los labios menores.  A menudo presentan en la vagina flujo blanco espeso e incluso puede observarse un pequeño sangrado (como una pequeña menstruación).  Esto es debido también a las hormonas transferidas por su madre.  Todo esto no debe ser motivo de preocupación.

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